"El Príncipe Encantador"

Magdalia Daidouji: Hola! XD espero se encuentren bien, muchas gracias por leer y dejar review! X3. Gracias!

Summary: De todos los Príncipes que había en aquellos tiempos…ninguno podía ser tan especial como este… ¿quieres saber porque, entonces entra a leer esta historia de romance.

Nota: Debo especificar antes que suceda: La única familia que tiene Sakura es: Fujitaka, su padre. Su madre Nadeshiko falleció desde que era pequeña como en CCS y Touya no es su hermano, juega otro papel en esta historia.

Nota 2: Los pensamientos están escritos en letra cursiva.

Escribiendo a las: 9: 54 p.m

Escuchando: Undine- Yui Makino

¡Comenzamos!

"El Príncipe Encantador"

Capitulo 3: "Rosas"

Hemos de considerarnos afortunados…porque tenemos un corazón para amar…y para ser amado. Aunque a veces la espera parezca muy larga, no temas…esa persona llegara…porque nadie en el mundo manda al tiempo…y solo el sabrá cuando es el momento indicado… no tu.

Pero existía aquel Príncipe…que por orden de la maldición que tenía sobre el…jamás podría ser amado en verdad…porque nunca tendría un corazón que dar. Al menos…no por aquella persona importante para el.

Y he de decirlo una y otra vez…que no existe magia en el mundo…que pueda ganar contra el corazón. Solo recuerda manetener la fe como una flama encendida…y veras como jamás se apagara…jamás.

El encantador la había dejado dormir en sus brazos con cariño y calidez al casi finalizar la lectura de un cuento...realmente, se había asegurado de decirle gracias en uno de los mas tiernos modos.

No importara si parecía tener una coraza de hielo que jamás se rompería sobre su corazón…con su calor y el de ella juntos…tal vez no podrían romper el hielo…pero derretirlo…quizás.

Sin embargo…cuando la fiebre que la había hecho caer en sueños profundos como los de las Princesas por fin se había esfumado, abrió sus ojos con lentitud…y ahora que podía ver…observaba un panorama tan diferente para ella.

Veía frente a ella dos grandes puertas hechas de ventanales que conducían a un balcón. Podía ver cuan oscuro estaba afuera a través de estas…lo que claramente le decía había dormido mas de la cuenta.

Estaba acostada…lo sabía…pero… ¿Cómo?...ella había quedado dormida recargada en el hombro del Príncipe, según recordaba…pero ahora…estaba tendida…se sentía tan calida y ya no era por la fiebre…era una sensación de calor agradable.

Levantaba su abdomen desconociendo todo…estaba cobijada tan bien…en un cuarto tan grande, fino, hermoso…jamás lo había visto, eso también lo sabía. Giraba su mirada hacía a su lado derecho y podía notar como no había rastro de alguien mas…pero el sentimiento que tenía, nadie podía quitárselo…estaba segura…que alguien había dormido junto a ella.

"Hoe… ¿Dónde estoy?"-se preguntaba mientras tornaba sus ojos verde esmeralda por el lugar…definitivamente seguía en el castillo… ¿Pero a quien podía pertenecer esa habitación?...quizás, tenía que ser un poco distraída para no darse cuenta.

"Etto…el Príncipe estaba leyéndome un cuento…y entonces…"-decía mientras con sus manos señalaba de un lugar hacía otro como si intentara interpretar sus palabras con señales. Hasta que escucho un ruido, cual provenía de la puerta de entrada a la habitación, la perilla estaba siendo girada desde afuera…alguien estaba apunto de entrar.

"¡Wa!"-intentaba callar sus gritos mientras fingía nuevamente estar dormida y entraba entre cobijas exageradamente…dejando una muy pequeña abertura, así podría ver a quien iba entrar…se sentía muy nerviosa… y trataba con todo su ser no hacer su respiración tan agitada…

Y cuando por fin la puerta fue abierta…

Su corazón latía tan fuerte al ver al dueño de la habitación pasar… ¡Tenia que ser un sueño!

"Príncipe…"-decía en pensamientos al ver como el Príncipe de la villa Tomoeda, amo del castillo, dueño de esa habitación…y ladrón de suspiros, pasaba dentro…luciendo una capa roja esta ocasión, ya que la verde pertenecía ahora a ella misma…Sakura.

Quitaba la capa de si, sosteniéndola en la mano, luciendo tan cansado…sus ojos lucían incluso mas desolados…su cabello rebelde permanecía igual…pero esa mirada en el…era única.

Y justo se tornaba en una tierna al observar aquel "bulto" que "dormía" en su cama.

La respiración de la mucama se agitaba tan velozmente, era increíble…sentía como si las miradas de ambos se hubieran cruzado…pero el joven aun no realizaba que ella estaba despierta.

"¡Hoe!... es la habitación del Príncipe…y-yo no debería estar aquí…seguro me trajo aquí cuando quede dormida para dejarme descansar... ¡Que molesta debo ser!…etto…que pena…"-decía la flor de cerezo mientras cerraba sus ojos de golpe…sintiendo dos sentimientos a la vez…uno era similar a la vergüenza…y el otro parecido a la felicidad. Jamás tendría palabras suficientes para agradecer modestias así de parte de un Príncipe…mejor aun…del Príncipe Encantador.

El Príncipe se sentó en la cama, justo a un lado del cerezo...estaba cansado de trabajo arduo al atender los problemas de su villa…aunque pareciera un viejo cascarrabias…la responsabilidad jamás se iría de si.

¡Pero la flor de cerezo no podía ocultar mas su nerviosismo, torpemente comenzaba a temblar. Había que dar gracias que el Príncipe guardaba en si ingenuidad también, y pensó que aquellos temblores eran por frió…y aun con todas las cobijas que la castaña llevaba encima…puso su larga capa roja.

"Hoeno es malo como creen…el no es frió…el es…muy calido..."-decía para sus adentros mientras cerraba sus ojos y mencionaba algo que no cualquiera decía…algo que no todos creían…que el Príncipe…podía ser calido…y podía abandonar el frío.

"Buenas noches…Sakura"- decía el Príncipe mientras destapaba lentamente la cabeza de la castaña de su misma capa y colchas…y acariciaba dulcemente su rostro…le gustaba sentirla…su calor. La joven simplemente intentaba no hacer ningún movimiento o se daría cuenta que realmente estaba despierta. Su corazón daba un latido fuerte…seguía latiendo con rapidez…y volvía a lentitud…la presencia de esa persona descontrolaba todo su ser.

"Menos mal…la fiebre se fue"-decía el lobo poniendo su mano sobre la frente de la mucama, sonriendo levemente al notar como ya todo estaba en orden.

Quitó su mano del rostro de la chica…se ponía de pie para dejar la habitación…no estaba en sus planes dormir con ella, porque quizás sería faltarle al respeto. Señores…eso es lo que llamo un caballero…un hombre…un encantador.

Y al comprender lo que estaba apunto de suceder, la chica se levanto de golpe rápidamente…no deseaba que se fuera…no por su culpa…

"¡Espera, no te vayas!... ¡Ah!...q-quiero decir…no se vaya…su alteza"-decía Sakura mientras se apresuraba a salir de las cobijas y ponerse de pie…aunque eso significara delatar que había estado despierta.

"S-sakura"-decía el Príncipe girándose hacia esta sintiendo al particular sonrojo invadir sus mejillas, viendo a la chica venir hacía el.

"D-Discúlpeme…yo no… no puedo dormir aquí…no esta bien...y-yo…"-decía mientras hacía una pequeña inclinación al estar de pie frente a el, en modo de respeto…y proseguía inclinada con su mirada baja…no era capaz de verle a los ojos.

Segundos de silencio…siempre se vuelven intrigantes…porque nunca sabes que esperar…eso era lo que sentía ella al no escuchar respuesta…hasta que al fin…dio su veredicto.

"Entonces… ¿Prefieres el establo?"-preguntaba el Príncipe algo intrigado el mismo, pues sus demás mucamas le habían hecho saber que la habitación de Sakura no era otra mas que un pobre establo…por eso decidió llevarla a su cuarto…no le haría pasar otra noche de enfermedades…jamás.

"N-no, y-yo…"-decía ella mientras comenzaba a levantar su vista…pero no era necesario, pues el encantador tomaba con delicadeza por la barbilla a la flor de cerezo…acercándose mas a esta…ambos rostros muy próximos.

"Entonces dormirás aquí. Buenas noches, Sakura"-dijó en cierto modo pícaro mientras le sonreía dulcemente, soltaba su barbilla y sin decir mas, se daba la vuelta y salía por la puerta de su habitación.

"Príncipe…"-decía quedando de pie frente a la puerta…su mano en su pecho…sus mejillas totalmente rosadas mientras observaba la figura del apuesto joven caminar de espaldas hacia ella, por el pasillo…

¿Cómo era posible…que ella no hubiera sido encantada?...no podía evitar preguntárselo una y otra vez…y haría todo lo posible por saberlo…costara lo que costara.

No había mas que hacer…el amo del palacio había dado una orden…dormiría en su habitación.

Con cierta emoción indescriptible se tiro sobre la cama…abrazando dulcemente las cobijas…sintiendo como el aroma del príncipe estaba impregnado a ellas…un olor exquisito y puro…tan solo dejaba un suspiro salir antes de quedar dormida…

"…Syaoran…"-no necesitaba pensar en algo mas aparte de eso para poder ser bien recibida en los brazos de Morfeo…ser mecida con cariño…y por fin entrar al paraíso de sueños…donde podía tener un corazón encantado para el Príncipe…para poder amarlo…justo como las demás.

Apartir de ese momento hasta un mes después una relación había logrado crecer…

El no podía evitar querer verla en sus ratos libres e incluso cuando trabajaba…siempre solía dar una excusa para poder verla…hablar con ella…sentirla. No faltaba mucho para que su corazón estuviera totalmente seguro que esa flor era la persona destinada para el…al menos…de su corazón.

Pero ella…era un caso distinto…aun estaba en la mitad del camino para juntar el dinero suficiente…y en el tiempo que llevaba conviviendo con el…dejándolo conocerla…permitiéndose a si misma conocerlo…su corazón no podía sentir amor.

Todas las noches al acostarse se hacía la misma pregunta:

"¿Por qué no caí bajo el hechizo?"

Y aun buscaba la respuesta.

Cada vez que deseaba fantasear con ella junto al lobo su corazón dolía…no sabía lo que era…eran como pequeñas punzadas…algo que definitivamente no era amor…

Hasta que una tarde, minutos después de haber visto al Príncipe, en su lectura del libro titulado "Solo tres deseos"…no podía aguantar ese sentimiento de intriga mas…su corazón ya no podía contenerlo.

Se fue al rincón mas oscuro en el castillo…a llorar en el mas profundo silencio…sentada en el suelo….porque su corazón dolía tanto…las lagrimas no podían dejar de caer… ¿Por qué no podía sentir nada por el?...era solo un vago afecto de cariño por que el era tan bueno con ella…pero no podía avanzar a algo mas. Todas las mucamas le habían dicho tan claro lo mucho que ella le agradaba al Príncipe…lo mucho que le gustaba…y ella no tenía sentimientos para corresponder…pensaba que quizás era porque el no era el indicado para ella…pero lloraba solo de pensarlo…el era tan perfecto… ¿como era que no podía amarlo?...aun si para muchas era una desgracia haber tenido la maldición de enamorarse del Príncipe…lo que mas deseaba era ser una encantada mas.

La lluvia…se había transformado en sus lágrimas…

"¿Qué haces aquí, Sakura?"-preguntaba una mucama de nombre Chiharu que venía en compañía de otra. Habían ido a limpiar el sótano…y se encontraban con un cerezo que lloraba.

"H-hoe…Y-yo…v-vine… ¡Vine a limpiar!"-decía ella tomando un trapo sucio que estaba cerca y poniéndose de pie con una sonrisa en su rostro…pero las lagrimas que habían resbalado por su mejilla habían dejado rastro.

"Miente, estaba llorando"-decía Magdalia viéndole acercándose a la flor de cerezo e inspeccionando su rostro… y observando a la mas falsa sonrisa frente a ella.

"¿Pasó algo malo, Sakura?"-preguntaba Chiharu con preocupación…jamás le había visto llorar en el tiempo que llevaba ahí…siempre lucía muy animada.

"¡N-no!... no es nada, en verdad"-respondía la castaña indicando con sus brazos rápidamente que absolutamente nada ocurría…lo que menos deseaba era preocupar a las personas por sus 'tontos pensamientos'…

"Mientes otra vez. Vamos, Sakura…si hay algo en lo que podamos ayudarte, lo haremos con gusto"-decía la mucama Magdalia insistente en que había un problema…y si su lógica no fallaba…estaba relacionada al Príncipe…es que ese par era tan predecible.

La propuesta de ayuda le hizo quedarse algo pensativa mientras las veía a ambas…quizás…eso era lo que le había faltado para responder su pregunta…ayuda.

"Y-yo…quiero saber mas sobre el hechizo del Príncipe"-decía con ojos angustiados y cejas que marcaban decisión…tenía que saberlo a toda costa.

"Lo lamento, Sakura, no podemos…"

"¡Claro que si, ¡Sí hay alguien que sabe de la maldición es el gitano que se la puso!"-decía Magdalia mientras que Chiharu volteaba a verla algo molesta…nadie tenía permitido en todo el palacio hacer preguntas sobre la maldición…ni saber mas de lo que ya sabían.

"¡Magdalia!"-le reprochaba esperando que ya no dijera mas.

"¿Qué, ella pregunto. Sakura…escúchame bien…nadie en este palacio puede saber mas de esa maldición…es por eso que ninguna de nosotras se ha atrevido a preguntar. Pero…confió en ti…pero debemos advertirte…las calles de los gitanos son muy peligrosas"-decia Magdalia mientras ella y chiharu tomaban las manos de Sakura solo para hacerle ver que les preocupaba que saliera a tal lugar…sin embargo no la detendrían.

"¿¡En verdad?... ¿Podré encontrar a esa persona?"-preguntaba la flor sintiendo gran felicidad y emoción recorrerle.

"Tal vez si…ay, Sakura…espero que no te metas en líos"-decía Chiharu con sus ojos llenos de preocupación mientras ambas mucamas soltaban por fin su mano.

"El nombre de ese gitano es…"-decía Magdalia mientras se aproximaba a decirle al oído el nombre del gitano de manera que nadie mas pudiera oírla…porque el nombre de esa persona también estaba prohibida en el palacio….nadie jamás debía hablar de ese hombre otra vez…y aquel que dijera su nombre, seguro recibiría uno de los mas severos castigos.

"De acuerdo, no lo olvidare…entonces…debo irme ahora…le dije al Príncipe que saldría a comprar unas cosas a la villa…así que aprovechare para ir a ese lugar…cúbranme por favor. Muchas gracias"-decía la flor de cerezo mientras comenzaba a abrir una puerta del sótano que servía como salida directa del palacio al exterior.

"¡Sakura, ten mucho cuidado!... ¡Y regresa temprano o el príncipe se preocupara mucho!"-exclamaba chiharu mientras veía como la castaña comenzaba a salir por la puerta.

"Seguro se preocupa así por ustedes también"-decía Sakura girando su mirada dulcemente hacía las chicas.

"No, solo por ti"-respondía Magdalia sonriendo ampliamente mientras alzaba su mano despidiéndose de la flor de cerezo a quien ya podía ver con sus mejillas ardiendo.

"e-etto…entonces, ¡Las veré después!"-decía alzando su mano, dando un salto para por fin salir al exterior.

Pero al ya estar fuera notaba como la tarde estaba próxima a terminar…el cielo se había convertido en un bello ocaso…la noche no tardaba en caer…y como aun era invierno, oscurecía mas temprano, llovía mas seguido…así que si no quería correr mas riesgos de los que ya estaba tomando…debía volver temprano a casa como toda una cenicienta.

Era una villa no muy grande, sin duda, al menos más espaciosa que su pueblo natal. No conocía muy bien las calles de Tomoeda…y todo el suelo estaba cubierto de nieve…caminaba con un poco dificultad y notaba como casi no había gente fuera de sus casas.

Pasó junto a unas señoras que estaban apunto de entrar a sus hogares y decidió preguntar lo que nadie preguntaba…porque solo mencionarlo era escalofriante.

"¡D-disculpe!... ¿Sabe donde puedo encontrar a los gitanos?"-preguntaba la flor de cerezo sonriendo algo tímida...sin duda no tenía idea de lo que acababa de preguntar.

¿Gitanos?...me dan escalofríos solo de escucharlo.

"¿¡Estas loca, niña?... ¿¡Porque buscaría una criatura como tu a tales monstruos?"-decía una de las señoras alarmadas, tapando los oídos de su hijo pequeño para que no escuchara los 'disparates' de Sakura.

"¡Hoe!...Y-yo… en verdad necesito hablar con uno"-decía la chica continuando con sus alocadas respuestas. Nadie….nunca…buscaba a un gitano…porque probablemente…terminarías recibiendo…los castigos más crueles en el mundo.

"Pon atención…los gitanos siempre merodean alrededor de esas colinas…incluso se dice que ahí viven. Debe ser algo muy urgente para que quieras hablar con uno. Niña…no les des nada"-dijó la señora susurrando…como si hablara incoherencias que nadie mas a excepción de Sakura podía escuchar…le miro con ojos de angustia y terror y entro rápidamente a su pequeña cabaña en compañía de su pequeño y las mujeres restantes.

"¿Qué quiso decir con eso?... ¡Ah, ¡Allá están las colinas!"-decía felizmente señalando con su mano aquellas colinas, corría por la nieve esperando llegar a ellas con rapidez…pero conforme mas corría…sus piernas se cansaban mas…e inclusive…la nieve ya comenzaba a tapar mas…estaba próxima a llegar a su rodilla…comenzaba a dolerle…pero ella se había dicho que sabría la respuesta a su pregunta…sin importar que.

"Y-ya esta oscureciendo…t-tengo que darme prisa"-decía cuando una hora había pasado desde que había comenzado…costaba mucho caminar en la nieve, porque era tan pesada. Pero no se daría por vencida…no su alma…su cuerpo sí….pues cuando no pudo resistir mas…cayó.

"¡Miren que tenemos aquí, ¡Una niña!"-decía una mujer de acento extraño que se acercaba a Sakura y le miraba con diversión…se trataba de una gitana.

"Uh…"-Sakura levantaba su rostro al frente para observar como una mujer de al menos 30 años vestida en cierto modo egocéntrico traía una maliciosa sonrisa en el rostro y jugaba con sus manos mientras la veía.

"Dime, mocosa… ¿A que has venido?"-cambiaba su sonrisa por una mueca molesta…un gitano no debía ser molestado en su territorio…así es…sin darse cuenta…la castaña había llegado a las colinas…lugar de gitanos…lugar de ladrones.

"¡T-tengo que hablar con alguien!"-decía mientras se apresuraba y se ponía de pie aunque le costara tanto a sus piernas.

"¿Tu…una aldeana?... ¿Con uno de nosotros?...Ja…que gracioso. Dame su nombre…"-decía con sus brazos cruzados, sus cejas haciendo seña de disgusto mientras que mostraba un poco los dientes…quizás quería que le temiera.

"¿S-su nombre?...hoe…es verdad…su nombre es…"-decía mientras intentaba recordar, sintiendo cierto nerviosismo, porque tenía el extraño sentir…que si contestaba incorrectamente algo le haría….un daño, probablemente.

"Dilo"-no tenía paciencia, de eso no había duda.

"Touya"-respondió al finalmente recordar el nombre del gitano…

Touya…

"Hum…. ¿Touya?... ¿¡Tienes asuntos con esta niña?"-gritaba la mujer girándose hacía atrás…porque no muy lejos de ella…se encontraba el culpable de aquella maldición…el culpable de tanta miseria.

"Que pase"-se escucho una voz que respondió con indiferencia… ¿Pasar a donde? Frente ellas había una especie de cuarto…su puerta eran solo sabanas y cortinas finas, muy hermosas…pero aun así, daba un aspecto no muy confiable…al menos…yo jamás entraría ahí.

Y mientras el tiempo había transcurrido…siendo tan tarde ya…el Príncipe Encantador caminaba en la sala frente al fuego de la fogata una y otra vez, dando vueltas sin parar…

por supuesto…solo podía pensar en ella.

"¡S-su majestad, Tranquilícese, ¡seguro llegara pronto!"-decía Meiling quien observaba la caminata que no llevaba a ningún lado…quería pensar en una buena excusa para la tardanza de Sakura…pero no lograba pensar en ninguna, por lo que sus gestos se mostraban angustiados.

"Hace tres horas dijo que saldría…no ha regresado y ya es tarde"-no podía calmarse a si mismo…solo tenía a ese sonriente y dulce rostro en su mente…y le atemorizaba tanto pensar que algo malo podría pasarle.

Y cuando nada parecía ser peor…las fuertes lluvias de invierno comenzaron…

El Príncipe giró su mirada hacía el ventanal que había en tal sala…veía la lluvia caer….hasta que ver un trueno caer, hizo a su corazón temblar en preocupación.

Tomo su capa negra que podía ser confundida con la noche y comenzó a caminar con prisa hacía la salida del palacio… ¿Qué tramaba?

"¡Príncipe, ¿¡A donde va?"-gritaba Meiling corriendo tras el, deseando con todo su ser poder detenerlo porque su mente y corazón ya sabían lo que el joven estaba apunto de hacer.

"A buscarla"-respondió y salió del lugar cerrando la puerta tras de si. Nadie debía seguirlo…y nadie debía verlo entre las calles, así que al llegar al establo que tenía su castillo…puso una capucha negra sobre si…si iba a vagar por las calles…ninguna mujer debía verlo…así que prefería hacer camuflaje con la oscuridad.

"¡Príncipe, ¿¡Que ocurre?"- llegaba la encargada del establo Naoko en compañía de un chico de ojos muy rasgados que parecían estar cerrados.

"¡Yamazaki, necesito un caballo!"-pedía el pequeño lobo por un corcel…sin duda un caballo sería mucho mas rápido. Obedeciendo en el instante la orden dada, el joven Yamazaki corrió a abrir el compartimiento de uno de los caballos…uno negro que haría juego perfecto con el Príncipe.

Lo llevaba de las riendas hasta hacerlo caminar llegando frente al encantador.

"Su alteza, ¿A dónde va a estas horas?"-preguntaba Yamazaki con la marca de intriga en sus cejas y voz. Nadie en plena tormenta saldría…excepto el.

"A buscar a Sakura…"-

Subió en el negro corcel…dio una vista a sus empleados que le miraban con preocupación…y alo la rienda del caballo haciéndole correr en el momento.

Loco enamorado…corriendo a través de la tormenta sin saber a donde ir…solo intentando encontrarla.

Pero mientras el pequeño lobo iniciaba su búsqueda…la flor de cerezo ya estaba frente al miserable gitano…al vengativo que dio una maldición que no solo afectaba a uno…lastimaba a dos…a quien quería amar…y a quien quería ser amado.

"¿E-es usted…Touya?"-preguntaba la flor de cerezo con cierto temor observando frente a ella a un hombre de no mas de 30 años, sentado con una pierna sobre la otra, su cabeza recargada en su mano expresando pose de fastidio y aburrimiento.

"Así es, monstruo"-decía el mientras ponía una sonrisa de travesura a su rostro, girando su mirada hacía la chica…le gustaba mucho molestar a las chicas o ignorarlas…al cerezo le toco ser molestada.

"¡Oiga yo no soy ningún monst-…!"-

"Lo sabía…solo los monstruos se quejan. Es raro que una niña ande por aquí…de hecho…es ilógico… ¿A que vienes?"-preguntaba el chico poniéndose de pie y viendo de reojo por las cortinas como la lluvia caía sin detenerse…ni un momento.

"U-usted…usted le puso una maldición al Príncipe Syaoran…"-

"Ese mocoso…se lo merecía. ¿Te envió para suplicar que se la quitara?"-preguntaba el gitano cambiando su gesto a uno algo molesto al llamarle "mocoso" y lo tornaba a uno divertido al hacer la pregunta…pues pensar que el Príncipe suplicaba no le causaba mas que gracia.

"¡N-no!...yo vine…para saber mas de ella… ¿Qué dice la maldición?... ¿Hay una manera de romperla?... ¡quiero saberlo, por favor!"-preguntaba la flor de cerezo acercándose mas al gitano que aun reposaba sentado en su pose de hastío y giraba su mirada divertida hacía el cerezo al oírla preguntar aquello.

"Nadie había venido a preguntarme eso… ¿así que eres una niña encantada que no quiere que las demás lo amen?"-decía mientras se comenzaba a poner de pie…porque sabía a donde llevaría la conversación…haría lo que todo ruin gitano hacía…ya solo por tradición.

"¡N-no, no es eso!...Yo no caí bajo el hechizo…q-quiero saber porque… ¡Si hay un modo de romper ese hechizo dígamelo, por favor!"-suplicaba la flor de cerezo con ojos que delataban suma desesperación, preocupaciones…tenía que saberlo…

"Así que eres la elegida... ¿Un modo de romper el hechizo, si, lo hay…pero los gitanos no damos nada sin algo a cambio…tiene que ser algo del mismo valor…y creeme que saber como romper una de mis maldiciones es muy valioso"-decía el chico ahora cruzado de brazos, de pie frente a ella, le llevaba al menos dos cabezas de altura y la veía con cierta diversión.

"¿Con que puedo pagarle?...ah, ¡Ya se!...no traigo dinero…pero…tengo esto"-decía la castaña sonriendo aliviada mientras sacaba del bolso de su falda…una flor…era una rosa…una ya marchita, seguro llevaba mucho tiempo con ella.

"¿Una rosa?"-preguntaba algo indiferente observando a tal rosa marchita con cierto desagrado… ¿Qué clase de pago era ese?...sin duda, uno muy especial.

"Cuando salí de casa hace un mes…mi papa me la regalo… por eso siempre llevo esta rosa conmigo…es algo muy valioso para mi"-decía ella verdades…cuando hacía un mes había dejado su hogar para salvar a su padre, este le había dejado una pequeña rosa como obsequio, algo que llevara siempre con ella, para que no olvidara que siempre tendría a su padre junto a ella.

"Me vas a dar algo tan preciado para ti… ¿solo para ayudar a ese arrogante mocoso?"-decía el gitano con voz de intriga…sin duda podía percibir mucha bondad del corazón de esa chica…bondad que regalaba en sonrisas y en lagrimas…y que esperaba poder dar a su Príncipe.

"¡El no es ningún mocoso!... ¡el es el Príncipe de esta villa y trabaja muy duro por los demás!"-reprochaba ella molesta, porque no le gustaba oír malos comentarios que fueran dirigidos a su Príncipe…a su príncipe encantador.

"No para mi. Pero esta bien…acepto esa flor marchita como pago…por saber todo acerca de la maldición"-dijo Touya descruzando sus brazos y alzando uno hacia la chica, abriendo su puño derecho…para dejar que la flor de cerezo pusiera aquella rosa muerta en la mano…y no volverla a ver jamás…le dolía tanto…pero lo hacía por algo que tal vez lograría solucionar todo.

Sin embargo… ¿Quién puede confiar en un gitano?...

"Nunca confíes en un gitano…"-dijo después de haber cerrado su puño con la flor…cerro sus ojos…y apareciendo gran humo…se esfumo en la nada. ¡Había hecho trampa, ¡Se había robado la flor sin dar su parte del trato, ¡Pero que vil era!...gitanos, monstruosos ladrones.

"¡Hoe, ¿Ah?... ¿¡A donde fue?... ¡No puede irse!... ¡Le di mi rosa, usted iba a decirme mas sobre el hechizo!"-gritaba sintiendo a sus ojos volverse tan cristalinos, golpeando con sus brazos el humo que había frente a ella intentando dispersarlo y ver ahí a la persona que se suponía respondería todas sus incógnitas…y tan vilmente se había marchado.

"Hay dos maneras de romper ese hechizo…si no tienes problemas, las encontraras pronto…o quizás nunca. Niña…nuestras calles son peligrosas…no todos los gitanos actúan como yo…ten cuidado"-se escucho la voz del gitano Touya por ultima vez…dándole una pista muy grande y a la vez muy pequeña…era algo grande…porque al menos sabía…que había una manera de romper ese hechizo…y eso…ya era un gran alivio…pero no había respondido la mas grande de todas sus preguntas.

También había hecho una advertencia…debía tener cuidado de los demás gitanos… ¿Qué no todos actuaban como el?... ¿Aun había mas viles?...que terror.

"Gracias…"-respondió aunque no estaba completamente satisfecha por la respuesta obtenida…dejaba caer lagrimas de sus ojos…había pagado tanto por casi nada…había perdido su rosa…el único recuerdo que llevaba de su padre.

"T-tengo que salir de aquí…ya es muy tarde, esta lloviendo…y les dije a Chiharu y a Magdalia que llegaría temprano…d-debo darme prisa…"-decía mientras intentaba hablar claro, pues con el llanto no lograba mas que trabarse, se giraba hacía atrás y comenzaba a caminar para salir de la pequeña morada del gitano Touya…morada que quizás jamás volvería a usar…porque los gitanos se movían de un lugar hacía otro…solo podían vivir en un lugar por míseros meses.

La gitana que la había guiado hasta el lugar ya no estaba…ahora se veía completamente desierto…solo había nieve…nieve y lluvia…no llevaba nada que la cubriera de mojarse…ya estaba tan empapada.

Caminaba dejando lagrimas por donde pasaba…se hundían en la nieve derritiéndola un poco…pues sus lagrimas no eran frías como las gotas de lluvia que también caían…eran calidas…porque venían del corazón.

Su mirada solo iba en la nieve…pero a su baja vista…pies se mostraron…botas largas…y piernas desnudas…porque no era una sola persona.

"¡Pero que tenemos aquí!... Apuesto que no eres gitana, ¿¡Que hacías merodeando por nuestros rumbos, dulzura?"-decía un hombre de apariencia extraña, ropas estrafalarias, parecía una especie de bufón, mientras le tomaba el brazo alzándolo hacía arriba, acercándose al rostro de Sakura para poder verle de cerca… cuanto panico.

"¡Hoe, ¡Y-yo…voy al castillo! ¡Se me hace tarde!"-decía con cierto terror intentando soltar su brazo del "bufón"…pero la tenía bien sujetada…era la fuerza bruta contra la femenil… sería raro que ella pudiera contra el…ellos.

"Claro que se te ha hecho tarde…es media noche. Las niñas buenas no deben llegar tarde a casa…porque niños malos pueden encontrarlas…como nosotros"-decía el otro lunático que llevaba escasos abrigos, solo una bufanda, y pantaloncillos cortos, con camisa sin manga…extraño.

"¡Kya, ¡Déjeme ir, por favor!"-gritaba haciendo fuerza hacía atrás intentando con todo su ser poder estar libre pero no podía y con la nieve a su paso…era imposible.

"¡Mira, Ryo, ¡Una niña!... ¡Jajaja!"-decía girándose hacía atrás…donde estaba un hombre de cabellos largos y rubios…ya no eran dos…eran tres…ya no eran tres…eran cuatro…ya no eran cuatro…era una docena.

Todos rodeando a la pobre flor de cerezo… crueles…viles…despiadadas criaturas…eso eran.

Estaban apunto de convertirla en un juguete…hasta que lo inesperado…llegó.

Un corcel negro cabalgaba rápidamente hacía donde ese circulo de ladrones estaba rodeando al cerezo…y el jinete…aquel que usaba una capucha negra…no pensaba detener a ese caballo.

Rápidamente todos se quitaron del camino a excepción de la flor de cerezo quien quedaba hincada en la nieve, con sus brazos al frente, tapando su rostro, esperando el impacto del caballo hacía ella. Pero el solo detendría a ese corcel…por ella.

Detuvo al caballo justo frente a ella…alo la rienda y el corcel freno de golpe…todos hacían suspiros de extrañeza y asombro… "¿Quién rayos era?", se preguntaban los monstruos.

Bajó del corcel…caminando con cierta imponencia hacía la flor…hasta agacharse a un lado de ella.

"…¡Príncipe!"-gritaba ella inconscientemente al ver bajo esa capucha los ojos ambarinos que le veían con cierta ternura y regaño a la vez. Tapaba su boca al darse cuenta que había gritado.

"¿Con que el Príncipe, eh?...El Príncipe Encantador…jajaja… ¡Idiota, ¿¡A que has venido, ¿¡Vienes a enamorar a nuestro juguete para robártelo?... o ¿¡Vienes a enamorar a nuestras mujeres?... ¡Maldito!"-gritaba uno de los gitanos acercándose un poco mas, apretando sus dientes cada vez que una palabra no salía de su boca…le tenía tanto rencor. Que el Príncipe tuviera esa maldición…eso no era un secreto…todo el pueblo lo sabía…y la mayoría de los hombres le odiaba por ello.

Se atrevían a acercarse más…para tomar con ellos a la castaña.

"¡Aléjense de ella!"-gritaba Syaoran defendiendo lo que probablemente mas valoraba en esos momentos, y en medio de esa tormenta, el viento soplo fuertemente y tumbo su capucha…haciéndoles ver a todos el gesto de pocos amigos que llevaba consigo.

"¡Cállate, ¡Ahora veras, maldito!"-gritaba otro gitano mientras con su puño derecho golpeaba rápidamente su mano izquierda en simbología de que estaba apunto de ir y lastimarlo usando su brutal fuerza.

"¡Sube al caballo y sal de aquí!"-gritaba el Príncipe poniéndose de pie frente a la castaña, de espaldas hacía ella y de frente hacía los ladrones…primero tendrían que pasar sobre el para poder llegar a poner un dedo encima al cerezo.

"¡No!"-gritaba ella poniéndose de pie en el momento apresurándose a tomar en sus brazos al castaño al abrazarle por detrás con cierto cariño y protección…no quería dejarlo…no quería…

"S-sakura"-Syaoran se extrañaba al recibir el abrazo de parte de ella…era la primera vez que una mujer lo abrazaba…una que no lo amaba…y que aun así lo hacía por protegerlo.

"¡Lo sabía, ¡La encantó, ¡Desgraciado!"-grito un bruto y sin dudarlo mas comenzó a correr hacía el Príncipe y la mucama, con su puño en alto porque planeaba darle "su merecido" al chico…

No le gustaba quedar como un cobarde que huía de batallas…pelearía cuando tuviera que hacerlo…pero en vista de que no podía dejarla sola…la situación se tornaba diferente. Se giro hacía esta tomándola por la cintura subiéndola al caballo con rapidez y seguido subió el tras ella, siendo tan ágil y veloz…lo había logrado antes de que aquel sujeto los hubiera alcanzado. Solo alo una vez mas fuertemente la rienda del caballo…y salieron del lugar.

"¡Vuelve, cobarde!"-

El corcel corría velozmente como si hubiera entendido perfectamente lo que pasaba e intentara salvar el pellejo de su amo y la amada de este corriendo con todas sus energías y toda su potencia.

Aun llovía…los truenos se habían calmado porque ya ninguno alumbraba el cielo…pero la lluvia continuaba…y esta vez…las lagrimas que no podía llorar frente a el…se habían transformado en la lluvia.

Ninguno de los dos decía una palabra…ella solo estaba recargada en el pecho del chico, pues el iba tras esta…sus ojos se mostraban tan culpables…su corazón latía como si fuera el ultimo día de vida…tan lento…porque se sentía tan mal y miserable.

Después de una no muy larga cabalgada…habían llegado al palacio.

El encantador bajo primero para ayudarle a bajar tomándole ambas manos.

Y cuando por fin quedaban junto a la entrada…aun con la lluvia sobre ellos...totalmente solos…ella se sentía incapaz de inmutar una palabra.

"¿Qué hacías ahí?"-pero el no se quedaría callado…no esta vez.

"…Y-yo…"-no creía ser capaz de responder. Le era imposible decir que había salido a buscar la solución a la maldición…que había ido a responder su pregunta…a saber porque ella no lo amaba…inclusive sus mejillas se comenzaban a tornar rojas.

No le presiono con palabras para que respondiera pero con sus ojos que sin duda indicaban reproche…le había preocupado tanto.

Las palabras no salían…era como si hubiera quedado muda…pero el llanto podía salir ahora con libertad…confundiéndose con la lluvia.

Al verla derramar lágrimas hizo un gesto de intriga y preocupación en su rostro…no le gustaba verla triste, no a ella, quien pensaba poseía la sonrisa mas calida en el mundo.

La tomo por los hombros con suavidad…y comprendiendo que mostrando enojo no lograría nada…cambio su voz por una dulce…una sensible.

"Dime que sucedió…Sakura"-pidió el Príncipe pasible…aun tomándola por los hombros con cariño…con sus rostros tan cerca…

No quería mentir….no le gustaba hacerlo…pero si lo hacía tal vez estaría en problemas y no solo ella, sus amigas también…así que prefirió mentir…una mentira blanca no daña a nadie… ¿eso crees?...depende que tan blanca sea.

"Y-yo…cuando fui a comprar las cosas para la cena…me asaltaron…también…se llevaron el único recuerdo que tenía de mi papá"-decía la chica diciendo una verdad en su mentira…la razón por la cual estaba triste era por haber perdido dicha rosa marchita…pero cambió las circunstancias en las cuales la había perdido.

"Entonces quisiste ir a recuperarlo… ¿Qué era?...e-es decir…si es algo que puedes decirme"-decía Syaoran girando su mirada hacía el suelo con sonrojo en sus mejillas un poco avergonzado…no importara que fuera el Príncipe y si legalmente tenía derecho a saberlo todo…no era un entrometido.

"No se preocupe, esta bien…era una rosa…ya estaba marchita pero valía mucho para mi"-decía la flor de cerezo deteniendo sus lagrimas…sonriendo dulcemente algo nostálgica al recordar como había pedido un recuerdo por nada.

El lobo la vio con dulzura…y sin darle un previo aviso…la tomo en sus brazos con cariño y amor…esperando poder serle útil así…quizás un abrazo que la reconfortara…quizás…

Ambos empapados y aun abrazados. Dejaba recargar su cabeza en su pecho…sintiéndose tan calida…porque podía sentir el verdadero calor del joven…y era tan agradable.

"Gracias…por salvarme…"-daba las gracias antes de caer rendida…

Por fin había terminado dormida en sus brazos…así que el Príncipe Encantador tuvo que llevarle a la habitación que ahora era de ella…pues ya no dormía en el establo y tampoco en la alcoba del chico…ahora tenía su propio cuarto…uno muy bello.

La acostó con ternura sobre la cama…y la acobijo bien…dándole un dulce beso de buenas noches en la frente…y después se retiro del lugar…porque ahora…tenía algo que hacer. Y por eso que haría…merecía más que el titulo del Príncipe Encantador.

La lluvia se había detenido en medio de la madrugada…ya no habría más tormentas durante un tiempo.

Al ser primera hora del día…los rayos del sol comenzaban a llegar…entraban por la ventana de la flor de cerezo haciéndole despertar.

Abría sus ojos lentamente…algo cansada…aun no dormía sus ocho horas diarias pero tenía que despertarse. Puso una dulce sonrisa a su rostro suponiendo que el Príncipe la había cargado y llevado hasta su habitación. Pero ya era de mañana y tenía que comenzar sus labores por lo que se puso de pie rápidamente, fue corriendo torpemente al tocador solo para cepillar sus cabellos con prisa…y fue ahí donde encontró el regalo…detuvo su mirada en lo que no podía creer tener frente a sus ojos…era un bello ramo de rosas rojas…tan vivas…seguro el las había tomado del invernadero.

Aun asombrada las tomo en sus manos…tenía que ser un sueño…tenía que serlo…

"…Syaoran…"-abrazaba con ternura las rosas mientras cerraba sus ojos dulcemente...tenía que hacerlo…agradecérselo.

Salía de su habitación con prisa…veía a mucamas y sirvientes madrugadores pasar a su lado, mientras que ella se dirigía a una ubicación especial.

Estaba de pie frente a la habitación del Príncipe…su corazón latía fuertemente…sus mejillas estaban rosas…sus ojos estaban algo cristalinos, porque sentía deseos de llorar gracias a la felicidad.

Syaoran que hacía poco había despertado…se ponía de pie, tomaba su capa roja y la ponía sobre si…nadie debía verlo inapropiado, porque un Príncipe siempre tenía que lucir digno.

Abrió la puerta…viendo frente a el a la flor de cerezo…que llevaba en su rostro cierta facción de decisión.

"¿S-sakura?"-se preguntaba algo asombrado…aunque dentro de sí sabía por lo que había venido…a decirle gracias o rechazar las rosas…pero seguro no había imaginado que lo hiciera en esa manera.

Se abalanzó hacía el rodeando el cuello del chico con sus brazos…apresurándole a robarle un primer beso con todo el corazón…probaba sus labios por la primera vez y los sentía tan suaves y exquisitos…el Príncipe se había sorprendido tanto…pero no por ello no correspondía el beso…al contrario, no había demorado mas de un segundo en seguir el dulce beso de su parte…la tomaba por la cintura, sin importarle si alguien los observaba…la abrazaba con amor…y el beso continuaba con tal devoción…como si el tiempo fuera infinito para sus labios…esas…eran sus gracias.

Pero necesitaban respirar…separaron sus rostros, respirando agitadamente…ambos viéndose a los ojos con ternura…sonriendo tímidamente…

"L-Lo lamento…yo…"-se intentaba disculpar…pero el encantador no le dio el tiempo suficiente para hacerlo, pues de inmediato unió sus labios con los de ella en un beso mas…para hacerle saber…que el también quería probar sus labios.

"…Quiero amarte…Syaoran"

Y podía sentir como ese vació que en su corazón estaba…aquel que dolía tanto cuando intentaba pensar en el Príncipe…comenzaba a doler menos…el vacío…se volvía mas pequeño…gracias a un corazón, unas rosas…y un beso.

-Fin del Capitulo-

Magdalia Daidouji: Discúlpenme mucho por el retrazo, la verdad tuve muchos problemas para terminar este capitulo no porque no supiera que escribir…pero he tenido una caída de autoestima muy grande en cuanto a mi manera de escribir o como desarrollo mis historias…entonces justo cuando iba a la mitad me detenía y pensaba que lo estaba haciendo mal y cosas así…no lo se, espero no haberme equivocado en este capitulo y que haya sido de su agrado. Siempre pueden animarme dos cosas (Claro, a quienes les interese animarme) reviews y buenos comentarios…T.T lo digo porque no quiero retrasarme con mis otras historias…y si sigo desanimada se que lo haré -.-. (Conste, no es chantaje para que me dejen reviews XDU no me gustan las mal interpretaciones, solo lo dije por si a alguien le interesaba animarme x.x…porque lo necesito T.T)

Nota: XDU solo no me vayan a decir por favor (Alguien ya me lo dijo) que necesito relajarme o darme más tiempo con mis historias, por que no lo necesito -.-U yo siempre quiero escribir y confió en mi misma y se que puedo hacerlo…pero no desanimada por pensar que apesto x.X

-Agradecimientos-

Lady: Hola Lady! X3 Muchísimas gracias por el review, que bueno que te haya gustado el capitulo! Muchas gracias por tu apoyo! XD oh si syaoran es siempre hermoso, muchisimas gracias! Nos leemos pronto! Cuidate mucho!

Itzia-hime: Hola Itzia! X3 Muchisimas gracias por el review! XD oh si Syaoran tan precioso! X3 Muchisimas gracias! Me da mucho gusto que te haya gustado el capitulo! X3…XD ah si mi imaginación extensa jajaja, ¿te falta un tornillo? X3 nyuuuu ya somos dos. Muchas gracias por leerme, nos leemos pronto y cuidate mucho!

Cristy: Hola Cristo! X3, muchisimas gracias por el review! XD syao siempre jajaja, o.o yo romantica? XD ay como vas a pensar eso! No digas disparatadas! ¿Yo una romantica? No que bah XD jajajaja bromeo, si el romance se desborda de mi XD jajaja. Muchas gracias por el review y por leerme! Nos leemos pronto y cuidate mucho! X3

Megumi-chan: Hola Meg-chan! X3 pues si estoy bien…en cierta parte XD porque -.- mi autoestima se fue a dar un paseo por el basurero XD. Pero muchas gracias por preguntar, espero te encuentres muy bien X3. Muchísimas gracias por tus comentarios! X3 son realmente reconfortantes! XD claro que si Megy! (o.oU tengo una mania por cambiar los nombres a diminutivo en muchas maneras o.oU, disculpame si te molesta XD) me asegurare de ponerte en el próximo capitulo X3. Chau! X3 Muchisisimas gracias por tu apoyo! X3 es completamente genial, nos leemos pronto y te cuidas mucho!

Koishi Noa: Hola Koishi! X3 Muchisimas gracias por el review! X3 que bueno que te haya gustado el capitulo, XD sip Syaoran tan tierno y bello y hermoso y etc etc XD jojojo. Muchisimas gracias por leerme! X3 Nos leemos pronto y te cuidas mucho!

LulaBlack: Hola Lula X3! Muchisimas gracias por el review! XD oh claro que son bellos! XD. Jajajaj, descuida, si yo tambien vi esa película y la amo XD es muy graciosa, tambien me imagine que pensarian algo así de Syaoran pero noups XD, jojojo, muchisimas gracias por dejarme review Lula! Nos leemos pronto y te cuidas mucho! X3

Undine: Hola Undine! XD muchisimas gracias por el review!...algo de acción? XD es un punto que debí haber aclarado en el principio del fic, este es un fic que se presta mas para ser tierno X3, pero se supone hubo un poco de acción en este capitulo XDU que espero te haya gustado, nos leemos pronto! Cuidate mucho!

Malfoys red-haired lover: Hola Malfoys! X3 muchísimas gracias por el review, que buento que te haya gustado el capitulo! X3 me hace muy feliz leer tus comentarios! X3. Descuida por lo del review X3 tu solo avísame cuando actualizas y tendrás un review de mi parte por seguro X3, Muchas gracias por el review! Cuidate mucho!

Mao-Ayanami-pl: Hola Haidee-chan! X3, Muchisisimas gracias por el review! Y por haberme dado tu apoyo cuando lo necesitaba T-T en verdad que lo aprecio bastante, muchísimas gracias. X3 Syaoran tan hermoso siempre, claro que si. Volví a aparecer XD jajaja soy una chonita, pero bueno, solo trato de ayudar a Sakura XD, sip yo ya estoy encantada, XD luego explico porque llevaba la venda en los ojos aun así. Muchisimas gracias por leerme! Nos leemos pronto y te cuidas mucho!

Oishi Girl: Hola vecina! X3, muchisimas gracias por el review! X3 me fue bien en los exámenes a excepción de uno x.XU. ¿Cómo te fue a ti? X3.

Si, me meti en el fic! X3 nyahaha, solo intento ayudar. Y en cuanto al libro jojojo me tengo que esperar un capitulo mas para continuar con el para adelantar una parte que me gusta XD jajaja. Sip, a otra lectora tambien le recordo al Principe Encantador de Shrek por el titulo, de hecho este fic se iba a llamar "The Prince Charming" en ingles, para que no sonara tan directamente así XD, pero no me gusta llamar a mis fics en ingles así que lo deje en español X3. Un abrazote de mi parte, te cuidas mucho y nos leemos pronto! X3.

Naidy: Hola Naidy! X3 Muchisimas gracias por el review! Que bueno que te este gustando! XD no te preocupes yo tampoco necesito hechizo X3. o.O se corto tu review? Es que quedo una coma al final O.oU, bueno de cualquier manera, infinitas gracias! X3 nos leemos pronto y te cuidas mucho! X3

Sakurainlove: Hola Sakura! X3 muchisimas gracias por el review! XD jajaja, no es que no me aguantara, es que necesitaba a una mucama un poco desvergonzada que se pudiera llevar bien con Sakura, y me pregunte ¿Por qué no yo? XD jajaja. En fin, muchisimas gracias por tu comentario! Ya actualicé y espero haya sido de tu agrado, nos leemos pronto y te cuidas mucho! X3

Arti: Hola Arti! X3 Muchisimas gracias por haberte animado a leer una de mis historias! X3 y por supuesto muchisimas gracias por el review! X3 te deseo muchisima suerte ahora que estas a final de trimestre! X3. XD no te preocupes, se nota que no me has leido, siempre me hecho pestes yo sola X3 pero no es nada grave, siempre se me pasa muy rápidamente X3 (pero esta ocasión es un poco diferente ó.o). Claro que si! XD siempre tengo ideas disparatadas y disfruto mucho de la locura sobre todo si va en la imaginación así que te apoyo totalmente en eso! Nos leemos pronto y muchísimas gracias por tu apoyo! X3

Lat2oo5 alma errante: Hola Lat! X3 jajaja XD oh si salgo yo, lo del adelantado al fic de tres deseos tendra que esperar ojojojo X3 todo a su tiempo. Muchas gracias por todo! Y por leerme! X3, tardaron un mes según esto XD pero en verdad un capitulo en mi historia jojojojo. XD jajajaja Meiling muere? Oh ya veremos XD….Gracias por leerme Lat! Nos leemos pronto y te cuidas mucho!

Naguchan: Hola sisa querida! X3 Muchisimas gracias por leerme y apoyarme ;3; en serio, que bueno que te haya gustado el capitulo, XD ajajaja no te preocupes, estoy segura que te leyo el cuento XD. Gracias manis! Nos leemos pronto y te cuidas muto! X3

Lady Nux: Hola Lady! X3 Muchisimas gracias por el review, X3 esta historia intenta ser como una especie de cuento XD por eso tengo el papel de narradora, yeps X3, Muchisimas gracias por tus comentarios y por haberme dejado review, Nos leemos pronto y te cuidas mucho! X3

Akirachinty: Hola Akira! X3 Tocaya! XD jajaj, muchisimas gracias por el review! Me da mucho gusto que hayas leido esta historia tambien! X3 Muchas gracias por leerme en verdad! Nos leemos pronto y te cuidas muchisimo! X3

Ebblin-chan: Konnichi-pu Ebblin-chan! X3, Muchisisimas gracias por el review ! X3 en verdad me animo mucho leerlo! Ebblin-chan siempre dice cosas muy lindas XD, gracias por ello! Te cuidas mucho tu tambien ebblin-chan x10 XD! Y nos leemos pronto!

Syaoran'n'SakuRocks: Hola mis queridas hermanas locas! X3, No se preocupen! X3 nunca es tarde para recibir un review, yeps! X3. Jajaja XD disculpen mi malicia con el pobre de Syaoran, o.o le toco una maldición muy cruel XD. Pero es verdad el amor puede triunfar ojojojojo solo hay que esperar para saber si ocurrira o no owó. Me pone feliz que les gusten mis disparatadas ideas! X3 Muchisisimas gracias por su apoyo en verdad! Que les vaya muy bien en la escuela! Y muchas gracias por leerme, nos leemos pronto y se cuidan muchisimo! X3

-Fin de los agradecimientos-

Magdalia Daidouji: o.oU me senti un poco mejor después de agradecer los reviews XD es muy grato saber que leen mi historia, muchisimas gracias a quienes me brindan su apoyo, les estoy eternamente agradecida, gracias por leerme.

Nota: No crean que fue un capricho mío entrar en esta historia, y lo siento XD si les caigo mal como mucama…pero no solo fue una razón de por haber visto a las mucamas como fans de Syaoran, necesitaba una mucama que fuera algo desvergonzada y bastante ocurrente que se pudiera llevar bien con Sakura, lo que no encajaba completamente en Tomoyo (XD quien pronto hará su aparición, no crean que la estoy sustituyendo) ni en Meiling (No se puede llevar bien con Sakura XD) y desde que halle divertida la idea de entrar en la historia, me metí X3 nyahua

Gracias por todo

Nos leemos pronto.