Capitulo 19: Del Cielo al Infierno.
Estaba oscureciendo en las verdes praderas de Hyrule, el sol ya emitía sus últimos rayos de sol para este día mientras un despreocupado Talon barría la entrada del rancho, una actividad poco usual en el, cuando a lo lejos divisa lo que parece ser una enorme caravana de carretas que trae especies de todas las razas.
-Allá esta el rancho Lonlon- dijo Impa- ¿Seguro que nos recibirán?
-Son buenas personas- aseguro Link- además aun debemos regresarles a Epona.
Después de esto volteo a ver a Cristóbal quien seguía sentado junto a Yadira quien yacía recostada en una de las carretas con la vista hacia la pared simulando estar dormida, mas desearía estarlo y no volver a despertar ni tener que vivir la realidad que ahora deberá enfrentar.
-¿Aun no despierta?- le pregunto Link al preocupado Cristóbal.
-Esta bien... debe estar cansada- respondió Cristóbal sonriendo- Me gustaría saber por lo que tuvo que pasar para llegar hasta allá y que es lo que quiere ese ser Vaati con ella.
-Seguro lo averiguaremos pronto, no te preocupes, ya estamos llegando al rancho.
Finalmente la caravana llegaba hasta el rancho ante la mirada impresionada de Talon quien no supo que decir.
-¿Qué ocurre papi?- pregunto la alegre Malon mientras salía del rancho junto a su tío Ingo, hermano de Talon, mas su expresión de alegría cambio a sorpresa cuando se vio frente a mas de cuarenta carretas que contenían al ejercito zora y al ejercito goron.
-Supongo que hay mucho que explicar- dijo Link sonriendo mientras se acercaba a los tres montado sobre Epona- Espero que me recuerden.
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Mientras tanto, Amalia debía preparar su maletas, pues era la feliz ganadora del concurso de belleza y ahora debía viajar a Italia para las finales internacionales contra las mas hermosas participantes de todo el mundo.
Mientras buscaba y guardaba sus cosas también miraba con cariño las de su hermano, el que esperaba volver a ver pronto, no pudo evitar que una lagrima rodara por su mejilla al recordarlo con sus juguetes, su ropa, todas sus pertenencias.
-¿Melancólica?- la voz de Link quien entraba a la habitación la sacaba de sus pensamientos y la volvía en si.
-Solo... recordaba al enano- dijo limpiándose las lagrimas- Ojala aparezca pronto.
-Seguro que aparecerá.
-Sabes... no se si deba irme, con esto de que el Cristóbal este desaparecido junto a esa niña y la enfermedad del abuelo... no creo tener ganas de demostrar mi belleza en un país donde no conoceré a nadie.
-¿Estas segura?
-No lo se... ya no se ni lo que quiero- dijo abrazando al joven hylian.
-Yo se lo que quiero, y se lo que tu hermano hubiera querido, ambos querríamos que no abandones tu sueño, se que te has esforzado al máximo para llegar hasta donde estas, incluso tu abuelo seguramente no desea que por su causa abandones algo por lo que has luchado tanto tiempo.
-Link... ¿de donde vienes que siempre sabes como animarme?
De repente, Amalia, aun abrazada a Link, divisa en el baúl de juguetes de Cristóbal un cartucho de videojuego que le trajo unos recuerdos.
-Zelda- dijo en voz alta sorprendiendo a Link
-¿Qué dices?
-Este juego... se llama Zelda, fue el ultimo juego que vi a Cristóbal jugar en la casa en Santiago, no recuerdo como se llama su personaje principal pero me recuerda a alguien.
-Mejor concentrémonos en... lo hermosa que te veras en el certamen en Italia- dijo Link tratando de cambiar de tema.
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Mientras, Zelda ya lograba dar unos cuantos pasos por la casa de Amanda con la ayuda de un bastón que Romildo le trajo como regalo.
-Que bien, Zeldita ya puede caminar- se alegro Romildo al ver a la bella rubia dar unos cuantos pasos.
-Lo mejor es que no se esfuerce- dijo Amanda mientras servia la cena acompañada solo de Romildo y Zelda.
-Creo que muy pronto podré irme y dejarlos tranquilos- se alegro Zelda.
-No, Zeldita- se entristeció Romildo- Yo no quiero que te vayas.
-Romildo, usted tiene que respetar la decisión de Zelda- le reprocho Amanda.
-Pero yo no quiero que se vaya- dijo Romildo abrazando a Zelda- Ella es como mi hermanita.
-Pero yo no soy tu hermana, Romildo, metetelo en la cabeza bien, yo soy Zelda, no Luna.
-Pero... – Romildo casi rompe a llorar pero mejor decidió irse corriendo a su habitación a pasar su pena.
-Este... yo creo que me excedí- dijo Zelda disculpándose- Mejor voy a hablar con el.
-No... no te preocupes, el tiene que entender eso, es solo que no lo había visto tan feliz desde hace tanto... ahora entiendo que fue por ti que Romildo volvió a sonreír- dijo Amanda caminando hasta la habitación de Romildo para calmar al apenado muchacho.
-¿Dónde están todos? – pregunto Sofanor entrando a la casa con un ramo de rosas blancas en la mano.
-La señora Amanda esta con Romildo... es que el se puso triste cuando le dije que me marchare cuando pueda caminar.
-¿En serio?... pues, entiendo, tu tienes que hacer tu vida, el pequeño Romildo deberá entender... a veces me pregunto si ese niño va a madurar algún día.
-¿Y esas rosas?- pregunto Zelda viendo el hermoso ramo.
-¿Estas?... son, son para Amanda.- dijo algo sonrojado.
-¡Oh!... puede dejarlas en la mesa.
-Esta bien... vaya, parece se disponían a cenar.
-Seguro que a la señora Amanda no le molestara su presencia.
-¿En serio?, en ese caso- Sofanor se sentó a la mesa como si aun fuera el dueño de casa- Tu puedes acompañarme si quieres.
-Claro- Zelda camino con dificultad hasta la mesa y se sentó en un extremo- Disculpe pero... pensé que usted había abandonado a la señora Amanda con una amante.
-Veo que lo sabes... fue unos meses después de que muriera Luna, conocí a una mujer llamada Ulda y supongo que llegue a quererla tanto como a Amanda.
-¿Dónde esta ella?
-Ulda murió... ocurrió hace cinco meses, se le detecto un cáncer de mamas que se ramifico por todo el cuerpo... no hubo manera de salvarla.
-Cuanto lo siento.
-Ulda era una buena mujer, aunque algo solitaria... a veces suelo pensar que el destino la puso frente a mi solo para acompañarla en sus últimos momentos.
-¿Por qué se enamoro de Ulda?
-No lo se... solo se que quería alejarme de todos cuando murió Luna y Ulda me acogió, supongo que quería encontrar a algún culpable y la única persona que se me vino a la cabeza fue Amanda... ahora se que en realidad solo estaba enojado conmigo mismo, por no haber podido salvar a mi pequeña- dijo Sofanor antes de ocultar su rostro entre sus manos con sus codos apoyados a la mesa, Zelda supo que había tocado un tema muy delicado y quiso cambiar de tema rápidamente.
-Eh... ¿por qué no prueba la crema de almejas de la señora Amanda? Esta deliciosa- dijo ofreciéndole un poco a Sofanor, el la miro y sonrió al recordar a su hija tal como el joven Romildo recordaba a su hermana.
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-Lo que dicen es difícil de creer- dijo Ingo tras escuchar lo ocurrido por Impa- ¿Además quien es esta joven? – dijo señalando a la joven maga que acompañaba a Joruji.
-Ops... perdón, mi nombre es Jael, mucho gusto- sonrió la muchacha pelirroja.
-Entonces lo que tratan de decir es que un ser llamado Ganondorf tomo por la fuerza el trono y un espectro llamado Vaati desea ser revivido para destruir Hyrule- dijo Talon sacando conclusiones.
-En efecto- afirmó Joruji- necesitamos encontrar una manera de vencerlo.
-¿Pero como?... no tenemos ninguna pista- se lamento Zelda.
-Creo que podemos encontrar ayuda- dijo Impa algo pensativa- el Libro de Mudora.
-¿El libro de Mudora?- pregunto Joruji- Aquel libro en el que se cuentan las profecías de Hyrule y se dice que fue escrito por las mismas diosas.
-Así es, ese Libro se encuentra en un estante especial en la biblioteca del castillo, en sus paginas podríamos encontrar todo lo relacionado con Vaati.
-Debemos encontrar la manera de derrotar a Vaati- dijo Link- porque de Ganon me encargo yo- dijo blandiendo la grandiosa Espada Maestra.
-¿Están diciendo que se aventuraran a volver al castillo?- exclamo Malon- Pero ahora esta bajo el control de ese ser... Ganondorf, seria muy peligroso.
-¡Yadira!- exclamo Cristóbal al verla de pie junto a el- ¿Despertaste?¿Estas bien?
-Estoy bien...
-Yadira- Cristóbal abrazo fuerte a su amiga mientras lloraba, finalmente volvía a tenerla a su lado.
-Mucho gusto Yadira, mi nombre es Impa- le saludo respetuosa la guerrera sheikah.
-Yo soy Zelda la princesa de este hermoso reino.
-Mi nombre es Joruji- le saludo el guerrero con una reverencia.
-Hola, pequeña, mi nombre es Jael.
Acto seguido se presentaron Link, Malon, Ingo, Talon y Navi, también Adelein y Ruto aunque esta ultima de muy mala manera al ver como su amado Cristóbal trataba cariñosamente a esta muchacha.
-Es un placer conocerlos a todos- sonrió Yadira.
-Yadira, perdona que sea repentina pero ¿cómo llego Vaati a tenerte en su poder?- le pregunto Impa.
-Pues el me lo contó todo, aprovecho el momento en que yo y Cristóbal estábamos en el tubo espacio temporal que une la Tierra con Hyrule además del Reino Oscuro, donde el habita, el provoco que yo y Cristóbal nos separáramos y de esa forma me llevo hasta el Templo y con la magia que posee en el reino Oscuro separo mi cuerpo de mi alma, la única forma de que volviera en mi era que las puertas secretas del Templo del Tiempo se abrieran para activar la Espada Maestra, entonces yo, hechizada por Vaati, quitaría la espada y destruiría el sello que lo retiene en el Reino Oscuro.
-¿Separo tu cuerpo de tu alma? Pero eso significa que estuviste...
-Muerta- interrumpió Yadira a Link- Supongo que esa es la palabra correcta para lo que el me hizo.
-Pobre Yadira... debes haber terminado en un horrible lugar infernal- dijo Cristóbal abrazándola.
-Si, quien sabe que clase de horrible lugar te dejo ese ser- agrego Link.
-Que bueno que los muchachos lograron sacarte de allí- dijo Impa.
-Si... – dijo Yadira soltándose de Cristóbal- Ustedes me trajeron, yo estaba... yo estaba en un infierno... yo, no puedo pensar demasiado de cómo era eso pero se sentía como que el mundo me había abandonado allí y de pronto ustedes... hicieron lo que hicieron.
-Fue Cristóbal- dijo Link- el no ceso de buscarte.
-Entonces... tu hiciste eso- dijo mientras Cristóbal le sonrió- y el mundo regreso precipitadamente... gracias- dijo mirándolos a todos- Ustedes me devolvieron el mundo, no saben lo que significa para mi. Y debería haberlo dicho antes.
-De nada- Dijo Cristóbal sin lograr contener las lagrimas y abrazándola.
-Bienvenida a Hyrule, Yadira- siguió Link también abrazándola.
-Si mañana van al castillo- dijo Malon- Pueden pasar aquí la noche, preparare sus habitaciones y algo de comida.
-Que muchacha mas servicial- dijo Link dejando a Zelda un poco molesta.
-Yo también puedo cocinar- dijo la princesa y partió a la cocina junto a Malon.
-¿Adonde vas, Yadira?- le pregunto Cristóbal al verla salir de la casa.
-Solo... necesito tomar aire.
-¿Te acompaño?
-No... quiero estar sola un momento.
La niña salió del lugar, la salida del rancho estaba llena debido a que el ejercito zora y los gorons decidieron pasar allí la noche así que se dirigió a la parte trasera, era de noche, los caballos estaban en los establos así que se encontraba sola en el área donde pastaban los caballos. Miro a la luna que se alzaba brillante sobre el bello cielo estrellado que le recordaba a su hogar, de repente una sonrisa se dibujo en su rostro mientras se sentaba sobre la fina hierba.
-Me alegra que hayan podido con ese monstruo- dijo sorprendiendo al chico que la acechaba desde el tejado- Eres Kai... ¿verdad?
-¿Qué?...- el sorprendido muchacho bajo de un salto y se quedo junto a ella- ¿No estas abandonando una melosa escena allá adentro?
-Necesitaba estar sola.
-... Si ya sabes quien soy yo... supongo que también sabes quien eres ¿verdad? Mi abuelo me lo dijo.
-Esa cosa es tu abuelo- dijo Yadira mirando al cielo- Y yo solo soy un instrumento creado por las diosas de este mundo, sin familia, sin recuerdos, sin un lugar de nacimiento, una cosa capaz de traer la desgracia a este lugar en un abrir y cerrar de ojos... lo mejor es que hagas de una vez lo que viniste a hacer.
-¿Qué cosa?- pregunto Kai asombrado.
-Tu abuelo te pidió que me mataras ¿no?, su actual reino será amenazado si yo abro el sello que contiene a Vaati.
-No podría hacer eso... tu me salvaste allá en el Templo.
-No se si me alegra oír eso.
-... Yadi... niña¿estas bien?
-Estoy aquí... estoy bien- sonrio levemente Yadira algo triste.
-... oye, si estas... si estas sufriendo, o si necesitas algo, no importa lo que pase, puedo ayudarte.
-No puedes- dijo Yadira bajando la mirada.
-Bueno no he estado en una dimensión infernal pero si se una cosa o dos sobre el sufrimiento...
-Estaba feliz- le interrumpió Yadira- Cuando supe mi verdad quise dejar de existir, entonces Vaati separo mi alma y cuerpo... y donde sea que me haya dejado... estaba Feliz. En Paz y sabia que todos los que quiero estaban bien, lo sabia- Yadira alzo la mirada y prosiguió- El tiempo, no significaba nada, nada tenia forma... pero todavía era yo, y estaba abrigada y me sentía amada... y estaba terminada... completa. No entiendo de teología ni dimensiones... nada de eso en realidad, pero creo que estaba en el cielo.
Tras decir esto Kai la miro fijamente sin poder creerlo.
-Y ahora no- continuo Yadira- me arrancaron de allí, extraída... por mis amigos. Todo aquí es duro, brillante y violento. Todo lo que siento, todo lo que toco... este es el infierno. Nada mas seguir aquí un momento y el que le sigue a ese sabiendo lo que he perdido...
En ese momento Yadira dejo de hablar y se dio cuenta de todo lo que le dijo a Kai, decidió levantarse y volver a la casa.
-Ellos no pueden saberlo... nunca- fue lo que le pidió a Kai antes de dejarlo.
Continuara...
