Capitulo 15: Seguridad, un nuevo ataque de los Timewarps.
-La verdad de que... de que te quiero tanto, amorcito- respondió Link tratando de calmar el ambiente pero sin lograr quitar la mirada de enfado del rostro de Mario.
-Ustedes están en algo raro- dijo Amalia al ver a su abuelo pero luego se calmo y no le dio importancia- Link, acompáñame a la tienda, este celular me salió malo y lo voy a devolver.
-Por supuesto- dijo Link abriendo la puerta.
-Que no se te olvide lo que te dije- le recordó Mario al rubio hylian antes de que saliera junto a su novia.
-¿Qué te dijo?- le pregunto Amalia a Link una vez fuera.
-Pues... me ofreció trabajo en su granja pero yo no quise.
-Pero eso seria fantástico, te vería todos los días, yo creo que ni siquiera trabajarías.
-Por ahora no quiero cambiarme de trabajo, me costo mucho conseguir el que tengo.
-Bueno, si tú lo dices... oye, una carrera hasta la tienda.
-¡Oye, espera!
-No, ella no es Luna¿cómo se te ocurre Radames?, esta muchacha se llama Zelda.
-¿Zelda?
Amanda tuvo que explicarle al confundido e ilusionado muchacho que solo se trataba de un leve parecido físico entre la difunta Luna y la presente Zelda.
-Será mejor que me vaya- dijo Zelda.
-Espera- Radames la tomo de la mano intentando detenerla para conversar pero debido a los perfectos reflejos de Zelda ella rápidamente lo agarro a el por el brazo y lo dio vuelta dejándolo tirado de espaldas en el suelo.
-Pe... perdona, no me di cuenta- trato de disculparse Zelda pues no había sido su intención lastimar al joven de ninguna manera. Y al verlo en el suelo rápidamente le ayudo a levantarse.
-Descuida- dijo Radames levantándose y sonriendo un poco para evitar hacerla sentir culpable.
Al verlo en buen estado Zelda salió rápidamente de la casa para no volver sin embargo para su sorpresa la casa estaba rodeada de Timewarps, habían regresado por ella y la tenían rodeada con el único objetivo de eliminarla.
-Zelda, espera- Radames salió corriendo medio adolorido de la casa y la vio detenida en medio del jardín- ¿qué miras?
En ese momento una de las criaturas se lanzo hacia Zelda, la ágil rubia rápidamente empujo a Radames fuera del peligro y le propino una patada a la criatura eliminándola en el acto pero las demás no se quedaron tranquilas y atacaron rápidamente a la rubia quien tuvo que hacerles frente sola con sus propias manos.
-¿Qué es eso, dios mío?- exclamo Amanda al salir y ver a Radames tirado en el suelo mientras veía impresionado la batalla de Zelda contra esos extraños seres.
Zelda se manejaba muy bien y en el principio lograba hacerles frente propinándole a las criaturas poderosas patadas y evadiendo sus ataques pero de la nada los monstruos seguían apareciendo de la nada, de repente uno de ellos agarro a Zelda por su rubio cabello inmovilizándola.
-¡Zelda!- Radames se levanto rápidamente y le propino un puñetazo en el duro rostro a la criatura logrando que soltara el rubio cabello de Zelda quien se puso en acción eliminando mas Timewarps esta vez ayudada por Radames.
De repente un Timewarp se arrojo con furia contra la rubia pero estallo en el aire, al mirar a la ventana vieron a Amanda con una enorme escopeta en sus manos eliminando a los monstruos.
Con Amanda y Radames ayudándola Zelda se sintió segura, como si combatiera junto a Link como tantas batallas que tuvo junto a el en Hyrule. Radames era un excelente compañero en la batalla, no tenia muy buena técnica pero con su fuerza podía derribar a un Timewarp de un golpe, fuerza adquirida debido a toda una vida trabajando como carpintero en el pueblo.
De repente uno de las criaturas alzo su mano como una poderosa cuchilla y se la incrusto en una pierna a Zelda dejándola muy herida. Radames se lanzo contra la criatura pero al verlo venir esta se alejo de Zelda rápidamente. El joven carpintero protegió a Zelda abrazándola impidiendo que los Timewarps pudieran tocarla o lastimarla y como no tenían la menor intención de lastimar a Radames buscaron la forma de atacar a la rubia invasora del tiempo pero les fue imposible y sin mas desaparecieron sin dejar rastro.
En ese momento Zelda se sintió tan segura en los brazos de Radames que quiso que ese momento nunca acabara, solo había un hombre que abrazándola la había hecho sentir así antes y ya no estaba a su lado, solo el dolor en su pierna la hizo salir de su estado de felicidad y volver a la realidad.
-No te preocupes, Zelda- le dijo Radames mientras la cargaba hacia la casa- Vas a estar bien.
-Rápido, llévala a la habitación de Luna- dijo Amanda indicándole el camino- Voy a buscar unas toallas y agua caliente, tenemos que curar esa herida.
Mientras Amanda curaba su herida y Radames vigilaba por si esos monstruos regresaban, Zelda se sentía segura, solo quería abandonarlos de una vez, se sentía incomoda pero ellos le brindaban una seguridad que solo dos personas le habían dado en su vida, su atenta niñera Impa y su primer amor Link.
Continuara...
