La fiesta: Pequeños descubrimientos

El sol emitía sus últimos rayos mientras se escondía lentamente en la inmensa bahía de Tokio, en la carretera un auto negro se desplazaba velozmente teniendo como ocupantes a un famoso ex cantante y a una joven rubia con peinado muy particular…

¡Yupi! ¡Mas rápido Seiya! ¡Lo más rápido que puedas! – gritaba la rubia de odangos que frotaban ondulantes en el viento.

Lo que mande mi princesa, sus deseos son órdenes – respondió el pelinegro apretando el acelerador – Si seguimos a esta velocidad llegaremos más rápido a nuestro destino bombón.

¿A donde nos dirigimos exactamente? – pregunto Serena dirigiendo sus hermosos ojos azules a la hermosa vista que se mostraba ante sus ojos, el mar…

Te mostraré un lugar hermoso, en donde te darás cuenta la manera en que yo te veo… desde que te conocí – Seiya le sonrió, cosa que hizo sonrojar un poco a la princesa de la luna.

Hubo unos cuantos minutos de silencio entre la pareja, cosa que empezaba a incomodar a sobremanera a Seiya…

¿Porqué está tan callada?... Talvez esté pensando en él, ¡¿Cómo hago para quitarselo de la cabeza?... – pensaba el conductor antes de animarse a llamarla por su nombre – Serena… ¿estás bien?... Serena…

La rubia no escuchaba, solo podía pensar en momento anteriores, cuando por esa misma bahía había paseado con su ex novio, al que tanto amo…

Flash back

A bordo de un auto rojo, Darien y Serena se dirigían a la playa en una mañana soleada, al parecer con mucha comida en la parte de atrás.

¡Tengo hambre! – decía muy animada Serena.

Por dios Serena, ni siquiera han pasado 10 minutos de camino y ya quieres intentar sacar algo de la canasta, ¿Qué te cuesta esperar un poco?... no seas caprichosa…

La rubia se sorprendió un poco por la reacción de su novio, pero intentó darle la mínima importancia…

Y tu no seas mandón – dijo sonriendo - ¡Quiero un chocolate!

Serena se lanzó a la parte de atrás sin pensarlo, con tan mala suerte que quedo atorada entre los asientos delanteros, los pataleos y el disturbio distrajeron a Darien del timón y el auto estuvo unos segundos fuera de control, el pelinegro logró controlar a tiempo la situación gracias a sus reflejos, y con la frenada Serena cayo derechito a su sitio.

¡Maldición! ¡no te puedes controlar! ¡Estuvimos a punto de matarnos! – dijo muy enojado Darien, gritandola a todo pulmón.

Pero… Darien disculpa…

¡No quiero escuchar nada! ¡Estoy intentando aprovechar mi tiempo libre del hospital al máximo, pero gracias a ti todo a salido al revés!... Mantente con el cinturón abrochado y callada por favor…

Esas fueron las palabras de su novio, frías y duras… como siempre…

fin flash back

Bombón… ¿estás bien?

¿Qué?... ¿Qué me decías Seiya? – despertando de sus pensamientos.

¿Si te sentías bien?

No, solo recordaba…

Creo que tus ánimos han bajado, tengo una idea… - dijo sonriendo mientras deslizaba una mano para el asiento de atrás, removió unas bolsas y sacó…

¡no hay mejor antidepresivo que… chocolate!

La rubia lo observo y no pudo evitar que las lágrimas salieran de sus ojos, al ver ese símbolo las duras palabras de Darien la atormentaban… - ¡Seiya! – Serena lo abrazó con fuerza, necesitaba sentirse querida por lo menos un momento…

Tranquila bombón… yo estoy contigo…

En otra parte de Tokio, un joven pelinegro descansaba de su intensa guardia en la sala de estar para los doctores, en sus manos sostenía un pequeño retrato de la mujer de su vida…

Serena… ¿Qué puedo hacer para que me perdones, tanto tiempo te hice sufrir, por celos inútiles, recuerdo que a veces intentaba no salir contigo porque tan solo con mirarte te imaginaba en los brazos de él… de ese maldito cantante de cuarta… ¡Te imaginaba con él mientras yo había sido atacado por galaxia! – Darien dio un certero golpe a la pared.

¡Darien! ¡por dios que te sucede! – exclamo la doctora de piso Dafne ingresando en la sala.

Dafne… ya no se ni siquiera que me pasa…

¿Esa niña de nuevo verdad? – acercándose lentamente a él.

Serena… - observando la fotografía.

¿Qué te hizo esta vez la mocosa? – preguntó mientras se sentaba encima de un escritorio y cruzaba las piernas.

Nos dimos un tiempo… o mejor dicho ella misma se dio un tiempo – con voz fúnebre.

Vamos Darien, ¡Te quiero animado para mañana en la noche! A una fiesta se va con ánimos, sino no se va y tu ya estas comprometido conmigo – dijo Dafne muy alegre.

Está bien, te prometo que mañana tendré una gran sonrisa – respondió con una sonrisa forzada.

Mientras tanto en una hermosa playa de la bahía de Tokio, dos muchachos observaban maravillados el bello ocaso…

Bombón…

Si Seiya…

Observa bien el sol, que se hunde todos los días para dar paso a la deslumbrante luna, así soy yo, opacado completamente por tu belleza… - El pelinegro se acercó a la rubia quien estaba ruborizándose cada vez mas, extendió su brazo lentamente hasta rodearla por completo y protegerla del frío.

Caso poco tiempo para que el cielo se viera plagado de cientos de pequeños destellos, y en medio del cielo apareciera la siempre brillante luna, objeto de obsesión de muchas personas…

La luna… - alcanzó a susurrar Serena mientras cerraba los ojos y recordaba.

Flash Back

Ella y Darien observaban el mar, un poco incómodos por el silencio entre ellos…

Serena… quisiera pedirte disculpas por mi proceder, no fue mi intención gritarte pero… - la rubia lo miró a los ojos mostrando dos lágrimas rodar por sus mejillas.

¿Por qué? – fue lo único que atino a preguntar.

Recuerda que mis padres murieron en un accidente de tránsito, aún me aterroriza la idea de un accidente de esa magnitud – la abraza - ¡No sabes lo que sentí cuando estuvimos a punto de salirnos de la carretera, pensé que podrías estar herida o aún peor que te podía perder!

Darien… yo… discúlpame nunca me imaginé…

No te preocupes mi amor, no quiero estar en peleas contigo, te amo y quiero disfrutar cada segundo contigo…

Te amo Darien – los dos se miraron unos segundos antes de darse un apasionado beso a la luz de la luna.

Serena… ahora te diré porque quise que vengamos exactamente aquí en esta noche de luna llena…

¿A que te refieres Darien? – con tono inocente.

Observa detenidamente la luna mi princesa – señalando el cielo – mira como es coronada por miles de estrellas brillantes que hacen resaltar aún más su belleza… ahora observa el mar… enloquecido por su fulgor, por su hermosura, sus olas intentan llegar a ella sin poder… Eso es lo que eres para mí… como la luna que adorna mis noches, te veo salir todos los días, cada vez más hermosa… intento desesperadamente como el mar tocar al menos un rayo de tu luz pero nunca lo consigo, así es como te veo mi princesa de la Luna, como alguien inalcanzable que debo proteger…

Es lo más hermoso que he escuchado de tus labios, mi hermoso príncipe de la Tierra…

fin flash back

¿Serena porque lloras? ¡Serena! – gritó Seiya al ver como la mirada perdida de la rubia se nublaba por las lágrimas que caían.

Seiya… yo… - lo abraza

Tranquila mi bombón, yo nunca te fallaré… nunca…

La rubia estaba arrepentida de haber ido a ese lugar con seiya, al recordar esa noche con Darien solo pudo darse cuenta que su corazón estaba encadenado al príncipe de la tierra, y la llave para quitárselo de la cabeza no era Seiya… ni nadie…

Seiya… yo no puedo corresponderte… solo hay un hombre al cual le entregue todo y no existirá otro pues yo aún amo a Darien – separándose de él y observando la impresión en su rostro.

Lamento volver a escuchar esas palabras… - sorprendido – pensé realmente que tu separación con Darien era definitiva… - mirando el cielo – talvez mi corazón se había ilusionado una vez más con la sola idea de poder disfrutar de ese hermoso fulgor lunar yo solo…

No hubiera querido que te ilusiones con algo que nunca podrá ser… - abrazándolo -perdóname por favor, jamás quise que te sintieras así… pero yo solo pienso en él y pienso volver a su lado…

Bombón – mirándola fijamente – solo te pido que mañana me acompañes a la fiesta y pasemos unos bellos momentos juntos… talvez el último ya que dudo que Darien me deje acercarme a ti después de lo que sucedió.

Está bien – asintiendo – ahora regresemos ya es tarde y quisiera descansar bien…

Lo que ordene mi bombón – sonriendo.

Los dos jóvenes se subieron al auto para regresar a la ciudad, despidiendo con lágrimas aquel hermoso paisaje.

En otro lado de la ciudad, un joven de cabello negro paseaba por las calles tranquilamente, Richard había salido un momento para despejar su mente de algo que lo aquejaba ya hacía bastantes años…

Mi hermosa peliazul… yo no quiero atarte a mi por una enfermedad extraña, pero te amo y quisiera disfrutar algunos momentos a tu lado – repentinamente un fuerte dolor de cabeza lo hace recostarse en la pared.

No… de nuevo esta maldita visión… si muero no quiero que ella me vea… no quiero… - unas cuantas lágrimas resbalaron por su rostro en la soledad de la noche.

La oscura noche fue aclarando lentamente para dar paso al amanecer en Tokio, era sábado y casi nadie tenía que levantarse temprano, excepto una persona…

Un joven pelinegro estiraba el brazo para apagar la alarma de su despertador, da un par de vueltas en su cama hasta que por fin decide levantarse y arreglarse para una pequeña jornada de sábado en el hospital.

Un día más sin ti mi princesa de la luna… ¿Qué estarás haciendo ahora?... mi pequeña dormilona – una sonrisa se dibujo tenuemente en su rostro pero pronto cambio al pasarle por la cabeza un solo nombre – Seiya… maldito mocoso.

Darien tomo su atuendo blanco y salio del departamento con rumbo al hospital en donde tenía unas cuantas citas y una reunión con sus superiores…

Espero que hoy no ocupes por completo mi mente… necesito estar tranquilo… - pensó encendiendo el auto.

En la casa Tsukino, Serena aún estaba en los brazos de Morfeo… o tal vez en los brazos de alguien más…

Darien… - pronunciaba la rubia – Darien no hagas eso – sonriendo – te amo Darien… soy tu… - haciendo ademan de besar a alguien o a lo que tenía entre sus manos…

¡Serena despierta! – grito sonrojado un gato blanco…

Que … que paso… - observando lo cerca que estaba de su rostro - ¡ARTEMIS QUE RAYOS HACES AQUÍ! – tirando al gato lejos de ella

Que brusquedad, y no hay respeto para nosotros – decía el pobre Artemis levantandose del suelo, mientras miraba a una gatita negra retorciéndose de risa – ¡No es chistoso Luna!

Te adverti que no te acercarás pero no me hiciste caso… - soltando una carcajada.

¡TU TE RIES PORQUE A TI NO TE TIRARON CONTRA UNA PARED! – exasperado el gato.

Ya dejen de discutir ustedes dos por favor… quisiera dormir un poquito más – viendo la hora - ¡¿Qué YA SON LAS 12 DE LA MAÑANA!

Exacto – mirada cómica de luna.

Te traemos un recado de las chicas, ya que al parecer tu intercomunicador no tiene el suficiente volumen como para competir con tu sueño de princesa – sonriendo – lleva tu ropa para el templo hikawa, allí se prepararan todas… los chicos también están enterados.

Vaya… así que ya tiene todo listo… me voy a bañar y luego voy donde Rei – decía la rubia mientras saltaba como conejo hacia el baño.

Parece que esta de buen humor, ¿verdad? – decía la gatita negra.

Creo que estaba soñando con Darien…

Pasaron las horas y cuatro de las sailors estaban en el templo hikawa intercambiando atuendos y preparando maquillaje para la esperada fiesta.

Rei, ¿A que hora dijo Lita que llegaría?... ya es tarde – preguntó la rubia preocupada.

No lo sé, hemos intentado comunicarnos con ella por todos los medios, pero ni siquiera luna y Artemis la localizaron, suponemos que seguirá molesta con nosotras por lo de Andrew.

Eso debe ser… esperemos que se le pase rápido… ella debe entender que Andrew ama a Wanda – meditaron las chicas mientras se cambiaban.

¡Oye Amy! ¡Hoy es tu día!

La peliazul observo a mina un poco preocupada.

¿A que te refieres mina? – preguntó curiosa Serena.

Acaso no te das cuenta Serena tonta… - Rei siempre molestando a serena.

No me doy cuenta, por eso dímelo de una vez – sacando la lengua.

Hoy Amy tendrá que decidir entre Taiki o Richard, ¡Cuéntanos por cual te decidiste! – las tres la miraban con atención, mientras que la peliazul no sabía que decir…

Bueno yo… aún estoy pensándolo… no estoy segura aún…-sonrojandose.

Ya pues Amy un adelanto – rogaba Mina.

He dicho que… - observando la ventana – ya llegaron por nosotras.

Te salvo la campana!

Las chicas salieron a recibir a los galanes de ocasión, y partieron emocionadas a aquella fiesta que tantas dudas había ocasionado en esa semana.

Se ven hermosas, chicas… pero tu bombón eres la más linda – decía Seiya sin esperar que iba a ser abucheado por los demás.

Eso dices tu pero para nosotros dos la más bella es amy – decían Taiki y Richard a la vez mirándose con rencor.

Para mi Mina esta radiante – guiñandole un ojo a la rubia.

Pero la señorita Rei es la más bella del mundo – Decía Nicolás muy emocionado.

Cállate Nicolás…

Por fin llegaron al tan ansiado lugar, la música se escuchaba desde dos cuadras antes y la puerta de entrada era increíblemente grande, se notaba que solo la alta sociedad estaba invitada, o al menos eso se suponía.

El grupo entró en el hermoso local, deslumbrándose por tanto lujo a su alrededor, Mina era la más emocionada…

Siempre me imagine venir a una de estas fiestas de sociedad, ¡me siento una reina! – dando vueltas exageradamente hasta tropezar - ¡Ouch!

¿Estás bien Mina? ¿Mina? – Yaten levanto cuidadosamente a la rubia quien miraba a lo lejos a una pareja…

Ellos son… ¡Andrew y Lita! ¡Besandose!

Todo el grupo comprobó con asombro las palabras de Mina, en una mesa cercana la castaña y el rubio se comportaban como cualquier pareja…

Notas de autor:

Hola! Se que muchos por no decir todos deben estar queriendo ahorcarme jeje, millones de disculpas por no haber actualizado ningún fic hasta el día de hoy pero realmente estuve demasiado ocupada con la universidad y los exámenes finales, pero gracias a dios me fue bien y ya no tengo mas preocupaciones, espero dejen sus opiniones sobre este capi que a mi me gusto mucho… cuídense todas y prontito me pongo al día con sus fics!1