Disclaimer: Ningún personaje conocido es de mi propiedad, son todos de J. K. Rowling, excepto alguno que no conozcan.

Nota de la Autora: Mi mayor deseo es que a nadie le toque vivir por lo que pasé yo durante estos últimos meses. Espero que sepan entender mi retraso.

Muchas gracias a: RAC, Hyya Tsukino, Salube, By Unika Olimka, Noir, elu, Ashura, Ashley, yuyo, kittychan, bunny1986, Selenne Kiev, por sus comentarios. Los reviews están contestados en su lugar.

000000000000000000000000000000

Way towards the past

Capítulo 3

Los suaves y cálidos rayos de la mañana caían sobre el majestuoso castillo situado a orillas del inmenso y sombrío bosque, produciendo un bello paisaje para quien lo viera. Un tenue aroma a flores inundaba el lugar, acompañado por esa pureza propia del aire que había en aquella época.

Una alta figura en ropajes negros estaba apoyada sobre el tronco de un gran árbol, inmersa en sus reflexiones, tan concentrada pero a la vez tan atenta a cualquier cosa de su alrededor, que cualquiera que estubiese allí no habría pasado desapercibido para el hombre.

Llevaba casi media hora en el mismo lugar, tan sólo disfrutando de aquel momento de soledad, de libertad consigo mismo y la naturaleza.

Amo Una voz sibilante lo sacó de sus pensamientos.

Nagini Respondió sin mirar a su interlocutor. ¿Sucede algo?

No, amo. Sólo era para avisarle que sus compañeros ya se han despertado...

Gracias. La cortó de forma brusca. Ya puedes irte.

Sí, amo.

Enderezándose y alisando su túnica, la figura se dirigió con paso tranquilo al interior del castillo. Sabía del interrogatorio al cual iba a ser sometido cuando entrase al gran comedor. Todas las mañanas desde que se conocían era lo mismo.

Pero esta vez se equivocó.

Al cruzar las puertas y dirigirse hacia su asiento en la única mesa que había en aquellos días dado que todavía eran vacaciones, un gran silencio se adueñó del lugar. Recorrió con la mirada a los allí presentes y su vista se topó con unos ojos de color verde esmeralda, que lo miraban con curiosidad y algo más que Slytherin no pudo identificar.

-¿Qué? –Dijo de forma cortante- ¿Tengo algo interesante?

-N-n-no señor, yo sólo...

-Buenos días Salazar, -Le interrumpió Godric dándole una mirada de reproche- ¿Cómo has pasado la noche?

Slytherin hizo un ruido que sonó a: "¿Y a ti qué te importa?"

Godric dio un largo suspiro y murmuró:

-Mal día...

Cuando Salazar (quien fue el último en llegar) tomó asiento, aparecieron al mismo tiempo frente a cada uno, un plato llano de cerámica, muy diferentes a los que Harry estaba acostumbrado. Al lado de cada plato, había una cuchara y, cada dos personas, un jarro del cual sorber las bebidas.

Harry se había quedado sorprendido. ¿Qué era todo aquello? Y lo más importante ¿iba a tener que compartir su bebida con... con... un desconocido?

"Estás en la Edad Media," Le recordó una voz en su cabeza, "y tú no conoces las costumbres ni nada sobre esta época. Además, Salazar Slytherin no es ningún desconocido, ¿cierto?"

-Oh, Dios. Suspiró.

-¿Ocurre algo, Harry?

El nombrado se sobresaltó, y miró hacia su derecha.

-N-no, nada. Es que... –Volvió la vista hacia su izquierda, y casi se atraganta con su propia saliba.

Otros ojos verdes distintos a los suyos lo observaban con severidad y algo de burla.

-No conoce nuestras costumbres. –Declaró Slytherin sin desviar sus ojos de los de Harry.

El joven se sonrojó. "Oh, no. Slytherin puede leer las mentes. Deja de

Mirarlo, entonces. ¡Aparta tus ojos de él, apártalos, apártalos, apártalos!"

Pero no fue Harry quien desvió la mirada.

-No leo las mentes. -Dijo Salazar con una sonrisa asomando a sus labios,- Soy muy bueno en legeremancia.

Un bufido se escuchó al otro lado del joven, haciendo que Harry y Salazar mirasen hacia allí.

-No empieces a presumir, Sal. –Dijo Godric sonriendo. Sabía que a su amigo no le gustaba que le llamasen 'Sal', y era por eso que lo usaba.

-No estoy presumiendo ¡y no me llames Sal!

-Bueno, bueno, tranquilo, Sal. –Dijo riendo, pero antes de que Salazar dijera algo, agregó dirigiéndose hacia un sorprendido Harry que los miraba algo extrañado.- No hay problema en eso, Harry. Creo que no te resultará muy difícil aprender algunas de nuestras costumbres.

El desayuno transcurrió demasiado lento para el joven. Quería irse de allí, salir, tomar aire... la presencia y los continuos roces con Salazar Slytherin a su izquierda le hacían ponerse algo nervioso. No sabía lo que estaba sintiendo, nunca lo había experimentado con nadie ni nada antes. No era la misma sensación que le provocaban los acercamientos con sus amigos y profesores, sino algo más intenso, algo que lo hacía sentir muy bien junto al hombre.

¿Podría ser que...? No, imposible. Apenas conocía a Slytherin... era un mago oscuro... mayor que él... y, por sobre todas las cosas, ¡era el antepasado de Lord Voldemort! Nunca le atraería, ni mucho menos se enamoraría de aquel tipo de persona.

OoooOoooO

En aquel lugar sólo podían escucharse el suave trinar de los pájaros y el viento acariciando suavemente las ramas de los árboles. El crujir de unas pequeñas ramitas secas, hicieron que la figura sentada sobre un tronco caído levantase la mirada.

-Al fin has llegado. –Dijo mientras observaba con el rostro inexpresivo a la persona que se acercaba y se inclinaba profundamente ante él.

-Disculpe la demora, mi señor. Me era imposible abandonarlos en aquel momento...

-Lo sé. Y por esta vez, sólo por esta vez, no serás... castigado. –expresó remarcando la última palabra y sonriendo cuando el hombre se estremeció, seguramente recordando su última visita...

-Sígueme, -dijo luego de unos instantes-, ya he perdido demasiados minutos valiosos de mi tiempo.

La figura se giró, siendo inmediatamente seguida por el hombre a sus espaldas.

El camino era sinuoso y oscuro, rodeado por inmensos y sombríos árboles, que allá a lo alto, parecían nunca acabar. El césped estaba seco y bastante alto, lo cual hacía que al caminar se escucharan únicamente sus pasos.

De repente, y sin previo aviso, un claro demasiado grande se abrió ante sus ojos. Un hechizo de ocultación, seguro que tenía, porque segundos antes parecía que aquel laberinto de árboles no iba a terminar nunca.

-Bien, -dijo de pronto el que aparentaba ser el mayor de los dos,- debemos comenzar con esto lo antes posible. Hemos venido hasta aquí, porque no creo que alguien sepa llegar... ni creo que lo logren. –Terminó diciendo, mientras reía fríamente.

Con un movimiento de su mano y unas palabras susurradas, un plano apareció frente a ellos. El mapa de la ciudad muggle más cercana.

-Atacaremos aquí, -dijo indicando la parte central del plano,- hoy al anochecer. Avisarás a los demás que estén en este mismo lugar... ya listos para la diversión. –Pronunció mientras le señalaba a su alrededor, dándole a entender que ahí era el punto de reunión.- ¿Tienes alguna pregunta?

-No, mi señor.

-Entonces desaparece de aquí. –Susurró con una voz fría, capaz de helarle el alma a cualquiera.

Con un escalofrío recorriéndole la columna vertebral, el vasallo hizo una respetuosa reverencia y con un ¡pop! Desapareció de aquel claro, dejando atrás a su amo, que ahora sonreía satisfecho.

-Pronto, muy pronto, Godric, podré deshacerme de todos esos estúpidos muggles y sangre sucias, y nada ni nadie me lo impedirá.

000000000000000000000000000000

N/A: tres cosas: La primera, no he quedado nada satisfecha con este capítulo, pero si lo alargaba más iba a ser peor. Este capítulo es importante para el resto de la historia...

Segundo: Lamento que sea corto, pero no quería extenderme más, dado que ya me demoré muchísimo con el fic.

Y por último, disculpen las faltas ortográficas.

Agos Malfoy

Miembro de Muchisisisisísimas órdenes.