EQUILIBRIOS DEL CORAZÓN

- Tienes que comprenderlo Mousse – Me decía Shampoo. Siempre me decía lo mismo. Desde el día que llegue a Japón.

- ¿Qué tengo que comprender? – Le pregunto - ¿Qué tiene Ranma que no tenga yo? –

- No sé, Mousse, no lo sé. Es algo, que no sabría explicarte. Una sustancia tal que me hace no ver a otro chico. ¿Tan difícil es entenderlo? –

- No lo creas… - Le dije yo. No se si le resultará evidente que es lo mismo queme pasa a mi con ella.

- ¿Entonces? ¿Por qué me haces la misma pregunta una y otra vez? –

- No… No lo sé… -

- Mousse… - Shampoo se puso de pié. Estábamos en el parque, en un banco. Vi como se levantaba y quedaba a contra luz con el sol poniéndose – Verás, no te voy a decir lo que hacer y lo que no hacer. No te puedo decir que pasará mañana. Pero estoy segura de mis sentimientos, y por ahora, eso no va a cambiar -

Mientras tú haces bonitos discursos

Estoy siendo cortado en jirones.

Y así me dejó, tirado en el parque. Y lo peor es que no puedo culparla. Tiene razón. La entiendo perfectamente. Hasta hace poco, Ranma y Akane tenían la relación que todo el mundo conocía. Una relación de amor no declarado, que a todos los que le rodeaba hacía daño. Sin embargo, siempre pensamos que acabarían por confesarse. Y dios, que equivocados estábamos. Una discusión. Una discusión cualquiera, nadie sabe que exactamente, rompió definitivamente esa relación. Con el tiempo, Akane terminó con Ryoga, que había aprovechado la ocasión para confesarse. Y Ranma, el afortunado Saotome, con Ukyo. Era evidente que Ryoga y Ukyo estaba tramando un plan para separarlos, y parece que acabó dando sus frutos.

No obstante, a mí quien me preocupa es Shampoo. Después de esperar tanto una oportunidad clara, Saotome vuelve a dejarla de lado. ¿Podía esperarme tristeza? ¿Alegría? ¿Pena? ¿Algún sentimiento? Porque no los hubo. No hubo cambios. Si no es luchar contra Akane es contra Ukyo. Le da igual. Eso es lo que descubrí. Y me duele.

¿Hay algo que pueda esperar? ¿Algo que diga que aun tengo esperanza? Porque no lo encentro. El balance de mi felicidad se inclina a un lado o a otro si ella me sonríe o no. El balance del suyo siempre esta al mismo lado. ¿Cuál será el verdadero sentimiento de amor? ¿El mío o el suyo?

Me das de comer a los leones.

Un balance delicado.

Shampoo pelea contra Ukyo ante un Ranma que intenta separarlas. La observo de lejos, de un árbol más allá de donde puedan notar mi presencia. Y viendo esta escena, tan usual como extraña, sigo con mis preguntas. La amo, pero a veces la odio. La deseo y a la vez no quiero saber nada de ella. Esa es la balanza tan extraña en el que estoy sentado. La veo pelearse y querer a otra persona, Mientras yo poco a poco decido si amarla u odiarla. Ella no se da cuenta, ni creo que le interese. Esta es mi penuria. Algo que debo decidir yo solo. Al igual que Shampoo tiene la suya.

Ranma se casará, eso lo sabe todo el mundo. Y se casará con Akane, creo yo. Da igual cuantas vueltas den. Cuantas discusiones o relaciones tengan. Pero presiento que se casarán. Es de algo que estoy seguro. ¿Merece Shampoo pelear en una situación así? No se da cuenta de la realidad. Ranma no la quiere, ni nunca lo hará. ¿Porqué seguir con todo esto?

- ¡Ranma es mío! ¡Lucharé por él! – Grita Shampoo. La oigo perfectamente de este lejano lugar. Y es en ese momento en que caigo en la cuenta de que somos iguales. No tal para cual. Sino iguales.

Y esto solo me hace sentir como platos giratorios,

Estoy viviendo en un país de nubes cuco,

¿Por qué no me di cuenta? ¿Realmente soy tan ciego? ¿Y no vi que lo que critico a Shampoo es lo mismo que cualquiera puede criticarme a mí? La amo, y no la puedo dejar. Se que no soy correspondido, y sigo ahí. Igual que ella.

Soy Shampoo. Tan enamorado de ella. Tan patético como ella. Pero si algo me convierte en un ser más patético, es que, a mi nadie me ama. No hay nadie que esté esperando a que deje esta locura y busque otra salida.

La pelea continua cuando decido salir de allí. No se como acabará, pero seguramente no cambiará nada de la situación. Nada de nada.

- Perdona… - Escucho a mis espaldas. Una chica. Que poco después se convertiría en la chica

Satomi. Quien me iba a decir que ese nombre cambiaria mi vida.

Y esto solo me hace sentir como platos giratorios,

Mi cuerpo flota en el río turbio…

Canción utilizada: Like Spinning Plates de Radiohead

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