¡SALUDOS A TODOS!
No, sé que lo parecía, pero Revitaa no ha muerto. Sólo estuvo de vacaciones y volvió con una clavícula rota. Eso le pasa por montarse en moto yendo de paquete. Por eso ha tardado tanto en pasar toda esta historia. Ahora sigue con un brazo en cabestrillo, pero le duele menos, gracias por preguntar. Nos vemos al final ;)
16. El círculo de las mentiras
-¿Estás preparado?
-¿Puedo responder que no?
-Humm… no. Vas a bajar ahí abajo y a hacerlo mejor que la última vez, ya que verdaderamente quieres quedar con ese mal bicho…
-Hermione…- la reprendió Harry, con un tono divertido. Ambos bajaban las escaleras camino del vestíbulo para dirigirse a Hogsmeade. El chico dijo de pronto:- En el fondo tienes razón. Me voy con Ron y contigo.
-Nada de eso. Dijiste que irías y tienes que ir. Me imagino que no quieras, pero hay que ver si Cho Chang está bien del todo.
-Te dijimos Ron y yo que habíamos oído que no se transformarían más en ella. Es que no sé si quiero ir…- se sentía muy nervioso, tanto que hubiera preferido quedarse debajo de las sábanas todo el día de haber sido ésa una forma madura de ver el asunto. Lo que estaba dispuesto a averiguar era si Cho le continuaba gustando y no pensaba volver de Hogsmeade sin saberlo.
-Por cierto, Ron no sé dónde está, se ha ido temprano. Subiste de nuevo a la torre y cuando me fijé, se había ido.
-Entonces¿qué vas a hacer?
-Iré con Ginny. Pero espero encontrar a Ron y quedarme con él.
-¿Adónde habrá ido?
-Ya lo veremos por allí. ¡Suerte, Harry!- se despidió rápidamente con un cariñoso golpe en el hombro, pues había visto a Cho Chang mirándola disimuladamente ceñuda. Ella volvió a subir las escaleras y Harry las bajó todas hasta llegar con la otra chica. Mientras se acercaba a su lado, Harry pensó que su misión, la de Cho, había terminado, él estaba seguro de que la tal Carli no volvería a hacerse pasar por ella. La excusa de que la necesitaba para sus pesquisas había desaparecido, ahora sólo quedaban los sentimientos que pudiera haber hacia ella. ¿Y ahora qué?.¿Qué es lo queda?., se dijo al llegar.
-Buenos días.- saludó sonriente.
-Hola.- respondió Harry agitando la mano. Eso parecía estúpido.- ¿Nos vamos?
-Sí. Mira, Filch está allí recogiendo los permisos.
¿Porqué sonaba tanto o más ridículo que aquella única cita de San Valentín? Al menos esperaba que no terminara igual. Le entregaron las hojas firmadas al conserje, y Harry recordó entristecido que tenía ese permiso porque Sirius se lo había firmado nada más conocerse. Cho no notó el ánimo de Harry y lo obligó a hablar de quidditch y más quidditch, que Harry supiera, lo único que tenían en común.
Llegaron al pueblo puramente mágico. Después de que ella intentara emparedarlo de nuevo en la casa de té de Madam Pudipié, y en vengativa negara ir a Las Tres Escobas, Harry, desesperado, sugirió un simple paseo por el pueblo. Error, porque había más mirones que si todos fueran Rita Skeeter, por lo que salieron de Hogsmeade y se acercaron a la zona de la Casa de los Gritos. Por un rato, Harry se divirtió con la superstición de que era el lugar más encantado de Gran Bretaña, patraña que como todos, Cho creía.
Pero lo más interesante fue que por allí encontraron a Ron, y no solo. Estaba con una chica de Ravenclaw llamada Kimberlei Adams de quinto. Cho quiso irse en el momento para "no molestar", pero Harry sentía mucha curiosidad porque Ron nunca le había hablado nada de aquello.
-Pero Harry¿qué clase de amigo eres, espiando? No deberías estar…
-Ya, Cho, pero siento curiosidad. Déjame oír, por favor.- pidió el otro con mucho interés.
-No te importa lo que yo tenga que decir.- refunfuñó.
-No, qué va a ser eso. Sólo quiero enterarme de lo que está pasando ahí mismo, no mezcles cosas. Enseguida nos iremos.
-¡No he venido a Hogsmeade para espiar a tu amigo!
-Oye, que yo tampoco venía con ese plan.- replicó Harry, que estaba empezando a enfadarse.
-¿Qué has buscado en mí todo este tiempo?- le preguntó repentinamente mirándolo con fijeza. Harry se volvió, dejando de prestar atención a lo que sucedía a unos metros de ellos.
-No te entiendo.
-¿No me entiendes? Esto nunca ha estado tan claro.- dijo sin aclarar a qué se refería, lo que confundió a Harry.- Sa-sabía que no podía ser, que no habías vuelto a hablarme porque realmente me quisieras o algo así. No podía ser por eso, y no sé lo qué es, y en realidad no quiero saberlo. ¿Qué?- le espetó.
-No sé qué decirte.
-Si tan sólo supieras cómo me he sentido estos días... Estarás satisfecho, ahora sólo me queda pensar que no tienes ni idea de lo que quieres. Adiós, Harry Potter.- se despidió, en definitiva, Cho Chang, con los ojos cubiertos por una fina capa de lágrimas, mientras Harry la veía salir de su vida posiblemente para siempre. Todo sentimiento hacia ella había muerto y hasta entonces él no se había percatado porque estaba claro que iba a ser un torpe en el amor hasta que la palmara.
Sin saber cómo debe sentirse uno en esos momentos, Harry extrajo de su bolsillo las orejas extensibles que Luna le había regalado y las mandó a escuchar a Ron.
-Cuando quieras saber más, sólo tendrás que decírmelo. Me encantará ayudarte.- decía Adams.
-¿Puedo invitarte a algo en Las Tres Escobas? Podríamos estar allí un rato.- ofrecía Ron.
-No, prefiero quedarme aquí.- Ron fue a levantarse, pero la otra lo agarró de la túnica obligándolo a sentarse de nuevo, aunque él no lo hizo.- ¡Contigo! No te vayas, anda.
-¿Qué?- se sorprendió el chico.- ¿Por qué?.¿Qué quieres hacer?
-Bueno… sí quiero estar contigo. Pensándolo mejor, acepto tomar un té en el bar.
-Pues levántate y vamos.
Harry recogió sus orejas. Qué raro. Esperó a que se fueran y decidió buscar a Hermione para contarle lo que había visto. La encontró con Ginny y otra amiga de ésta enfrente de la tienda de ropa Tiros Largos Moda.
-¡Hola!.¿Habéis visto a Ron?
-No, aún no. ¿Tú?
-Tampoco. Hermione¿vienes a ver si lo vemos?- planteó Harry con cara de disimuladas circunstancias.
-Sí, vale.- accedió ella, entendiéndolo. Ginny no fue menos, ya que añadió divertida:
-¡Si queréis intimidad, sólo tenéis que decirlo!
Harry se alejó lo que consideró suficiente y le dijo a Hermione:
-Es mentira que no he visto a Ron. Está en Las Tres Escobas con Kim Adams.
-¡Con ésa! Sé quién es, Ginny dice que es una chismosa de categoría, tiene un título oficial.
-Pues ahora vamos a ser nosotros los chismosos viendo qué hacen.- insinuó Harry.
-¿Eso es lo que quieres hacer? Harry, no podemos espiarlos. Si han quedado, no podemos meternos.- replicó Hermione frenando.
-Pero no es sólo eso, estaban haciendo algo "no normal".
-¿ "No normal" ?- repitió ella riéndose por la expresión y sorprendida.- ¿Como qué?
-No sé decirlo exactamente, pero se traían algo entre manos.
-En cualquier caso, no está bien. Si Ron queda con una chica…
-Es que no es sólo "quedar con una chica", como tú dices, creo que es otra cosa.
-Esta conversación es un poco estúpida, Harry. No podemos ir.- sentenció.
-Pues yo digo que sí podemos. Si no quieres venir, no vengas.
Harry no sabía si pensar que todas las chicas tenían un sentido de la legalidad muy concreto, o si era mera casualidad que dos mujeres tan diferentes coincidieran, pero en cualquier caso, no se aplicaba a él, así que despreocupado entró en Las Tres Escobas seguido de Hermione, cubriéndose como podían con las chaquetas.
-¿Y ahora Fred y George cómo andan? Su tienda en el callejón vende mucho.
-Sí, los Sortilegios Weasley. Su éxito está creciendo sin parar.- comentó Ron henchido de orgullo.- Ahora buscan algún local en Hogsmeade para poner una sucursal. Aunque no quieren desbancar a su querida Zonko.- ambos rieron, pero sonaba algo forzado, al menos por parte de Ron.
-¿Y absolutamente todos los miembros de tu familia son pelirrojos?
-Desde luego.Cien por cienauténtico Weasley.
-A mí me gusta el pelirrojo sin teñir, es tan especial…- y vieron cómo se acercaba peligrosamente a Ron. Él se echó hacia el otro lado.
-Algo sí que es "no normal".- aceptó Hermione sonriendo.
-Cómo se lanza¿no?- añadió Harry sin poder aguantar una risita.
-¡Qué bien veros de nuevo otro año!- les saludó la señora Rosmerta.- ¿Qué puedo poneros?
-Dos tés estarán bien.- reaccionó Hermione.
-¿Dónde habéis dejado a Ron?- repuso tomando nota.- Lo he visto con esa chica en aquella mesa.
-Sí, bueno, no siempre vamos a estar juntos todo el rato.- contestó Harry.
-Claro, claro, entiendo. Enseguida vengo con lo vuestro.- y se marchó con otros clientes que acababan de llegar.
-Hermione ¡Ron no está!.¡Se ha ido!- exclamó Harry volviéndose de mirar el asiento que Ron había ocupado.
-Pero tenemos pedidos los tés. No podemos irnos.
-¡Uih que no!.¡Primero, que no entremos; luego, que no salgamos!.¡Ponte de acuerdo!- gritó Harry cansado de haber oído tantas veces lo mismo. Se levantó del asiento, dejó un galeón en la mesa y salió volando. Miró a su alrededor y rápidamente halló a Ron al final de la calle. Entretanto, Hermione había llegado a su lado y se quedó más cerca de Ron, mirando cómo éste, muy enfadado, gritaba con un gesto de airado aburrimiento:
-¡Que no me gustas!.¿En qué idioma quieres que te lo diga?
Adams se quedó más tiesa que un poste, observando a Ron marcharse de allí a toda máquina. Harry y Hermione lo siguieron. Fueron a parar a un punto cercano de adonde Harry había estado con Cho.
-¿Se puede saber qué haces?.¡Te ha oído todo el mundo!- preguntó Hermione escandalizada.
-Y vosotros también, por lo visto. Pero me da igual. Si tú le hubieras aguantado a ésa lo que yo, me darías la razón.- se explicó el muchacho a la vez que miraba el suelo, asqueado.
-¿Qué te decía?
-Ha estado tirándome los tejos desde que me encontré con ella.- continuó, con las orejas más rojas por momentos. Hermione soltó una risa que Ron reprendió con la mirada.
-¿Y para qué te ves con ella sin decirnos nada?- inquirió Harry.
-Harry… -le susurró Hermione entre dientes, como pidiéndole que no preguntara eso. Ron respiró sintiéndose agobiado.
-No os dije que iba porque me preguntaríais la razón, ya que no es amiga mía ni nada.
-¿Pensabas mentirnos sobre dónde ibas a estar?- continuó Harry, sin poder creer del todo el comportamiento de su amigo. Si Adams le gustaba y/o había quedado con ella, lo mínimo era decírselo a Hermione y a él, y más aún cuando él siempre había contado sus cosas con Cho Chang. ¿Porqué Ron no había hecho igual? Se sentía enojado.
-¡No, no, cómo iba a mentiros!
-Ron, no tienes que pedirnos permiso para quedar con alguien, pero lo suyo es decirlo aunque sea.
-Ah, claro, yo te digo que me voy con Kimberlei Adams y tú no me preguntas que a qué¿es eso?- gritó él irónico.
-¡Pues mira, a lo mejor sí!.¡Tampoco te pregunto cómo te ha ido cada vez que sales del lavabo!- replicó Hermione.
-Pero… si te gusta, no es tan grave, solamente dilo.- intentó ayudar Harry. Ron se rió.
-¿No me has oído gritarlo a los cuatro vientos?.¡No me gusta Adams!- intentó aplacar su genio para dar una explicación de una vez. -Ya sabéis que Adams sabe muchas cosas que pasan en la escuela. La mayoría no son ciertas, lo sé, -aclaró viendo la cara de sus amigos.- sé que son rumores estúpidos. Y supongo que yo también soy estúpido por pensar que a lo mejor sabe o ha oído de los misteriosos de la torre de Astronomía. Ya está, decidme lo que queráis.
-Pero¿tú para que le dices nada de eso? A ver ¿porqué?- espetó Harry.
-Yo sólo lo hice porque pensé que sabría algo. Sino, no se me habría ni pasado por la cabeza…- se defendió Ron.- Tampoco fui muy detallista en la descripción.
-Pues únicamente habrá valido la pena si realmente estaba enterada de algo…- terció Hermione. Harry prefirió no decir nada. Eso que decía Ron no tenía ningún sentido y sólo se corroboraría la idea de que había quedado por otra cosa si, en verdad, Kim Adams no sabía nada.
-Sí, dice que sí. Me contó que vio a dos personas como yo le dije hace dos días en el séptimo piso, cerca del tapiz de Barnabás el Chiflado, sobre la hora de la cena, cuando nosotros nos encarábamos con Malfoy para el duelo, he calculado. O entiéndase de esta manera, estaban en la entrada de la Sala de los Menesteres.
Harry y Hermione se quedaron asombrados.
-¡Claro! Es que soy tonto de remate. ¿Dónde iban a ocultarse sino? Vamos a volver a Hogwarts.- todos acordaron que era lo mejor.
Y con éstas, se salieron del pueblo y fueron por el camino que cada principio y fin de curso los llevaba al castillo. Al principio fueron todos en silencio, pero Ron acabó rompiéndolo:
-Oye, y al final Chang ¿qué?
-Nada, así se queda todo. "No sabes lo que quieres, adiós".- imitó burlón.- Menuda forma de decir las cosas.
-No deberías reírte de esa manera.- replicó Hermione.- Ella sólo intentó…
-¿La estás defendiendo?- interrumpió Ron muy sorprendido.
-No, claro que no. Pero, no sé cómo decirlo, ella debe sentirse bastante machacada por todo lo que le continúa pasando con Harry, porque ve que no funciona y que posiblemente no lo hará nunca, según el camino por el que va.
-Eso que se lo hubiera pensado antes de apoyar a la traidora.- terció Ron de nuevo. Hermione lo comparó de nuevo con una cuchara de café.- Ah, Harry, acabo de recordar que ayer dijiste que había un solo mortífago en Hogwarts. ¿De dónde sacaste eso?
-Voldemort me lo dijo en sueños antes de que Dobby me despertara. Y podría no ser verdad perfectamente. Aunque los que vimos ayer no lo sean, Voldemort me dijo que ese mortífago no estaba aún aquí y eso es lo que me preocupa. Tengo que decírselo a Dumbledore, quizás él lo sepa.
-Sí, tienes razón.
Ninguno de los tres habló más palabras hasta subidas las escaleras de la entrada de Hogwarts. Cada uno había ido rumiando su vivencia de aquella horrible mañana. Ron y Hermione se separaron de Harry, ellos a la Sala Común y él directamente al despacho de Dumbledore. Harry no podía ya ni contar las veces que había estado allí en tan poquito tiempo.
En la estancia deliberaban Remus Lupin y el director. Ambos se volvieron a ver al chico.
-¡Buenos días, Harry! O tardes, a estas horas, tal vez ¿no? Excelente que estés aquí. Por favor.- ofreció Dumbledore en pie muy sonriente. Él se sentó en una butaca a la derecha de Lupin sin añadir nada. Después preguntó:
-¿Porqué es excelente que esté aquí?
-Teníamos algo importante que contarte. Íbamos a hacerlo cuando volvieras de Hogsmeade, pero primero, quiero saber qué tienes tú que decir. Nadie deja su día en Zonko y Honeydukes si no es importante.
-¿Lo suyo es grave?.¿Ocurre algo?- inquirió de nuevo levemente preocupado.
-Muchas cosas ocurren.- respondió en tono muy cansado.- Nada que no pueda esperarte, Harry.
Obediente, contó a los dos adultos lo que había oído a Voldemort la noche anterior.
-…Pero no me extrañaría que me hubiera mentido.
-¿Y sobre qué, en concreto?- puntualizó Dumbledore interesado. Lupin no le quitaba los ojos de encima. Harry vio que si respondía la verdad, tendría que explicar que él había pensado que eran dos, porque había visto a dos extraños, que patatí y patatá… Y eso era muy largo de contar.
-Creo que es más propio de Voldemort intentar engañarme.- lo cual por otro lado era tan verdadero como lo primero.
-Ciertamente.- afirmó el anciano mago.- Esto que nos cuentas confirma nuestras noticias de que vuelve a la carga. Es peculiar que te lo haya contado a ti, hace ver un plan perverso.
-¿Se le ocurre qué puede ser, Dumbledore?- interrogó Lupin frunciendo el ceño.
-A mis ojos, está utilizando a Harry mediante esos sueños que le provoca. Está ansioso por saber más sobre lo que nosotros vamos a hacer.
-¿Y qué vamos a hacer, señor?- demandó Harry automáticamente.
-Absolutamente nada. Sí, es lo mejor. Que nuestros planes no avancen, Remus. Voldemort no puede pretender algo contra Hogwarts, puesto que el Libro sigue aquí,si no nos movemos, si no ve un resquicio que le diga a qué os dedicamos.
-Yo creo que no podemos esperar con los brazos cruzados.
-Escucha, Harry, un Voldemort no puede atacar Hogwarts ni nada así. No puede. Sería capaz de esconder un mortífago o dos, como ya hizo,pero nada más. Sus seguidores no tienen fuerza para nada de esa envergadura.
Y lo dijo con tanta convicción, que sonaba incluso inocente, que aunque no dejara de mirar fijamente su oreja, a Harry no le quedó más remedio que creerlo a regañadientes, afirmando con la cabeza.
-Pero, yo quiero saber, profesor, si realmente hay un mortífago en la escuela. Usted debe saberlo en ese caso.
Pareció meditar mucho la respuesta, que no tardó en ser dada:
-No, por eso puedes estar tranquilo. Si lo hubiera, yo lo sabría. Aunque, claro, esto no quiere decir que nada se me escape.
Se quedaron un breve espacio callados. Harry no fallaba al pensar en que el director lo ponía prueba con aquello. Dumbledore habló en un acento más relajado la vez siguiente:
-Ahora, me disculparéis.- se levantó despacio y se fue diciendo.- Voy a echar una mirada a las cortinas nuevas de la enfermería; la profesora McGonnagall las ha alabado mucho…
Harry y Lupin se miraron entonces, en la boca de éste último asomaba una sonrisa que el otro no comprendió.
-Sé lo que vas a preguntar, y me permitirás que me adelante y te lo explique.
-¿Se refiere a por qué se queda más días en Hogwarts?
-Exacto. Cuando la lechuza se fue, supe que había escrito algo que te dejaría intrigado. Fue sin darme cuenta.- se excusó.
- No pasa nada por eso. "Aún no sé cuánto tiempo hará falta…"- recordó Harry.
-Así es. Como sabes, vine a la escuela con el objetivo primordial de entregar al profesor Dumbledore el Libro de los Arcanos.- Harry asintió con vigor.- Una vez concluida esa misión, me paseé nostálgico por todo Hogwarts. Y por medio de una serie de favorables casualidades, he llegado a notar aquí movimientos que no son normales.- Harry recordó su expresión de "no normal" y pensó dónde estaría Cho Chang en ese momento. Quizá estuviera con Marietta Edgecombe… -¿No has notado nada anómalo estos días a tu alrededor?
-No, nada.- repuso despertando.- Pero¿qué me está queriendo decir?.¿Es algo de mi sueño?
-No, no.- contestó Lupin con un gesto de las manos.- Por suerte, no tiene nada que ver con tu sueño, ni con la guerra contra Voldemort. Por esa razón, pasa a ser un misterio; porque, Harry, me atrevo a comunicarte que hay quien busca algo en ti, y aún no sabemos qué.- el profesor parecía angustiado por estas últimas palabras, las cuales expresó muy preocupado, además. Él esperaba una reacción parecida de Harry, pero éste no se la otorgó por entero. Sólo un enorme sobresalto que tuvo que disimular.- Esto lo deduzco del comportamiento que les he visto seguir.
-¿Tampoco sabe quiénes son esas personas?.¿No son mortífagos, verdad? Dumbledore…
-Nada de eso. ¿Qué obsesión tienes con los mortífagos? Dumbledore también está enterado, te lo ha dicho cuando salía.-Lupin parecía serio.- Pero no, no sé nada de ellas, eso me inquieta. Deberían comunicarse contigo si es algo tuyo lo que quieren. Así que, te prevengo, no es seguro nada, si tuvieses noticia de alguien desconocido, búscame de inmediato¿de acuerdo? No esperes a nada.
-Sí, sí, yo lo haré.- asintió el chico.
En ese instante, Harry supo lo que tendría que haber hecho cuando recibió aquellas cartas. Lupin lo habría ayudado y apoyado, y juntos quizá sabrían más cosas de las que conocían por separado. Pero había elegido callárselo. ¿Qué pasaría si Lupin descubría lo que Harry había hecho? Prefería no pensarlo.
00000000000000000000000000000000000000000000000000000000
¡Y UN NUEVO FINAL APARECE!
Esto fue todo. Espero como siempre, que os gustara.
¡VENGA, SÓLO VOSOTROS PODÉIS HACERME LLEGAR A LOS 100 REVIEWS¡SI ES QUE SOIS LO MÁS LINDO DEL MUNDO!
¡Hasta otra!
LIBRO DE VISITAS----------------------------------- REVIEWS
FinnFisshu88: Vaya, ahora se me hace raro hablar contigo por aquí, jeje ;) Menudo review me dejaste antes de irte a Londres! Jajaja, bueno, tus ideas, voy a ver que hago con ellas, aunque me parece que el ranting (o como se diga eso) debería cambiarlo a +18, o así. En el próximo cap, te aseguro que se va a saber sino completo, parte del pergamino extraño. Aún tendremos que hablar algo más de Londres y esa beca… muchos besazos! Nos vemos mañana, ;)!
Ginny84: Mi incondicional! Te aseguro que de los tres metros de lío, por lo menos cinco centímetros te saco ;P… ya no puedo estrujar más la bola aunque quisiera… BSS!
Nakumi Black: Wola! Que bien que ya llegaste hasta el cap 15! Tus hipótesis me parecieron requete-interesantes… pero si se dice ni se desdice, es el suspense, lo siento. Mira, la tal Carli podría ser Lily con otro nombre¿no? Todo puede ser… Uih, que digo muchas cosas! Daré cortes a Draco Malfoy en tu honor, eso que lo sepas ;). BSS!
Shen-Tao: Hola de nuevo! Parece que no sólo el trío sabe lo que está pasando¿verdad? Ya veremos cómo llevan entre cuatro el enigma. Espero volver a verte, BSS!
Nuria: Bienvenida! Gracias por todo lo que dices, es gente como tú que manda esos reviews por la que se hacen los fics. Gracias otra vez y muchos BSS!
Mircalla Karnstein: Qué sorpresa! Me alegra verte aquí. ¿No vas a continuar con El secreto de Horus? Síguelo, mujer, que a mí me gustaba. ¿Leíste el fic entero? Muchas gracias por el rr y por lo que dices en él, sin esas palabras yo andaría perdida :D! BSS!
