Mimi Tachikawa miró a Yamato por unos segundos que se hicieron eternos.

Responde de una vez, Meems.

No puedes hacerme una pregunta de tales calibres y esperar que yo te de una respuesta inmediata – le dijo Mimi.

Yamato se apoyó en la pared y cruzó los brazos.

Tomate el tiempo que necesites, no iré a ningún lado – dijo ella – y recuerda eso.

Mimi lo miró con zozobra sin saber que pensar.

La obra había culminado con una ovación de pie, todos los presentes habían sido inmensamente cautivados por el romance imposible de Catherine y Leonard. Sora era una magnifica escritora, y aquello lo había comprobado. Todo salio a la perfección, las actuaciones de Mimi y Yamato fueron excepcionales, quizás porque Vivian la tragedia de un amor desperdiciado en carne propia.

Minutos más tarde cuando ambos chicos, Mimi y Yamato, bajaron a los camerinos se encontraron de frente con Sora.

Lo hicieron muy bien – dijo ella, pronunciándoles palabra por primera vez desde lo ocurrido en el Paintball.

Ellos la observaron sorprendidos y sin habla.

Gracias…- fue lo único que lograron decir.

Sora se dio la vuelta y se perdió de vista por el oscuro corredor. Dayu y Valery irrumpieron en escena minutos más tarde.

Eres digna de un oscar amiga – le dijo a Mimi abrazándola.

Gracias Val – dijo ella sonrojándose.

Tu también Yama pero… ¿no esperas un abrazo o si? – dijo Dayu

Para nada.

Menos mal.

¡VAMOS A CELEBRAR! – dijo Valery halando del brazo a Mimi.

¿Qué? No… - dijo Mimi.

Sip, no aceptaremos un no por respuesta¿de acuerdo? – dio Dayu

Pero…

Pero nada, Señor Ishida – dijo Dayu

Pero…

Tu tampoco tienes derecho a protestar Meems – dijo Valery.

Valery y Dayu los arrastraron a sus camerinos a que se cambiaran y luego fuera del auditorio de la escuela. Mimi iba caminando atrás de ellos con Valery.

No puedo creer que me hagas esto… - dijo Mimi.

¿hacerte que?¿el favor de que pases tiempo con Yamato? De nada – dijo Valery.

No quiero estar con el…

Corrección. Según tu NO DEBES estar con el, no metas al querer en esto – dijo Valery.

Pero…

Mimi deja de lloriquear, no hay modo ni manera de que te deje renunciar a él sin una batalla – dijo Valery – somos amigas, y para esto estoy.

¿no deberías estar adelante succionándole el cerebro a Dayu? – pregunto Mimi lo que ocasiono que Valery se sonrojara – todo lo que hacen últimamente es besarse.

Si, bueno, ya te veré cuando seas novia de Yamato.

No seré novia de Yamato.

Dije ya te veré.

En tus sueños.

Mas bien en los tuyos ¿no?

Mimi suspiro exaltada.

Si, si… Sueños… - dijo mirando el cielo.

¡VAN EN PROSECION! – dijo Dayu

Deja de quejarte – dijo Valery.

Esta bien…

Sometido – murmuro Yamato.

Cierra la boca Ishida, cuando tengas de novia a Mimi sabrás las ventajas de estar sometido – dijo Dayu

Supongo que tienes razón… - dijo Yamato viendo al cielo.

La luna esta hermosa hoy – dijeron los dos a coro a sus respectivos compañeros de caminata. Yamato y Mimi le sonrieron a la luna.

¿a quien le importa la luna? – dijo Dayu

Tienes razón, esta hermosa – dijo Valery.

Ya es jueves – dijo Yamato – me quedan tres días para convencerla.

Lo lograras, no te preocupes…

Eso espero, no puedo perderla Dayu, no de nuevo.

Te entiendo, no dejaremos que se vaya, ustedes tienen que estar juntos.

Ojala ella entendiera eso.

Lo hace… pero ya sabes como es – dijo Dayu

¿Por qué tienes que ser tan buena Mimi? – pregunto Yamato al viento.

No puedo creer que me vaya el domingo – dijo Mimi soltando un suspiro.

No quieres irte.

Lo se, pero tengo que.

Deja de pensar en lo que debes o tienes que hacer, piensa en lo que quieres.

Eso es algo egoísta.

No te vendría mal serlo de vez en cuando.

no esta bien, Val.

Si lo esta, solo que tu te buscas mas peros al asunto de los que ya tiene.

No quiero dejarlo – dijo Mimi mirando al frente y encontrándose con la figura de Yamato.

Entonces no lo hagas.

Si tan solo fuera tan fácil.

Lo es.

Claro que no… lo dices porque no estas en mi lugar. No sabes lo que se siente.

Es verdad…

Al menos estoy hoy con el…

¿Cómo van los ensayos? – pregunto Dayu

Excelente, cada vez me gusta mas la canción – dijo Yamato sonriendo.

Ese es el ego.

No, eso es confianza.

¿crees que logres convencerla?

Eso espero.

Aquí es donde necesitas la confianza.

Espero encontrarla.

Lo harás.

Si…

Esta muy raro últimamente, lo que hace el amor – dijo Dayu

Si, es verdad… lo que hace el amor – dijo Yamato con nostalgia.

Te estaba viendo – dijo mirando hacia atrás.

¿ella?

Si.

¿Por qué?

No quiere irse.

No debería irse.

Tu tienes que convencerla de eso.

Lo haré.

Mas te vale…

No puedo hacer esto, quiero irme a casa – dijo Mimi.

¡no! No vas a ir a ningún lado.

Pero el…

¿Qué?

No puedo verlo, no tanto tiempo, no puedo.

¿Qué dices?

VALERY LO AMO¿SI? No puedo tenerlo tan cerca sin querer abrazarlo y besarlo, y no puedo hacer eso. Me duele que el este aquí porque solo puedo mirarlo. Y a pesar de que ello alegra mi día, es difícil contemplar algo que nunca tendrás, por mucha felicidad que eso te de. Ya lo he visto demasiado hoy, estuvo abrasándome toda la obra y fue… mágico… no puedo seguir teniéndolo cerca sin poder hacer nada al respecto.

¡Entonces haz algo al respecto!

NO PUEDO…

Si puedes.

¡no! Valery se que todo el objetivo de este viaje es convencerme de que no me vaya, pero eso no va a pasar – dijo Mimi.

¿Por qué?

Porque no puedo quedarme aquí, por eso – dijo Mimi respirando entre cortadamente.

Pero…

¡me voy! – dijo Mimi dándose la vuelta y corriendo, Yamato se volteo.

Yo voy por ella – dijo corriendo tras Mimi.

Mimi corrió unas calles y se detuvo frente a un McDonalds apoyándose en la pared.

Yamato la alcanzo y oyó sus murmullos.

Oh cruel destino¿Por qué colocas la flor prohibida cerca de mi y me prohíbes tocarle?

Recitando los parlamentos de la obra, bien – dijo Yamato tras ella.

¿Qué haces aquí?

Vine por ti.

Vete.

No quiero, no me iré sin ti.

Aléjate de mi Yamato, por favor – dijo ella caminando de nuevo.

No – dijo Yamato caminando a escasos centímetros de ella.

¿Por qué?

Porque voy a cuidarte.

No necesito que me cuiden.

No me importa.

Caminaron en silencio por unos minutos más, finalmente Mimi se detuvo.

¿Me seguirás toda la noche?

Si tengo que hacerlo, si.

Dios…

No me iré a ningún lado – dijo Yamato cruzando los brazos y mirándola.

Haz lo que quieras.

Eso hago.

Silencio.

Tengo una propuesta – dijo Yamato después de unos minutos de silencio.

¿Cuál?

Se mi novia.

Yamato ya hablamos de esto…

Se mi novia por un día – dijo Yamato interrumpiéndola.

¿un día?

Si, de despedida.

¿novia?

Si, novia.

Pasaron varios minutos de silencio.

Novia… - dijo ella aun impactada.

Mimi Tachikawa miró a Yamato por unos segundos que se hicieron eternos.

Responde de una vez, Meems.

No puedes hacerme una pregunta de tales calibres y esperar que yo te de una respuesta inmediata – le dijo Mimi.

Yamato se apoyó en la pared y cruzó los brazos.

Tomate el tiempo que necesites, no iré a ningún lado – dijo el – y recuerda eso.

Mimi lo miró con zozobra sin saber que pensar.

Meems¿si o no?

Sí – dijo Mimi.

¿si que?

Si seré tu novia por un día.

Yamato Sonrió y Mimi le devolvió la sonrisa.

Se quedaron allí mirándose por largos minutos, sin saber que decir y sin saber que pensar.