Bueno, el capítulo de hoy, puede que al rato suba otro porq estoy inspirada pero no he tenido reviews!! Ya no lo leen o ya no les gusta??? Informenme para ver q le falta o q le sobra a la historia!! Los reviews siempre serán bien recibidos!!!!!
PD. REVIEWS!! REVIEWS!! REVIEWS!! REVIEWS!! REVIEWS!!!!!!!!!!!
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011 El trío de Oro
-¡Vamos ya! – Harry hablaba desde la puerta, claramente ansioso por salir de la casa.
- ¡Espérate deja me peino! – él hizo una mueca antes de decir.
- ¡Si tu nunca te peinas!
- ¡Uuy, qué galante! – replicó lanzándole una mirada asesina al pasar a su lado llevando las pulseras de ese día.
Harry se abstuvo de comentarios, se sentía impaciente por re-encontrarse con Sirius, la espera lo torturaba.
Pero la espera continuó. Estuvieron una… dos horas mientras vendían las pulseras y Harry permanecía alerta de cualquier perro que se apareciera. Pasaron tres horas y ya se había sentado nervioso mirando a todos lados. Otra hora después las pulseras se habían terminado y Ollin se había sentado a su lado igual o más nerviosa que él.
- Quizá se perdió…
- No es un perro de verdad…
- Pero…
Cansados y hambrientos decidieron buscar comida, Ollin prefirió olvidar por ese día que había una renta que pagar y compraron unas pizzas que sería algo bueno en ese día.
Entraron a un pequeño local y se sentaron en la ventana, para no perder de vista las calles. Comenzaron a comer con gran apetito y sin hablar.
- Ahí está esa payasa… - murmuró la morena para sí.
- ¿Qué cosa? – preguntó Harry dando un gran mordisco a su rebanada.
- Esa tipa, - señaló, - el otro día le ofrecí a ella y a su novio una pulsera y fue muy grosera, - le molestaba que la gente no fuera amable cuando no se le había provocado.
Harry miró hacia donde su amiga le señalaba y el corazón le dio un vuelco. Ahí estaba Hermione caminando de prisa con un Ron quejumbroso atrás de ella. Sin dar explicación se levantó y salió corriendo.
- ¡RON!
- ¡Merlín! ¡Tanto tiempo sin comer que hasta escuchó la voz de Harry llamándome! – lloriqueo Ron.
- Deja de quejarte, - le pidió Hermione deteniéndose a esperar al pelirrojo, se volvió para mirarlo, justo a tiempo para ver a un ojiverde corriendo hacia ellos.
- ¡HERMIONE! ¡RON! – les llamaba sonriente.
- ¡Es Harry! – exclamó alegremente.
- ¿Qué?
Hermione se lanzó a los brazos de su amigo perdido y Ron se les unió después de dejar caer la mochila al suelo.
Ollin observó todo desde su lugar dentro del restaurante, sintiendo curiosidad por el reencuentro, y tristeza al recordar que aquellos a quienes llamaba amigos se encontraban al otro lado del mar, seguramente sin acordarse de ella.
"No te pongas nostálgica" se reprendió mentalmente dando un enorme trago a su refresco.
Minutos más tarde el trío de oro se reunió con ella.
- Chicos, ella es Ollin una amiga, - le sonrió Harry con dulzura, - Y ellos son Ron y Hermione, mis mejores amigos y compañeros del colegio
Ron le sonrió ampliamente y Hermione lo hizo por cortesía. Ollin se quedó perpleja.
- ¿Compañeros del Colegio? – Asintieron, - ¡¿Entonces ellos también son...
- ¡Son MUY inteligentes! – la interrumpió Harry dirigiéndole una mirada advertencia.
Ron y Hermione los miraron confusos.
- Siéntense, - ofreció la otra riendo nerviosa, - coman pizza que compramos de más…
- ¡COMIDA! – exclamó Ron alegremente y obedeció, por primera vez sin cuestionar la comida muggle, ya que después de siglos (un día) sin comer todo le parecía un manjar.
Hermione tomó una rebanada y observó a la desconocida fijamente.
- Eras la chica de las pulseras… - dijo.
- Culpable, - respondió.
- ¿Por qué estas con Harry? – miró a ambos suspicazmente.
- ¡Oh, Herm! No tengas ideas raras, ¡sólo vivimos juntos!
La explicación del chico la sorprendió aún más.
- ¡¿VIVEN JUNTOS?! ¡¿Entonces ustedes...
- ¡Thunder-boy salvando la situación! – se burló de su torpeza.
- Graciosa, - le dijo molesto.
- ¿Qué pasa? – Preguntó Hermione deteniendo una posible sucesión de comentarios mordaces, - ¿Por qué te fuiste sin avisar Harry? ¿Por qué vives con ella? ¿Y por qué no te estás escondiendo de Voldemort?
Guardaron silencio, incluso Ron dejó de masticar hasta que Ollin lo rompió dándole un codazo a Harry.
- Te preguntó a ti…
Harry miró a sus amigos y suspiró antes de contestar.
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Sirius despertó pero no abrió los ojos, le dolía la cabeza y sentía el cuerpo magullado. El hambre fue lo que finalmente le obligó a levantarse, sólo para descubrir que aún se encontraba en una jaula. Frente a él había un pasillo con más jaulas, todos llenos de perros de diferentes tipos y tamaños, unos cachorros, otros enfermos; gruñó molesto. ¿Cómo fue tan tonto para dejarse capturar por la perrera? Ahora, no tenía idea como salir de ahí, podría recuperar su forma humana pero ¿Cómo explicaría que lo confundieron con un animal? Eso si le daban oportunidad de explicar algo, ya que su cara era reconocida como uno de los más buscados. Y ¡Rayos! Tenía hambre. Observó el plato con escaso alimento ("Puaj, comida para perro") que le dejaron a un lado y el bote con agua, resignado se dirigió a ellos.
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Ron estaba demasiado agotado para pensar en algo, o eso parecía, al encontrar a Harry la tranquilidad lo invadió y en cuanto llegaron a lo que Ollin y Harry llamaban casa se dejo caer en la cama y durmió a pierna suelta.
Ollin se dispuso a arreglar el lugar, que en realidad era sólo sacudir nada y re-acomodar los almohadones donde Harry dormía. Mientras, Hermione y Harry se sentaron en la acera a conversar, la explicación de su amigo no satisfacía una duda.
- ¿Por qué no recurriste a nosotros… tus amigos?
No sabía explicarlo, su primera intención había sido alejarse del mundo mágico, pero ahora se daba cuenta como le hacía falta aquel mundo, y todos los seres queridos que ahí tenía.
- ¿Por qué preferiste a una desconocida? – dijo casi despectivamente.
- No lo es, - dijo rápidamente y con una ligera molestia, - Me aceptó sin preguntar y me ha ayudado muchísimo todo este tiempo… incluso… incluso trajo a Sirius aquí…
- ¿Sirius? Pero ella ni siquiera lo conoce, ¿cómo podría…
- Lo sé, pero lo hizo – el recuerdo de su padrino regresó la preocupación a su joven rostro, - ¿Dónde estará lo habrá atrapado la policía?
- Ya estaría en las noticias de ser así, - lo tranquilizo la castaña dándole ligeros golpes en la espalda, - Pero, - dijo retomando el tema, - ¿No te parece una persona extraña?
- ¿Sirius?
- No, Ollin…
Al escuchar su nombre, ella no pudo evitar aguzar el oído para escuchar mejor
- ¿Extraña? ¡Claro que lo es! – Contestó el otro, - ¡Por eso es mi amiga!
Sin previo aviso, la morena se le lanzó encima de su espalda abrazándolo y riendo.
- ¿Qué te pasa? – preguntó sorprendido a punto de perder el equilibrio.
- ¡Vamos a salvar al mundo, Thunder-boy! – dijo riendo, con la certeza de que aquel mago de ojos verdes era su primer amigo ahí, en ese lado del mundo.
