Mimi iba corriendo por la calle lo mas rápido que podía, agitada, algo despeinada y con el bolso arrastrando en el suelo. Su reloj no había sonado aquella mañana y puesto que sus padres estaban en Londres, nadie la había levantado, Mimi corría lo mas fuerte que podía repitiéndose continuamente "¡Llegare tarde, llegare tarde, llegare tarde!" , desafortunadamente Mimi no corría rápido "Estúpidos deportes. Odio correr, odio correr, odio correr, odio correr…" se repetía continuamente. De repente cayo al suelo, había tropezado con alguien.

- Oye fíjate – dijeron los dos al mismo tiempo.

Mimi alzo la mirada para encontrarse con un guapo chico de 17 años, con un hermoso y lacio cabello rubio que caía elegantemente sobre su rostro, y con unos ojos azules tan hermosos como el cielo mismo y tan profundos como el océano, el chico llevaba puesto su uniforme (con la camisa por fuera) y cargaba un morral de color negro. Se le quedo mirando unos momentos antes de decir a la hermosa chica de cabello marrón claro completamente lacio y que caía perfectamente por su espalda, y de unos preciosos ojos chocolates que reflejaban dulzura y bondad.

- Lo siento, Mimi – dijo ofreciéndole la mano para ayudarla a levantarse.
- Esta bien Matt, no iba fijándome – dijo tomando su mano y levantándose.
- Yo tampoco – dijo Matt. Pasándole el bolso rosa a la chica que estaba en el suelo.
- ¿en que irías pensan…? – empezó a decir Mimi, pero luego recordó porque iba ella corriendo en primer lugar - ¡RAYOS! ¡LLEGARE TARDE!
- ¿ah?
- ¡Vamos! – dijo ella tomándolo de la mano y halándolo para que corriera junto a ella.
- ¿a dónde?
- ¡¿cómo que a donde? A clases ¡LLEGAREMOS TARDE!
- Hay por dios, relájate Mimi – dijo Matt – gran cosa, llegaremos tarde.
- Tal vez para ti no sea importante Matt pero yo nunca llego tarde a clases, soy la vicepresidenta ¿recuerdas? Se supone que debo dar el ejemplo.
- Si, es cierto – dijo Matt girando sus ojos.
Llegaron a la puerta de la preparatoria, y Mimi siguió corriendo y halando el brazo de Matt, el cual ya estaba un poco harto.
- Suéltame el brazo Mimi – dijo Matt.
- Bien – dijo ella soltándolo y corriendo hacia el salón, abrió la puerta.
- Srta. Tachikawa, esta llegando tarde… - dijo una voz colocando su mano en el hombro de Mimi.
- ¡Buenos días, Sr. Takoshi! lamento llegar tarde, lo que paso fue… - en eso se dio la vuelta y pudo notar que la persona que tenia la mano en su hombro era un sonriente chico de cabello y ojos marrones, muy guapo.
- Relájate Meems, el profesor esta enfermo, tenemos las primeras dos horas libres – le dijo Tai riendo por la reacción de Mimi.
- ¿Queeeeeeeeeeeeeeee? – soltó Mimi dejándose caer al piso, con una enorme gota en su cabeza y los ojos en forma de espirales (N/A: ya saben reacción caricatura jejeje…)
- ¡ya ves! Y tu arrastrándome por todas las calles de Odaiba – dijo Matt algo molesto.
- Bueno… - dijo Mimi levantándose de golpe y acercando su cara a la de Matt, este se sorprendió y sonrojo mas no se alejo - ¡Sino llegaras tarde todo el tiempo no me preocuparía por ti!
- ¿qué? – dijo Matt rojo - ¡yo no llego tarde todo el tiempo!
- Es cierto, Meems, llega temprano los domingos – dijo Tai, lo que ocasiono las risas de los demás que estaban observando.
- Tienes razón, Tai, me retracto – dijo Mimi dirigiéndose con una sonrisa triunfante a su usual puesto.
- Tai ¬¬… ¡no me ayudes! – dijo Matt molesto.
- Hay no te lo tomes a mal, Matt – dijo una chica de cabello rojizo-marrón tras Tai – además ellos tienen razón, deberías tratar de llegar temprano de vez en cuando.
- ¿qué en su calendario había hoy "Día de Molestar a Matt"?
- Sip, lo descubriste – dijo Mimi riendo.
- Oh… - dijo Matt poniéndose su mano derecha en la frente.

Mimi esta estudiando en este salón (N/A: muchos se estarán preguntando porque), desde que volvió de América presento un examen de nivelación lo que ocasiono que la pasaran un año más adelantada de lo que ya estaba, por eso ahora estudia con Tai, Sora y Matt. Mimi se sentó en su puesto y se puso a hablar un rato con sus amigas, Matt se quedo con Sora y Tai, aunque después de un rato Sora se fue con Mimi y sus amigas y se sentó en el puesto junto a la misma.

Matt se sentaba tras Sora, junto a Tai y diagonal a Mimi, Tai se sentaba junto a Matt y tras Mimi, Mimi se sentaba frente a Tai y junto a Sora. Antes de que su hora libre terminara una mujer alta de cabello negro y ojos marrones, bastante joven, entro en el salón. Todos los chicos se quedaron extrañados al ver esto, la mujer les sonrió y luego dijo:

- Srta. Takenoushi ¿podría venir un momento? – dijo la mujer sonriendo.
- Eh… si – dijo Sora, levantándose y yendo junto a la profesora.
- Denme su atención un momento chicos – dijo la mujer.
- Si Srta. Kenaya – dijeron todos mientras fijaban su atención en ella.
- Su presidenta de clase, la Srta. Takenouchi ha escrito una historia romántica muy hermosa – dijo la profesora, Sora se puso roja – y debido a que se acerca la semana de Arte pensamos que tal vez les gustaría personificar tal historia como una obra ¿qué dicen? ¿les parece una buena idea?
- ¡SI! – respondieron todos con entusiasmo.
- Sabia que les gustaría, Sora ¿tu que dices?
- ¡Me encantaría que personificaran mi historia! – dijo Sora – pero quiero darle algunos toques finales, quiero que quede perfecta.
- Bien – dijo la profesora – entonces ¿estamos todos de acuerdo? – los chicos asintieron – en ese caso, ya tenemos nuestro proyecto de clase para la semana de arte. Takenoushi usted será la directora de la obra, si necesita algo ya sabe que mis puertas siempre están abiertas.
- Si, Srta. – dijo Sora.
- Bien, debo irme, nos vemos chicos – dijo la profesora abandonando el salón.
- ¡Wow Sora! No solo se personificara tu historia, sino que además ¡Eres la directora! – dijo Mimi emocionada.
- ¡SI! No lo puedo creer – dijo Sora.
- ¿cuándo escribiste esta supuesta historia, Sora? – dijo Matt, Mimi lo piso.
- Eso no importa Sora… - empezó a decir Mimi pero Sora negó con la cabeza.
- Comencé a planearla hace mucho pero solo me decidí a escribirla hace poco – dijo Sora – gracias a un gran consejo que me dio una gran amiga.
- ¿quién? – preguntaron los tres a coro.
- Tu, Mimi – dijo Sora.
- ¿yo? ¿cuándo?
- En tu columna – dijo Sora.
- ¿De que estas habla…? ¡OH! ¿Tu eres "Escritora Indecisa 002"? – pregunto Mimi sorprendida.
- Sip, que bien recuerdas a tus lectores, Meems – dijo Sora.
- Pero… ¿Por qué me pediste ayuda en "Pregúntale a Meems" en vez de hacerlo directamente?
- No lo se… creo que me sentí apenada. Tal vez te burlarías de mi – dijo Sora.
- Yo nunca haría eso.
- Ahora lo se – dijo Sora sonriendo.
- Bueno, bueno, creo que debemos empezar a organizar tu obra ¿no, Srta. Directora? – dijo Tai.
- Pues si – dijo Sora, roja – creo que debemos empezar por…
- Mejor háblale a toda la clase Sora – dijo Matt.
- Oh… si – dijo Sora levantándose – disculpen…
- ¿si?
- Bueno… es solo que creo que deberíamos empezar a organizarnos para la obra – dijo Sora.
- Bien – dijo Ro, una chica de cabello rojo y ojos azules – empieza por repartir los papeles y los trabajos, Sora.
- Bien…
- ¿por qué puesto empiezo?
- ¿qué tal por los protagonistas de la obra? – sugirió Mina, una chica rubia de ojos marrones.
- Mmm… bien – Sora guardo silencio por unos segundos – creo que la protagonista debería ser… Mimi…
- Oh… - todos se voltearon a verla.
- ¿Qué? ¿yo? O_o ¿es enserio? – pregunto Mimi.
- Muy en serio, si no fuera por ti no habría escrito nunca nada, además tu físico cuadra perfectamente con el de mi personaje – dijo Sora.
- Bueno pero…
- No acepto un no por respuesta Meems, eres perfecta para ser la protagonista ¿no es verdad chicos?
- ¡SI!
- Claro.
- Por supuesto.
- Indudablemente.
- Bien… creo que no me dejas opción ¿o si?
- No – dijo Sora.
- Bien, queda el protagonista hombre ¿quién será? – pregunto Sakura, una chica alta de cabello negro y ojos verdes.
- Bueno… - dijo Sora, mirando insistentemente a Matt, quien no pudo dejar de notarlo.
- ¿qué estas pensando? – pregunto Matt nervioso a Sora, esta le sonrió inocentemente y el supo que pensaba - ¡NO! OLVIDALO ¡NI LO PIENSES! ¡Ni en un millón de años! – dijo inmediatamente.
- Pero Matt… mi personaje principal es un chico… un rubio de ojos azules… - dijo Sora en tono suplicante.
- No, no, no, no, olvídalo.
- Matt, eres el único que cuadra con la descripción.
- ¡Sora, NO! He dicho que ¡NO!
- Pero Matt… por favor.
- ¡ni que mi vida deponga de ello, Sora! Yo no actuó, no hay modo de que entre en esa obra – dijo Matt.
- Necesito un rubio Matt, eres el único, si no aceptas no podré hacer la obra… Matt, por favor… ayúdame… te necesito.