¡HOLAS, SALUDOS Y BIENVENIDOS A UNA NUEVA AVENTURA EVENTUAL DE EN LAS REJAS DEL TIEMPO!
Esta vez no hay preámbulos. Sólo espero que hayáis pasado bien los exámenes y a los que aún los tengan, les deseo suerte.
14. Buenos modales
Durante la clase de Astronomía, Harry estuvo ausente, pensando en Myrtle y en cómo convencerla, y en si Malfoy diría la verdad con su varita en la mano. Cuidado de Criaturas Mágicas fue instruida por la profesora Grubbly-Plank por pimera vez en todo el curso, por lo que Harry supuso que Grawp aún era difícil de manejar. Así que a esa hora, Harry cambió de Myrtle y Malfoy, a Hagrid y la mujer desconocida, que para no levantar sospechas el grupo había empezado a llamar Misty.
Cuando tocó la campana, Harry, Ron y Hermione se dirigieron primeramente a los baños del segundo piso a hablar con Myrtle. Harry entró delante porque según Ron "así la tranquilizaremos fijo".
.- Myrtle¿estás aquí?- dijo, por tanto, con cautela.
Ella apareció un segundo después ante él con el rostro arrugado.
.- ¿Qué queréis ahora?- preguntó hosca.
.- Queríamos pedirte un favor realmente importante, por favor, y si fueras tan amable.
.- La gente sólo viene aquí para dos cosas¿sabéis? Para utilizar los váteres... bueno, ya ni eso, con tal de no verme... -suspiró.- o para reírse de mí. Nadie viene para nada más. De vez en cuando alguien se entera de que estoy aquí porque debe recoger mi llanto. Me cansa tanto estar muerta... - pegó un alarido meláncolico y se alejó, parecía ir llorando, cómo no.
.- ¡Myrtle, espera!. ¡Por favor!. ¿No podrías ayudarnos?- Entonces volvió con la cabeza agachada.
.- Sí, he estado pensando en eso. Me parece que sí os podría ayudar.- respondió de forma neutral, como si no le importara nada hacerlo o no.- ¿De qué se trata?
.- ¿Recuerdas de que en una ocasión nos dijiste que a veces bajas al lago cuando se tira de la cadena?- aventuró Hermione.
.- Sí, pero no te lo dije a ti. Se lo dije a Harry.
.- Ya. Pero te acuerdas¿no?
Pareció que Myrtle iba a soltarle a Hermione un par de palabras, pero continuó con ese aire miserable y triste y asintió.
.- Verás, a un amigo nuestro se le cayó la varita allí, en el lago, accidentalmente. Si tu pudieras ir a recuperarla... nos harías un enorme favor.
.- Ah, claro, ya venís a contarme que yo no respiro y vosotros sí. ¡Sois unos insensibles!.¡Todos hacéis igual!- tras esto, comenzó a gimotear y se elevó hasta sentarse en una de las grandes ventanas de la parte superior de las paredes. Los tres muchachos no dijeron nada y esperaron a ver si Myrtle añadía algo más. - Pero, claro, no vais a tomaros la molestia de intentar mejorar¿verdad? No, siempre tiene que haber quien venga a reírse de la muerte y de mí. - levantó la mirada y desde arriba los miró. Parecía dudar, tal vez no fuera su ideal de favor deslizarse por una tubería de váter.- Lo haré. Al fin y al cabo, habéis pensado en mí. Venid aquí.- bajó de la ventana y se situó en uno de los retretes. Ron, Hermione y Harry entraron en él y vieron a Myrtle sobre la taza del antiguo urinario.- Tira de la cadena, Harry. Tardaré un rato.
Él así lo hizo y todos pudieron ver al fantasma desaparecer por la cañería.
.- Parece muy entusiasmada con la idea¿no creéis?- comentó Ron irónico. -Espero que no se retrase mucho. Está empezando a entrarme hambre...
Pero Myrtle aún tardó unos diez minutos, saliendo estrépitosamente de la taza del w.c. mojando ligeramente a los tres chicos. LLevaba la varita de Malfoy en la mano.
.- Ya la tengo. Me ha costado encontrarla: dos sirenas la habían cogido para rascarse la espalda.- Hermione la cogió tras oír eso con cierto repelús.
.- Muchísimas gracias.- agradeció Harry acaloradamente para ver si Myrtle se animaba algo.- Nuestro amigo se pondrá contento.
.- Y ahora nos vamos¿vale? Tenemos que ir al Gran Comedor.
Myrtle hizo un gesto nervioso. Parecía que no quería que se fueran.
.- Pero¿vendréis algún día? Aunque sea de pasada.
.- Sí, ya buscaremos la forma de volver.
Ron, Harry y Hermione pusieron rumbo al Gran Comedor para disponerse a yantar, sin saber ciertamente si volverían o cuánto tardarían en regresar a los servicios de la Llorona. Cuando se sentaron, miraron a la mesa de Slytherin, donde Malfoy comía un flan (las comidas iban por los postres). Pendientes de si él los veía o no comenzaron ellos a comer. Al levantarse Crabbe, Goyle y Malfoy, éste se fijó por fin en ellos y Hermione, sabiendo que sabría lo que le decía, asintió levemente mirándolo con fijación. Él pareció comprenderlo. Al acabar, salieron y Malfoy estaba allí esperándolos.
.- Me ha parecido entender que tenéis algo que me pertenece.
.- Tu varita. Sí, la tenemos.
.- Dádmela.- ordenó.
.- Eso siempre y cuando nos hayas contado lo que sepas de la carta.
.- ¿No os asusta que os mienta?- preguntó con satisfacción.
.- No, realmente. Si nos mientes, lo acabaremos sabiendo. Tu varita lo pagará, ya que le he echado una maldición: se partirá en astillas diminutas si no dices la verdad.- respondió Hermione. Era mentira, pero eso Malfoy no podía saberlo.
.- ¿Qué tal si empiezas a hablar?- dijo Harry con una sonrisa.
.-Y o me encontraba cerca de la estatua de Martin "el excursionista", la del tercer piso. Había dos personas: un hombre y una mujer jóvenes, por la voz, no los vi... hace unos tres o cuatro días.
.- ¿Qué decían?
.- ¿Quieres pararte, Potter?. ¿Qué iban a decir? Que iban a mandarte una carta, que era la hora que les habían indicado y que esperaban que la entendieras pronto, cosa que por mi parte, veo imposible, sea lo que sea...- añadió muy molesto.
.- ¿Te pareció que tenían malas intenciones?- se atrevió a preguntar.
.- ¿A mí que me cuentas, Weasley? No tenía ningún chivatoscopio a mano. Si no hay más preguntas estúpidas, quiero lo que es mío, a ser posible antes de que llegue año nuevo.
Harry emitió un gruñido y Hermione sacó muy lentamente la varita de su bolsillo.
.- ¡Accio varita!- exclamó Malfoy con la de Crabbe, cogió la suya con énfasis y devolvió a su enorme amigo la de sus manos. Sintiéndose seguramente más poderoso, aún le quedó para intimidar.- Sabrás lo que es bueno, Potter. Sólo digo eso.
Los tres amigos resoplaron dando por terminado lo peor mientras el otro trío se marchaba.
.- Ya ves tú el miedo que me dan a mí sus amenazas...- masculló Harry. En ese instante sonó la campana y no pudieron decirse nada más.
.- ¿Qué hacemos respecto a todo esto que sabemos ahora?. ¿Esos tíos recibirán órdenes de Quién Vosotros Sabéis?
.- ¿De quién si no?- se quedaron en silencio, cada uno con sus pensamientos. Tenían dudas sobre cómo seguir.
Estaban en Herbología y era difícil hablar y concentrarse con precisión con los nerviosos bowtruckles intentando morderte en las manos para irse al bosque prohibido, de donde venían, todo el rato.
.- ¿Qué os parece si intentamos averiguar de qué habla la carta? Al fin y al cabo, es lo que ellos quieren.- propuso Ron.- Vemos lo que es y luego ya actuaremos según lo que diga o lo que sepamos para entonces.
.- Habla de mí. La carta, digo.- convino Harry aparentemente muy preocupado por conseguir dormir a su bowtruckle para abonarlo bien después.- Os habéis dado cuenta¿verdad?
.- La verdad es que sí.- afirmó Hermione mirando lo que Harry hacía (ella ya estaba acabando con el suyo).- Nos preocupa que algo tan extraño tenga que ver contigo.
.- Lo raro sería que algo tan extraño no tuviera qué ver conmigo.- añadió él forcejeando con la planta.
.- ¿Qué más decía? No me acuerdo.
Harry bajó la voz:
.- Que tengo que ir adónde no existí. ¿Cómo voy a ir donde no existo?. ¿Qué lugar es ése?
Enfadado, rompió sin querer una de las ramitas de la pierna de bowtruckle y él en represalia, lo mordió en el brazo desprotegido. Por ello, la profesora Sprout le quitó diez puntos a Gryffindor y lo mandó a la enfermería. Cuando volvía a los invernaderos (la señora Pomfrey, prodablemente cansada de verlo allí, lo curó en un tris y le puso una tirita), se encontró con el profesor Lupin por segunda vez en aquel día.
.- ¿Qué haces ahí, Harry?. ¿No deberías estar en clase?
Harry contó lo sucedido en Herbología. Lupin miró su reloj.
.- Quédate, sólo faltan diez minutos para que suene la campana. Yo me hago responsable.- añadió ante el recelo del muchacho.- Tengo algo que decirte y darte.
.- ¿Qué es?- inquirió curioso mientras veía al profesor extraer de su túnica un objeto cuadrado y plano envuelto en una tela. Harry la desprendió de él.
.- Creo que te gustará.
.- ¿Porqué lo cree usted así?- le preguntó al ver lo que era. Había sentido frustración, pero ahora estaba airado.
.-Es el espejo de Sirius.- respondió Lupin algo contrariado, intentando sonreír tranquilizadoramente.- Como es un regalo que él te hizo, pensé que lo querrías entero.
.-¿De dónde lo ha sacado? Yo lo tenía.
.-Sí, yo intenté usar el otro espejo para hablar contigo y me di cuenta de que se había roto. Espero que no te haya molestado que te lo quitara para repararlo.
.- Se lo agradezco, pero no lo quiero. Ahora no me sirve para hablar con Sirius, él está muerto.-lo decía, más para ceersélo él que porque realmente debiera o quisiera decirlo. Ya no quería el espejo para nada.
.- Me contrarías, Harry.
.- ¿Le sorprende?. ¿Porqué?. ¿Acaso no siente usted lo mismo sobre Sirius?.¿Es usted de piedra, profesor Lupin?
Estaba cansado de ser el único que parecía sentir la muerte de Sirius. El resto solamente se encargaba de consolarlo, nada más. Quiso irse, pero el hombre se lo impidió. Por primera vez, Lupin miró a Harry enfadado, cogiéndolo por los hombros. Éste sabía que se había pasado, pero en ese instante no era consciente.
.- ¿Se puede saber qué te ha ocurrido de repente?. ¿Qué te pasa con el espejo?
.- No lo quiero, no lo quiero. Sé que Sirius me lo dio, pero ya no lo quiero.- Lupin lo escrutaba con la mirada. Harry sabía que quería oír toda la razón.-Me recuerda mucho a él, no quiero verlo y recordarlo.
Lupin relajó sus manos y las bajó suavemente por los brazos de Harry.
.- Así que es eso. Te voy a decir una cosa: todo debe recordarte a Sirius, Harry¡debe!. ¡No puedes hacer como si él nunca hubiera estado!. ¡Eso es imposible!.- el chico tenía el gesto tenso, desafiante. El profesor se retiró definitivamente de él y lo miró como con pena.- ¿Acaso has dejado alguna vez de pensar en tus padres cuando quieres? Están en la misma situación que Sirius.
.- No es lo mismo. A ellos no los conocí.
.- Eso no cambia que pienses en ellos. No cambia nada. Miras las fotos de tus padres, sus recuerdos y guardas cosas que les pertenecieron. ¿Te hizo Sirius algo tan malo como para no hacer lo mismo con él?-
Harry no respondió. Se sentía avergonzado por sí mismo y puso el espejo para verse reflejado en él. Lupin resopló.
.- Quédate el espejo. Sirius quería que lo tuvieras tú y que lo recordaras igual que a James y a Lily, estoy seguro, no que huyeras de las cosas que él te regaló. Yo tendré el otro espejo para cuando quieras hablar conmigo sobre lo que sea. Así le daremos uso.
El que Lupin tuviera tanta razón molestaba a Harry, no sabía por qué. Algo dentro de él tenía ganas de decirle que se callara y que se fuera.
.- Por favor, no me hable así.- le dijo finalmente. Lupin le preguntó que cómo.- Así, de esa forma.- hizo una pausa para intentar expresarse mejor.- Todos me dicen que debo ser fuerte, recobrarme de la muerte de Sirius, seguir adelante...el problema es que no se paran a pensar que tal vez no puedo, o no quiero, que deseo estar aquí atascado hasta que me vea con fuerza para salir. Aunque toda esa gente tenga razón. Yo lo puedo aceptar en los demás, profesor, pero en usted no, porque usted conocía a Sirius mejor que nadie y también me conoce a mí muy bien.
.- Yo no quería...
.- Muchas gracias, profesor Lupin, de verdad. Pero no vuelva a ejercer ese papel conmigo. No sea como los demás, se lo pido.- dio un paso atrás.- Por si no le veo antes de que parta, le deseo un buen viaje. Adiós.
Lupin se despidió también y se quedó parado en donde estaba. Había pensado de verdad que alegraría a Harry y que lo que le había dicho le había servido. Pero estaba equivocado en todo. Sirius había representado personas muy distintas en la vida de ambos: el mejor amigo y el mejor padre (el único) que habían conocido jamás. Era un insulto para Harry hacerle creer con palabras que la vida seguía siendo la misma.
Harry decidió ir a la habitación a dejar el espejo. Los pasillos empezaron a llenarse de gente, por lo que dedujo que la campana había tocado y él no la había oído. Una vez allí, se tumbó en la cama, elevó el espejo de Sirius y lo miró... La de veces que James se habría mirado en él. Todas las ocasiones en que Sirius habría aparecido sonriendo a la llamada de su amigo. Tendrían que haber seguido así siempre, sin él de por medio llevándose la vida e ilusiones de la gente que quería. Es decir, sin su existencia... una chispa saltó. "Aquel que venció a las Tinieblas, irá adonde él no existió..." ¿Era posible que...?
.- Harry¿Qué haces aquí? Ron y Hermione te están buscando, no saben dónde te has metido. ¿Te encuentras bien?- interrumpió Neville al verlo.
.-Sí, sí, sólo estaba pensando en mis cosas. ¿Dónde están ellos?- preguntó levantándose de la cama.
.- No lo sé, andan por todo el pasillo. Si los veo, les diré que los buscas.
.- Gracias, Neville.- él sonrió y Harry se marchó abajo. Ante la entrada a Gryffindor, sacó el mapa del merodeador para buscar a sus amigos. Estaban en el vestíbulo hablando con Hagrid y se dirigió allí antes de que se fueran.
Fue con el mapa en la mano, mirando si Ron y Hermione se movían, pero cuando no lo miraba, pudo ver que Cho Chang estaba apoyada en una columna comiendo Grageas de todos los Sabores de Bertie Bott. Guardó rápidamente en el bolsillo el mapa y se puso alerta.
.- ¡Hola, Harry!- saludó alegremente. Él respondió de igual modo.- ¿No están contigo Ron y Hermione?
.- No, iba con ellos ahora.- tentó Harry a ver si lo dejaba ir.
.-Es raro encontrarse sólo contigo.- sonrió Cho. Harry se la devolvió, mirando como por la mañana a su alrededor a ver si veía algún sospechoso. Ofreció a Harry de sus grageas, pero él declinó la oferta. Para comprobar lo mismo de Cho, probó con algo que ella sabía:
.- Por cierto¿a qué hora es la salida a Hogmeade?
.- Ah... pues ahora mismo no sé.
.- Ya lo miraré yo por ahí.- dijo Harry satisfecho. Estaba seguro de que la verdadera Cho sabía perfectamente la hora a la que sería la salida. Se hizo un silencio breve entre ellos. Ella seguía con sus golosinas, parecía disfrutar mucho con ellas. De fondo, se oían la algarabía del patio y el eco de los pasillos.
.- ¿Has visto al profesor Lupin?- Otra vez con Lupin, pensó Harry. ¿Qué es lo que le preocupará tanto de él?
.- Sí, está haciendo las maletas. Se va hoy.
.- Ya, ya, pero yo lo que...
.- ¡Potter!- ambos miraron instantáneamente a la voz furiosa del pasillo. La voz del profesor Snape siempre sonaba irritada cuando pronunciaba aquel apellido. Venía seguido del conserje Argus Filch, moviendo los brazos rígidos para dar sus pasos con más firmeza hasta llegar a donde Harry y Cho hablaban. Cómo no, estaba furioso. Respiró y dijo:
.- ¡Potter!. ¿Dónde has estado esta última hora?
.- En la enfermería y después estuve hablando con el profesor Lupin, él se lo puede confirmar.- Extrañado aunque tranquilo por la nueva causa por la que Snape quería castigarlo, continuó explicándose.- Más tarde, en la sala común de Gryffindor. ¿Por qué lo pregunta?
.- ¡Mientes!. ¡No es la primera vez que lo haces! Sabes que puedo verlo en tus ojos.
.- Entonces podrá ver que no estoy mintiendo, sea de lo que sea. ¿De qué me acusa?
.- ¡Mírame, Potter!- Harry no lo hizo. Snape no podía obligarlo sin ni siquiera decirle de qué iba el asunto.- ¿Me estás retando? Esta vez no te ha hecho falta tirar cohetes para distraerme pero aún así, irás al director.
.- Pero¿qué he hecho?- siguió Harry la mar de tranquilo. No iba a asustarlo con aquello, desde luego que no.
.- No es de tu incumbencia.-le espetó Snape, que parecía haber olvidado ir a ver a Dumbledore.
.- Si usted me...
.- ¡Silencio, silencio! La última vez no tuve pruebas, pero verás, en esta ocasión me encargaré de que recibas tu castigo.- y tal cual se marchó seguido por el conserje.- Igual que su padre, siempre impune y descarado¿recuerdas, Filch?
.- Sí, señor, cómo olvidarlo...
Harry y Cho se miraron entonces, él con una cara de sorpresa para ella con las cejas elevadas y ella parecía querer evitar una sonrisa.
.- Te prometo que no he hecho nada.
.- Te creo, pero ¡vaya genio!. ¿Siempre te habla así?
.- Como si no lo supieras...- sonrió Harry.
.- Sí...- contestó Cho mientras se metía en la boca más grageas.
Entonces, ocurrió todo en tres segundos. De haberse metido más de una a la vez, a Cho le entró un ataque de tos importante y mientras Harry le golpeaba suavemente la espalda a ver si se le pasaba, por la esquina donde Snape había desaparecido, asomó otra persona. Cho se llevó la otra mano a la boca (por educación, ya tenía una) y Harry pudo ver una expresión de pánico en su rostro, a la vez que paraba paulatinamente de toser, negaba con la cabeza e intentaba decir "No me des más, ya estoy bien". Pero Harry estaba seguro de que se lo decía a la otra persona, le trataba de indicar que se escondiera. Eso no encajaba con el comportamiento de alguien sometido a imperius que él supiera.
Ni lo pensó. Dejó a Cho y corrió tras el hombre (tenía la certeza de que lo era), que se dio a la fuga. Creía que él era el ejecutor del imperio de Cho, uno de los que había visto Dobby o el mortífago de Voldemort, lo que fuera, supiera Dumbledore de su presencia o no. Harry comenzó a perseguirlo pero el otro era más rápido, si no lo hechizaba, no lo atraparía. Sin detenerse, llevó su mano a la túnica para sacar la varita.
.- ¡No, no, no!. ¡Impedimenta!-chilló angustiada una voz detrás de él.
Harry tropezó y cayó al suelo. El sujeto delante de él torció la esquina y lo perdió de vista. Se volvió para ver quién le había lanzado el hechizo.
.- ¡Desmaius!-éste pasó del cuerpo de Harry mientras se daba a la inconsciencia y volvió a gritar.- ¡Ven, ven aquí!. ¡Ya está, no hay peligro!
Unos pasos veloces sustituyeron a los de la carrera.
.- ¿Te ha visto?
.- Creo que sí.- los dos se reunieron ante Harry.-Y tú¿para qué te asomas?. ¿En qué estabas pensando? No he pasado más miedo en mi vida.
.- Tranquila.- le puso una mano en el hombro y mirando al que estaba en el suelo, añadió.- Haber que le encontramos.- se puso a registrar a Harry.
.- ¿Y si viene alguien?- inquirió temerosa.
.- Mejor darse prisa.- sacó algo nervioso un pergamino.- ¡Observa esto! Es un mapa y salen nuestros nombres...
.- ¿Nos lo llevamos?
.- ¡Qué remedio!
.- Pues que sepas que yo no vuelvo a hacer esto¿eh?- advirtió el ejecutor del hechizo, tocándole el pelo cariñosamente a Harry.- No me gusta y no me sale bien.
.- Bueno, no creo que sea necesario hacerlo más veces. ¿Qué haces?- preguntó repentinamente el otro al ver a su compañero. Se puso de pie.
.- Le toco el pelo.
.- Eso ya lo veo.- replicó molesto.- Anda, vámonos de aquí.
.- ¿Vuelves?... ¿Qué te ha pasado?. ¿Estás bien?
Harry abrió los ojos. Ginny Weasley se encontraba a su lado, mirándolo preocupada.
.- Sí, sí, estoy bien...- se incorporó.- Ginny¿dónde están Ron y Hermione?. ¡Tengo que verlos inmediatamente! Esto lo cambia todo...
.- ¿De qué hablas?- inquirió frunciendo el ceño.
.- ¿Sabes dónde están?
.- Pues dejaron de buscarte y creo que ahora están en la sala común. ¿Adónde vas?- respondió titubeante mientras Harry se levantaba.
.- ¿Qué crees tú?
.- No, no, será mejor llevarte a la enfermería a ver si estás bien.-terció ella cogiéndolo del brazo.
.- Te digo que sí. Déjame ir.
.- No puedes estar seguro de eso.
.- Ginny¿qué te pasa a ti?. ¡Estoy perfectamente! Y tengo algo muy urgente que hacer. Hace dos días que salí de la enfermería, no quiero volver.- zafándose con presteza fue a marcharse.
.- Espera, Harry. Tienes razón, perdona. Voy contigo.- dijo a la vez que se ponía a su altura.
.- Esto sólo pueden saberlo Ron y Hermione.- explicó con delicadeza.
.- Lo sé, ya tengo costumbre de que traméis vuestros planes en privado.- aceptó ella riendo.- Sólo te acompaño.
Y aceleraron el paso para llegar antes.
Ginny pronunció la contraseña, dejó pasar a Harry primero por el cuadro; él fue derecho a Ron, el cual jugaba con Neville al ajedrez; y ella subió directamente a los dormitorios de las chicas.
.- ¡Hola, Harry!. ¿Dónde te habías metido?
.-He estado por ahí.- contesó evasivamente.- ¿Y Hermione?
.-En la biblioteca, me dijo que luego vendría.- dijo Ron moviendo ficha.-Jaque.
.- Ah.- y con la intención de parecer despreocupado, añadió.- ¿Cómo vais?. ¿Os queda mucho?
Ron escudriñó la cara de su amigo y comprendió lo que quería decir. Le tocaba mover a Neville, absorto por completo en el tablero. Él se mordió el labio pensativo y movió una figura indeciso.
.- Mal hecho, Neville. Jaque Mate.- concluyó Ron llevándose por delante al rey de su compañero.
.- ¡Vaya! Nunca se me ha dado bien este juego, hay que estar demasiado pendiente. ¿Juegas tú ahora, Harry?- afreció amigablemente el muchacho.
.- No, ahora no, pero recuérdame que te debo una partida¿de acuerdo?
.- Sí, en este momento vamos a ir a la biblioteca con Hermione.- puntualizó Ron. Neville asintió y los otros dos salieron por el retrato de la Señora Gorda.
.- Tienes algo nuevo¿a que sí?
.- Aciertas en el centro. Date prisa, Hermione también debe saberlo. Lo hemos enfocado todo mal desde el principio.
.- ¿El qué?
.- Cuando estemos con Hermione, no quiero contarlo dos veces y que ella se entere después. ¿Vosotros sabéis alguna cosa...?
.- Sí, también. Te cuento: ya sabes que Hagrid no es precisamente discreto con ciertos temas.- él asintió.- Pues bien, tras hablar con él, sabemos algo nuevo sobre Misty.-Harry hizo gesto de que se lo contara ya.- Poca información. El tal Towner tenía un idilio con ella o una cosa parecida, algo les pasó y tras eso, él lo contó todo al Ministerio sobre lo que fuera.
.- ¿Cómo lo habéis hecho?- preguntó Harry asombrado.
.- Hagrid dijo lo que no debía en un momento muy preciso.- Ron se rió mientras llegaban a la biblioteca.- Él estaba hablando de Cho y tú...
.- ¡Oye!- replicó Harry un poco avergonzado y pegó un empujón amistoso, eso sí, a su amigo.
.- ¡Shhsss¡A jugar al patio!.- les susurró la señora Pince una vez entraron en la sala. Se acercaron a la mesa donde Hermione realizaba traducciones rúnicas. Al verlos, lo dejó y los tres salieron para alivio de la bibliotecaria.
.- ¡Al fin, Harry! .¡No podrás creer...!
.- Lo de Misty ya lo sabe.-dijo Ron rápidamente.
.- Jo, se lo quería contar yo.- se lamentó ella.
.- Bueno, que Harry nos tiene que decir algo muy importante, por lo visto.
.- Ya lo creo. Veréis, todo está mal. Hermione¿aún guardas el pergamino que escribimos?
.- Sí, aquí, en la túnica.- y lo sacó de un lugar en donde nadie metería la mano por descuido.
.- Creo que ahí está bastante bien a salvo.- juzgó Ron sin saber qué cara poner. Harry pasó por completo del lugar donde había estado el pergamino y no comentó nada. Incendió la llama nada más cogerla.-¿Y eso? Ya sé que íbamos a quemarla, pero ¿por qué ahora?
.- Aparte porque así ya no lo verá nadie, como dije antes, está todo mal. Cho Chang no está siendo hechizada, no actúa raro por eso.
.- Ah¿no?
.- No, está ayudando a la persona que ha entrado en Hogwarts a por el Libro o a por lo que sea.
.- No puede ser...
.- Lo es.- afirmó Harry fuertemente.- Estuve hablando con ella antes y vi al tío que creo que vio Dobby. Corrí tras él, pero Cho me detuvo y me dejó inconsciente. ¿Qué creéis vosotros?
.- ¿Será porque después de todo sigue enfadada contigo?- sugirió Ron con un dedo en el mentón.
.- Sí, eso podría ser.
.- Pero no encaja muy bien¿no? A veces estáis perdonados, otras te invita a Hogsmeade y mientras tanto planea tu muerte. No sé vosotros, pero yo me lo montaría mejor.
.- ¡Ahí está! Claro, te quiere invitar a Hogsmeade porque allí estás expuesto. Recordad si no cuando te probihieron ir porque Sirius... porque pensaban que Sirius iba detrás de ti.
.- Es verdad, me lo hubieran prohibido de nuevo.- dijo Harry.
.- ...A no ser que Dumbledore no sepa que van a por ti.
.- Eso es ridículo, ya le dijo a Harry que había entrado uno para darle el Libro. Esta segunda vez debe saberlo incluso mejor.
.- Pero creo que sobre Cho Chang no es lo que dices, Harry.- volvió Hermione con un gesto negativo de la cabeza.- Pienso que no es muy coherente consigo misma para ser una persona.
.- No es un monstruo, Hermione.- se rió Ron.
.- ¿Qué quieres decir?
.- Pensad un poco: no es una maldición que le eche alguien, tampoco está conspiando, porque no salen las cuentas, y las diferencias en su comportamiento sólo dejan una salida: no es sólo una persona, alguien se hace pasar por ella en esas ocasiones.- sentenció hablando lentamente.
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SALUT A TOUS!
Ya casi pasa de un mes que no pongo nada nuevo, pero vaya días que llevo... menos mal que hoy mismito he acabado con los exámenes. Creo que no suspenderé ninguna, sólo temo algo francés... me pilló por completo en las preguntas:(
Sólo he tenido que pasar un poco y ya tenía el capítulo entero, porque de antes de subirse los profesores a fastidiar bien a sus alumnos había bastante pasado, pero no lo suficiente.
¿QUÉ OS PARECE EL NUEVO ENFOQUE QUE TIENE EL PROBLEMA CON CHO CHANG?
Espero que sea de vuestro agrado, a partir de ahora, sólo va a ser de averiguar quiénes son.
OS DESEO EL MEJOR DE LOS VERANOS DE VUESTRA VIDA, y que nadie se tenga que ir a septiembre con nada, me cuento entre vosotros ;)
LIBRO DE VISITAS-------------------------------------------------- REVIEWS
Ginny84: HOLAA! Jejejeeje, me alegra que te gustaran mis depojos después de todo. Viggo Mortensen también es clavao al capitán Alatriste que me imagino, aunque con el pelo más oscuro. ¿Sabes si Reverte va a sacar un sexto libro? Anda que, esperando siempre un sexto libro¿eh? ;D BESOS
FinnFishu88: HOLA, compi! Me encantó satisfacerte en cuanto lo del hurón, no fue nada. Y Myrtle, se ve que espiar a los prefectos cuando se bañan le va sabiendo a poco, jejejeje... No me digas que te he llegado a rayar con lo de Cho! Vaya, lo siento, sí es verdad que me repetía un poco bastante, pero... Bueno, se acabó el rayarse, ahora vamos a dejarlo todo al desnudo no literal! ;) La profecía no es nueva, eh, ya salía en el capítulo 11. Y ahora, disfruta de tus vacaciones! BSS AH! y OK, ya me iré inventando aventurrillas de los merodeadores, ;) Y mira, salió Ginny!
Y tenías razón sobre química! Fue ponerme cerca de uno muy listo y ya me salió genial! ;D
Cangurito: Gracias por decir que el duelo estuvo bien, eso me reconforta. Gracias por seguir leyendo. BSS
