Voldemort, también conoce como Tom Riddle o el Tío-Con-Demasiados-Apodos, estuvo asombrado. Esto era inusual, porque cuando se ha vivido tanto largo como él y se han hecho tantas cosas malintencionadas y malvadas como él, muy poco se sorprende. No era una mala sorpresa. Ciertamente no era una sorpresa de "Wormtail ha intentado cocer un pastel de Bundt otra vez". Era más de una sorpresa como "alguien ha dejado una caja de regaliz negro en el escritorio". La cual es exactamente qué ha pasado. Voldemort había caminado en su estudio, esperando hacer un poco progreso en intentando apoderarse del mundo, y descubrió que alguien había dejado una caja de regaliz negro en el escritorio.

La sorpresa de Voldemort rápidamente se convirtió en sospecha. ¿Quién quesería dejar una caja de regaliz negro en el escritorio? ¿Quién aun sabía dónde él está? Los Mortífagos sabían donde estaba el escondite, pero no estaban por ahí excepto Snape y no era el tipo quien era considerado. La única conclusión sería que alguien está confabulado con Dumbledore había descubierto su ubicación y intentaba envenenarlo con regaliz negro.

Voldemort resopló. Como si el veneno pueda matarlo. Debo comerlo, solamente fastidiar a la persona horrendamente estúpida que la ha dejado. Sin embargo, ¿le gustaba regaliz negro? En alguna parte atrás en su mente, Voldemort tenía un recuerdo vago que tenía una aversión a regaliz negro.

Voldemort se encogió de hombros. Fue dulce, después de todo. No sería posiblementedemasiado mal. El aviso en el atrás de su mente crecía más fuerte, pero solía ignorando los avisos. Voldemort metió un pedazo de regaliz negro en la boca.

Mitad de casa de Voldemort, la lectura de la noche de Snape fue interrumpida por un chillado apenado. Por un momento, Snape pensaba que era alguien estando torturado pero rápidamente recordó que nadie ha estado apresado por lo menos por un mes. Entonces, ¿quién leches chillaba? No era nadie en el cuartel general de los Mortífagos excepto…Voldemort sí mismo. Snape fue para investigar.

Lo que descubrió fue Voldemort, Dueño de Serpientes e Imbécil Quien No Hace Caso de Sus Propios Avisos, sintiéndose en el suelo en frente del refrigerador, bebiendo leche del cartón.

‹‹Eh›› dijo Snape ‹‹consiga un vaso. Tenemos beber de ése también››

Voldemort miró con furia a Snape y resueltamente tomó otro trago del cartón.

‹‹Regaliz…›› ronqueó.

‹‹¿Cómo?››

‹‹Regaliz negro…en escritorio… boca escociendo…››

‹‹¿Había algo equivocado con él? ¿Y qué escritorio?›› ¿Qué habría añadido a la dulce para afectar Voldemort?

‹‹Noooooo…›› gimió Voldemort. ‹‹Lo tiene sabor a alquitrán…y sal. ¡Es desagradable! Tuve un recuerdo que no me gustaba, pero…›› Voldemort amordazó y bebió más leche. ‹‹¡No consigo el sabor fuera de mi boca!››

‹Pues›› dijo Snape ‹‹¿era sólo regaliz?››

‹‹NEGRO regaliz. Sabes, tengo un plan para apoderarse del mundo.››

Snape pensaba esto era un poco non sequitar, pero Voldemort continuó.

‹‹Si dejo una caja de regaliz negro en el peldaño de la puerta de cada mago poderoso en el mundo, olvidarán que lo odian mucho. Después, cuando lo prueben y convertirse incapacitado por el sabor horrible, los atacamos y aniquilamos a fondo la oposición.››

Snape pensaba eso era un plan estúpido, pero no tuvo los conejos decírselo a Voldemort. En cambio, dijo, ‹‹¿De dónde lo vino?››

‹‹No sé, pero no es importante…ven, tenemos que ir a los Países Bajos y comprar tanto regaliz negro como podemos.››

Mientras lejos, Dumbledore se sentaba en su oficina en Hogwarts, preguntándose si Voldemort había gustado su regalo de cumpleaños él había enviado. Casi estaba seguro que fuera el cumpleaños de Voldemort, de todas maneras. Quizás el próximo año conseguiría Voldemort un pastel de frutas.