Disclaimer: los personajes que aparecen en esta historia no me pertenecen, al igual que algunos de los escenarios. Son propiedad de J.K. Rowling.
Esto es una adapatación de la pelicula Señor y Señora Smith.
Madre.
Siempre quise ser madre.
Esa frase no dejaba de resonar en la cabeza del rubio. Ahora era él el que conducía. Habían ido a comprar algo de ropa. Mientras la castaña se la probaba, él no dejaba de mirarla. Evocando la imagen de una Hermione embarazada.
Un hijo.
En esos momentos la idea le parecía un tanto descabellada. Sus respectivos jefes les habían ordenado matarse, y no lo habían hecho. Y ahora van a por ellos, y no porque quieran ascenderles…
Estaba preocupado, sabía que Hermione era fuerte, valiente y muy inteligente, pero temía por ella como cualquier hombre enamorado.
La miró unos segundos antes de desviar la vista de nuevo a la carretera, estaba algo pensativa y seria.
Sabía en que estaba pensando.
Y temía lo que iba a pasar.
Blaise Zabinni estaba sentado en una de las mesas más apartadas de la cafetería que había cerca de su casa.
-Que asco. Cómo pueden servir esto así?-dijo asqueado mirando a su plato, con su desayuno.- Disculpa monada, podrías hacer algo para solucionar esto?-dijo a una camarera que pasó de él.- Eh? Te estoy hablando.-se giró para ver la espalda de la camarera y gritarle.
Cuando volvió a mirar su plato ya no estaba, pero si un rubio con cara de pocos amigos.
-Hombre Draco, buenos días.-dijo algo avergonzado? Si podría ser.
-Hola, Blaise.-contestó con tono frío.
-Me alegro de que estes bien?
-Por qué habría de estar mal?
-Hombre tu mujer…-dijo el moreno.
-Qué pasa con mi mujer?
-Espero que te hayas cargado a esa zorra,sinceramente.
-Uhmm.-dijo una tercera voz al lado de Blaise.- A esta zorra?-era Hermione.
-Veo que sólo me hacía ilusiones.-dijo, pero al ver la cara del rubio.-Perdona. Encantado de verte, Hermione. Aunque se que a ti no te hace gracia verme.
-Blaise, eh…-le decía Draco.-Mírame, deja a Hermione, y mírame.- Habían empezado a discutir, como cada vez que se veían.
Flashback
Uno de los días menos fríos de Otoño fue el elegido por Draco y Hermione para casarse, de forma muggle. Ya que estaban registrados como pareja en el registro mágico del Ministerio.
Había varios invitados, más por parte de la novia que del novio, era algo evidente, después de traicionar a su familia y todo lo que ella apoyaba, Draco se quedó casi sólo. Casi, porque algunos amigos suyos, más bien compañeros de Slytherin habían decidido unirse al bando de Potter. El único amigo que tenía realmente era Blaise Zabinni, amigo íntimo y compañero de fechorías en su época más infantil. Y ahí estaba con él, en el día más importante de su vida. Y también el día con más resaca de su vida.
-No volveré a salir contigo nunca más, Blaise.-dijo mientras se tomaba una poción para el dolor de cabeza.
-Creo que saldrás muy poco ahora que te vas a casar con la marimandona de Granger.-comentó con sorna el moreno.
-Blaise…-dijo con reproche.- Maldita pajaríta.-dijo tirando al suelo la pajarita, estaba de los nervios, no porque se fuera a casar con la mujer que amaba, sino poruqe le prometió que no haría despedida de soltero y acabó yendo con Blaise a un local, poco recomendable para menores, y con una borrachera del quince.
-Si es que…Mira que eres bobo, Draco. Por qué te complicas?-dijo el moreno sonriendo, sacó la varita,recitó un par de palabras y la pajarita estaba en el cuello de la camisa del rubio.
-Te matará.-el rubio se giró y se miró al espejo.- sabrá que fue por tu culpa.
-Se lo acabarás diciendo tú.Mira a mi no me importa lo que me diga la sabelo...-se cortó ante la mirada de Draco- Hermione, yo tenía que hacer algo por ti antes de que te metieran en esa cárcel conocida como el matrimonio.
-Cárcel que bien conoces.
-Mira te dejo acabar de arreglarte, porque no quiero hablar del tema. Nos vemos en la iglesia.
La boda fue muy emotiva y bonita, la iglesia estaba muy buen gusto, algo sencillo, nada sobrecargado.
El banquete se celebró en un restaurante cerca de la iglesia, como no eran muchos invitados la cena pasó rápido y pasaron al baile.
Y ahí se montó la gorda, Hermione se dio cuenta de que Draco salió la noche anterior y supo quien fue el responsable al instante. Y en cuanto pudo le arrinconó y empezaron a discutir.
-Cómo se te ocurre llevar a Draco a un sitio así?-le chilló la castaña a Blaise.-Hoy era el día de su boda y …
-Mira, tú no eres su madre y era la última juerga antes de que se casara con una marimandona.
-Marimandona?-le miró con los ojos como platos, la había llamado marimandona.- Y tú eres un…un…
-Te he dejado sin palabras, eh, sabelotodo?-dijo burlonamente.
Menos mal que Draco llegó a tiempo porque sino Hermione le hubiera lanzado la botella, que había en la mesa de al lado, a la cabeza.
La tranquilizó, tardó más de media hora en hacerlo,pero logró que dejara de estar enfadada con Blaise, aunque eso supuso que se enfadara con él.
Fin Flashback
Blaise volvió a mirar a Draco.
-Tenemos problemas, Blaise.
-Problemas?Ja.- dijo.- Problemas los de los drogadictos, ludópatas y alcohólicos. Vosotros estáis perdidos.
-Es posible.-dijo llanamente el rubio.
-Mira toda su gente va detrás vuestra y también la tuya, ya sea los muggles o los del Ministerio.
-Y tú como lo llevas?-esa pregunta descolocó al moreno.
-Qué?-dijo.-- Estoy pensando en algunas cosas. Sabes que necesito pasta, la Lunática me dejó a dos velas.-comentó sinceramente el moreno, y ante la mirada de Hermione repuso.- No me mires así, era, es y siempre será una Lunática, pero muy zorra, como tú. Menos mal que se dedicó a trabajar en esa revista cutre de su padre que si no…
La castaña miraba muy atentamente la escena, Zabinni era un estúpido, no sabía como Draco podía considerar a ese personaje amigo suyo, era…era un interesado, un juerguista, mujeriego…Lo odiaba.
-Se que me odias, pero me gustaría que dejaras de mirarme así, vale?-dijo el moreno.- Llevo en su vida mucho tiempo. Sí, yo. Yo soy quien le ayudó a convencer a su madre de que eras la mujer perfecta, aunque seas…
-Me parece muy bien, pero ese no es el tema del que hemos venido a hablar.-dijo Draco, ya que sabía que Blaise no se callaba ni debajo del agua.- Estoy cabreado, Blaise. Han volado mi casa, han intentado matar a mi mujer. No hagas esto más difícil, quieres?
-De acuerdo. Pero vuestra situación si que es complicada, porque si ella trabaja para quien dice que trabaja, tío lo tenéis crudo. Es como... mira ella es como el canal rosa y tú como el canal...el canal que se opone al rosa,me entiendes? Como el agua y el aceite, como...
-Cállate, Blaise!-dijo Hermione. También era exasperante.
-Estáis al descubierto, Draco. No tenéis nada que hacer. Bueno, hay algo.
-El qué?-dijo una impaciente Hermione.
-Que ansiosa, eh?
-Blaise.-dijo el rubio.
-Bien, tendréis una oportunidad, creo, si os separais. Si ya no estáis juntos, me entendéis?-Draco y Hermione se miraron durante unos instantes, no querían separarse, no ahora que volvían a ser un matrimonio en toda regla.
-Sí, perfectamente.-sentenció Draco.
-Si no lo hacéis moriréis. O bueno también podréis sobrevivir si encontráis algo que quieran más que a vosotros.
Hermione lo entendió al momento, y Draco no tardó ni un segundo en saber que pensaba su esposa.
Pasaron la noche en un hotel de dos estrellas cerca de Fulham Road. Llovía bastante y hacía frio, que a pesar de estar en una habitación de hotel bastante bien cuidada se notaba, ya que la calefacción estaba estropeada.
Hermione estaba investigando con un ordenador portátil que tenía en casa de sus padres y que fue a buscar, pues sus padres estaban de vacaciones en Finlandia.
Estaba conectada y estaba hablando con Sara. Le estaba pasando información acerca del objetivo que tenía que haber eliminado con anterioridad pero que gracias a Draco no pudo hacerlo.
-Listo, lo he encontrado.-dijo Sara desde el otro lado de la línea, hablaban por el móvil, uno que compró para usar exclusivamente para llamarla.-Te paso alguna información relevante, y el lugar en el que se encuentra. El lugar está bien vigilado, alta seguridad, sensores de calor, movimiento…No puedo llegar más allá, Hermione.
-Vale.-dijo la castaña.-Gracias por todo, Sara.
-Que tengáis mucha suerte y también tener cuidado.
-Gracias.
Colgó el teléfono e investigó con lo que tenía en su poder las distintas posibilidades que tenían de acceder al lugar.
Mientras Draco estaba en la ducha. Cuando acabó salió del cuarto de baño con una toalla enrollada en su cintura y secándose el pelo con otra. Vio que Hermione estaba pegada al portátil y le dijo:
-Por qué no te relajas un rato y te das un baño.
-No tienes frío?-dijo al verle- Me ducharé rápidamente, sin calefacción no podría darme un baño.
-Como quieras. Ya seguiré yo no te preocupes.
-He dejado ahí varias estrategias de cómo entrar y llegar hasta el objetivo y…
-Siempre tan organizada.-la dio un beso en los labios y se sentó frente al ordenador.-Va al baño, anda.
Cuando salió Draco no estaba en la habitación, se sorprendió bastante porque su ropa estaba encima de la cama.
-Me buscabas?-dijo melosamente Draco detrás de ella, mientras besaba y mordisqueaba su hombro. Llevaba sólo una toalla rodeando su delgado cuerpo.
-Draco.-dijo como pudo, ya que las manos del rubio no dejaban de viajar por su cuerpo.-Tenemos…que …ir…
-No vamos a ir a ninguna parte.-dijo girándola y mirándola a los ojos.-No hasta que no acabemos de hacer lo que he empezado.-sonrió pícaramente y besó a la castaña de forma apasionada.
-Me has convencido.-dijo Hermione después que se separaron.
Siguieron besándose y acariciándose hasta que las toallas de ambos cayeron al suelo. Después fueron hasta la cama donde se acostaron uno al lado del otro mientras se besaban.
Parecía que era la primera vez que iban a hacer el amor, todo era delicado y suave. No como la vez anterior, que fue algo más…salvaje.
Draco fue muy delicado con ella, como si temiera que todo lo que estaba pasando fuera producto de su imaginación. Aunque parte de lo ocurrido si deseaba que fuera una broma, porque el hecho de que sigan para acabar contigo y tu esposa por ser agentes o asesinos de distintas organizaciones no es que le gustara mucho.
Lo que temía era que lo que había pasado con su matrimonio después de que se enteraran de en qué trabajaban había dejado de ser un completo desastre y algo monótona para pasar a ser uno lleno de acción y algo más trepidante.
Llegó a pensar que Hermione ya no le quería, incluso pensaba que él ya no la quería.
Pero ahora…
Ahora, después de haber hecho el amor con ella hacía unos minutos, la veía y pensaba que era el hombre más estúpido y más afortunado del mundo. Estúpido, por pensar que Hermione sólo estaba con él por trabajo y afortunado por tenerla.
Hermione le miraba y sonreía, mientras él le acariciaba la cintura. Pero la magia del momento se esfumó y se levantó, se empezó a vestir.
-Tenemos que ir a Fulham, Draco. hay que acabar con esto de una vez.
-Tienes razón, ya habrá tiempo después para empezar a hacer hijos.- se levantó y se puso la ropa ante la mirada atónita de Hermione, con una sonrisa en los labios.No se esperaba esa respuesta.
Cuando acabaron de vestirse y arreglarse salieron del hotel. Iban bien preparados, como si fueran a una guerra.
Wenas...
Algo d retraso xro...
Este es el penultimo capitulo, asi q eso kiere decir q el proximo sera el ultimo.
Ya se q hacer con ellos al final y ahora kiero preguntar, Kerriais epílogo???
Aki dejo la pregunta, ya me direis.
P.D: Como vereis me he cambiado el nick, me gusta más este,y es algo más "cómodo" q el otro, xq era bastante largo.jeje...
Ciao,Jud.
