Matt y Mimi entraron al auditorio donde se haría la obra, ya estaba puesta la tarima y varias personas corrían de un lado para otro con vestidos, libretos, maquillajes y carpetas. Había tal conmoción que a los chicos les pareció que en vez de ser el primer ensayo era el último. Sora había entrado antes y se había colocado junto a un tablero de luces a corregir a Dayu (un chico de cabello negro brillante y hermosos ojos verdes) quien, por cierto, no se veía muy feliz acerca de la intromisión de Sora.
- Entonces las mueves de este modo y...
- Takenouchi, está bien, entiendo tu punto, lo entendí la primera vez que lo explicaste así que deja de insistir que después de14 intentos estoy perdiendo mi paciencia – dijo Dayu con la mano en los ojos como tratando de contenerse y ser comprensivo.
- Bueno está bien – acepto Sora – yo solo quiero que...
- Todo sea perfecto, si lo sé – completo por ella Dayu
- Bien... - dijo Sora – chicos, chicos – se dirigió al resto mientras se subía a la tarima – nuestras estrellas han llegado... ahora comencemos.
- Vaya... creí que no vendrían – dijo Tai apareciendo tras ellos.
- No íbamos – se apresuro a decir Matt – puesto que nadie nos había avisado.
- Oh, acerca de eso – dijo Sora bajando de nuevo – pensé que estarían molestos...
- ¿Por qué abríamos de estar molestos? – Pregunto Mimi.
- ¿leyeron el libreto?- inquirió Sora
- Una parte pero aun no entiendo porque... ¡OYE! – Mimi acababa de recordarlo – por su puesto ¡EL BESO!
- Es cierto ¿Cómo DEMONIOS se te pasa el "detalle" de decirnos que vamos a besarnos? – Dijo Matt.
- Bueno...- ¡NO VAMOS A BESARNOS! – Dijeron a coro.
- No sean bebes ¿Qué están en el jardín de niños? – pregunto Tai.
- Tú cállate – dijeron a coro - ¡SORA!
- Bueno, bueno... iba a hacerlo – dijo Sora nerviosamente – pero es que me costó tanto que accedieras Matt... y la reacción que tuvieron los dos cuando les dije que les tocaba ensayar juntos... y bueno... me puse algo nerviosa... tal vez después de saberlo no querrían hacerlo...
- ¿tú crees? – Preguntaron con sarcasmo comenzando a sonrojarse.
- Pero tienen que hacerlo...
- ¡no vamos a hacerlo!
- Hay por dios, es solo un beso – dijo Tai.
- ¡QUE TE CALLES! ¡SORA!
- Lo siento... trate de ver si podía eliminar los besos del programa pero me fue imposible porque son parte esencial de la historia – dijo Sora, pero los chicos no escucharon nada después de la palabra "besos".
- ¿acabas de decir "besos"? – Pregunto Mimi colocándose como un tomate.
- ¿En plural como más de uno? – Pregunto Matt tartamudeando y sintiendo como se sonrojaba.
- Ejem... creo que tampoco habían leído esa parte – dijo Sora con voz inocente.
- ¡SORA! – gritaron ambos molestos.
- Lo siento, lo siento.
- Te doy dos minutos de ventaja, Sora – dijo Mimi - ¡comienza a correr!
- Pero tú odias correr.
- Pero quiero matarte ¿Cuál deseo puede más?
- Oh, oh... Meems...
- Meems nada, Takenouchi, ¡CORRE!
Sora comenzó a correr y fue perseguida por Mimi. Matt observaba la escena con el entrecejo fruncido, mientras Tai recolectaba apuestas entre el público para ver si Mimi la atrapaba o no. "¿En qué lió me metí?" pensó Matt con cierto enojo.
- VOY A MATARTE SORA – escucho gritar a Mimi.- Si ella no la mata la matare yo – dijo Matt en susurro.
- Así que beso con Tachikawa ¿eh? – dijo una voz tras él, se dio la vuelta era Dayu
- Supongo que si, quien me mando a aceptar esto en primer lugar, ahora patalear no me sirve de mucho – respondió Matt.
- ¿Por qué el besarse con la chica más linda, dulce, divertía, hermosa y alegre de toda la escuela seria un motivo para patalear? – pregunto Dayu
- No lo se... ¿podría ser el hecho de que no quiero? – pregunto Matt.
- Veras, esa es la parte que no entiendo – dijo Dayu - ¿Porqué alguien en su sano juicio y que goce de cordura quisiera escapar de un beso con la Princesa Meems?
- Se me hace que a TI te gusta la princesa – dijo Matt cruzando los brazos y sintiendo cierto desagrado.
- Óyeme a mi no me mires así – dijo Dayu devolviéndole la misma mirada fría que Yamato le había enviado a el
-¿Por qué no? No en vano le dicen Miss Perfect, pero no te preocupes yo no me meto en los asuntos de mis amigos.
- ¿y eso que se supone que quiere decir? – pregunto Matt siguiéndola pues se había devuelto al tablero de las luces.
- Que a ti te gusta Meems y no lo admites – dijo Dayu, el era otro que mucho tiempo más tarde se había enterado de sus sentimientos por Mimi, y antes de que Matt pudiera defenderse añadió –y que soy demasiado buen amigo como para inmiscuirme en tus planes.
- Te estas volviendo loco, Dayu – dijo Matt como única defensa.
- Claro, claro ahora resulta que el loco soy yo – dijo el concierto fastidio – los genios nunca son apreciados en su propia época. Comenzó a realizar distintas combinaciones de sonido y luces, Matt se dio la vuelta, DAyu era el amigo mas antiguo que el tenia, habían sido vecinos desde siempre y, aunque tardo cierto tiempo en notarlo, el era la única persona que lo comprendía y lo conocía, en consecuencia era su mejor amigo. Matt sabía que si el le había dicho aquello sobre Mimi tal vez debería analizarlo pues difícilmente Dayu se equivocaba en sus vaticinios, mas que todo cuando eran sobre Matt. Claro que Matt se negaba a creer que su amigo estaba en lo cierto, el no podía estarse enamorando de Mimi. "¿Enamorando? El solo dijo que me gustaba... me estoy poniendo paranoico" pensó Matt. Volteo a observar a Mimi quien en ese momento seguía corriendo y persiguiendo a Sora, sonrió ampliamente.
- Mira nada más y después dices que no te gusta – dijo Dayu con aire divertido al ver la sonrisa de bobo que tenia Matt.
- Cierra la boca – dijo Matt sonrojándose –observaba a Sora – mintió.
- Claro... ¿entonces porque pensaste que mencionaba a alguien mas? El nombre de Mimi Tachikawa nunca salió de mi boca – dijo Dayu riendo satisfecho.
- ¡pero! – Matt no podía creer que hubiera caído por ese truco-Andas paranoico con eso por eso yo me imagine que...
- Si yo soy el paranoico... ¿Por qué eres tu el que no te la puedes sacar de la cabeza?
- Yo... yo... yo... yo tengo novia – dijo Matt.
- Oh, por dios, pero si ese es un pacto sellado con sangre –dijo Dayu con sarcasmo – mira Matt, nadie mejor que yo sabe que tu sigues enamorado de Meems así que a mi no me vengas a inventar cuentos, si quieres engañarte tu mismo allá tu.
- Yo tengo novia – repitió Matt.
- Y yo tengo un perro, eso no quiere decir que no lo pueda cambiar por uno del que siempre he estado secretamente enamorado y quela única razón por la cual nunca me acerque es porque fui demasiado cobarde para afrontar un posible fracaso, aun mas si estoy engañando a mi perro actual al decirle que lo quiero cuando en realidad sigo amando a...
- No sabia que eras zoofilico – cambio abruptamente de tema Matt
- Sabes a que me refiero Matt –
Hubo un silencio en el que Dayu ordenaba los acordes y Matt observaba el techo.
- No he podido sacármela de la cabeza desde ayer – dijo finalmente.
- Me lo imagine... Sora hizo muy mal al enviarte a pasar tanto tiempo con ella – dijo Dayu dejando su tablero en paz y volteándose a ver a Matt.
- ¿crees que estoy recayendo? – pregunto Matt.
- ¿Cuándo dejaste de caer? Siempre la has querido admítelo –
- Aunque así fuera ella no me quiere a mi – se aventuro a decir Matt.
- Creo que te sorprenderías – dijo Dayu.
- ¿y eso que quiere decir?
- Dedúcelo.
- Mmm... tú y tus cosas – dijo Matt.
- ¿aun la quieres, Yamato? – pregunto el.
- Si eres tan sabelotodo dedúcelo tú – dijo Matt.
- Es en serio Matt – dijo Dayu dejando su tono de broma a un lado y adoptando uno mas fuerte y maduro.
- No lo se... - dijo Matt.
- Ten cuidado – dijo Dayu observando como Mimi y Sora se habían caído en un montón de ropa que estaba en el suelo y ahora reían de su torpeza.
- Lo se...
Matt aun se encontraba pensando en la conversación tenida con Dayu cuando el y Mimi subieron a la tarima a comenzar a ensayar una escena clave para el desenlace de la historia. De pronto comenzó a sonar la voz de una chica como narradora:- "Una hermosa chica castaña bajaba corriendo las escaleras, deseaba alejarse de allí lo mas pronto posible, deseaba dejar de ver esos tormentos ojos azules que la perseguían a cada lugar que iba,minutos antes acababa de ver como su prometida lo besaba y no podía resistirlo mas, sintió que una mano se ciño a su brazo derecho"
- Haced el favor de soltadme, mi Lord – dijo ella evitando mirarlo.
- Podéis pedidme lo que sea menos que permita que se aleje de mi con la errónea idea de que amo a mi prometida – dijo él.
- ¡ja! – soltó una risa irónica llena de amargura, muy poco característica a ella - ¿y no es así? ¿es acaso mi idea errónea? ¡la amáis y solo levantáis calumnias al decir que no es así! ¡lejos se encuentra de mi entender el por que de su fijación por mantenedme cerca teniendo a tan hermosa y dulce doncella a vuestro lado! ¿es acaso ego?¿acaso desea probar que puedes tenerme? – pregunto despectivamente,lagrimas comenzaban a salir por sus ojos.
- Lejos de mi esta que el retenerse sea por mi ego, para mi no sois un premio ni un capricho – dijo él.
- ¿entonces que soy para usted? – pregunto ella.
- Lo que más quiero sobre la faz de la tierra – respondió él.
- "Ella sonrió débilmente, el fue acercándose lentamente hasta quedar a muy poco espacio de ella"
- La belleza de vuestro rostro es solo superada por la de vuestro corazón – dijo antes de rozar dulcemente sus labios con los suyos. Se escucharon aplausos de todos lados, los alumnos que se encontraban sentados leyendo sus libretos los habían soltado para ver maravillados el modo en que Mimi y Matt interpretaban a los "Amantes imposibles" estaban ahora de pie y aplaudían, cuando Matt se separo de Mimi era difícil saber cual de los dos se encontraba mas rojo. Un millón de gente se acerco a felicitarlos maravillados, pero ellos aun mantenían el contacto visual que habían tenido antes del beso.
Estaba lloviendo. Había frió y todas las personas corrían en busca de refugio, nadie quería mojarse, a diferencia de cierto chico rubio que estaba caminando con la mayor tranquilidad bajo aquella lluvia, recordando una tarde similar en la cual hace algunos años había acompañado a cierto amor imposible a su casa. Iba pensando en dos frases dichas por un amigo aquella misma tarde "te gusta Meems y no lo admites" y "nadie mejor que yo sabe que tu sigues enamorado de Meems así que a mi no me vengas a inventar cuentos" eso por no mencionar su indirecta la cual aun no captaba. Y sumándole a esto el beso que se dio con Mimi... se había sentido de una manera tan extraña al rozar sus labios... tan especial... tan perfecta... toco sus labios con sus dedos... Respiro hondo... ¿en que estaba pensando?
No muy lejos de allí iba caminando una chica castaña que, a pesar de tener el paraguas dentro de su abrigo no lo había sacado, y se mojaba en la lluvia. Siempre había sentido cierta aprecian por ella, la tranquilizaba y relajaba... la ayudaba a aclarar su mente y, aunque sabia que era seguro que atraparía un resfriado de proporciones descomunales, se sentía feliz de caminar en la fría lluvia... Le traía recuerdos... y a la vez paz... Matt... era inevitable no pensar en Matt cuando estaba bajo la lluvia, tantas escenas pasaban por su mente y a la vez... se toco los labios... ¿Qué había significado ese beso? Es decir ella sabia perfectamente que era una actuación pero ¿Por qué lo había sentido tan real? Hubiera jurado que Matt le había transmitido calidez y amor con aquel beso... ¡se estaba volviendo loca! Esa era su explicación ¡¿Yamato Ishida transmitiendo calidez y amor en un beso ACTUADO? La única explicación era que estaba perdiendo la razón era eso o... ella quería creer que Matt si transmitió algo... pero ella negaba aquella segunda opción, pues era completamente remota, además ella tampoco quería eso... ¿o si?
Estupideces eso era lo que estaba pensando, estupideces, tonterías, idioteces, estaba creyéndose algo que era totalmente imposible... comenzaba a creer que Mimi le había transmitido amor con aquel beso, ¡se estaba poniendo paranoico! Tendría que agradecerle a Dayu por aquella dosis de paranoia extra ¿amor? ¡ja!
¡LOCA! ¡LOCA! ¡LOCA! Eso era lo que ella estaba, loca, pronto estaría metida en un sanatorio mental o algo así... era seguro: en un manicomio iba a terminar. Esto era pero que ver aliens o hadas ¡acababa de decir que sintió amor de Matt Ishida! ¡AMOR HACIA ELLA! Esa era una ilusión de tamaño colosal... aquel chico ojiazul con esa mirada tan fría podía sentir todo hacia ella todo menos aquello... esa princesa comenzaba a afectarle... mas directamente los ojos de Matt comenzaban a afectarle... esa mirada... esos ojos azules... ¿Cómo podía ella resistirse a esos ojos?
El último consejo que le había dado Mimi era que se metiera en el personaje, pensando que esto podría distraer su mente del tema anterior comenzó a pensar en ello... había que admitir que algo tenia en común con el príncipe fulano ese... la sonrisa de Mimi lo derretía al igual que la de la princesa a el ¿tendrían todas las mujeres esa capacidad de derretirte con la sonrisa?
En aquel momento Mimi diviso una figura caminando por la calle...- Oh, por dios... - dijo ella en voz baja – esto no puede ser hablando de ojos azules...
Matt alzo la vista...- Tengo que dejar de pensar en ella pues cada vez que lo hago aparece... - se dijo.
- Hola Matt – dijo la empapada chica, se había resignado a acercarse.
- Hola... ¿caminando en la lluvia? Te vas a resfriar – dijo Matt.
- Bueno eso no importa... ¿Qué hay de ti?
- Tampoco me importa – dijo Matt.- Bueno... creo que me iré a mi casa – dijo Mimi evitando su mirada, no tenia nada de ganas de quedarse mucho tiempo allí, mientras mas rápido se fuera mejor.
- Oye espera...
- ¿Qué? – respondió Mimi volteando, había comenzado a alejarse.
- Acompáñame... - dijo Matt tomándola del brazo.
- ¿Qué? ¿A dónde?
Mimi se sonrojo al ver la mano de Matt sosteniendo la suya. "¿Por qué? ¿Por qué me siento así? Mis latidos aumentan y me sonrojo... ¡Soy Mimi Tachikawa en el nombre del cielo! Los chicos no me ponen nerviosa yo los pongo nerviosos a ellos" se dijo Mimi. "¿Por qué me sonroja sostener su mano? He tomado la mano de mas de 100 chicas en la mitad de mi vida, mas que todo desde que soy cantante, sostengo la mano de Sora, mi novia, a diario y nunca me había sentido así...¿Por qué con ella?" se dijo Matt. Tratando de ignorar el hecho de que su corazón parecía querer salírsele de la boca, Mimi se aclaro la garganta.
- Oye Matt...
- ¿si?
- ¿adónde me llevas?
- A tus clases.
- ¿clases? ¿de que estas hablando Matt?
- Te llevo a mi casa – aclaro Matt.
-Oh... - dijo Mimi con un tono de "¿y se supone que eso me hará sentir mejor?" - ¿a que me llevas a tu casa?
-Clases, Meems.
-¿ah?
-Las de guitarra.
-¿de que estas...? ¡OH! Las clases de guitarra – finalmente entendió Mimi - ¿ahora?
-Si, a menos que tengas algo más importante que hacer – dijo Matt.
-No, no es eso es solo que...
-¿Qué?
-Nada. Vamos.
Llegaron a la casa de Matt en donde, asombrosamente, no estaba Takeru.
-Estas mojada – dijo Matt.
-También tu – dijo Mimi.
-Si, bueno, espera – dijo Matt y antes de que Mimi se pudiera preguntar a que había ido volvió con una muda de ropa. Un pans de color gris oscuro y una camisa ancha negra.
-¿Qué esto?
-Es... ¡no te rías!... mi Pijama, pensé que te caería bien ponerte algo caliente – dijo Matt.
-¿me estas prestando tu pijama, Matt? – pregunto Mimi con una sonrisa burlona. Matt se sonrojo.
-Si no la quieres...
-Si, la quiero – se adelanto a decir Mimi – es muy lindo de tu parte.
-Si bueno... aquí esta el baño – dijo señalando una puerta – aunque ya sabias eso...
Matt le dijo a Mimi que esperara allí después de cambiarse mientras el también se cambiaba e iba por la guitarra y al cabo de unos minutos volvió con una preciosa guitarra eléctrica de color azul rey. Se sentó en el sofá y comenzó a dar unos acordes para afinarlas.
-¿desde hace cuanto tocas la guitarra? – pregunto Mimi solo por hacer conversación pues conocía la respuesta.
-Antes de cumplir los 11 años... casi exactamente después de regresar al mundo real – respondió Matt.
-Que bien... - dijo Mimi.
-¿te pasa algo, Meems?
-No... ¿Por qué lo preguntas? – dijo Mimi.
-Tu sonrisa – dijo Matt sin pensar, por lo que luego se arrepintió.
-¿mi sonrisa?
-Si es que... - Matt se sonrojo – siempre tienes una sonrisa muy alegre y... ahora tan solo se ve algo triste – Mimi lo observo fijamente – olvídalo... creo que me estoy volviendo loco...
-Estoy bien – se adelanto a decir Mimi.
-Claro... - dijo Matt – sostén esto – se levanto y le puso la guitarra en las piernas – voy por mis partituras.
Volvió con varias hojas de papel. Le puso una a Mimi en las manos.
-Lee eso, son los acordes de las notas, viene ilustrado con las posiciones correctas – dijo Matt.
-Genial... - dijo Mimi.
Tardo unos minutos en leer todo y en releerlo para estar segura. Si había algo que odiaría hacer seria el ridículo frente a Yamato Ishida.
-Listo, ya lo leí – dijo.
-Bien... - dijo Matt levantándose y colocándose tras ella. Deslizo la guitarra por su pecho y se sentó tras ella rodeándola con sus brazos – este es el acorde principal se da colocando una mano aquí... no aquí... y la otra ¡bien estas entendiendo!
-No es tan difícil – dijo Mimi.
Practicaron diferentes posiciones, los nombres y usos de las cuerdas. Y Mimi comenzó a tocar sus primeras notas. Al cabo de una hora y media Mimi se canso y decidieron parar, sin embargo Matt siguió con la guitarra puesta, así que Mimi decidió sugerir algo.
-Porque no me cantas una canción – sugirió Mimi.
-¿una canción?
-¡si! Cántame una canción.
-No estoy preparado, Meems – dijo Matt.
-Oh, por favor ¿Qué tanta preparación puede haber por una canción? ¡ANDAAAAAAAAAAAAAA!
-No, Meems.
-Oh vamos Matt...
-Mimi...
-¡YAMATO! Solo una...
-Mmm... hagamos un trato me preparare y en la próxima clase te cantare una – dijo Matt.
-¿te gustan mucho los tratos no?
-Es el único modo de mantener ambas partes contentas – dijo Matt.
-Mmm... no estoy feliz – dijo Mimi.
-Oh, vamos...
-Esta bien – dijo Mimi.
-Hecho – dijo Matt.
-Ahora dame la guitarra.
-¿para que?
-Garantía.
-No te daré mi guitarra ¬¬.
-¡Es solo por una noche!
-Igualmente, no, nadie saca mi guitarra de aquí a parte de mí, pregúntale a Takeru...
-Oh, vamos Matt – dijo Mimi acercándose a el.
-Aléjate, Meems – dijo Matt retrocediendo.
-¡dame la guitarra Matt!
Mimi se lanzo sobre el y ambos cayeron del sofá riendo y golpeándose la espalda. Al volver a abrir los ojos notaron que estaban a unos palmos de distancia. Se sonrojaron. De repente comenzaron a sentir un extraño sentimiento para acercarse el uno al otro y... Ring... ring... ring . El celular de Mimi estaba sonando, esta tardo unos minutos en reaccionar como si no estuviera segura de que estaba haciendo, al notar donde estaba y en que posición se levanto de golpe, demasiado rápido. Y Matt se levanto también. Era difícil decir cual de los dos estaba más rojo y avergonzado. Mimi tomo su celular que seguía sonando.
-¿Hola?
-Mimi amor ¿Dónde estas? – dijo la voz de su padre.
-He... estoy en... casa de Yamato Ishida – dijo ella roja.
-Oh... ya veo, bueno necesito que vuelvas pronto a casa, se paso tu hora de llegada hace mucho – dijo su padre.
-¿en serio? – Mimi se giro a ver el reloj, era cierto se suponía que llegar a las 10 a casa y eran las 11:30 – RAYOS, es tardísimo...
-Si, lo es... ¿Qué estabas haciendo de todos modos?
-Clases de guitarra.
-¿ah?
-Ya voy para alla papá – dijo Mimi colgando y corriendo por su bolso.
-¡espera, Meems! – la detuvo Matt cuando ya salía por la puerta.
-¿Por qué me detienes?
-Esta lloviendo, va a ser media noche y esta oscuro. De ningún modo sales sola de aquí ahora – dijo Matt.
-¿y que se supone que haga? ¿conseguirme un guardaespaldas? – pregunto Mimi.
-No, dejar que tu guapo amigo con auto te lleve – dijo Matt.
-¿Tai no se molestara si lo voy a despertar para que me lleve a casa? – pregunto Mimi en tono de falsa preocupación.
-Ja- ja- ja pero que graciosita – dijo Matt tomando las llaves – vamos, princesa.
-Genial – dijo Mimi.
Llegaron al auto y en poco tiempo estuvieron frente a la casa de Mimi.
-Me bajare contigo, así te evitaras algunos problemas con tus padres – dijo Matt.
-Buena idea – dijo Mimi. Bajaron del auto.
-¡Mimi! – soltó su madre al verla entrar a la casa.
-Nos preocupaste hija... - dijo su padre.
-Lo siento – se disculpo Mimi.
-Señor realmente no nos dimos cuenta del tiempo – dijo Matt en tono de disculpa.
-Mmm... ¿Por qué usted y mi hija están usando pijamas joven? – pregunto el padre de Mimi.
-Oh... esto es que...
-Nos mojamos – dijo Mimi.
-¿se mojaron? – preguntaron sus padres algo escépticos.
-¡en la lluvia! – dijeron a coro.
-Y no podía dejar que Mimi se resfriara entonces le preste mi pijama... - dijo Matt rojo.
-Ya veo... - dijo su padre – y...
-Papá deja al pobre Matt tranquilo – dijo Mimi riendo.
-Bien, bien – dijo su padre entrando.
-No te tardes mucho con tu novio, Mimi – dijo su mamá entrando tras el.
-¿NOVIO? – dijo la voz de su padre – Mimi Tachikawa es este tu...
-¡NO! El no es mi novio – dijo Mimi, roja al igual que Matt.
-Oh, cariño no me des esos sustos – dijo a su esposa entrando junto con ella.
-Lo siento, mis padres están algo locos – dijo Mimi en tono de disculpa.
-Oh, esta bien – dijo Matt riendo.
-Gracias por traerme – dijo Mimi.
-No hay problema.
-Y por prestarme tu ropa claro – dijo Mimi riendo.
-No hay problema – repitió Matt riendo también.
-Bueno... nos vemos mañana – dijo Mimi entrando.
-Si, nos vemos... - dijo Matt viéndola entrar.
-Aquella noche a ambos les costo bastante conciliar el sueño. Ahora no solo tenían el beso escenificado para pensar, ahora tenían algo más importante, una simple pregunta: ¿Qué habría pasado si su papá no hubiese llamado? Sin esa interrupción... ¿se habrían besado?
-¡DEJA DE SOÑAR DESPIERTO MATT! – le grito Dayu dejando caer 6 cojines sobre su cabeza.
-¡HEY! – dijo Matt quitándose los cojines de encima - ¿Qué haces aquí?
-Takeru me dejo entrar.
-¿Takeru esta aquí?
-Si, acaba de llegar. ¿Por qué balbuceas mirando al techo? – pregunto.
-Por nada – dijo Matt.
-Yamato Ishida estas hablando conmigo no con el extraño que pasea tu perro ¿Qué te pasa? – pregunto Dayu
-¿Alguna vez te habían dicho que eres fastidioso? – pregunto Matt con la esperanza de cambiar de tema.
-Si... varias veces, tú siempre – dijo Dayu– no cambies el tema Yamato.
-Ah... - Matt dejo soltar un suspiro mientras se dejaba caer en su cama para continuar mirando el techo.
Otra que se encontraba perdidamente observando el infinito era Mimi, aunque había que admitir que había sido más creativa, ya que en vez de solo limitarse a ver el techo se había puesto a mirar las estrellas por el ventanal. Respiro hondo y tomo su teléfono celular, tan solo esperaba que el estuviese despierto.
-¿Hola? – pregunto la voz soñolienta de un muchacho.
-¡Siento despertarte, pero tengo que hablarte! – dijo Mimi.
-Esta bien, Meems – dijo el chico incorporándose – estaba descansando un poco. ¿Qué pasa?
-Oh, Joe...
-¿Qué pasa?
-¡YAMATO NO TE HAGAS DE ROGAR! – dijo DAyu lanzándole un cojín mas – deja de mirar el techo como si hubiera algo interesante allí y cuéntame que te pasa.
-Me paso algo muy raro hoy – dijo Matt.
-¿Qué?
-En el ensayo...
-Oh, ¿lo del beso?
-¿Cómo lo sabes? – pregunto Matt sorprendido.
-Por la cara que pusiste cuando la viste a los ojos, por cierto, no muy distinta a la cara de ella – dijo Dayu.
-¿Qué quieres decir?
-Que ambos parecían confundidos con el beso – aclaro.
-¿crees que todos notaron eso?
-No, y si lo hicieron no creo que lleguen a grandes conclusiones, pues yo llegue a ellas solo porque se que la quieres –
-Yo no la...
-Negación de nuevo... - dijo Dayu
-¿un beso? ¿te confundió un beso? – le dijo Joe a Mimi.
-Si... es que no se... lo sentí tan... real... - dijo Mimi.
-Pero no lo fue, fue actuado... ¿no?
-Si...
-Oh, Meems sabia que esto iba a pasar yo...
-Espera hay mas – dijo Mimi.
-¿Qué mas?
-Luego cuando estaba caminando en la lluvia lo encontré y fuimos a su casa a tocar guitarra. Allí me dio su pijama para quitarme lo mojado y luego...
-¿a centímetros de ella? – soltó Dayu con asombro - ¿¡IBAS A BESARLA YAMA?
-Eso es lo que me pregunto si de no ser por el celular la habría besado... - dijo Matt.
-¿BESARSE? ¿CASI SE BESAN? – soltó Joe quitándosele el sueño de golpe.
-Lo se... fue tan raro... - dijo Mimi.
-Hay Yama...
-¿Qué?
-Esta pasando.
-¿Qué?
-Te estas enamorando la princesa Meems... de nuevo – dijo Dayu
-Oh, dios, Mimi me temía que esto pasara...
-¿Qué cosa?
-Te estas enamorando de el... de nuevo...- dijo Joe.
-¿tú crees?
-Estoy seguro.
-¿Cuántas veces tengo que repetirte que tengo novia Dayu? – pregunto Matt.
-No lo se... ¿Cuánto tiempo necesitas para convencerte de que eso es mentira? – pregunto Dayu
-Estas equivocado, Joe. El tiene novia y yo... - dijo Mimi tratando mas de convencerse a si misma que a su amigo.
-Sabes que es verdad Meems... - dijo Joe.
Mimi pasó las manos por su cabello y se dejo caer sobre su sillón. ¿Enamorada de Yamato Ishida? ¿De nuevo? ¿Enamorada de un chico que jamás la correspondería y que, además, tenia novia?. Ella no podía hacerle eso a Sora... y además Matt no la quería... tenía que sacárselo de la cabeza ¡YA! El problema era ¿Cómo?
-Estas mal, Dayu, eso no es posible... yo...
-Tengo novia, bla, bla, bla, he escuchado tanto eso que será la frase del próximo milenio – dijo Dayu con fastidio.
-Dios...
Matt pensó que si por alguna burla del destino su amigo tenía razón solo había una salida: sacarse a Mimi de la cabeza AHORA y rápido...
