Disclaimer: los personajes que aparecen en esta historia no me pertenecen, al igual que algunos de los escenarios. Son propiedad de J.K. Rowling.

Esto es una adapatación de la pelicula Señor y Señora Smith.


Llovía fuera y hacía bastante frío, pero en la habitación del hotel el ambiente estaba bastante caldeado. Draco y Hermione estaban el uno al lado del otro, frente al objetivo, Dorian McCoy.

Fue difícil atraparlo, pues el Ministerio de Magia y la agencia no mágica para la que trabajaba Hermione, se pusieron de acuerdo para tenderles una trampa. Pero no lo consiguieron y ahora tenían lo que buscaban.

-Bien, vamos a hacer esto por las buenas, muchacho.-dijo Draco.

-Nos dices lo que sabes y te dejaremos libre.-dijo Hermione seriamente, estaba harta llevaban un rato y el tipo no había abierto la boca ni para bostezar.

-Qué?-la mirada de su esposa sirvió para que no dijera nada más,no tenía pensado liberarle así como así.-Esta bien. A ver, por qué nuestros jefes te quieren muerto?-lo único que obtuvo fue un alzamiento de hombros.

-Buff…-Hermione se estaba desesperando, cómo podía haber gente tan…desesperante. Tamborileaba la mesilla con sus largas uñas mostrando así su desesperación.

-Cariño.-dijo el rubio mirándola.-te importa?-la castaña paró.

-Acaba de una vez.

-No conviene que dudes de mi delante de él, podría mandarle distintos mensajes y eso no nos conviene, de acuerdo?

-Lo siento.-dijo de forma irónica.-Continua.

-Bien por donde…

-Ehem.

-…nos.Hermione.-miró con reproche a su esposa.

-Por por qué me quieren…-dijo le moreno.

-Calláte. Te voy a dar varias opciones.A ver opción A.

-Si me dejas…

-Que te calles.

-Opción A: hablas, te escuchamos y no habrá dolor. Opción B:No hablas y te arranco los dedos con unos alicates. Opción C: No voy a andar dando detalles, pero al final mueres. Entendido?

Dorian los miraba a ambos, estaba bastante asustado.

-Yo…bueno…-empezó a tartamudear.

-Dorian, somos personas impacientes.-dijo Draco, y Hermione para darle más énfasis a la afirmación tamborileaba sus dedos sobre la mesilla.

-Yo…eh…eh…-Hermione rodó los ojos.-Me dais un refresco?

La castaña se levantó, se acercó al moreno y le dio un puñetazo haciendo que se cayera con la silla hacia atrás, pues estaba atado a una silla.

-Auch…Opción A!!-dijo desde el suelo.

La castaña miró a su marido y este le dedicó una sonrisa.

-Siempre te sales con la tuya.

El rubio levantó la silla y se volvió a sentar esperando a que comenzara a hablar. Dorian no habló durante unos segundos, hasta que empezó a hacer unos gestos con la cabeza.

-Tienes espasmos o qué?

-No, pero estoy atado y no puedo buscar en mis bolsillos.-la castaña se levantó y rebuscó en sus bolsillos, encontró un papel doblado, lo abrió y se quedó sin palabras.- Yo no soy el objetivo, sois vosotros.

Hermione le entregó el papel a Draco, era una foto de ambos de el día de su boda.

-Se enteraron de que estabais casados y os mandaron al mismo sitio para que os mataraís. Fue algo conjunto, se unieron vuestras agencias.No es bueno para los negocios tener a dos agentes de distintas agencias viviendo bajo el mismo techo. Por eso todo esto, porque querían que os eliminaseis mutuamente.

-Eras un cebo?-dijo Hermione.

-Si, algo así. Es bueno para empezar,no? Un par de trabajos más y me darán un despacho con mi placa y todo.-dijo con una sonrisa.

-Y eres tan tonto que te guardas la foto en el bolsillo.-dijo Draco con burla.- Hay que quemarla o romperla, es lo primero que se aprende.

-Ya bueno, todos cometemos errores,jeje…Vosotros os habeís casado y sois de agencias distintas.

Draco miró a su esposa, estaba muy pensativa.

-Te pasa …?

-Eras un cebo o eres un cebo?-dijo corriendo hacia la ventana.Dorian se puso muy nervioso, intentó desatarse aprovechando que el rubio observaba a su mujer.

-Hijo de p…-Draco se levantó y se dispuso a darle un puñetazo como el de su esposa pero…

-En el cinturón!!-se paró en seco.Le quitó el cinturón y miró la hebilla.

-Tiene un dispositivo de rastreo.Tenemos dos minutos para…

-Un minuto.-espetó la castaña.

En ese momento decenas de vehículos y helicópteros se aproximaban al hotel. De los vehículos bajaban hombres preparados para lo que se les echara encima, iban bien armados.

Un grupo subió las escaleras hasta la planta cuarta, donde se encontraba la habitación. Se prepararon y abrieron la puerta de un solo golpe. Y se encontraron con Dorian atado a una silla. Entraron y registraron todo.

-Una ayudita?-dijo el moreno.

Esto está despejado.


Los helicópteros rastreaban toda la zona. Ni rastro. Lo más seguro era que se hubieran aparecido, pensaban los magos que estaban junto a los agentes muggles.

Y eso fue lo que hicieron. Fueron a aparecerse justo enfrente de los almacenes Harrods. Draco no dudo ni dos segundos en entrar.

-Draco, qué haces, no ves que está cerrado? Así nos encontrarán más fácilmente.

-Claro que no. Al revés, así les despistaremos.

Entraron en el edificio de forma cautelosa, pues los guardias de seguridad del almacén estarían paseando por él.

A Draco se le ocurrió la idea de ir hasta la sección de "Hogar y Jardinería" que había en la última planta. Cogieron el ascensor para llegar antes. Mientras estaban en él, el silencio les inundó, ninguno hablaba, cada uno iba sumido en sus pensamientos. Hasta que Hermione abrió la boca.

-Mi vía de escape es un barco que tenía mi padre en un puerto cercano a York.

-Y la mía es una de las Mansiones de los Malfoy que hay perdida por los Alpes, y qué?

-Creo que tendríamos una oportunidad separándonos.-se miraron intensamente unos instantes.- Fíjate en todo lo que pasa a nuestro alrededor, llamemos a esto por su nombre.

-Sí, es cierto que nuestro matrimonio es una mierda. Le vas ha dar la razón a Weasley?-dijo exasperado el rubio.- No te das cuenta de que si huyes, de que lo harás siempre? Vivirás huyendo,Hermione.-se miraban fijamente.-Te propongo algo. Quedemos, luchemos para que esto acabe de una vez. Y después…-esto le dolía decirlo- si quieres puedes marcharte a donde quiera que vayas. Qué me dices, Hermione?

-Draco, yo…- el rubio paró en seco el ascensor, dándole al stop. Se acercó a su esposa y la arrinconó contra la pared.

-Qué me dices, huyes como una cobarde o luchas como un valiente Gryffindor? Como la valiente Gryffindor de la que me enamoré?

-Yo…-no acabó su frase, más bien ni la empezó, porque el rubio la estaba besando. La besaba con una mezcla de sentimientos tremenda, pasión, dulzura, miedo, salvajismo…como si fuera el último beso.


Se prepararon con todo lo que encontraron, por suerte había una sección de Caza y Pesca, de donde sacaron las armas que utilizarían esa noche,junto a sus varitas, que aún conservaban. Posiblemente la última de sus vidas.

Mientras Hermione se ponía el chaleco antibalas, miró de reojo a Draco. Todavía sentía los labios ardientes debido al beso. Más allá de donde se encontraba el rubio un maniquí vestido con traje, pertenecía a un escaparate de jardinería donde había un maniquí mujer regando las plantas. Eso le dio una idea.

Sus perseguidores no tardaron en encontrarlos. Entraron en el edificio y empezaron a desperdigarse por él, para encontrarles antes y acabar con esto de una vez.

Draco se puso el traje del maniquí, cogió unas gafas y esperó a que su esposa saliera, cuando lo hizo le sonrió, llevaban el mismo traje puesto. Cogió otras gafas y se las puso, se giró al rubio, le colocó bien el cuello de la camisa mientras él la miraba intensamente. Se separó de él y le miró seriamente, se puso las gafas mientras le daba la espalda. Todo en silencio, no hacia falta decir nada, pero Draco habló.

-Nos vemos en otra vida, Hermione.

-Lo mismo digo.-le escuchó alejarse y una lágrima se escurrió por su mejilla, lágrima que quitó de un manotazo.

Paseaban por la sala con las pistolas en alto, espalda contra espalda. Draco divisó a dos tipos y empujó ligeramete a Hermione para que no la vieran. En cuanto se acercaron el rubio los golpeo y los dejó inconscientes, con la ayuda de la castaña, que les quitó las armas y se las quedó, le entregó a Draco unas pocas y ella se quedó con otras tantas.

Según iban apareciendo, los iban eliminando. Hasta que la situación empezó a salirse de sus manos, pues eran demasiados los que iban entrando. Ahí empezó el caos, Hermione se alejó un poco de Draco, y fue una buena idea porque si no lo hace no podría haberle salvado. Uno d sus enemigos le iba a atacar por las espalda, en cuanto lo vio cogió un par de cuchillote caza que tenía en el cinturón y se los lanzó. Cayó al instante pero como lo hizo tan rápido el otro cuchillo se fue a clavar en la pierna del rubio.

-Hermione, joder.-dijo el rubio mirandola como diciendo "ten más cuidado".

-Lo siento.-fue lo único que dijo ella.

-Ya hablaremos luego.- le susurró cuando estuvo frente a él. Se alejó de allí y se quitó el cuchillo.

Seguían buscando a más hombres cuando Draco chocó contra unas latas haciendo que cayeran todas.

-Torpe.-dijo Hermione mirándole.

-Si no he tocado nada.

Gracias al ruido les localizaron, se separaron de nuevo y empezaron a atacarles por sorpresa. Se volvieron a encontrar cerca del ascensor y decidieron subir en él. En cuanto entraron la típica música de los ascensores les dio la bienvenida.

-Siento lo de…

-No hablemos del tema.

En cuanto salieron se pusieron en guardia, pero nadie les esperaba y eso no quería decir que no estuvieran allí.

-Iré por arriba.-dijo la castaña

-De acuerdo, yo seré el cebo.

En cuanto se separaron volvieron a aparecer más hombres, Hermione se subió a las columnas del techo y empezó a disparar como si fuera un francotirador, pero la encontraron pronto y tuvo que arrastrarse para poder alejarse de los disparos. Pero en cuanto se levantó un disparo la tiró al suelo.

-HERMIONEEEEEEEEEEEEE!!!!- Draco se acercó lo más rápido que pudo al lugar en el que se encontraba su esposa.- Estas bien?-dijo preocupado, mirando el ovillo en el que se había convertido su mujer.

-Sí, sólo me han dado en el brazo.

Se escudaron como pudieron, pues Draco sostenia a la castaña con un brazo mientras la arrastraba a un lugar más seguro, y el lugar más seguro era una caseta de jardín que había allí. Mientras estaban dentro, los hombres empezaron a rodear la caseta.

Mientras Draco se quitaba la chaqueta y la camisa, la castaña miraba por el resquicio de la puerta como estaba la situación, se acercó a su marido y le ayudó con la ropa.

-Cómo lo tenemos?

-Es pan comido.-dijo mirándole a los ojos. Sabían exactamente que la situación era límite.

-Bien,-le entregó una nueva arma, pues perdió la suya antes.-Ten cuidado, se atasca. Si ves que…

-Usaré la varita.

-De acuerdo. Yo iré por la derecha, tú por la izquierda.-se quedó en silencio unos segundos.-Seguro que ese barco vendría bien en este momento, no?-la castaña sonrió.

-No, sólo quiero estar aquí contigo. Luchando por algo nuestro, por nuestro matrimonio.

-Aunque sea una mierda?

-Aunque sea una mierda. Te quiero.

-Yo también.-se levantaron y se dirigieron a la puerta.- Yo abro.

Les recibieron decenas de disparos, algunos acertaron otros no. Pero ellos tampoco se quedaban atrás pues disparaban a todo el que encontraban.

Era un especie de fiesta de pólvora, fuego y chispas, ruido, explosiones y disparos, gritos. Hasta que ya no se escuchó nada más. Una gran humareda cubría el lugar.


Epílogo

Una monovolumen negra se acercaba a una gran casa, cuya fachada era de un blanco muy pulcro. Era una casa de construcción nueva. En cuanto el coche se estacionó e la rampa del garaje una mujer de pelo largo y castaño salía del coche para abrir la puerta de atrás. Mientras un rubio, bastante apuesto abría el maletero para sacar la compra.

En cuanto la mujer abrió la puerta dos niños de unos cinco años más o menos salín corriendo hacía la casa.

-Hazel.- así se llamaba la niña.- Lucius. No os pongais a jugar con las pinturas que os trajo Harry porque vais a cenar ahora.

-Déjales divertirse, Hermione.

Mientras la castaña guardaba todo lo que habían comprado. Draco miraba los últimos mensajes de contestador.

-"Draco, si no te importa me gustaría que me prestases el deportivo, ya sabes…tengo una cita…y…bueno tu ya me entiendes, me gustaría mojar. Bueno cuando vuelvas llámame. Adiós"

-Qué quería decir tío Blaise con eso de mojar, papi?-dijo la niña, que era exactamente igual a su madre.

-Pues…-en menuda le había metido el estúpido ese.

-Que se va a bañar.-dijo Hermione saliendo de la cocina y mirando con reproche a su marido. Ve a buscar a Lucius, la cena ya está, Hazel. Lavaros las manos, de acuerdo?

-Chi, mamí.-le dio un beso en la mejilla y subió corriendo las escaleras, como pudo.

-Dile a Blaise, que no deje ese tipo de mensajes, sabe que hay niños en casa.

-Lo sé, se lo he dicho mil veces.

-Pues no lo parece.Voy a prepararme el baño, estoy cansada, menudo día llevo.

-Yo también estoy agotado, y si nos bañamos juntos?

-No, tú ve a ver si cenan los niños. Quizás después te recompense.

-Por qué tú te tomas un baño relajante y yo no? Ve a dar de cenar tú a los niños, yo trabajo, Hermione, y tú no. Asi que…

-Así que, qué? Cuidar a los niños no es suficiente trabajo? Limpiar la casa y hacer la compra.

-Ya empezamos.

-No, es que tú te crees que yo no hago nada y …

Los niños bajaron las escaleras, la escena de su padres discutiendo ya era habitual, por eso no les daban importancia a sus peleas, siempre acababan encerrados en su habitación durante horas y luego salían muy sonrientes. Pero antes siempre ocurría lo mismo.

-Hazel, nos vamos al jardín a jugar a la pelota?

-Vale.

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La señora Norrignton, vecina de los Malfoy, salió a pasear junto con su perro. Vio a los pequeños en el jardín y les saludó. La verdad que esa familia era muy simpática y agradable, aunque a veces un poco extraña. Sonrió a los niños y se fue alejando de allí, hasta que escuchó una especie de explosión, se giró y se encontró con una especie de fiesta dentro de la casa, con cohetes de colores y ruidos extraños. Miró de nuevo a los niños y les vio felices jugando a la pelota, como si en su casa no pasara nada. Miró a su perro, que hizo algo parecido a un encogimiento de hombros y decidió dejarlo pasar. Esa familia, definitivamente, era muy rara.

Fin


T.T Final, no me lo creo, la vdd.

Se que ha sido muy tarde, xro físicamente no he tenido tiempo de hacer mucho en estas fechas pasadas...pero al fin esta aki.

ke deic, k decir??

MUCHAS GRACIAS A TODS LS QUE ME HABEÍS LEIDO. GRACIAS POR VUER¡CTRO APOYO Y...NO SE QUE MÁS DECIR. YA NOS VEREMOS,NO??BUENO MEJOR DICHO, YA NOS LEEMOS.

Ciao.

Vesper