¡OS APRECIO MUCHO, PERO CREO QUE OS VOY A DEMANDAR POR APLASTAMIENTO PSICOLOGICO! (si es que eso existe, que no lo sé)
¡99 REVIEWS!. ¿SABEIS LAS GANAS QUE TENGO DE LLEGAR A LOS 100 Y NO ME DEJAIS!
Aunque creo que le diré a mi abogado que no se pase mucho… jo¡99 reviews! Si lo pienso, es capicúa, un número muy mono, y que si no es por vosotros y vosotras no hubiera llegado ni a 5. Sí, se lo diré. Puede que eso os rebaje la cadena bastante…
17. Una mañana muuuuuy larga
Harry caminaba a paso muy decidido hacia la sala común de Gryffindor, donde esperaba encontrar a Ron y Hermione. Acababa de abandonar la torrecilla del despacho de Dumbledore con una idea muy clara y única en su mente, todavía podía oír la voz de Remus Lupin en su cabeza:
-Estate alerta. Si tuvieses noticia de alguien desconocido, búscame de inmediato¿de acuerdo? No esperes a nada.- y más tarde.-Para eso estoy aquí, espero poder desentrañar este asunto cuanto antes.
Harry apretó los ojos al cerrarlos y agitó ligeramente su cabeza, pero la expresión de Lupin mientras decía aquello no desaparecía.
Entró en la sala tras dar la contraseña y encontró sólo a Hermione realizando las complicadas tareas de Encantamientos. En la habitación únicamente había dos niños de primero jugando al snap explosivo, afuera se tenía uno de los días que pronto el invierno extinguiría. Ron bajó en ese instante de la escalera de los chicos con un libro en la mano, lo dejó en la mesa y se acercó a Harry.
-¿Qué te ha pasado? No traes buena cara…- se sentaron ambos enfrente de Hermione, que había levantado la vista.
-Lupin lo sabe todo acerca de Carli y el otro tío. Lo único que le queda es averiguar que tengo una carta suya llena de cosas extrañas para ponerle la guinda y venga a hacerme trocitos. Qué mal todo, él estaba tan preocupado…
-Pero¿cómo¿Cómo lo sabe?- inquirió Hermione exaltada. Ron también parecía interesado.
-No lo sé, dijo que habían sido muchas casualidades… -respondió vagamente.- Lo que quiero deciros es que tenemos que hacer caso de la carta y averiguar ya lo que quiere decir. He pensado dejar pasar un par de días, para no levantar sospechas, y mostrarle la carta a Lupin y Dumbledore. ¿Os parece?
-Creo que es una muy buena decisión.- Ron asintió.
-De acuerdo, pues subo un momento a buscarla.- Harry así lo hizo, trajo consigo los tres escritos que había recibido. Lo volvieron a leer.
"Aquél que venció a la Tinieblas irá adonde él no existió, uno capaz de crear Historia, cambiar destinos y unir Universos. Semejante a una gota del río que se hace nacer al originar a sus ascendientes, pues es similar a él, confundible con él y se dará la vida. Del mismo modo el nogal crea a la nuez, símil a lo que ella y su madre fueron. Así Maat se restablecerá. Que no yerre su misión, de él dependen sucesos, porque dejará de habitar la Tierra y terminar con el Mal del mundo."
-Veamos, lo que de primeras yo sé es que "adonde no existí" tiene que ser el pasado, porque yo no existía cuando no había nacido, eso suena lógico.
-¿Lo sabías¿Y no lo dijiste?- se sorprendió Ron.
-Se me vino a la mente y luego lo olvidé.
-¡Ay, Harry, cómo vas a ir al pasado!- se angustió Hermione.- Eso parece siniestro.
-Oid¿y no podía ser que se refiera a cuando estuviste en el pasado hace una semana? Ya has ido una vez.
-Sí, es verdad. Pero entonces esto... - Harry parpadeó pensativo.- ¿Qué tengo que hacer? A partir de ahí no entiendo nada.
-Pásamelo.- pidió Hermione. Se detuvo a escudriñar el papel.- Veamos, Maat es una diosa del antiguo imperio egipcio, simbolizaba la verdad, la justicia y el orden cósmico, se referirá a esto último, supongo. Quizá venga de esa época. Parece, además, que tienes una especie de misión y que si te equivocas, "dejarás de habitar la Tierra". No sé vosotros, pero eso del final no me suena muy reconfortante.
-Entonces, si el orden cósmico o lo que sea que sea la Maat esa, no se restablece… ¿Qué pasará?
-Imagina. Eso del orden cósmico suena a algo del mismo valor y fragilidad de la porcelana china. Y uno siempre se la carga, y mucho, cuando rompe la porcelana china.
-"De él dependen sucesos…" Tiene que hablar del futuro, de lo que Harry aún está por hacer. Claro, si muriese, no podría hacer nada…
-Sí, porque creo que el Mal del mundo al que derrotar es Voldemort.- hizo notar Harry. Ron se estremeció más que de costumbre y Hermione tembló ligeramente.
-Pero, pero ¿tú crees que tiene algo que ver con todo esto? No con los dos desconocidos, sino con este mensaje.
Tras una breve espera, sólo obtuvieron la única respuesta, de todas las posibles, que los dejaría intranquilos:
-Yo qué sé.
Las cientos de hipótesis que lanzaron posteriormente con las frases referentes a la gota de río y al nogal dieron fuera de la diana, pero los muchachos se sentían entusiasmados por descubrir el nuevo misterio, ciertamente más tangible que los que habían tenido de un tiempo a aquella parte. No podían, sin embargo, olvidar la peliaguda y severa cara que mostraba el escrito. Uno no se sentía seguro con aquella amenaza de muerte tan repleta de eufemismo.
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Más tarde, con las nucas, las sienes y los occipitales de las cabezas agotados y derretidos, Harry, Ron y Hermione tuvieron que abandonar el comecocos cuando Ginny apareció repentinamente por el retrato de la Señora Gorda, cerca de la una de la tarde.
-¡Ginny¿Qué haces aquí?
-He tenido que volverme. Corren rumores odiosos por Hogsmeade y yo no podía ya más.
-¿Rumores?- repitió Harry.
-Sí, sobre Ron.- soltó ella acercándose al sillón más cercano a la mesa. Parecía cansada. Los niños que se entretenían al snap explosivo empezaron a recoger su juego.- En fin, no sé, decían que Ron había gritado algo a alguien…
-Vo-voy a la biblioteca a buscar más sobre los encantamientos modeladores.- farfulló Ron mientras se levantaba de manera torpe y salía de la sala común.
-Mejor que vaya con él.- aseguró Hermione siguiéndole la pista.
-No sé qué voy a hacer con mi hermano.- comentó Ginny viendo desaparecer a la chica.
-¿Qué?
-Harry, sé perfectamente lo que ha pasado en el pueblo. Me he hecho la loca. Le gritó a Kimerlei Adams¿a que sí?
-Sí, bueno, algo así. –respondió con cautela.
-¿Qué haría en su compañía?- preguntó de nuevo para sí misma.- Esa chica no es muy de fiar.
-Eso quisiera saber yo.- dijo Harry también para sí mismo, pensativo. Seguía sin aceptar del todo la explicación de Ron. Al volver a la realidad, informó rápidamente.- Voy a la biblioteca también a hacer esos ejercicios. Nos vemos después, Ginny.
-Hasta luego.- despidió ella mientras Harry iba camino de salir de la habitación.
Encontró a Ron y Hermione en la puerta de la sala de los libros, parecían hablar confidencialmente. Harry sabía que Ron no había salido precisamente para estudiar.
-¿Qué pasa? Ron¿estás bien?
-A escala de mi estado físico, perfectamente; pero del otro bienestar me desentiendo.- repuso levantando la vista a su compañero.
-He pensado que podríamos ver si encontramos algo en la biblioteca, ya que estamos aquí.
-Por probar… -Harry fue a abrir la puerta, pero descubrió que estaba cerrada.- Oh… me parece que la señora Pince se ha tomado un día libre. Esto está con la llave echada.
-Vamos al patio, quiero comprobar si esta sensación va a ser permanente o si con el aire se me pasa.- dijo Ron medio bromeando. Salieron a la fresca brisa que corría y fueron a sentarse en un lado apartado, donde no había mucha gente.
-Y en concreto¿cuál esa sensación que tienes?- le preguntó Harry interesado. Ron se lo pensó su tiempo mientras que hacía un murmullo continuo.
-Pues me siento… ridículo por haber gritado en medio de la plaza más concurrida de Hogsmeade… idiota por ver a Kim Adams y decirle lo que le dije, porque hay que ver hasta dónde me meto… avergonzado porque mi hermana lo sabe… en conclusión, me siento la suela pisoteada de Hogwarts…. ¿sigo?
-No, está bien así.- Harry le dio un par de palmadas en la espalda.
-¿Qué más da lo que hayas hecho? No tiene ninguna importancia.- aseguró Hermione.
-Y al que le importe, le metes un puñetazo.
De Ron sonó una pequeña risa. Estaba más animado.
En ese momento, volvieron los tres la vista hacia el Bosque Prohibido, por cuya linde aparecía Hagrid formando gran ruido. Les pareció que iba cojeando e instantáneamente fueron a ver si se encontraba bien. Algunos chicos cercanos miraron al guardabosques preocupados, pero no se movieron.
-Hagrid¿qué te pasa?- chilló Hermione.
-¿Ha sido Grawp otra vez?- apuntó Harry dejando que su enorme amigo se apoyara levemente en él.
-No, ha sido culpa mía. Vamos a pasar a mi casa… -respondió él en tono agotado. A parte del cojeo, apretaba su gigantesca mano en la cadera y le sangraba la nariz. Presentaba todo tipo de cicatrices por el resto de la cara del año anterior. Una vez en la cabaña, Hagrid se sentó en su sillón estirando la pierna y levantó la cabeza para frenar su hemorragia nasal.
Hermione lo asistió mientras Ron le levantaba con permiso la pernera del pantalón. Harry le preguntó:
-¿Qué ha ocurrido¿No ha sido Grawp entonces?
-No le ha quedado otro remedio, de verdad. Está muy hambriento y eso le enfurece, sino está muy tranquilo, ya se ha acostumbrado a esto. Tendría que haberle llevado su comida hace dos días, es lógico que…
-Pero¿qué tienes aquí?- se escandalizó Ron al ver la pierna de Hagrid. Ésta, a partir de poco más abajo de la rodilla, estaba completamente morada, como cualquier otra cosa de ese color.
-No es grave, ya me ha pasado antes. Sólo es un golpe, de aquí a dos días desaparece.
-¿Estás seguro?- la voz de Harry no sonaba a credulidad.
-Sí. Y ahora sería bueno que os fueseis de aquí, yo me encuentro bien.
Quiso ponerse en pie, disimuló el dolor de la pierna y apartando a Hermione, pues la nariz no sangraba ya, empezó a empujarlos fuera de su cabaña. Los tres muchachos se resistieron.
-Tengo que volver a darle a Grawp su comida, sólo así estará en paz. Pobrecito, qué descuido el mío…
-Hagrid, puedes regresar peor de cómo estás ahora.
-Voy a ir con su comida, no me hará nada.- ellos no se movieron.- Es mi responsabilidad¡y vosotros no tenéis porqué meteros! Está solo en el bosque todo el día, sin nadie que esté con él y aun así ya tiene mucho auto control, yo debo seguir enseñándolo y no me lo vais a impedir.- sentenció con una nota de lástima pero con una voz predominantemente autoritaria. Había dejado de intentar echar al trío.
-Ni queremos.- probó Hermione con suavidad.- Pero nos preocupas mucho. Déjanos quedarnos aquí hasta que vuelvas y veamos que estás bien, por favor.
Nada pudo hacer Hagrid contra los ruegos de sus jóvenes amigos y acabó accediendo a la petición. Les ofreció unos periódicos atrasados para su entretenimiento, les dio permiso para hacer té si les daba el antojo y se marchó muy deprisa.
-Cada vez me angustia más. ¿Qué tendrá en la cabeza?- se dijo Hermione sentándose en el sillón extra-grande que había ocupado Hagrid. Harry y Ron la imitaron mientras resoplaban.
-¿Creéis que Grawp será más sociable de verdad?
-Puede que a Hagrid finalmente le haya cogido más afecto, pero no creo que vaya a ser igual con cualquier otro ser viviente.
-En junio recordaba tu nombre.- comentó Harry.
-No me lo recuerdes, que se me eriza todo el vello.
Nadie añadió nada más. Ron se levantó al rato y propuso hacer té, porque se encontraba muy aburrido. Los otros dos aceptaron y Hermione comenzó a hurgar entre los diarios algo que la interesara. Harry no hizo nada y pensó en aquella extraña profecía. ¿Tendría que volver al pasado; cómo lo haría¿A qué, en concreto? Repentinamente y sin dejarle más en sus pensamientos, Hermione arrojó una revista al otro lado de la mesa en la que reposaban las ediciones de El Profeta, con una mueca.
-¿Qué?- le preguntó Harry.
-No sé qué hace Hagrid con ese ejemplar de El Quisquilloso, no lo quiero ni ver.
Después de que en ella hubiera aparecido el relato de Harry sobre la vuelta de Voldemort, la revista del padre de Luna había comenzado una buena racha que poco a poco (la gente había pensado que más cosas aparte de aquella podían ser verdad) desaparecía al ver sus nuevos lectores que todos sus artículos volvían a ser locuras y tonterías. Hasta Hermione había dejado de criticarla cuando se hablaba de ella durante ese tiempo.
Harry la cogió y vio sus titulares.
-Yo te lo puedo decir. Aquí pone: "Entrevista especial: Bestias incomprendidas"; "Las sirenas buscan el poder"; "Quintapeds, la humanización del monstruo" y "Leyendas en torno a…"
-Esa revista no ha cambiado nada.- comentó Ron echando en vasos los tés mientras reía.
-Pues yo la voy a hojear, a ver qué pone.- dijo Harry resuelto y cogiéndola. Ron puso los vasos en la mesa y cada uno agarró uno.
Harry pasó páginas, dio el primer sorbo con normalidad, pasó más páginas, dio otro sorbo y volvió los ojos de nuevo a la revista. No habiéndolo bebido, se atragantó y por no escupirlo desagradablemente por toda la casa de Hagrid, se lo metió en el cuerpo a trompicones. Señaló la revista mientras se golpeaba el pecho e intentó articular:
-Drear… Drear… es el caso de Drear. Drear es una isla…
-Es lo que entendimos en la torre de Astronomía¿qué pone ahí?
-¿Oísteis Drear y no me contasteis ese detalle? Yo sé muy bien lo que es Drear, venía en el libro de tercero, "Animales fantásticos y dónde encontrarlos". Es donde viven los quintapeds.
-¿Qué tiene que ver con…?- Harry no completó la pregunta.
-Parece que mucho. Es un asunto de Dumbledore porque es del Ministerio también, tiene relación con Misty por lo que oyó Harry en la biblioteca y los "incógnita" la conocen, pero ni idea de si el primero sabe algo de los últimos, aunque si se esconden de todo el mundo no puede ser…
-Lee el artículo, Harry, a ver si dice algo más de Drear.- instó Ron.
Se aclaró la garganta y comenzó la lectura:
"Quintaped: la humanización del monstruo
Todos hemos oído hablar alguna vez del quintaped: una horrible bestia peluda de cinco patas, similar a una araña y sin nariz, calificada con seis equis (digamos, un sobresaliente) en peligrosidad por el Ministerio de Magia. Su especie habita sola en la inmarcada isla de Drear, en el mar de Escocia. Se sabe que en la Antigüedad, magos dementes o locos viajaron a esta isla, pero sólo se le volvió a ver el pelo a uno de ellos, Nicholas Benson, quien con 72 años tuvo la idea de regresar con una cría de quintaped que dio paso a uno de los mayores problemas en su Historia al Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas. A lo largo de los siglos han ido apareciendo diversas teorías y leyendas (véanse distintos números de esta editorial, 10, 30 y 45) sobre la sociabilidad y costumbres de estos animales, en torno a su pavorosa leyenda, declarándolas nulas con sospechosa insistencia. Para el hombre de pie continúan en la lista de asesinos voraces de carne humana y en su papel de sembradores del pánico en las almas inocentes de nuestros niños.
PERO…. ¿ES ESO CIERTO?
Recientemente, se han ido teniendo noticias de que esa aterradora imagen del quintaped, por otro nombre Hairy MacBoon, puede desaparecer para dar paso a la de un triste ser humano encerrado en el cuerpo de una bestia."
-¡Eso es absurdo!- interrumpió Hermione son poder contenerse.- ¡No tiene ni pies ni cabeza!
"El Ministerio de Magia se halla inmerso en investigaciones encaminadas a comprender a estos seres y descubrir si son aptos para la convivencia fuera de su hogar natal, Drear, debido a que estos especímenes han dado indicios de poseer humanidad. El departamento de la Entrada en Vigor de la Ley Mágica, presidido por el Wizengamot, se encuentra en arduas deliberaciones sobre el asunto que no tardarán en ver la luz. Estén alerta, dentro de un breve espacio de tiempo, podría ser que su vecino apareciera con pelo castaño rojizo por todo el cuerpo y cinco patas, con un sombrero y podando alegremente el seto de su jardín"
Harry concluyó en tono extrañado lo último. Ron se reía.
-Lo que os he dicho: una sarta de bobadas.- repitió Hermione molesta.
-No te enfades tanto, al menos es una bobada entretenida. Además, suena más creíble que aquél que hablaba de Fudge sobornando con miles de galeones que le forjaban los duendes de Gringotts a cada familia maga para las próximas elecciones. –recordó Ron.- Y que con lo que le sobrara, iba a fabricarse un bombín todo de oro.
-Ese bicho no puede tener humanidad porque se comería a sí mismo. Quiero decir que adora la carne humana por encima de todo.- se explicó ella.- Y eso de Nicholas Benson es mentira, se demostró 134 años más tarde que esa información fue producida por su mujer en una alucinación, porque se había tomado una sustancia extraña.
Ron asintió dándole la razón por no bregar más, agarró El Profeta de la semana anterior y comenzó a hacer el crucigrama.
La lectura de periódicos fue una mala opción para pasar el rato, pues todas sus páginas si no hablaban de coacciones, asesinatos o ajusticiamientos, no hablaban de la verdad. Los tiempos duros que los de la generación de Harry habían oído nombrar desde la primera infancia se habían instalado en su realidad cotidiana; pero parecía que Hogwarts estaría eternamente a salvo, por lo que sus estudiantes respiraban más tranquilamente entre sus fuertes y gruesas paredes mientras temían por la vida de quienes se quedaban fuera.
Hagrid volvió más tarde, únicamente con otro golpe en la cara, pero no quiso que los niños que quedaran más tiempo, cosa que no consiguió.
-No pienso irme hasta haberte mirado bien eso.- atacaba Hermione.
-Yo me curé los rasguños que me hizo el año pasado y tampoco eres enfermera, Hermione.- rebatió Hagrid poniéndose un filete de carne verde en el rostro, que había estado en un plato en otra mesa con papel de El Profeta por encima.
-Pues se me ocurre algo mejor que ponerte un trozo de carne de un verde enfermizo.- Hermione quiso acercar sus manos a su cara, Harry y Ron se levantaron.
-Quiero que me dejéis. ¡No os queréis ir, no os vayáis! Pero estaos quietos.- gritó Hagrid nervioso, agitando los brazos como espantando moscas. Luego dio un golpe en la mesa y todos se callaron. El filete resbaló por su cara y cayó al suelo. Tranquilamente, Hagrid lo recogió y se lo puso de nuevo por el otro lado. Hermione hizo ademán de replicar contra aquello, pero no dijo nada.- Perdonadme, a veces soy un poco bruto. Pero sí que quiero que dejéis el tema de Grawp en mis manos. Es mi hermano, nadie va a cuidarlo mejor que yo y eso incluye lo que me haga. Y ahora, marchaos a comer, ya pasan de la hora.- señaló un reloj de su chimenea. Después su herida.- Yo iré cuando esto pare un poco.
-Te esperamos.
-Está bien, vosotros ganáis, pero en diez minutos os vais si aún no estoy listo.
Los chicos asintieron. Ron se atrevió a romper la tensión:
-Hagrid¿cómo es que tienes tantos periódicos viejos?
-Bueno, con todo lo que está ocurriendo, quiero estar bien enterado de todo por… ya sabéis… -tanteó con la cabeza en una seña significativa. Había recuperado su tono afable.- Aunque ya va siendo momento de tirarlos, sí.
-¿Y la revista de El Quisquilloso¿También la tienes por… ya sabes…?- inquirió Harry con el mismo movimiento de Hagrid.
-No, claro que no.- respondió él rápido.- Tiene, tiene otras cosas interesantes para mí. Tampoco es mía, se la dejó el profesor Lupin cuando estuvo aquí hace unos días, tengo que devolvérsela.
-¿Otras cosas interesantes aparte de qué?- siguió Hermione perspicaz. La loncha verde cayó de repente y de nuevo al suelo. Hagrid quiso volver a ponérsela con tozudez, nervioso otra vez.
-¡Hagrid, no voy a dejar que te pongas eso en la cara, dámelo!- exclamó la chica sin poder reprimirse.
-¡Que no! Venga, ya han pasado diez minutos, iros de aquí.- y los empujó exitosamente de su cabaña en dos segundos. La puerta se cerró suavemente, pero los pasos del interior sonaron muy fuertes.
-¿Nadie le ha dicho nunca lo que es un germen¿O quintillones concentrados en un pedazo enano de carne?- habló Ron.
-¿Habéis visto cómo se ha puesto con El Quisquilloso? Eso ha sido algo.- razonó Harry.
-Seguro que tenía la revista por el artículo de los quintapeds.
-Es verdad. Yo creo que eso señala que el caso de Drear está relacionado con los quintapeds¿no? Y que además, lo llevan Lupin y Hagrid, entre otros posibles.
-Misty debe ser una especie de protectora o científica de los quintapeds, o algo así, en cualquier caso se interesa por ellos, pero ¿qué protección necesitarían esos bichos si están tan tranquilos en su isla y nadie quiere acercarse a ellos?- expuso Hermione.
-¿Y si tienen la revista porque hay algo interesante o cierto en ella?- preguntó Ron.
-Por ahí no paso. Por favor, es El Quisquilloso. Desde luego, será por otra cosa.- zanjó Hermione mostrando la mano en señal de stop. Harry fue a replicar pero la chica se le adelantó.- ¿Qué oíste sobre ellos en la chimenea de la biblioteca, Harry?
-Ya no recuerdo mucho… necesitaban ayuda y se la estaba dando el Ministerio y Dumbledore pensaba que lo iban a hacer muy mal… no sé qué más.
-A estas alturas quizás habría que decírselo a alguien. A Lupin, mejor. Los de la torre de Astronomía saben algo y eso puede no ser bueno.
-Pero volvemos a saber más de lo que deberíamos. En teoría, todo tendría que sonarnos a chino.- replicó Ron.
-Bueno, da igual, olvidad lo que he dicho.
Y poco a poco regresaron al castillo para comer, todos los de primero, segundo y otros que no habían ido a Hogsmeade ya estaban en sus asientos. Ellos se acomodaron también y procuraron olvidarlo todo durante, al menos, el momento en que llenasen sus estómagos.
Ya pensarían mejor las cosas después.
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Bueno, aquí tendría que decir algo que no haya dicho arriba.
Uhm, veamos, no le recomiendo a nadie que vuelva al colegio… se pasa mal, sigue siendo un rollo y sigue teniendo aspecto de cárcel.
¡Ah, otra cosa! Resulta que me dio por ahí, jejeje, y me asocié con FinnFisshu88 (gran persona, escritora incomparable y una larga continuación de etc) y juntas creamos cierta historia llamada "Cómo colar a dos locas en Hogwarts". Quizás no se note, pero las dos locas somos nosotras mismas. Como tales hacemos mucho el loco y prometemos no aburriros del todo.
La dirección no me sale, pero su número es 2590426, o si no, la encontraréis entre mis ff favoritos.
LIBRO DE VISITAS-------------------------- REVIEWS
Helen Black Potter: Lo que es tardar, no he tardado mucho¿no? Más gusto me da a mí contar conque me leas. Muchos BSS!
Elementh Reload: Holaaa! Bueno, como salvo cuatro palabras, el review era por La Orden del Fénix, no te digo nada más que es para mí un gusto subirte esos caps. En cuanto éste esté subido, pondré otro de lo tuyo. Saludos!
FinnFisshu88: Buff… ¿y a ti que te digo? Porque con los demás lo tengo más fácil, pero contigo… Ahora mismo te acabo de dejar en el messenger. Menuda conversación la nuestra… ¿qué te queda pensar de la gente, cuando hay quien te ha hecho cosas así? Bueno, enterremos las miserias de nuestra vida…
Espero que te parezca buena la publicidad de nuestro fic, yo creo que tira a buena. Recuérdame que te hable de un concurso de los Story-Weavers, (a cuyo concurso de verano presenté Mi gran dios Sirius¿lo has leído?), sobre historias originales que a lo mejor te interesa.
Pobrecito mío, Harry, lo llego a poner con Cho y me demanda el personaje, jejeje ;) Muchos BSS y nos vemos mi mañana, tu hoy! (¿Has visto qué poético? ;9)
Ginny84: HOLAA! De la clavícula ya estoy bien, sólo me falta estar un mes sin hacer gimnasia y ya se me pasa, jejejeje. De Lupin, aún nada, pero yo creo que muchos secretos ya no guarda. BSS para ti!
Nuria: Continuación realizada! Ojalá tu interés siga ahí. BSS!
RL-P
30-09-05
