Originalmente habia pensando el pecado de la Avaricia para Lucius Malfoy. Pero nunca habia escrito sobre los fundadores de Howgarts. Solo falta uno.
"We tend to forget that happiness doesn't come as a result of getting something we don't have, but rather of recognizing and appreciating what we do have."
Helga camino por el silencioso cementerio y se detuvo frente a una tumba silenciosa. Las rosas que había dejado el mes pasado ya se habían marchitado, y con cuidado las cambio. Con delicadeza, se sentó frente a la tumba descansando su la cabeza en contra de la losa.
Estaba tan cansada. El camino había sido largo y la noche era fría...simplemente a su edad de 402 años ya las cosas no eran lo de siempre.
Vio el nombre de la tumba y sonrió tristemente. El debería estar descansando en los campos de Howgarts al igual que Godric y Rowena. En lugar de eso estaba en este cementerio perdido. Y todo por sus acciones.
Cerro los ojos por un momento. Por que? En que se habian equivocado?
"Lo tenias todo querido...todo..." susurro acariciando las letras doradas de la lapida que ella misma había conjurado. "Eras uno de los mejores magos de Europa, fundador de una escuela tan maravillosa como Howgarts, tenias a Godric que te amaba como un hermano...tenias el amor de Rowena...me tenias a mi...por que Salazar...? Por que nunca fue suficiente? Por que tanta ambición? Por que tanta AVARICIA? Tu no fuiste el único pecador entre nosotros, pero...fuiste el que causo todo. " La lagrimas comenzaron a surcar el rostro de la anciana mujer y suspiro levantándose lentamente.
"Es la ultima vez querido amigo que vengo a visitarte...pronto nos veremos y por fin los 4 estaremos juntos una vez mas, y espero entonces que podamos perdonarnos nuestros errores y nuestros pecados."
Con eso Helga Hufflepuff se alejo por donde había venido para dirigirse a su casa y pasar una de sus ultimas noches, entre sus familiares y amigos, para morir una semana después y reunirse con el resto de sus amigos.
