Ya por Merlín santísimo
El gringo se había largado de Hogwarts al segundo día, dijo que para manicomios le bastaba su país así que se fue por donde vino (Aunque hay que hacer constar que cierto grupo insurrecto de jóvenes estudiantes lo lanzó de cabeza a una letrina que solía usar Argus Filch para sus dolores e indigestiones de Gazpacho Andaluz y Tortilla Española)
- ¿No creen que nos pasamos? – Dijo Seamus – Digo, nos pasamos de modestos, hacía falta desmembrarlo y llevarlo al bosque prohibido, el escreguto de cola explosiva de Hagrid estaría feliz al ver semejante banquete
- ¿Y quien te dijo que no lo hicimos? – Preguntó Harry angelical – De hecho, supe que ofreció 250 galeones por la Amnistía
- Que yo me encargue de cobrar amablemente antes de que el sujeto fuera llevado al Bosque – contestó Dean – Y servirán para comprar más tequila
- ¿Quien mandó a un Mexicano para acá cargado de Tequila José Cuervo? – se preguntó Blaise
- La pregunta es ¿Donde esta la sucursal de AA Teens en Reino Unido? – dijo Draco
- ¿A QUEE?
- Alcohólicos Anónimos Juveniles panda de inocentes – dijo Seamus – Ay que ver
- DEJEN LAS PISTOLADAS Y PASENME LOS INGREDIENTES DE LA BOMBA- exclamó Neville perdiendo la paciencia mientras movía afanoso un caldero
- Jeje este va a explotar el caldero – dijo Harry – ¡Como me voy a reír!
Blaise se acerca a Harry con unas cosas blancas y esponjosas y las empieza a repartir dándole una de esas cosas a cada uno de ellos
- ¿Que demonios es esto? – pregunta Seamus
- Pañales para la incontinencia, si Neville explota esa vaina me voy a cag... de la risa – declaró Blaise apretando los dientes para aguantar la carcajada al ver a Neville
- ¡OFREZCO ALGO A CAMBIO DE MI INTEGRIDAD! – Declaró Ginny cuando fue acorralada por Pansy y Hermione
- ¿Que? a ver – preguntó Pansy ávidamente
- Vamos a practicar la caza – dijo Ginny – Y la tengo a la presa
- ¿QUIEN? – preguntaron ambas chicas muriéndose de la curiosidad (Ah, el chisme señoras y señores)
- Cho – dijo Ginny
- Pero a ti ya te atrapamos Gin – dijo Pansy
- ¡No! No dije YO, dije CHO – replicó la pelirroja
Las tres sonrieron y se dispusieron, rato después estaban divirtiéndose de lo lindo haciendo el libro "Las Mil y un Maldades que querrías hacerle a Cho Chang"
Mientras tanto Filch andaba hipercinético de un lado al otro, resulta ser que "Alguien" le había cambiado el agua de Jamaica (light por supuesto... eh! ¿Que el agua de jamaica no y que no tiene casi calorías? Como rayos es agua de jamaica light? Olvídenlo) Decía, que había cambiado el agua de jamaica por Coca Cola mezclado con Red Bull y Café negro del cubano (el mas fuerte) con un poco de Guaraná. Imagínense nomás la nota del tipo
- Yo creo que deberían probar con hacer un reality show con las chicas encerrados en un sitio mínimo un mes, teniendo que competir – propuso Alejandro
- Mira charrito, yo no sé que consumes tú pero sea lo que sea, déjalo por que te está afectando seriamente al cerebro – Dijo Draco – Ni de vaina me encierro un mes con Luna
- Ay madre, aquí el guerito presente o le tiene fobia a las mujeres o por el contrario le gusta la guereja aquella – dijo Alejandro
- Y tu con tu complejo de Big Brother eres peor – dijo Harry – Antes te la pasaba pues solía pasar el verano con la familia de Ron. ¡Pero ya no! Prefiero las rumbas y la vida nocturna en Ibiza
- Este wey si es antipático – se quejó Alejandro – Se mete en los antros mas depravados del mundo y no es capaz de resistir un mes encerrado con las Chicas
- Por cierto ¿Alguien sabe de la vida del argentino? – Preguntó Seamus – No es por nada pero, no lo he visto desde que llegó y de eso hace tres días
En un rincón oculto del castillo...
- ¡LA QUE SIGUE! – gritó Hannah Abbott de Hufflepuff al resto de mujeres de la Liga de Mujeres al borde de un Ataque (algunos les llamaban el club "Virgen hasta los 40", pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión)
- Piedad... – susurraba Leonel Santaolalla, o mejor dicho el argentino – Que quilombo este el de estas mujeres de aquí
- Papito, te aguantas aunque sea hasta que termine la cola – dijo Susan Bones
- ¿Cuantas faltan? – preguntó Santaolalla al borde del colapso
- Vamos por las de sexto curso apenas
- Ay Virgen del Luján – susurró Santaolalla – el Che o Maradona, dame fuerzas para aguantar esta cuasi-violación colectiva
Y le metieron otro Red Bull que vitaliza mente y cuerpo... (jaja metí una cuña y esos no me pagan ni un knut, locha o un miserable bolívar) ¡Pero no le dio alas!
Draco luego de ello se metió a bañar (Hurra! ¡Un baño! En los libros solo se vió cuando Harry quería abrir el huevo en el 4 ¿Será que del resto no lo harán? Guácala) y al salir se vistió como de costumbre pero al abrir el envase de su amadísima, sacrosanta e intocable... gomina, se ha percatado de que...
Este cuento se acaboooooooo
No había más gomina
- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO – el grito se oyó desde su habitación en el último piso de la Torre de Chicos de últimos hasta la verja del castillo...
Y los chicos, o sea, Harry, Blaise, Dean, Seamus y Alejandro soltaron la carcajada
- Jajaja ya se dio cuenta jajajaja – Se retorcía Blaise de la risa - ¡Cuando lo sepa todo se va a morir!
- Si la Epilepsia esa se entera que su amor platónico se quedo sin gomina es capaz de ir a Marte a comprársela – Dijo Ale
- ¿Epilepsia? – Preguntó Harry sin entender ni jota
- Si chico, la que tiene pelo negro y apellido así, de enfermedad como esclerosis o algo así – contestó Ale
Dean que había oído eso se descogorciaba de la risa como un endemoniado payaso con un rictusempra perpetuo, se cayó al suelo, rodó y se levantó y seguía riéndose tanto que el charquito estaba próximo a venir
- Se refiere... jajaja... a la loca... jajaja de Parkinson... jaja Pansy "el Mal de Parkinson" jajaja – se retorcía Dean
- Para eso usa un pañ... – empezó Harry pero no pudo terminar
Pisssss - un charquito amarillo apareció "milagrosamente" por debajo de la túnica del colegio de Dean y ahora fue el turno de los demás para carcajearse
- te hiciste pipí encima jajaja ¡Para eso era el pañal! – exclamó Blaise también por el mismo camino que Dean
- Y Merlín que locura es esta – susurró Harry mientras aguantaba la risa y Ale secaba el suelo con un hechizo vaporizador dejando el olorcito a amoniaco en el rincón
