La Melodía de la Luna

Capitulo 6: Pelea en el claro.

-¿Q... q... quien eres tu?- pregunto Ronald asustado.

-Durante mi infancia supe mucho de ti, fuiste su mejor amigo en este mundo y por eso ahora creo que solo tu puedes ayudarle.

-¿Ayudarle?... ¿de quien hablas?

-Cristóbal, el te necesita.

-¿Cristóbal¿sabes donde esta Cristóbal? Dímelo.

-El se encuentra en mi mundo, un lugar muy lejano que te será difícil de comprender.

-¿De que estas hablando, no se ni siquiera porque debería hablar contigo, parece que estas loco.

-¡Loco es aquel que no quiere ver la verdad frente a sus ojos¡Mientras hablamos, él y Yadira están en gran peligro para salvarnos a todos nosotros del hechicero oscuro¡

-¿Yadira también?

De repente la conversación se vio interrumpida por unos extraños ruidos tras unos matorrales.

-Son ellos.

Dijo el misterioso joven, Ronald no comprendía a que se refería, entonces el misterioso extraño saco de su cinto una alargada y afilada aguja que lanzo a los matorrales tan rápido como le fue posible, entonces desde los matorrales se escucho un extraño gemido de dolor como de algún animal, lo siguiente que Ronald vio fueron unas cuantas luces blancas provenientes del lugar, las luces salieron rápidamente de su escondite revelaron su verdadera forma.

Las luces no eran mas que los ojos de unas extrañas criaturas de color gris oscuro, vestían un enorme collar verde que cubría su pecho, sus brazos eran tan largos que sus enormes manos casi topaban el suelo, sus piernas no eran muy largas pero si eran enormes sus pies, aparte del collar vestían unas enormes garras de metal que llevaban en sus manos. Los monstruos miraron a Ronald quien se quedo frió de susto al ver estas extrañas criaturas similares a extraterrestres, luego voltearon hacia el extraño, al verlo detalladamente sus ojos se tornaron rojos y se lanzaron en picada contra el con sus afiladas garras de acero dispuestos a hacerlo pedazos.

Ronald corrió a tomar refugio tras un árbol mientras una feroz batalla se vivía en el claro, las criaturas eran tres en total, una estaba muy mal herida debido al anterior ataque del extraño y le era difícil moverse a diferencia de sus otros dos ágiles compañeros quienes rodearon al extraño, pero el resulto ser mas rápido y de un gran salto hacia atrás se libro de sus agresores, entonces saco de su cinto una filosa daga y le corto el cuello a la criatura herida, esta, en lugar de sangrar y caer muerta, se convirtió en humo negro que desapareció en el aire dejando impactado a Ronald quien no se atrevió a salir de su escondite.

El extraño volvió a meter la mano en su bolsillo como sacando algo pero Ronald no logro ver lo que era, era como si hubiera metido su mano y no hubiera sacado nada pero cuando otra de las criaturas se arrojo contra el rápidamente lo rodeo con sus brazos y luego los estiro, en ese momento la cabeza de la criatura se desprendió de su cuerpo como si hubiera sido cortada y se volvió humo negro al igual que el primero, al parecer el extraño lo había hecho con un hilo con un fino y resistente hilo.

Solo una criatura quedaba y al parecer era mucho mas lista que las otras dos, corrió rápidamente en círculos alrededor del extraño, era como si varias criaturas lo rodearan, de repente una filosa garra salió de las múltiples criaturas hiriendo su brazo izquierdo, Ronald se asusto por un momento hasta que vio que el extraño podía seguir luchando.

De hecho el extraño se veía calmado, se había quedado quieto en el centro con los ojos cerrados, como si se concentrara en algo, entonces los abrió y dio un salto.

-¡Fuego de Dyn¡

Grito el extraño estando en el aire, entonces junto sus manos y de ellas salió disparado un extraño rayo rojo que impacto directamente a la criatura dejándola gravemente herida tirada en el suelo, la criatura no murió y trato de escapar, entonces el extraño saco de su cinto un extraño aparato como cadena con una afilada punta de acero en un extremo, presionando un gatillo la punta salió disparada y se incrusto en el cuerpo de la criatura matándola en el instante.

-¿Qué rayos fue todo eso?- pregunto Ronald saliendo de su refugio una vez pasado el peligro.

-Ellos ya están aquí... escúchame atentamente.

Continuara...