Todos los personajes de la serie de Kaitou Saint Tail pertenecen a la genial Megumi Tachikawa ninguno de los personajes me pertenece a mi v_v….aclarado esto aquí vamos… ¿creo?
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GENIO EMBOTELLADO
Por Mimi chan
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Capitulo 2:
Tacto
- Amita…
Meimi lo miró un tanto molesta, no acababa de pedirle hacia un minuto, como deseó que no la llamara así.
- Será la última vez que le llame así – dijo leyendo su molestia – pero no me parece correcto llamarla solo por su nombre, me merece mas respeto.
- ¿Por qué? – preguntó la castaña.
- Por que es usted mi ama - dijo como lo más obvio.
- Hablas como si… - "Bueno no es un esclavo, y no quiero llamarlo así, pero es cierto, él no esta aquí por su libre voluntad. – si quieres llamarme de alguna manera puedes llamarme Meimi san, no me sentiría cómoda de ningún otro modo.
- Esta bien – dijo con una sencilla sonrisa – Meimi san
Hubiera preferido que la llamara Haneoka, oírlo a él decirle Haneoka, como el Daiki que vivía dentro de sus mangas, hubiera sido alucinante.
Y de pronto un atrevido pensamiento la alcanzo.
"Tengo a Daiki Asuka Júnior el chico de mis sueños, real de carne y hueso y… ¡NO ESTOY HACIENDO NADA!"
- Meimi san ¿Le pasa algo? – dijo extrañado por el luminoso sonrojo de la chica atrapada en sus pensamientos.
- ¡No, no nada! – dijo apenada y lo miró "Dios mío, sus ojos". Ella lo vio agachar un poco el rostro – oye Akai.
- Dígame Meimi san.
- ¿Puedo pedir un deseo que… quizás te moleste? – dijo un poco incomoda
- Usted puede pedirme lo que sea Meimi san – respondió el joven delante de ella - salvo aquellos deseos de los cuales ya le he hablado.
- Puedo llamarte… - respiró profundo - Daiki.
- ¿Desea cambiar mi nombre Meimi san?
- Es que… tú… bueno… la imagen de la persona que tomaste es Daiki Asuka Júnior y yo… bueno te miro y… - su cara nunca se había sentido mas caliente – me siento algo confundida.
- ¿Quiere que cambie mi imagen?
- ¡NO! – dijo exaltada y se sonrojó enseguida – en realidad me gustaría que tomaras siempre esa imagen – él la miró, él seguía mirándola apaciblemente pero podía ver una expresión casi divertida en su mirada – me gustas… me gusta esa imagen.
- Entiendo Meimi san.
- Y… ¿puedo? – preguntó nerviosa.
- Claro Meimi san. – el genio cerró los ojos y aplaudió dos veces, chispas rojas salieron de sus manos – que de ahora en adelante mantenga siempre esta imagen y nombre sea Daiki Asuka Júnior – aplaudió una tercera vez, la chispa fue aun mas grande – hecho esta – la volteó a ver y sonrió cálidamente – listo amita.
- Gracias… Daiki.
"Y ahora que…" ella se quedó allí sentada en sus talones sin saber realmente que hacer.
El genio miró como es que ella lo miraba, era hasta cierto punto cómico, lo miraba, se sonrojaba y miraba el piso, volvió a subir la mirada y volvía al suelo, era casi un circulo, algo se leía en ella, una sensación relacionada con él extraña, posiblemente ni ella se la explicaba.
"Daiki Asuka Júnior, él, el protagonista de todos mis sueños, pero que hago ahora… piensa Meimi ¿Qué has dicho siempre que te gustaría hacer si este chico fuera real?" lo volteó a ver, se sonrojó y miró el piso "y ahora es real, muy real… creo"
- Daiki – "¡Dios que pena…!"
- Dígame Meimi san
- Yo… - "bueno debes saber si es real cierto, solo eso y… primero saber si es real" – yo… puedo… puedo… tocarte.
Meimi vio por primera vez la expresión de sorpresa de su genio, la miró algo confundido con los ojos bien abiertos y luego volvió a tomar su normalidad y la miró sonriente, ella se sonrojó, no podía evitarlo.
- Claro Meimi san, sus deseos son mis ordenes – respondió después de su reflejo.
- ¿He pedido algo malo? – preguntó ella que no dejo escapar la reacción del genio, ella descifró algo como "cohibido"
- No, Meimi san - le respondió enseguida - no lo ha hecho, solo que hay muy pocas personas que me hayan pedido deseos que se relacionen directamente conmigo, y es algo particularmente contradictorio – dijo tratando de explicarse pero las propias dudas parecían danzar en sus ojos – ¿Por qué quiere tocarme Meimi san?
- Bueno – dijo tratando de evitar la mirada curiosa del chico frente a ella – supongo que puedo explicarlo – dijo y se levantó del piso para sentarse en la cama – veras esa imagen que tomaste, es de un dibujo, no es una persona real es solo un dibujo que una persona creó con tecnología, así puede moverse.
- ¿Dibujos animados? – preguntó el genio.
- Si, - dijo sorprendida no esperaba que supiera lo que era eso - ¿sabes lo que es eso?
- Solo en teoría – le respondió, había escuchado la explicación de el dueño de la tienda a una niña pequeña – dibujos que se van uno sobre otro, que con pequeñas modificaciones asemejan el movimiento.
- Bueno, a este dibujo lo dotaron con ideas, pensamientos, emociones y una personalidad, una hermosa personalidad – ella estaba sonrojada "me le estoy declarando, bueno si no lo estoy haciendo es algo muy parecido" – pero no es real, y ahora – lo miró y sus ojos brillaban en emoción – estas aquí y solo quisiera poder, tocarte para saber que eres realmente… "real", ¿lo entiendes?
- Ahora lo entiendo Meimi san – ella lo miró confusa y él solo sonrió.
- ¿Me entiendes? – sacudió su cabeza un poco – y exactamente, ¿Qué es lo que entiendes?
- Vera, como ya le he dicho, yo estoy creado por las emociones de las personas ¬– respondió - y por ello puedo percibir todas las emociones a mi alrededor. Usted ha tenido muchas y muy variadas, miedo la primera vez que me vio, ira cuando me vio por segunda vez y un cariño intenso que ha ido creciendo desde el momento que le dije que conservaría esta imagen, veo que usted ha depositado muchas emociones sobre esta imagen que ahora me transmite a mi, pero detrás de todo eso puedo sentir algún desconcierto, supongo que eso es lo que la mueve a desear tocarme, eso es lo que entiendo Meimi san.
- Ahaaa – dijo aun sonrojada.
- Pero tocarme… - se detuvo como si buscara las palabras correctas - bueno tocarme es algo un poco… - dudo un momento y finalmente dijo - complicado, nadie me ha pedido algo así antes, solo le pido que tenga cuidado.
- No veo lo peligroso en hacerlo – dijo Meimi – o ¿Hay algo peligroso?
- Meimi san – dijo con una sonrisa - por ser hecho de sentimientos y emociones, cuando estoy en contacto con ellos, mecánicamente los absorbo y no tengo completo control sobre ellos y usted sentirá algo muy parecido.
- ¿Me quitaras mis sentimientos? – dijo asustada.
- Oh no, no se asuste – dijo en cuanto notó como había ella interpretado lo que le había explicado – solo los compartiré por completo con usted, vera, todo lo que usted deposite en mi yo lo sentirte también, todos los deseos que quiera llevar a cabo sobre… mi… los compartiré todos, por eso le pido que tenga cuidado.
- ¡TODOS!
- Bueno, hasta donde su control le permita.
"¡Cielos, cielos, cielos!" ella tenía muchas ideas acerca de lo que deseaba de Daiki Asuka Júnior, realmente muchas, peor no contaba con que él pudiera sentirlas, eso era demasiado… y si ella perdía el control, su control no era muy bueno de hecho ella era bastante temperamental "no es lo que quieres después de todo, perder el control con él" le dijo la malvada vocecilla de la diablito rojo de su lado izquierdo. "No" contesto el angelito del lado derecho "bueno, no de todas"
- Yo… - "bueno se que puedo tener control sobre algunas, las mas importantes" - realmente me gustaría poder hacerlo, pero si tu crees que no es conveniente.
- No, Meimi san, lo es… solo tenga cuidado.
- Pues si es así, quisiera hacerlo, deseo tocarte.
- Sus deseos son mis órdenes.
Como explicar lo que paso entonces… en realidad no podía, lo vio levantarse del piso donde él permanecía y acercarse a ella, cuando estuvo frente a ella, extendió sus manos y la invitó a darle las suyas, ella lo hizo y él acunó sus dos manos entre las suyas y las puso en su pecho, la sensación fue casi eléctrica al sentir sus manos firmes y al mismo tiempo suaves, tal como siempre las había imaginado: como acunó sus manos y las puso sobre su pecho; aspiró profundamente cuando sintió el contacto de la tela suave de su camisa blanca en sus manos; sintió su pecho ascender y descender a un rimo firme pero veloz acompañado por su corazón; suspiró disfrutando de la realidad de la solides y el volumen de su torso, como solo en sueños lo había tocado, del exquisito perfume que despedía.
- Daiki… – suspiró suavemente.
Se recargó en él y lo abrazó cálidamente, el sentimiento era simplemente increíble, como él la rodeó a ella también y la presionó contra él, protección, cariño, ternura y un toque de erotismo, todo eso que siempre imaginó que la Meimi de los mangas debía sentir también. Y entonces lo miró, él la miró de regreso, se perdió en la profundidad de sus dos ojos negros como la noche, enmarcados por su tez morena clara, sus cabello entre negro y aceituna creando un eco en sus ojos, mirándola tan profundamente y la tentación a acercarse mas fue irresistible, subió su rostro cerca del suyo y…
Lo besó.
Fue tan natural y tan fácil, como sus labios se rozaron suavemente, como se abrazaron mas fuertemente y la sensación cálida y confortante fue intensificándose un poco mas cada segundo, sus labios se entreabrieron para dar cabida a ahondar mas el beso a los limites en que la explosión de adrenalina hizo difícil hasta respirar, ella lo abrazó tan fuerte como pudo, queriéndolo sentir más, metió las manos bajo su saco paseándolas por su espalda, sintiendo la tela sencilla y lisa de su camisa blanca, cuando el genio intentó imitar el movimiento posó sus manos sobre su espalda colándose por debajo de su blusa, para solo encontrar lo contrario de ella, solo suave, cálida y delicada piel, ella sintió esas manos por su espalda desnuda y suspiró profundamente, esa era su señal para detenerse, con pesar empezó a romper el beso que hubiera deseado se extendiera eternamente, sacó sus manos de debajo de su saco para ponerlas tímidamente sobre su pecho, él genio notó la retirada, sintió su propio deseo decrecer junto con el de su ama y sacó sus manos de debajo de su blusa para poderlas posar sobre sus brazos tranquilamente, ella finalmente se separó lo suficiente para poder poner su frente contra la suya para no romper el contacto.
Con los ojos todo el tiempo cerrados.
- Meimi… - suspiró el genio suavemente.
La falta de aire, la emoción de su primer beso, el que fuera Daiki Asuka Júnior, el chico literalmente de sus sueños quien se lo diera, la forma en que lo hizo y que dijera su nombre "así" fue demasiado, sin poder controlarlo, se dejo caer hacia atrás mareada.
- Meimi san – la cogió rápido ayudándola ir a su cama y sentarse en ese lugar – ¿Está usted bien?
- Si – dijo mientras peleaba por poder respirar mejor – wow eso estuvo… genial – solo dijo, ni lo pensó, claro que las conexiones en su cerebro, conectaron rápido axones y axones – lo siento no quise ser tan… atrevida.
- Oh – dijo el genio y agachó un poco le rostro, esas emociones de la chica frente de él si que lo había arrastrado – es solo que hace mucho que no comparto estas emociones con nadie y… solo… creo que tengo menos control del que yo creía.
La chica no dijo nada ante el cumplido, por que era un cumplido ¿o no? Solo miró sonrojada sus zapatos que le parecieron lo más interesante del planeta en ese momento.
- Meimi san…
- Ah, si dime – dijo levantando la vista como halada por un resorte.
- Gracias – dijo de la forma más amable.
- ¿Por qué? – dijo intrigada.
- Porque hace mucho que no cumplo un deseo que me gustara realmente cumplir.
El genio solo sonrió y ella lo miró sin atreverse a agregar nada mas, miró con agrado que su Daiki, tenía la misma sonrisa tranquila que la del chico de las historias, disfrutando de la realidad de su sonrisa se olvido de su comentario, eran después de todo comentarios a los que deseaba pudiera acostumbrarse.
Fin capitulo 2
Reedicion 08 de febrero de 2012
10:56 pm
