La Melodía de la Luna Capitulo 11: Mas que roca.

-¡Uff¡Uff!...¿Sabes, Link?...si esa Impa es tan grandiosa... porque no nos dejo frente a la aldea de los gorons con una de esas bombitas de humo.

-¡Vamos Cristóbal, te has quejado todo el camino.

-Creo que deberíamos parar, en verdad se ve cansado- interrumpió Navi.

-¡Que alegría, la única que me entiende es tu hada!

-Bueno, bueno, descansemos bajo ese árbol.

La montaña a la que debían llegar los tres niños se encontraba a cuatro horas a pie de distancia desde la aldea Kakariko. Cristóbal se encontraba muy exhausto pues, a diferencia de Link, no acostumbraba caminar por tanto tiempo aun estando en excelente condición física.

-Tomemos unos jugos- dijo Cristóbal sacando tres botellas de jugo de naranja de su mochila, al ver que Navi no podía levantar la botella, dejo un poco de jugo en la tapa y se lo dejo en el suelo, el hada quedo feliz.

-¡Que rico!- dijo Link al dar un sorbo- pero apresúrate en descansar, no quiero perder un día entero en este lugar sin llegar a la aldea de los gorons.

-Vale, vale... pero estoy cansado, en realidad me gustaría tener un medio de transporte en este momento... perdóname por no ser un niño salvaje que vivió toda su vida en el bosque, además olvidas que soy yo el que quiere terminar este estúpido viaje lo mas pronto posible.

-Es verdad, pero yo quiero saber como es un goron.

-¿Jamás has visto uno?-pregunto Navi sacando su cabeza de la tapa con jugo.

-Solo se que son como de piedra- le respondió Link.

-¿De piedra?...jamás vi algo así en el videojuego- les comento Cristóbal.

-Debe ser fantástico ver uno de cerca- dijo Link mirando al cielo.

-Talvez... pero lo que yo no quiero ver de cerca es el interior de esa montaña humeante- le dijo Cristóbal señalando el inmenso volcán al que se dirigían.

-Relájate, no creo que debamos, prácticamente, meternos a ese volcán- le aseguro Link- solo le vamos a pedir el Rubí a los gorons en nombre del rey de Hyrule y listo.

-A si... a propósito¿tienes idea de como se llama el rey de Hyrule?

-¿El papá de Zelda, no tengo la mas mínima idea.

-Como se ve que son ignorantes- les recrimino Navi- el rey de Hyrule se llama Daphnes Nohansen Hyrule.

-Vaya¿Y como aprendiste eso Navi?- le pregunto Cristóbal.

-Me lo dijeron los Bombers- le respondió ella.

-A si, los niños que te raptaron- le dijo Link.

-No me raptaron... me querían hacer su líder.

-Como sea¡Hey Link¿partimos ya?

-Seguro¡en marcha!

Tras una caminata de media hora llegaron a los pies de la montaña en donde vieron un cartel que indicaba su nombre "Montaña de la Muerte", los atemorizo un poco pero Link les dio animo para seguir, "Que nombre tan acogedor" pensó Cristóbal.

Comenzaron a adentrarse en la montaña hasta que se toparon con un risco bastante empinado.

-Bien, al parecer debemos escalar esta parte- dijo Link sin darle importancia.

-¿Qué ocurre Cristóbal¿Te dan miedo las alturas?- le pregunto Navi al verlo tan mirando la montaña un poco pensativo.

-No, no es eso, ya he subido montañas así muchas veces, solo pensaba en Yadira... supongo que me dieron ganas de verla.

-¡Animo Cristóbal!- grito Link- Seguro que Zelda cumplirá su promesa de encontrarla.

Los muchachos comenzaron el ascenso mientras Navi volaba alrededor de ellos, en realidad no era muy difícil escalarla con todos los peñascos sobresalientes, no se necesitaba ser un gran escalador para subir por esta poco empinada montaña que los llevaría hasta la ciudad de los gorons, el problema es que después de unos momentos ocurrió algo muy extraño.

-Que extraño- exclamo Cristóbal.

-¿Qué ocurre?

-Esta roca... su base esta algo suave.

De repente la roca donde estaba Cristóbal comenzó a moverse y a retorcerse con el encima hasta que una de las rocas se volteo revelando ojos, boca y nariz, y comenzó a moverse revelando sus brazos y piernas, era un verdadero ser compuesto de roca o algo parecido.

-¿Quiénes son ustedes?- les pregunto, pero Cristóbal, después de un grito de muerte escalo a toda velocidad junto a Link asustado.

-¿Lo conoces?- le pregunto Link.

-No, ese no salía en el juego- le respondió el asustado Cristóbal.

-No tengan miedo- les dijo el pequeño ser de piedra- parecen bebitos¿acaso nunca han visto un goron?

-¿Tu eres un goron!

-Claro que si, mi nombre es Adelein, soy un goron estudiante de magia negra.

-¿Qué estabas haciendo allí dormido?- le pregunto Cristóbal ya menos asustado.

-Te lo respondería pero mejor subamos, es muy difícil mantener una conversación montados en este risco, mejor subamos, sin embargo Link se sujeto mal y cayo cerro abajo cayendo de cabeza.

Afortunadamente no le paso nada grave mas que un chichon, abrio los ojos y Cristobal y el goron lo miraban preocupados.

-¿Estas bien?- pregunto Cristobal.

-Si, solo me duele el chichon.

-Que bueno que tienes la cabeza dura, jeje- romeo Navi.

-Subamos de una vez- dijo el goron.

Cuando finalmente llegaron a la cima notaron que Adelein era un muchacho goron, de unos 7 años pero un poco mas grande que Link o Cristóbal. Adelein les contó que a el le gustaba dormir montado en las paredes pues así se mimetizaba y nadie lo molestaba mientras que Link y Cristóbal le contaron que la princesa Zelda los había enviado hasta la ciudad de los gorons, Adelein ofreció encantado llevarlos hasta allá.

-¿Así que son enviados de la familia real? Esperábamos su visita.

-¿Por qué?

-Pues estamos en un gran problema en la Ciudad Goron, un grupo de dodongos, unas criaturas con apariencia de dinosaurios, han atacado la caverna de donde sacamos nuestro alimento y estamos pasando por una hambruna terrible.

-¿Dodongos? Yo los conozco- exclamo Cristóbal- son unas criaturas como dinosaurios, son enormes y muy resistentes, difícilmente se les puede vencer con una espada, lo mas efectivos es meterles una bomba por la boca, al menos así los mato en el juego.

-Entiendo- dijo Link mientras que Adelein quedo con un signo de interrogación enorme sobre su cabeza- Es una historia muy larga- le respondió Link sonriendo al confuso goron- Pero dime, así que te gusta la magia negra.

-Así es, pienso que en muchos aspectos la magia negra supera a la blanca y desde muy niño me e interesado en ella.

-¡Un momento!- reclamo Navi- Las hadas usamos magia blanca y no es para nada limitada.

-¿Así¿acaso con su magia pueden revivir personas?

-... no, pero podemos curar a la gente para que no muera.

-Su método de curación es muy lento y pocas veces funciona cuando la persona esta muy lastimada.

-Grrrr- gruño Navi enojada- De cualquier forma la magia negra siempre tiene efectos secundarios.

-Chicos no peleen- trato de detenerlos Cristóbal.

-Tienes razón- siguió Adelein- no vale la pena pelearse por algo tan estúpido, además ya estamos llegando y todos sabemos que la magia negra es superior.

Ante esta declaración Link agarro a Navi y le cerro la boca para que no siguiera discutiendo.

Luego de caminar durante unos minutos se hizo completamente de noche y el grupo llego a la entrada de una caverna que estaba cubierta por una cortina roja.

-¿Aquí es tu aldea?- le pregunto Cristóbal a Adelein.

-Claro que si, pero no es una aldea, les presento la Ciudad Goron- tras decir esto levanto la cortina dejando ver una inmensa caverna con varios pisos bajo tierra, en ella habían locales parecidos a los del mercado, gorons comprando, pequeños gorons jugaban a las carreras haciéndose bolita y poniéndose a rodar, en todos lados era diversión, a pesar de los difíciles momentos que pasaban.

-Disculpa¿tu conoces una joya llamada Rubí Goron? es que necesitamos encontrarla- le dijo Cristóbal a Adelein.

-¿El Rubí Goron?... claro que lo conozco...pero será difícil que ustedes lo obtengan, verán, con esto de la hambruna, nuestro líder Darunia, se a encerrado en su habitación junto con el rubí por temor a que alguno de nosotros se lo quisiera comer.

-Entonces debemos hablar con el- dijo Link- ¿donde esta su habitación.

-En el ultimo piso, debemos bajas por las escaleras, síganme.

Adelein guió a los jóvenes a través de varios pasadizos en donde habían escaleras, todo estaba hecho de roca, puesto a que esto era una caverna, en el camino Link, Cristóbal y Navi vieron de cerca muchos gorons mas algunos los quedaron mirando sorprendidos, otros los saludaban y algunos los miraban con desprecio.

Link vio tambien a un perro y a un gato, aparte de varios animales, se acerco al perro y para acariciarlo tras la oreja.

-Gracias, se siente mu bien- dijo el perro para sorpresa de Link quien quedo impresionado.

-¿Que...¿Los perros hablan?- pregunto Link.

-Si, pero solo dicen tonterias- comento el gato junto a ellos.

Link no supo que hacer y decidio volver con Cristobal y Adelein rapidamente.

-¿Que te pasa?- le pregunto Cristobal al verlo- te vez agitado.

-Na... nada, jeje.

Finalmente, luego de bajar cuatro pisos, llegaron a la planta baja en donde solamente había una tienda de armas y una gran puerta cerrada. Adelein les indico que allí es donde vivía el líder de los gorons, el gran rey Darunia.

-No hay forma de que esto se pueda abrir- dijo Link mirando la gran puerta.

-Pero ¿que no recuerdas, Link?- le dijo Navi- debes tocar la melodía que Impa te enseño con tu ocarina.

Link recordó las palabras de Impa y saco su ocarina para tocar la melodía. Los ojos de todos los habitantes de la ciudad giraron hacia el para saber de donde provenía esas dulces notas que lograba con su ocarina. Finalmente la melodía llego a su fin, Los muchachos se quedaron de pie frente a la puerta para ver que ocurría.

Entonces, la pesada puerta comenzó a levantarse dejando el acceso libre hacia el interior, pero antes de que pudieran entrar un gran goron salió corriendo de la caverna gritando "Su majestad, su majestad" , pero se detuvo al ver solo un par de niños, un hada y Adelein.

-¿Que clase de broma pesada es esta?- pregunto el goron molesto- Tras oír esa canción esperaba encontrar al rey Daphnes, pero solo veo a unos chiquillos y su mascota hada- al oír esto Navi gruño.

-Representamos al rey en cierta forma, señor- le dijo Link- uno de sus emisarios nos enseño esta canción con el propósito de venir a pedirle el Rubí Goron que usted posee.

-¿Y porque el mismo rey no vino en persona a pedírmelo?

-Comprenderá usted, gran líder goron, que los caminos no son del todo seguros, con esos monstruos y criaturas, las praderas no son seguras para el rey de Hyrule- le respondió Cristóbal intentando simpatizarle para que les entregara el rubí lo mas pronto posible.

-Bueno, eso es cierto, pero al menos tendrán una carta o alguna nota del rey o de algún miembro de la familia real que me autorice entregarles tan valiosa joya- Cristóbal no supo que responderle.

-Pues...

-Si, señor, tenemos esto- interrumpió Link mostrando una carta rosada que guardaba- es una carta escrita de puño y letra de la princesa Zelda, hija del rey Daphnes, supongo que es prueba suficiente.

-Pues, me convencieron muchachos, pasen y les daré el rubí.

Los cuatros siguieron a Darunia hasta el interior de su habitación, que no era tan glamorosa por cierto, y allí el saco el preciado rubí de atrás de una gran estatua.

-Este es el Rubí Goron- les dijo Darunia mientras se lo entregaba a Cristóbal- asegúrense de que el rey lo reciba.

-Por supuesto- le respondió este mientras lo guardaba- bueno, gracias por todo, vamonos Link.

-Si, espero que pronto solucionen sus problemas con los dodongos.

-Que las diosas así lo quieran, hemos enviado a un escuadrón de guerreros goron a la caverna para ver si pueden solucionar la situación pero solo uno de ellos regreso.

-Eso me recuerda- interrumpió Adelein- mi padre fue junto con ellos¿ya regreso?

-Lamento decirte esto pero al parecer el aun sigue adentro, el goron que regreso esta muy malherido, antes de perder la conciencia nos dijo que fueron atacados por un gran numero de dodongos, cuando parecían tenerlo todo bajo control apareció un dodongo gigante y los ataco, la caverna comenzó a colapsar y todos se separaron.

-¿Un dodongo gigante?- dijo Adelein asustado- ¿Y mi padre sigue allí¡Debo ayudarlo!

-¡No, Adelein, espera!- Darunia trato de detener al muchacho pero el uso su magia para desaparecer, al igual que Impa lo hizo anteriormente, posiblemente con el objetivo de ir a la caverna.

-¡Tenemos que ayudarlo!- dijo Link- ¿Dónde esta esa caverna?

-No puedo dejar que vayan, ustedes son emisarios del rey y deben llevarle el rubí sanos y salvos.

-Olvídalo Link- dijo Cristóbal- Vi una caverna al llegar aquí, seguro es esa, vamos- los chicos salieron corriendo y Darunia tampoco pudo detenerlos.

-¿Es que ya nadie le hace caso a sus ancianos lideres?

Los chicos corrieron hasta la caverna junto a la Ciudad Goron.

-Esa debe ser la caverna- dijo Navi.

-Y esos deben ser los dodongos- dijo Cristóbal al ver a unas extrañas criaturas con apariencia de dinosaurio entrando a la caverna.

-Vamos Cristóbal- le animo Link- tu eres el único que sabe como derrotarlos no puedes retroceder ahora.

Al entrar a la caverna el aspecto era lúgubre, estaba llena con ríos de lava, además el lugar entero se veía derrumbado, claro indicio de que había sido el escenario de una enorme batalla. Para desgracia de los muchachos habían cientos de cadáveres tanto de gorons como de unos pocos dodongos, guerreros gorons que lucharon con todas sus fuerzas hasta el final por el bien de la ciudad.

-¿Estará aquí el padre de Adelein?- pregunto Navi.

-Si estuviera aquí seguro Adelein estaría llorando junto a su cuerpo- respondió Cristóbal- Debe haberse adentrado en la caverna para encontrarlo, pero hacia donde, no veo ningún otro lugar a donde ir.

-Yo si veo uno, Cristóbal- dijo Link señalando lo que parecía ser el cráneo de algún enorme animal prehistórico que estaba justo frente a ellos con la mandíbula completamente abierta como invitándolos a entrar, justo dentro de la boca se encontraba una especie de pasaje.

-Increíble- dijo Cristóbal lleno de asombro- esa cosa debe tener unos cien cincuenta metros de altura, es la única ruta existente entre todo este escombro.

Los muchachos avanzaron hasta llegar al final del camino, pero corrían tan rápido que no notaron el enorme agujero que había por lo que cayeron irremediablemente por el enorme túnel que los llevo varios metros bajo tierra mientras gritaban sin parar. Estuvieron a punto de caer a una enorme piscina de lava pero Link clavo su espada en la pared para sujetarse y tomo la mano de Cristóbal para salvarlo, luego saltaron hasta tierra firme a un costado de la piscina circular, desde allí lograron ver a Adelein. El joven goron estaba teniendo un mortal encuentro con un gigantesco dodongo.

-Vamos a ayudarlo- Link y Cristóbal corrieron hasta el pero una manada de dodongos comunes emergió desde la lava y los rodeo.

-Yo me encargo- Cristóbal saco de la maleta plateada una formula gris y se la arrojo a los dodongos haciéndolos explotar y volar por los aires despejando el camino.

-Eso fue asombroso- felicito Link a Cristóbal.

Rápidamente los chicos llegaron con Adelein.

-¡Esa cosa asesino a mi padre!- les dijo Adelein llorando- ¡Yo me encargare de destruirlo!

Pero el estar frente al dodongo no parecía la mejor manera de vencerlo pues en cualquier momento podría atacarlos, de repente un dodongo común apareció para ayudar al gigante, entonces Link tuvo la idea mas loca de su vida, agarro rápida y fuertemente a Cristóbal y Adelein de la mano y corrió con ellos a toda velocidad hacia el dodongo normal, al llegar a el rápidamente los sentó sobre su lomo y el al frente, el dodongo trato de quitárselos de encima corriendo de un lado a otro pero no podía y Link podía controlarlo, con algo de dificultad pero mientras no se detuviera todo estaba bien.

-¿Podrías tratar de controlar esta cosa mejor?- reclamo Cristóbal que trataba de mezclar dos formulas grises.

-Lo hago lo mejor que puedo- respondió Link.

-¡Cuidado!- advirtió Adelein al ver que el dodongo gigante se dirigía hacia ellos a toda velocidad con intenciones de aplastarlos, rápidamente Link se quito de su camino girando la cabeza del dodongo que montaba, Cristóbal casi se cae debido a la brusca maniobra pero Adelein logro sujetarlo, aun así el dodongo gigante no dejaba de atacar con llamaradas y poderosas envestidas que Link apenas esquivaba.

-Si seguimos así no lograremos mucho- advirtió el chico de verde.

-Demonios- se quejo Cristóbal- se me cayo una de las formulas, mezclando estas dos grises habría aumentado su poder con una explosión tan grande que acabaría con el dodongo gigante y si trato de sacar una ahora seguro terminare dejando caer todas debido a los movimientos de este dodongo.

-¿Necesitas aumentar su poder?- pregunto Adelein- Yo puedo hacerlo, solo dame la que tienes en tu mano.

Cristóbal le entrego la formula a Adelein, entonces el se concentro y la hechizo con su magia aumentando su poder.

-¡Esto es por mi padre!

Adelein lanzo la formula directo al hocico del dodongo gigante causando una increíble explosión dentro de su estomago la cual termino destrozándolo completamente, los muchachos se alejaron a toda velocidad hasta que el dodongo que montaban se convirtió en piedra y posteriormente se desvaneció como humo morado, lo mismo paso con los demás dodongos, una vez destruido su líder todos comenzaron a morir dejando la caverna limpia de dodongos nuevamente.

Ya estaba anocheciendo nuevamente, pese a la alegría que se debía vivir por la liberación de la caverna, única fuente de alimento goron, el ambiente era desolador, muchos gorons fueron victimas de los terribles dodongos, entre ellos el padre de un dolido Adelein, quien no quiso quedarse para los funerales, la tristeza era tan grande que decidió bajar a la aldea Kakariko pensar como hacia siempre.

Link, Cristóbal y Navi se quedaron vieron el ritual goron del adiós que los goron realizan en cada funeral en honor a los fallecidos.

-Lamento no haber llegado antes- se disculpo Link.

-Esto no es su culpa- le dijo Darunia- Ustedes ya nos ayudaron suficiente.

-¡Así que ustedes se deshicieron de los dodongos de mi abuelo!- de repente una voz se escucho desde lo alto, era Kai.

-¿Quién eres tu!- pregunto Cristóbal- ¿Tu eres el causante de esto!

-Mi nombre es Kai Dragmire, nieto de Ganondorf Dragmire o como ustedes lo conocen, Ganon.

-¿Nieto de Ganon?... ¡Tu trajiste a los dodongos a esta caverna, confiesa!- le grito Link.

-Yo cumpliré con la voluntad de mi abuelo y no permitiré que tu, Cristóbal Araya, o alguien mas de la descendencia de Mario el guerrero Hylian lo vuelva a derrotar, esta vez Hyrule será consumido por la oscuridad como debió suceder hace 50 años.

-¿Mi abuelo?- dijo Cristóbal confundido- Como... ¿de que me conoce¿qué tiene que ver mi abuelo en todo esto...

-¡Solo dices tonterías!- Link desenfundo su espada y trago de subir hasta Kai pero el joven gerudo saco su lanza y disparo una esfera de energía morada obligando a Link a retroceder.

-No soy un asesino- dijo Kai- pero por mi abuelo me convertiré en uno así que les aconsejo que se rindan y se larguen, cesen en su búsqueda de las Joyas sagradas, este es solo el inicio de los desastres en Hyrule.

Tras decir esto Kai desapareció entre las montañas dejando a Cristóbal y a Link con mas de una duda, pero con la certeza de que si no querían que hallaran las joyas era porque con ellas podrían vencerlos y no debían detenerse hasta encontrarlas todas y volver con Zelda.

Continuara...