Capítulo dos.
Confianza.
Kai se levanto temprano como de costumbre esa mañana, y se dirijo a la cosina para preparar algo para el desayuno. Pero de pronto recordó que eso no se encontraba entre los entrenamientos de la abadía...
'seguramente Ray sabrá preparar algo...' pensó, y fue a la habitación para despertarlo.
"Kai? Eres tu?"
"si Ray..." Kai aún se preguntaba si la noche anterior habría sido un sueño...
"no tienes frío?"
"nah..." pero muy tarde... a Ray lo que le importaba en ese momento no era el estado climático sino tener a Kai a su lado. De modo que tiró de su remera y lo acostó junto a él.
"aquí hace más calor..."
"entonces quítate esto." Dijo Ray, e intentó desprenderle el pantalón a Kai.
"¡Que haces?"
"no puedo?"
"no... si... hazlo." Ray le confirmó a Kai que lo de anoche no había sido un sueño, había sido absolutamente real. Ray se encontraba en bóxer, y ninguno de los dos tenía remera.
Las manos de Ray acariciaban suavemente el torso de Kai, y este sin querer pasaba sus manos por la cadera del chino.
Ray intentó bajar la mano a entrepierna de su lider, pero la mano de Kai la detuvo.
"eh... lo... lo siento"
"no... esta bien... solo que..."
Tyson se levantó, y se dirigió a la cocina esperando que allí se encontraran sus compañeros de equipo. Max lo siguió.
"Kai? Ray?" preguntó este al ver que nadie estaba dentro.
"tal vez se acostaron tarde Tyson... pienso que los ruidos que escuchamos anoche eran ellos..."
"voy a despertarlos... ya sabes como es Kai, no le gusta levantarse tarde..."
"de acuerdo, yo veré que hago para desayunar..."
Tyson se dirigió a la habitación de Kai y Ray... pero al intentar abrir la puerta se dio cuenta que estaba trabada. 'que raro...' pensó Tyson 'nunca cierran la puerta así...'
"Kai! Ray! Están bien!" llamó.
Escucharon el picaporte de la puerta y un brusco movimiento de parte de Kai provocó que la mano de Ray se deslizara por la entrepierna del ruso.
La respiración de Kai aumentó con rapidez, y al ver que el otro no podía, Ray contestó al llamado... "enseguida vamos, Tyson..."
"Kai, tranquilo, todo está bien..."
"dame desu..." -(no.. no...)-
"no voy a hacerte daño, por nada Kai, te amo, todo esta bien..."
"hai...hai..." la respiración de Kai fue disminuyendo su velocidad, y cuando pudo respirar con normalidad, un leve tono rojizo inundó sus mejillas.
"está bien Kai, no tienes por qué avergonzarte... conozco tu historia, y se que... no debí tocarte... lo siento..."
"no... está bien... solo... tengo miedo..."
"nada va a pasarte, Kai... puedes estar seguro."
"gracias..."
"que opinas, vamos con los demás?"
"si... claro."
Ambos se cambiaron la ropa y caminaron a la cocina. Allí Tyson y Max ya tenían el desayuno preparado y estaban sentados en la mesa esperándolos.
"gracias chicos." Dijo Ray, al ver que los desayunos de él y de Kai ya se encontraban listos.
"jm."
"ah, ya veo que estaban bien." Dijo Tyson.
"por que lo dices?" pregunto Kai.
"por la actitud presumida de siempre, Kai."
"jm."
Tras algunas risas desayunaron y fueron al salón de práctica, donde pasaron casi todo el día divirtiéndose más que entrenando... a excepción de Kai, que negaba estar divirtiéndose diciendo que siempre había que estar preparado, por lo tanto estaba entrenando no jugando.
Al caer la noche, Kai se quedó afuera un rato, antes de entrar en la casa, mirando el cielo y pensando en Ray... era increíble que después de todo lo que había vivido, terminara amando a alguien... pero por qué a otro chico y no a una chica como era esperado? Sabía dónde se encontraba esa respuesta... pero no quería recordarla... sus lecciones en la abadía demostraban que las mujeres no eran útiles, que al no servir para luchar y no poder desarrollar tanta fuerza como los hombres, eran inútiles... pero de esto Kai no se quería acordar, porque cada vez que recordaba esas palabras lo recordaba a él pronunciándolas... enseñándolas... y también lo recordaba... castigando a quienes no las seguían...
Kai suspiró cansado. Habían practicado casi todo el día... no porque se acercaba un torneo, sino por diversión... porque el Beyblade en definitiva era... un juego.
Sintió como un brazo se apoyaba en su espalda, y supo inmediatamente que era Ray...
Besó al chino en la mejilla suavemente, y le susurró 'gracias' al oído. Él si que sabía como tratar a alguien...
