¡¡HOLAAA!!! El primer capitulo del año 2005, qué bien, ¿no? :D
Ya sé que he tardado, siempre tardo más de lo que me propongo, pero he este capitulo le he dado más vueltas... A medida que lo escribía, se me ocurrían cosas nuevas.... :S
Como siempre: LO SIENTO!!!!
EN LAS REJAS DEL TIEMPO
10. Eliminando alternativas
-¿Ahora qué tal estás?
-No puedo quejarme, teniendo en cuenta como he estado.
Harry ¡por fin! se sentía tranquilo consigo mismo. En ese momento estaba con Ron y Hermione, sacándose todo de dentro. Les contó todo lo que había oído, de Dumbledore, de Dobby, todo. Únicamente "había olvidado" añadir qué quería Voldemort con que fuera al pasado, esa parte quedó en un "aún no lo saben" bastante convincente. No era cuestión de meterles ese disgusto en el cuerpo, ahora que lo único que quería era llegar a una relativa normalidad.
-Entonces, ¿cuándo saldrás de aquí?
-La señora Pomfrey me dijo que más tarde, hoy me dejará.- hubo un corto silencio.- ¿Me he perdido algo estos días que valga la pena contar?
-Hemos estado un poco apartados estos días, en realidad, con todo esto de tu desaparición. Es verdad, ahora que lo pienso, ¿qué ha pasado estos días?- preguntó Ron arrugando el entrecejo y mirando a Hermione en busca de respuestas.
-Hmmm... sólo sé que tienes un montón de ejercicios atrasados que recuperar.- se ladeó y se puso a rebuscar en su mochila. Harry y Ron se miraron con los ojos muy abiertos y la cara alarmada, después resignada y finalmente sonriente por su inigualable amiga.
-Jo, Hermione, tareas tan pronto no.- se quejó Harry entre risas.
-Tareas tan pronto sí, así mañana ya estarás al día cuando vuelvas a clase. Forma parte de mis deberes de prefecta, y yo siempre hago mis deberes, sean de lo que sean, no me vas a rechistar. Toma.- dijo siguiéndole un poco el juego. Le entregó un tocho de pergaminos que nada tenía que envidiarle a "Historia de Hogwarts".- Aquí está todo: apuntes, ejercicios y cosas de esas... Es por tu bien, Harry.- señaló al final al ver la cara de cordero degollado de su amigo.
-Sí, va a ser que hacer eso es por tu bien... ¡sólo lograrás que Harry tenga que seguir aquí una semana más!- añadió Ron.
-¿Por qué?- arrugó el entrecejo muy extrañada.
-¡Por que cuando vea todos los ejercicios que hay, le dará sin duda un ataque epiléptico!
-Los ataques epilépticos no los producen los ejercicios �.
-¡Pues uno cardiaco, yo qué sé!–se volvió a su amigo.-Te vas a morir, Harry.
-¿Tantos son?
-¡Están como locos con los ejercicios! Cualquiera diría que estamos en séptimo con los EXTASIS.
-¡Ron, estás asustando a Harry! ¡Para ya!
-Uff... Hermione, qué mal me siento... sudores, -se tocó la frente.- fiebre volcánica... acabaré evaporando la tinta. No puedo hacer las tareas.- se tapó la cara con las manos.
Ella sonrió irónicamente y puso los ojos en blanco.
-Como me entere de que no has hecho las tareas, sí que te vas a sentir mal ¿vale?- dijo amablemente.
-Lupin va a venir mañana.- comentó Harry rápidamente para no tener que responder a Hermione.
-¿Ah, sí? ¿A qué?
-Va a traer el Libro de los Arcanos a Hogwarts. Me alegro de que venga, por que tengo mucho que hablar con él.
-¿El Libro de...? ¿Para qué?- preguntaron Ron y Hermione a la vez esto último.
-Jeje... el libro es para Dumbledore, así estará seguro. En cuanto a... –empezó a carcajearse.- es que tendríais que haber visto a mi padre y a sus amigos... después de eso te dan ganas de habarlo con él...
-Me hubiera gustado mucho verlos... - suspiró la chica.- Y a tu madre también.
-Fue genial estar con ellos y hablarles, aunque fuera un prisionero de guerra.- Ron rió por lo bajo.- Es una pena que no recordaran nada, pero, claro, no podían.
-Ya, no te trataron muy bien, ¿no?
-Sí, eso es cierto, no fueron lo que se dice hospitalarios, ya que Sirius no "acepta un no por respuesta".- imitó con voz grave. Ron y Hermione rieron sólo de pensar en Sirius de joven diciendo eso.
Entonces llegó la señora Pomfrey, siempre recta y exacta a sus enormes y largos quince minutos de visita.
-Os ruego que os despidáis.- cualquiera hubiera dicho que eso distaba mucho de ser un ruego.- Vuestro amigo aún necesita tranquilidad.
-Sí, señora Pomfrey. Adiós, Harry, nos vemos después.
-Adiós.
-¡Hasta luego!- les gritó antes de verlos desaparecer tras la enfermera. Enseguida volvió.- ¿Sabe usted si el profesor Dumbledore va a venir más tarde?
-No lo sé, Potter. Yo no sé leer el pensamiento y si pudiera, no se lo leería al director, desde luego.- respondió mientras arreglaba una cama cercana. Se volteó a él.- ¿Necesitas alguna cosa? ¿Estás cómodo?
-Sí, gracias.
-En ese caso, voy a mi despacho. Avísame si ocurre algo.
Pero Harry no quiso llamar a la señora Pomfrey cuando a lo largo del resto de la tarde hasta su salida fueron llegando personas que querían verlo. Después de Ron y Hermione, llegó Ginny con Luna y Dean Thomas (éste último probablemente coaccionado). Por suerte, Luna aseguró a Harry que no había contado nada a nadie de la entrevista que Dumbledore había tenido con Lupin, esto fue contado cuando Ginny y Dean ya se alejaban, claro.
Colin y Dennis Creevey se emocionaron cuando lo tuvieron ante ellos, pues según Ginny, le habían dado por perdido y habían erigido en la sala común un "homenaje en recuerdo a su memoria muy digno" añadió con misterio antes de irse.
El equipo de quidditch también acudió a comprobar su estado y Angelina le preguntó una docena de veces cuándo estaría recuperado para jugar en los partidos. Harry hubiera jurado que en un par de ocasiones había visto a algunas personas (probablemente, chicas) asomarse y al ver que estaba despierto o solo, se habían ido corriendo. Antiguos miembros del ED también hicieron acto de presencia por separado...
Hasta llegó una persona que era la que Harry menos aguardaba ver por allí, una en la que ya no pensaba y con la que terminó algo que ni siquiera había empezado el curso pasado.
-¿Qué haces aquí? No te esperaba en absoluto.- farfulló sorprendido Harry incorporándose en la cama y pasándose la mano por el pelo. Recordó instantáneamente que eso era lo que hacía James. Por eso se puso nervioso, aunque su cerebro le dijera que no tenía motivos. Por que no los tenía, ¿verdad? Sólo se había pasado la mano por el pelo... ya ves tú que cosa más tonta...
-¿Tú qué crees? He venido a verte.- se sentó en una silla al lado de la cama.- Ya sé que no me esperabas. A eso se le llama sorpresa. Te he traído algo... - le tendió un paquete.- Son ranas de chocolate.
Cho Chang estaba un tanto extraña. Harry tenía el convencimiento de que ella había jurado tiempo atrás que no volvería a hablarle, tal y como habían dejado las cosas, pero estaba tan amable y entregada a la conversación y a Harry, que él no podía por menos de pensar que había un segundo motivo.
-Caramba, muchas gracias. Creí que no... en fin, que no volverías a dirigirme la palabra después de lo que pasó con el ED.
-Ehhhhhh... eso no quita que no venga a ver cómo estás. Bi-Bien, ¿no?- Harry asintió.- Me alegro. Se rumorea que casi no vuelves de donde fuera que fuiste.- el muchacho abrió mucho los ojos sorprendido. No sabía qué clase de chismes circularían sobre él por los pasillos.-... Bueno, no es que se rumoree, s-sino que yo estoy algo más informada a... a como está el resto del colegio en general.
-Y, ¿qué es lo que tú sabes?- replicó con misterio.
A Cho se la vio nerviosa en ese momento, como si se hubiera visto atrapada. Pero como tras lo que había dicho tan tranquila, la pregunta de Harry era de esperar, él no entendía el repentino titubeo y esto lo intrigó aún más. Intentó aparentar normalidad, era muy importante averiguar por qué.
-Yo... yo sé que casi no vuelves, pero dónde has estado exactamente... eeeeso no me lo han contado.- tenía las manos tensas, pero no era miedo o algo que se pareciera, aunque Harry seguía sin saber qué era.
-¿Quién te lo contó?- preguntó tranquilamente. Un silencio. -¿Quién te lo contó, Cho?- repitió de manera más autoritaria.
Los ojos de Cho cambiaron, Harry no hubiera sabido explicar lo que quería decir esa mirada.
-N-No puedo hablar. Mis fuentes se enfadarían conmigo. ¡Abandona el tema!- exclamó con los ojos bajos.
Instantáneamente su expresión cambió a una más calmada.
-¿Qué piensas hacer ahora? ¿Cuándo vas a salir por fin de la enfermería?
Eso no era una respuesta a la pregunta de Harry. Algo le había pasado a Cho, pero ¿qué? Harry decidió obedecerla.
-Esta tarde. Después, supongo que iré con Ron y Hermione.
-Ah, bien.- respondió con mucha parsimonia, parecía la profesora Trelawney, con eso lo digo todo.- El profesor Lupin viene mañana, ¿no?- otra mirada inquisidora de Harry.- Yo... m-me encontré con Dumbledore y me lo dijo.
A Harry le extrañó mucho que el director le hubiera dicho eso precisamente a ella, teniendo en cuenta la especial razón por la que el ex-profesor iba a realizar el viaje.
-Verás, Harry, como has dicho antes, acabamos mal el año pasado. Estaría bien que hiciéramos las paces. ¿Qué te parece?
Definitivamente, esa no era Cho Chang, alguien la había poseído. Eso fue lo único que a Harry se le ocurría pensar mientras aceptaba su propuesta y tras una conversación sobre temas menos trascendentales entre los que siguió estando un poco rara, ella se despidió muy felizmente.
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-Clarísimamente, ahí hay gato encerrado. Recuerdo perfectamente lo mal que acabaste con Cho Chang como para que ahora venga a ti tan amiga.- fueron las palabras de Hermione al saber lo ocurrido.
Harry ya había salido de la enfermería y ahora hablaba de la visita de Cho con Ron y Hermione en un rincón de la sala común, que debido al frío que inundaba el castillo, estaba abarrotaba de alumnos que se agolpaban al lado de la chimenea.
El "homenaje en recuerdo a su memoria muy digno" no había sido nada tan grave como Harry había creído, tal y como lo había contado Ginny, sólo una gran foto de Harry tamaño mapa-mundi puesta sobre chimenea (aquella de segundo con Lockhart, éste había sido recortado, y ahora el Harry de la foto sonreía constantemente) con unas velas a medio gastar y unas flores. Ginny lo había exagerado para asustarlo.
-Pero podría ser que simplemente quisiera arreglarlo con Harry, ¿no? Quiero decir, Harry podría no haber vuelto del pasado y a lo mejor Cho pensó que Harry podía haberse quedado allí para siempre y le supo mal que, en ese caso, no hubieran hecho las paces... –replicó Ron.
-Lo dudo, Ron. Venía con unas ganas... tan alegre, que me ha hecho sospechar.
-Tal vez sólo quería romper el hielo que teníais el uno con el otro.
-¿Tú de parte de quién estás?- preguntó Hermione.
-Únicamente ofrezco posibilidades, siempre podría no ocurrir nada extraño. No todas las veces tiene que ser otra cosa.
-¿Qué has hecho con Ron Weasley, desgraciado? ¡Dinos dónde lo tienes!
-¡Venga, vale! ¡Aquí pasa algo raro! ¿Contenta?- le gritó a la chica.
-Sí.- sonrió ella.
-Conozco a Cho, ella habría ido, si lo hubiese hecho, más seria y rencorosa. ¡Si hasta me regaló ranas de chocolate!
-¿Quieres decir que crees que era otra persona?
-No había caído... –meditó Harry.- No quiero asegurarlo todavía, pero esa es la certeza que tengo.
-Tal vez era ella, pero alguien le echó un imperio o algo así.-probó Ron.
-Y, ¿para qué iban a echarle un imperio a Cho Chang?
-Información... claro... ¡El que se lo echó quería saber algo y utilizó a Cho para sacármelo!- exclamó Harry.- ¡Eso es! Tiene que ser sobre el Libro de los Arcanos.
-Pues el que lo hiciera, no te conocía muy bien, por lo visto no sabe cómo vas con Cho.- se rió Ron.
-¿Qué le dijiste, Harry?- preguntó Hermione con miedo.
-Es curioso... no le dije nada que no supiera. Ella sabe que Lupin va a venir, pero no entiendo por qué sacó el tema si ella ya lo sabía. No tiene sentido que me lo hiciera saber.
-O sí, quién sabe. Puede formar parte de un plan para hacerse con el Libro. ¿Quién lo estará tramando?
-Pues probablemente el mortífago al que se lo quitaron. Así satisfará a Quién Vosotros Sabéis, en el sueño de Harry no estaba muy contento.
-Es evidente, tiene que ser él. ¿No supiste quién era?
-No, ni siquiera lo nombraron. Pero ¿qué pensáis de que me dijera lo de Lupin? Porque yo dudo que fuera parte de un plan para engañarme, Voldemort sería más sutil.
Ron se estremeció, Hermione dio la razón a Harry asintiendo y los tres se dieron un momento para responder.
-Vamos a analizarlo: Cho Chang va a verte a la enfermería, este hecho, de por sí, ya es extraño.- comenzó Ron.- Te regala unas ranas de chocolate, se preocupa por ti y te pide hacer las paces. Además, sabe del viaje del profesor Lupin y que podrías no haber vuelto del pasado, pero no puede decirte cómo lo sabe. ¿Es eso todo?
-En realidad, ella no sabía que yo fui al pasado, por lo menos, no lo dijo. En cuanto a lo demás, sí, es todo. ¿Qué hacemos ahora?
-Cierto es que su mortífago sería más sagaz, lo planearía de otra manera.- opinó Hermione.- Y si lo piensas, no usaría a una chica como Cho. Elegiría más acertadamente.- los tres sonrieron.- Y a Lupin es casi imposible quitarle el Libro de los Arcanos, por no hablar de Dumbledore. Además, tú no vas a cogerlo porque dudo que Dumbledore te lo deje ver siquiera, teniendo en cuenta el peligro que supone para ti mismo. Luego está cómo haría para obtenerlo de ti, porque aunque lo cogieras, ni vas a hacer el hechizo ni se lo vas a dar a él.- Harry negó vigorosamente afirmando a la chica.
-Pues por lo visto, parece que Quien Vosotros Sabéis no ha sido. No es tan tonto.- terminó Ron. Harry asintió y Hermione también.
-Entonces, ¿qué es lo que está pasando?- concluyó Harry exasperado.
Siguieron hablando y siguieron sin llegar a ninguna parte. Pese a todo, llegó un punto en el que Hermione se levantó, tras ir a su dormitorio, volvió con los ejercicios que tenían y se puso a hacerlos porque "necesitaba relajarse un rato". A partir de ese momento, no paró de dar la lata hasta que Harry también se puso a hacerlos, y ella se ofreció para explicarle lo que se había perdido en clase, para consternación de su amigo. Ron, para no ser menos, se unió a la explicación.
Tras una hora y media aproximadamente, les llamó la atención un repiqueteo proveniente de la ventana. Era Hedwig, la lechuza de Harry, la cual después de entrar y dejar a Harry quitarle el mensaje que llevaba en la pata, fue a la chimenea a calentarse. Allí algunos alumnos se acercaron a acariciarla.
-¿De quién es el mensaje?- preguntó Ron.
-De... ¡Dumbledore!- dijo en voz baja sorprendido. Comenzó a leer:
Harry:
Sé que ya has salido de la enfermería y quiero pedirte que vengas a mi despacho, pues dudo que no tengas algo que contarme. Pide a Ron y a Hermione que vayan contigo si así lo deseas, me extrañaría que no estuvieran ya al corriente.
Te espero:
A. DumbledoreEso era todo. Harry levantó la vista a sus amigos. No quería que ellos fueran con él, porque no pensaba contar todo a Dumbledore y si éste les daba la palabra, podían contar inocentemente lo que Harry no quería que el director supiera. Prefería ir él solo, era mejor.
-Dumbledore quiere que vaya a su despacho.
-No habrá venido porque esto está lleno de gente.- susurró Hermione.
-Probablemente. Bueno, será mejor que vaya a ver que quiere, ¿no?- Harry se levantó.- Volveré para terminar mis deberes, Hermione, no te preocupes.- le sonrió.- Supongo que a la hora de la cena, cuando también él tenga que bajar, me dejará marchar. Hasta luego.
Ellos se despidieron con la mano y volvieron a quedarse solos. A medida que Harry estaba más cerca del despacho, empezó a sentirse un poco mal por no haberles dicho nada; ellos siempre estaban con él en todo y él, en cambio, no había querido contar con ellos en aquella ocasión... Pero seguía pensando que era mejor idea haber ido sin compañía.
Llegó al despacho y tocó a la puerta. Al abrirla se encontró a Dumbledore, el cual le ofreció asiento y, por suerte para Harry, no le preguntó por la ausencia de sus amigos.
-He recibido su mensaje, profesor. ¿Quería verme?- comenzó con educación.
-Así es. Disculpa que no haya ido personalmente, pero es preferible que nadie sepa que has venido. Pensarían que otra vez estás metido en asuntos que según otros, no te conciernen.
-No importa, profesor.- aseguró Harry sin entender muy bien qué había querido decir con eso último.
-Te he llamado porque quiero que me digas, a ser posible, algo que no sepa sobre el Libro de los Arcanos.
-No sé nada que usted no sepa, profesor Dumbledore, pero... –Harry bajó la mirada.- tuve un sueño esta noche pasada. Lo siento, lo intenté de veras, pero no pude evitarlo.
El director se quedó callado como si meditara la respuesta.
-Te comprendo. Cuéntamelo todo.
-Voldemort está intentando recuperar el Libro. Lo vi con un mortífago, el que huyó, mandándole que lo recuperara... no pude ver al mortífago ni averiguar su nombre. Voldemort estaba muy enfadado y quería matar al mortífago, pero él consiguió que le perdonara la vida y lo enviara a reparar el daño.
-Entiendo... –Dumbledore se levantó y se dirigió al retrato de su despacho que fuera de Phineas Nigelus, que en aquel momento se hacía, y muy mal, el dormido. El profesor tuvo que llamarlo tres veces antes de que como despertando del mejor sueño, bostezara y abriera los ojos.- Phineas, perdona que te despierte, pero debes ir a la Orden y decir a Molly Weasley, que está allí, que nuestras sospechas se han confirmado.
-No está bien despertar a nadie, Dumbledore.- respondió perezosamente.- Veamos, Molly Weasley, sospechas confirmadas... – se levantó del marco de su cuadro.- Está bien, voy.
Cuando se hubo ido, Dumbledore se volvió a su asiento y dijo:
-Por suerte lo hemos encontrado amable hoy. Te agradezco lo que nos has dicho, Harry, es de gran ayuda saber cuanto más mejor sobre el Libro de los Arcanos. ¿Te ha ocurrido alguna otra cosa, lo que sea?- inquirió cortésmente.
Harry rememoró fugazmente esa pregunta cuando en segundo, tuvo tanto que contar y no dijo nada. Sintió el deseo de volverlo a hacer, la visita de Dobby, el extraño comportamiento de Cho Chang... por lo menos no ahora. Tenía la sensación de que había algo más, pero algo más ¿aparte de qué? ¿Del hecho de que unos encapuchados misteriosos iban a por él y una maldición imperdonable había sido realizada en una alumna? Sí, algo que no tenía que ver con ellos e iba más lejos.
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-A veces pienso que tú no... ¿se puede saber por qué no dijiste nada? ¡Unos sicópatas están en Hogwarts para quitaros el Libro!- gritaba Hermione en un pasillo desértico de tantos que había en la escuela. Daba igual el frío que seguía haciendo, incluso aumentado por que el sol que ya se ocultaba, aquello no se podía hablar donde hubiera otras personas que no fueran ellos tres.
-Hermione, no sabemos si son unos sicópatas o no. No sabemos nada acerca de ellos. Sólo una descripción de mala calidad de un elfo domestico.- replicó Ron.
-¿Estás diciendo que por ser un elfo es menos fiable?
-¡No! Únicamente es un dato que señalo, pero no he querido decir nada en concreto.
-Pues a mí me parecía que...
-¡Nave nodriza llamando a Ron y Hermione desde el mundo de las disputas!- se quedaron mirándolo con cara incrédula de "¿qué te pasa?"- ¿Qué? Al menos os habéis callado.
-Sí, bueno,- reconoció un poco avergonzada.- pero, venga, di algo en tu defensa.
-Es lo que ha dicho Ron, no sabemos nada. ¡Podrían ser de nuestro bando!
-Entonces, ¿por qué estaban ocultos, de madrugada y en voz baja hablando del tema?
-Habrá una explicación lógica, seguro.- ella arrugó el ceño preocupada.- Hermione, tranquila, es una intuición que tengo, he hecho bien. Si no, en cualquier momento puedo ir a contárselo a Dumbledore.
-Y si se hace tarde para cuando quieras contarlo, ¿eh?- rebatió cansadamente. Harry abrió la boca.- No voy a cuestionarte más. ¿No quieres decirlo? Bien, no lo digas, Ron y yo tampoco vamos a abrir la boca.- el chico asintió.
-Gracias, de verdad.- añadió Harry, sintiendo que a veces no se merecía los amigos que tenía.
-¿Y qué decís del extraño caso de Cho Chang?- preguntó Ron.
-Ésa es otra.- comentó Harry vagamente mientras apoyaba su brazo en una ventana cercana.
-¡Espera!- chilló Hermione- ¿Otra? ¿Y si fuera la misma? ¿Y si...?
-¿... estuvieran relacionadas?- concluyó Harry con sorpresa.- Pero, ¿cómo?
-El mortífago está en Hogwarts y... ha hechizado a Cho Chang para averiguar dónde está el Libro, cuándo lo trae Lupin a la escuela.
-Estás hablando demasiado deprisa. –replicó Ron.- ¿El mortífago en Hogwarts? Es imposible, Dumbledore lo sabría. Aunque la última vez lo lograra, es evidente que él no va a dejar que vuelva a pasar.
-Sí, ahí tienes razón. Pues entonces, ¿qué es?
-Tiene que ser otra cosa...
Comenzaron a caminar hacia el Gran Comedor; aún quedaba un rato para la hora de la cena, pero así no estaban "como si tuviéramos algo que ocultar, siempre solos", había dicho Ron. Se sentaron en la mesa de Gryffindor y repentinamente, Harry dijo:
-Me dijo el profesor Dumbledore que mañana Lupin vendrá antes de la hora de la comida, y que justo después podría hablar con él.
-¿Y que le dirás exactamente?
-Hmmm no estoy seguro. Pero sí sé de qué quiero hablarle: de mis padres.
Ninguno le preguntó más acerca del tema, por que les pareció que era un asunto muy importante para Harry pero a la vez triste.
Más tarde, durante la cena, todo fue normal, aunque Harry no le quitaba ojo a Cho Chang, a la que veía de reojo desde su asiento, para ver si ella hacía algún movimiento que delatara, por casualidad, que había ido voluntariamente a la enfermería. Pese a que a esas alturas, todo parecía querer decir lo contrario, Harry no había desechado completamente la acción de una paranoia por su parte. Era tan misterioso lo que había ocurrido que aún seguía pensándolo. ¿Por qué nunca admitiría a la primera que su vida estaba destinada a estar cuajada de sucesos difícilmente explicables, comprensibles y enigmáticos?
Tal vez esa no fuera una buena forma de saber si a Cho le habían echado un imperio... tenía que ser más directo. ¿Cómo lo haría sin que ella sospechase?
Mientras lo pensaba, Cho y la amiga, la correveidile Marietta Edgecombe se levantaron con intenciones de irse. Debía intentarlo. Al carajo su orgullo.
-Nos vemos en la sala común. Tengo una cosa que comprobar.- le farfulló en el oído a Ron.
-¿Pepo adónfe vad? ¿Vag a perferte el tostre?- le preguntó con la boca llena.
Harry no le entendió y siguió a Cho. Cuando hubieron dejado bien atrás el Gran Comedor, se lanzó:
-¡CHO! Ehhh... Cho, ¿puedo hablar contigo?- Cho cruzó unas palabras con Marietta y fue dónde él. Marietta se marchó.
-¿Sí?- le respondió mordazmente. Harry inspiró:
-Yo, estooo... - re-inspiró, había que tener sangre fría.- me gustaría que hiciéramos las paces.
Ella abrió mucho los ojos y parpadeó sorprendida, pero Harry creía saber que ella ya conocía lo que él le iba a decir:
-Sí, estaría bien.- rápidamente añadió.- Pero dime¿ qué piensas de Marietta?
-No estuvo bien lo que hizo.- dijo lacónicamente. Si hubiera sido otra situación, la habría puesto verde aunque fuera delante de Cho, pero en ésta no debía decirlo.
-¿Nada más?
-¿Qué más quieres que diga?
-Me vale.- y le tendió la mano.- Firmemos la paz.
Harry la estrechó. Ya estaba, no había marcha atrás. Esa opción acababa de desaparecer.
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¿QUÉ TAL OS PARECE? ¿Y la Paz de Hogwarts? Espero que venga en el libro de Historia... esto es memorable ;)
No os habéis liado ?¿ :S ....
He puesto un nuevo fic, de misterio y romance Lily y James, llamado La Dama del Amanecer. Me haría ilu que lo leyerais... ¡¡ es mi segundo fic!!
¡¡¡Nos VEMOS!!!
LIBRO DE VISITAS------------------------------ REVIEWS
Isa: Holaaa!! ¡¡Gracias por tu review!! Me alegra que te gustara mi fic y que te picara. Gracias por decirme lo del sexto, tenías razón, así pude ponerlo bien. BSS!!
FinnFisshu88: Tampoco fui tan mala, ¿no? VV Creo que he comprendido tu teoría, y la trampa no tenía que ver con Dobby. Simplemente era que Harry cogía el Libro y hacía el hechizo. ¡¡Pero estaba bien pensado!! Me gusta conocer hipótesis. Actualiza pronto y BSS!!
Rory Granger: Muchas gracias por tu valoración sobre la parte de Lily y los merodeadores!! :D Me esmero mucho en hacerla, me alegra que te haga reír. BSS
Ginny84: ¿Qué te parece? ¿Más interesante aún? Jejeje La araña sigue tejiendo su tela... bonita metáfora... Jejeje, Un beso.
Susi: ¿Verdad que sí? ¡Es genial que Rowling acabara el sexto! Pero hasta que esté en español, queda tela todavía... :( En fin, algún día llegará. BSS
Pili: Gracias por mandarme un review, aunque fuera por aburrimiento. Uih, en mi pueblo estoy genial, hoy ha vuelto a nevar y la ola de frío y tal... ¡¡que mas quisiera yo!! Esperemos que sigas igual de aburrida para mandarme otro ahora, señorita. BSS!!
Kgs: Qué bien conoces a Harry, ¿no? Ya veremos si aciertas o no... Lo del sexto libro no me lo he inventado, que más quisiera que habérmelo inventado antes, Jejeje!! :D Lo de tu cap, creo que ya te lo conté en el review del 10, ¿no? Creo que sí. Espero que te gustara el cap. BSS!! Y actualiza de nuevo!!
Jean- Kate: Hola!!! Ya sabremos un poco más del sueño y de lo que hace o deja de hacer Voldemort. ¡¡Gracias por preguntar por mi pueblo!! Para mí es casi como Hogwarts, tan mágico y bonito... ¡en serio! :D Un poco loco si que esta tu fic, pero bien pensado, ya te lo dije. Me alegra que tengas alta la inspiración, ¡¡eso siempre es bueno!! Pues ya está, te criticare siempre que pueda... jajajaja, no, hombre, no, que bien que no te disguste, que otras tienen un mal genio :S. BSS!!
Laurana Malfoy-rin: Tu ordenador siempre escacharrado, ¿eh? No pasa nada, a mi tambien me ocurria hace tiempo, pero ahora le pego una patada y ya tira, Jejeje!! No te disculpes tanto, que no hace falta. Tu misma lo dijiste, ¡mas tarde que nunca! Tanto como subir rápido... pero, bueno, aquí esta!! BSS!!
Angie Crowe: ¡¡Gracias por leer La Dama del Amanecer!! De momento eres la única, gracias de nuevo. No dejaste review por el 9, pero ya me dijiste que lo habías leído, eso es lo importante. Y gracias tambien por lo de que cada vez escribo mejor, eso siempre anima y mucho, mucho. ¡¡Que buena eres!! BSS!!
