Un nuevo amanecer
Capitulo 3. Dolor, mentira y lágrimas
El silencio le atormentaba. La soledad era insoportable, pero no habia remedio, las horas pasaban conforme todo ocurría. Desde que ella se habia ido a trabajar, no habia podido conciliar el sueño, y los recuerdos volvían a su mente inquieta. Sin tan solo alguien le diera su apoyo. Pero no, habían resuelto dejarle sola, y así no aumentar su dolor. Pero todo era peor. Hubiera preferido que su hermano la interrogara hasta el cansancio, que le reprochara su estupidez, que alguien hiciera algo para darse cuenta de su error. Pero no habia nadie. Se sentía totalmente incomprendida, y mas porque él no habia venido. No importaba que Herm la hubiese dejado sola, en parte la entendía al igual que su hermano. Pero él, él no la habia acompañado, él no la habia buscado. Se sentía sucia, ultrajada, incapaz de moverse. Su conciencia le recriminaba su estúpido acto y la enjuiciaba sin piedad. Lo único que necesitaba en ese momento era compresión. Necesitaba a alguien y ese alguien no estaba. Quizás aun no se enterara de lo que le habia pasado. Miro al techo y se sintió aun más culpable por pensar así. Su mejor amiga y su hermano se habían preocupado de ella y Herm la habia cuidado y ayudado. Y ella no hacia más que juzgarla como egoísta. Toda aquella situación le estaba atormentando. Su frustración la estaba llevando a límites inesperados.
- por que... – gimió la pelirroja y tomó su cabeza con sus manos – porque todo tenía que ser así... ahora todos corren peligro y yo no pude hacer nada para evitarlo...
De pronto se abrió la puerta de la casa y tres personas entraron en silencio. La pelirroja inmediatamente las reconoció. La persona que encabezaba el grupo encendió la luz de la sala y se dirigió a la pelirroja, que yacía en el suelo, mirándola, en una extraña posición. En la puerta estaban Lavender Brown y Harry Potter y al lado de la pelirroja, Hermione Granger. Los otros dos jóvenes se acercaron a ella y con ayuda de Herm la subieron al cómodo sofá.
- gin, que hacías allí? – preguntó Herm mirándola confundida – cuando me fui, estabas en mi habitación, durmiendo
- no he podido dormir – replicó la pelirroja de mal humor – la voz en mi cabeza no me ha dejado en paz
- voz en tu cabeza? Gin, segura que estas bien? – preguntó Lavender mirándola como si estuviera loca
- Lav, es natural, esta completamente choqueada – dijo Herm sentándose en un sillón más alejado de los chicos. Les apuntó los sillones para que se sentaran
- no crees que sería mejor llevarla a San Mungo, para que la examinen? – opinó Harry mientras se acercaba a Ginny y le acariciaba el pelo cariñosamente. La chica se tranquilizo de inmediato y se durmió al instante.
- creo que será lo mejor, asi nos aseguraremos que ese maldito no le hizo daño – replicó Lavender enfadada
- vamos – apremió Herm y salieron nuevamente de la casa, pero ahora con Ginny que levitaba frente a ellos
- Harry, será mejor que tu vayas con ella – opinó Lavender sonriéndole y guiñándole un ojo
- creo que si – dijo el moreno sonrojándose – asi ira mas segura...
Caminaba por un oscuro y largo pasillo, mientras le seguía de cerca. Estaba ansiosa por realizar una misión, ya que Lethar se habia encargado de no dejar que le dieran más obligaciones que realizar pociones. Estar encerrada en aquel salón era lo más terrible que le pudiera haber pasado. El repugnante olor de las mezclas, sus nauseabundos colores y sus desagradables texturas estaban por volverla loca.
Lethar se detuvo frente a una maciza puerta de roble y Helen estuvo a punto de chocar con él por ir pensando en tonterías. El hombre abrió la puerta con ligereza e invitó a pasar a la chica. Estaban en un elegante estudio, decorado de verde, aunque lucía bastante tétrico, poseía una belleza singular. Lethar siempre habia tenido buen gusto en aquellas cosas, pero era lo que menos le interesaba ahora.
- debes preguntarte porque te doy una misión ahora – habló el hombre sentado frente a ella, inclinado sobre su escritorio y mirándola fijamente.
- por supuesto, me habías mantenido anclada en aquel salón desde que terminé el entrenamiento – replicó la joven enojada
- era mucho mejor asi – opinó el hombre levantándose de su cómoda silla y caminando por la habitación – te habrás dado cuenta de que siempre he tratado de protegerte, pues eres como una hija para mí
- aunque asi me consideraras, tengo las mismas obligaciones que todos tus discípulos – reclamo Helen – y aun así, dejaste que ellos murieran y nunca los ayudaste!
- que nunca los ayude? Mande los refuerzos necesarios para acabar con la masacre, pues de no ser por eso, las perdidas hubiesen sido cuatro veces más! – defendió Lethar exasperado – y sabes acaso porque no quise enviarte a ti a ninguna misión?
- no podré saberlo si no me lo dices – dijo Helen altaneramente
- porque era a ti a quien buscaban – dijo el hombre mirándola burlón
- no puede ser, estas mintiendo – dijo la chica moviendo la cabeza de lado a lado – a la mujer a la cual buscaba el innombrable pudo haber sido cualquiera!
- pero eras tu – repuso Lethar mirándola aprensivamente – de no ser por nuestro espía, quizás nunca nos hubiésemos dado cuenta. Pero ahora que todo ha pasado, o por lo menos que ya no te buscan, voy a darte una importante misión
- y cual es – preguntó la chica aun un poco choqueada por la noticia
- debes buscar a tu hermana con ayuda de Draco y traerla aquí
- eres un estúpido, chiquillo – replicó la mujer mirándole con repulsión
- eres un traidor – repuso Lucius mirándolo con reproche
- que gusto en verte padre – replicó Draco con una mueca burlona – y te equivocas, no soy un traidor, pues tú que sirves a ese miserable de Voldemort, siendo él un sangre sucia te hace un traidor
- cállate – replico Bellatrix – no hables mal de él, nos ha ayudado mucho!
- cálmate Bellatrix! – objetó Narcisa mientras se dirigía a su hijo – estas bien Draco?
- claro madre, espero que tu también estés bien – dijo el joven mirándola con cariño, aunque solo un poco
- por supuesto que lo estoy hijo – agregó Narcisa y le dirigió una fría sonrisa – estoy muy feliz de que hayas regresado
- déjense ya de cursilerías – replicó un hombre desconocido, al parecer otro mortífago, que Draco no conocía
- no se suponía que esta era una reunión familiar? – preguntó el joven confundido
- lo era, pero algunos de nuestros compañeros decidieron venir a hacernos compañía, por si cierta persona venía – agregó otro hombre desde la oscuridad
- y veo que ha venido – agregó un hombre de voz fría y extrañamente aguda; lord Voldemort – quería pedirte amablemente que te unas a nuestro bando chico
- perdiendo habilidades Voldemort? – repuso Draco de forma burlona – tienes que rogarle a tus seguidores para que se te unan?
- claro que no, solo te lo pido porque te necesito – explicó el lord – tu tienes más afán de poder que cualquiera de estos perdedores, por eso, te ofrezco hacer una alianza para que compartamos el poder
- Jajaja – rió Draco burlonamente – compartir poder contigo? No te das cuenta de que busco un poder propio, sin tener que seguir las ordenes de nadie? Si no lo hubiese querido asi, me hubiese unido a tus filas hace años, para que me pisotearas como lo haces con todos tus seguidores
- eres muy orgulloso chico – observó el lord – pero tarde o temprano accederás
- si, claro, como digas – dijo Draco sin tomarle importancia – ahora, podemos resolver los asuntos de la familia?
Estaba en el hospital, dando vueltas y vueltas por el pasillo, esperando que dieran el diagnóstico de la chica. Pero el sanador aun no salía de la habitación de la pelirroja y él no hacía más que impacientarse
- Harry, me estas mareando – replicó un chico pelirrojo que estaba sentado en una de las sillas de la sala de espera
- porque no vamos a la cafetería para comer algo? – propuso Lavender, pues no habían comido nada desde el día anterior
- vayan ustedes, yo me quedare aquí esperando al sanador – dijo Harry y se sentó a esperar, con la vista fija en la puerta de la habitación de Ginny
- no quieres que te traigamos nada? – preguntó Herm mirándolo con preocupación
- no tengo hambre – dijo el moreno y los chicos fueron rumbo a la cafetería
- parece que esta muy preocupado por Ginny – dijo Ron que estaba un poco impaciente por saber de su hermana
- aun no has llamado a tu madre? – preguntó Lavender
- aun no lo he hecho, no quiero preocuparla aun más, aun esta muy dolida por lo de mi padre – respondió el pelirrojo poniéndose pálido y con la vista perdida
- tienes razón, es mejor que se entere cuando Ginny este mejor – afirmó Herm. Recordaba aun con tristeza esa horrible noche, en la cual murieron muchos magos por tratar de vencer a Voldemort, entre ellos el señor Weasley, lo que fue en vano, pues aun seguía sembrando el terror en el mundo mágico y en el muggle.
Llegaron a la cafetería del hospital y buscaron una mesa apartada. Estaban tomando un café, cuando por la puerta de la cafetería, entró Neville que venia con Parvati Patil. Vieron a los chicos y se acercaron a ellos.
- vinimos en cuanto pudimos – le dijeron los chicos a coro, mientras Neville movía una silla para él y Parvati.
- gracias por venir – dijo Herm – estamos esperando cualquier noticia por parte de Harry
- pobre Ginny, como estaba antes de venir aquí? – preguntó Parvati un poco preocupada
- estaba totalmente fuera de si, yo creo que no se acordaba ni de su nombre – dijo Lavender de forma bastante exagerada
- tanto asi? – preguntó Parvati sorprendida. Las chicas comenzaron a cotillear como siempre y los demás decidieron salir de allí.
Ron caminaba solo por los jardines del hospital y Herm caminaba junto a Neville de la mano
- por qué no vamos a ver a tus padres Nev? – preguntó la chica mirándolo cariñosamente
- esta bien, hace mucho que no lo visito – respondió el chico un poco contrariado
- no te avergüences de tus padres Nev – reprochó Herm mientras le acariciaba la mejilla – debes estar orgulloso de ellos
- claro que lo estoy Herm – dijo Neville mirándola tristemente – pero no me reconocen, me da vergüenza que no te los pueda presentar con normalidad, porque nunca llegaran a entender que tu eres mi novia ni mucho menos...
- me consideras tu... tu novia? – preguntó Herm un poco sorprendida por la respuesta del chico
- Eso creo – dijo Neville con las mejillas de un tono rosa – o acaso no somos nada?
- si tu me lo pides, yo estaría encantada de ser tu novia Nev – dijo Herm mirándolo tiernamente. Neville se acomodó la túnica y miro a la chica de ojos azules
- quieres ser mi novia Herm? – preguntó el chico aun más sonrojado
- por supuesto – respondió la chica y le dio un largo y tierno beso a SU novio
- vamos a ver a mis padres entonces? – preguntó el chico inseguro
- por supuesto – respondió ella sonriente
Salio rápidamente de aquel escondido sitio y se dirigió hacia el centro de la ciudad; el Londres muggle. Sin pensarlo dos veces se apareció junto a un gran basurero y caminó rumbo hacia el hospital de magos, donde estaba la persona que habia de buscar.
Una vez dentro del hospital, luego de pasar junto al anticuado maniquí busco la sección a la que se dirigía; 4º piso
- Buenos días – saludó una enfermera al jovenrubio y apuesto que venia por el pasillo. El joven no respondió y la enfermera se alejo furiosa.
- habitación 653 – susurró elchico de forma inaudible mientras estaba absorto en sus pensamientos. Cuando vio la puerta con el número que buscaba, entró en la habitación sin ser visto
- buenos días – susurró el rubio con sorna
- bu...buenos días – saludó una chica rubia que miraba al visitante un poco sorprendida
- acaso ya no te acuerdas de mi? – preguntó el chico rubio mirándola con asco y lástima
- no recuerdo nada – respondió la chica un poco asustada
- Mejor asi – replicó Draco mientras caminaba por la habitación – recuerdas tu nombre?
- No – respondió la chica un poco avergonzada y miro al rubio en busca de ayuda – cómo me llamo?
- tu eres Pansy Parkinson, una gran amiga mía y que estaba en mi bando antes de que ocurriera ese terrible accidente...
Una hermosa pareja iba abrazada por el pasillo del cuarto piso. El joven abrazaba a la chica, quien lucía una hermosa sonrisa
- no puedo creerlo – decía el chico – por fin me reconocieron
- hay que creer en los milagros Nev – dijo la chica – tu les has entregado mucho amor, y ellos te lo devuelven asi, tratando de recordar
- cuando llegue a casa, me comunicaré con la abuela para contarle de los avances que han tenido mis padres – dijo el chico más contento aun
- me alegro mucho por ti Nev, si tu eres feliz, yo también lo soy – dijo Herm mientras lo besaba
- quien es ese? – pregunto Neville después de separarse de Herm mientras apuntaba hacia un joven rubio que entraba a una habitación, al parecer sin querer ser visto - se me hace extrañamente conocido – dijo la chica mirándolo con sus azules ojos, expectante
- no logro recordar quien es – dijo Neville mientras también trataba de recordar, sin ningún resultado - mejor olvidémoslo
- esta bien – dijo Herm no muy convencida, tratando aun de recordar quien era ese misterioso muchacho.
- vamos a buscar a los muchachos, quizás Harry sepa algo de Ginny – repuso Neville y saco a Herm de sus pensamientos, que seguían en cierto rubio de ojos grises
- los familiares de Virginia Weasley? – preguntó uno de los sanadores que atendían a Ginny. Harry saltó como un resorte
- yo vengo a verla, ella esta bien? Esta despierta? Puedo ir a verla? – preguntó Harry desesperado y el sanador lo miró como si estuviera desquiciado.
- señor Potter, ella está bien, está despierta, pero no puede verla, porque ahora le están aplicando unas pociones para dormir sin soñar
- me ha dejado más tranquilo – replicó Harry sentándose ahora más relajado
- yo que usted no dejaría de preocuparme, pues todo el daño producido a la pobre chica afecto gravemente al producto y estamos haciendo todo lo posible por salvarlo – advirtió el doctor
- producto? Ginny esta... esta embarazada? – preguntó Harry con los ojos desorbitados
- me temo que si señor Potter, el producto es de 8 semanas aproximadamente – informó el doctor y se alejó hacia la habitación de Ginny. Harry estaba en estado de shock. Ninguno de sus músculos reaccionaban, ni siquiera su corazón, que al parecer habia dejado de latir.
Hacia aproximadamente 2 meses, Harry habia invitado a salir a Ginny y ella habia aceptado con gusto. La pasaron muy bien, aunque después de unos cuantos tragos, Harry fue a dejar a Ginny a su casa, y ocurrió. Los dos estaban bastante ebrios, por lo que se dejaron llevar. Harry no pensó que esa noche trajera consecuencias. Si no se equivocaba, aquel hijo era suyo, y estaba debatiéndose entre la vida y la muerte.
No escuchó cuando llegaron sus amigos, ni menos cuando le preguntaron como estaba Ginny. Después de sentir un fuerte impacto en su mejilla derecha, volvió a la realidad
- perdóname, tuve que hacerlo – dijo Herm que estaba frente a él – que te pasa Harry?
- estamos hablándote hace más de media hora – dijo Parvati que estaba a su lado
- discúlpenme chicos – dijo el chico un poco turbado – debo tomar aire
- Harry, te acompaño? – preguntó Herm con un tono evidente de que quería hablar
- si quieres – dijo Harry mientras caminaba por el pasillo de la sala de espera. Cuando ya estuvieron bastante alejados de allí, Herm se propuso interrogarle
- Harry, dime que pasa, y quiero solo la verdad
- no pasa nada – respondió el joven evitando su mirada
- como que no? Harry, te conozco, así que no puedes decir que no te pasa nada, estas como "ido" – reprochó la joven y le miró con impaciencia
- es que... es que el doctor me dijo algo que me dejo extremadamente confuso – explicó Harry tratando de darse a entender
- que cosa? – preguntó Herm muy preocupada – que le paso a Ginny? Harry contesta por favor!
- Ginny esta embarazada y está a punto de perder al bebe! – gritó Harry y luego se tiro al pasto del jardín del hospital y se sentó allí a reflexionar. Herm lo acompaño enseguida
- no... no puedo creerlo – dijo la chica tapándose la boca en señal de asombro – pero... pero ¿Cómo?
- no quiero entrar en detalles – replicó Harry aun enojado y desesperado – pero ese hijo al parecer es mío
- Harry, lo siento mucho – susurró la chica abrazándolo, mientras una lagrima salía de sus ojos – espero que todo salga bien
- gracias – dijo Harry mirándola con agradecimiento – no se que haría sin ella, y menos sin ese bebe que viene en camino...
- de tu bando? – preguntó la joven mirándolo con los ojos azules muy abiertos – pertenecía a algún bando?
- por supuesto, nuestro deber es luchar contra el mal para luego obtener el poder deseado, del cual tu estabas muy entusiasmada en participar – replicó el rubio mirándole con una ácida sonrisa
- yo... yo no recuerdo absolutamente nada – objeto la joven tomándose la cabeza con ambas manos – apenas se mi nombre, porque acabas de decirlo, pero no recuerdo nada...
- no te preocupes – dijo el rubio tomando la mano de la chica, que se ruborizó – si vienes conmigo, recordaras absolutamente todo... – finalizo el chico con una media sonrisa
- pero... pero – espeto la rubia
- vamos – replico el rubio y con un giro de su capa desaparecieron del cuarto del hospital
Caminaba por los pasillos del hospital sin pensar hacia donde se dirigía, y por casualidad llego a la sala de espera, donde estaban sus amigos
- Herm que te pasa? – pregunto el pelirrojo que estaba mas cerca de la chica. Herm no pudo hacer más que correr y abrazarle de forma desesperada. Lagrimas corrían por sus blancas mejillas y sus ojos azules, antes color miel, estaban cerrados, formando una mueca de tristeza en su hermoso rostro. Sus amigos la miraron con inquietud, esperando cualquier información con respecto a la joven pelirroja.
- Herm, paso algo con Ginny? – pregunto Neville tratando de llamar la atención de la chica, demasiado cercana al pelirrojo, lo que hacia explotar los celos de su novio.
- ella... ella – trato de decir Herm, pero las lagrimas se lo impedían – ella esta bien... pero el bebe no...
- el bebe? Que bebe? – preguntaron todos al unísono
- el bebe que Ginny esta esperando – explicó la pelinegra con angustia – el hijo de Ginny y Harry...
La chica no podía creer lo que oía, y menos si era Lethar el que lo ordenaba
- buscar a mi hermana? – replicó la joven ojiverde totalmente confundida – pero si tu mismo me dijiste que ella murió la noche del incendio
- pues no fue asi, ella no sufrió ningún daño aquella noche, solo la llevaron a otro lugar para que tu nunca la encontraras – explico el hombre de forma que en su rostro se noto su vejez, que estaba bastante avanzada, pero su expresión siguió siendo la de tranquilidad inquietante y perturbadora
- y lo dices asi de fácil? – objeto Helen mientras las lágrimas brotaban sin que notara siquiera su presencia – acaso piensas que un engaño de tal magnitud tiene perdón? O me vas a decir que también era para protegerme?
- claro que no – replico Lethar con amargura – pero prefería mil veces que ella muriera a que lo hicieras tu
- eres un... – replico Helen, pero la voz de Lethar le interrumpió
- si me dejas explicarte, todo será mucho mas fácil para ti – dijo Lethar recorriendo su estudio y mirando fijamente a Helen, para tranquilizarla
- apresúrate – dijo la chica furiosa – antes de que no sea capaz de controlarme
- esta bien, todo comenzó con...
Flash back
En la hermosa ciudad de Paris, Francia, una pareja de recién casados disfrutaba de su luna de miel, mientras paseaban por el pueblo mágico, admirando las antiguas costumbres e historia de magos antiguos. Aquellos magos que paseaban alegres, eran nada menos que Nicolás McBride y su esposa Susan McBride.
Aquellos magos de renombre, famosísimos luego de salir de Hogwarts con honores, se dedicaron a ser aurors, como tantos jóvenes de la época. Sin embargo, ellos tenían muchas proyecciones a futuro, muchos planes y decisiones por tomar.
Luego de volver a su país natal, Inglaterra, volvieron a su vida cotidiana, aunque algo habia cambiado. El matrimonio McBride esperaba a su primer hijo y esperaron con ansias el nacimiento de quien seria la alegría de la familia. En los primeros meses de gestación, la familia completa esperaba que aquella criatura fuera varón, pero no se decepcionaron cuando confirmaron lo contrario.
El día del nacimiento llego y toda la familia recibió con alegría a la nueva miembro de la larga estirpe de sangre limpia, Hermione McBride. Era una niña hermosa, sin duda, habia heredado la belleza de su madre, con aquel cabello castaño y sedoso y también algo de su padre, de cabello negro azabache e incontrolable.
Tres años pasaron y un nuevo miembro seria recibido en la alegre familia McBride. Otra niña, aunque muy distinta a la pequeña Hermione, llamada Helen, llego a la familia para llenar de luz nuevamente el hogar. Hermione a su corta edad, adoraba a su hermanita y la cuidaba como una hermana ejemplar, en el tiempo que no era ocupado en juegos infantiles o con sus padres,
Pero llego aquella terrible noche, en que los mortífagos, desprovistos del apoyo del innombrable buscando venganza, atentaron en contra de la nueva familia McBride llevando a su paso una estela de tristeza y desolación. Nicolás y Susan McBride murieron al salvar a sus hijas, que quedaron al cuidado de sus tíos, franceses. Pero el padrino de la pequeña Hermione prometió hacerse cargo de ella, acto que no cumplió y la abandonó a su suerte en un orfanato muggle.
Por suerte, la pequeña Hermione fue adoptada por el matrimonio Granger; Thomas y Marianne cuidaron de ella como si fuera su verdadera hija y le brindaron su cariño y amor. Pero después de casi 8 años, Hermione recibió su carta para ingresar a Hogwarts, donde estudió como alumna de origen muggle y se graduó con honores, al igual que sus verdaderos padres en la escuela Hogwarts de Magia y Hechicería.
Fin flash back
Lethar concluyó el relato que habia pronunciado con ironía, para hacer enfurecer a la pequeña Helen. Continuó caminando y posándose en su escritorio, mirando a su protegida, le dirigió una mirada en la que no se distinguía ningún tipo de emoción ni sentimiento, pues su corazón era más frío que el hielo y más duro que el metal. No habia dejo de frustración en su rostro, tampoco señales de arrepentimiento por su mentira.
Helen miraba fijamente hacia el piso, procesando aun la información relatada por Lethar. Simplemente era imposible, una locura, pero todo calzaba a la perfección. Su historia, la de su familia, la del padrino de su hermana que murió poco después, todo, absolutamente todo concordaba. Miro con odio a su protector, que le devolvió una mirada fría y sin sentimiento, y no aguanto más. Lagrimas caían por sus sonrosadas mejillas, lagrimas de impotencia, rabia y desesperación. Sin pensar, alzo su varita contra él y apunto directo a su corazón.
Se miraron por un segundo, y Helen sintió la presencia de cinco personas más en el estudio. Giro rápidamente, encontrándose cara a cara con los guardaespaldas o matones de Lethar. Miro a su protector con aun más odio, pero no bajó la varita
- bájala si no quieres morir de forma totalmente dolorosa – advirtió Lethar de forma tranquila, aunque bastante inquieto porque su protegida se volviera en su contra
- eres un... bastardo – replicó la chica con aun más furia – y decías que me protegías! Esta es forma de protegerme?
- claro que lo es, pero no preferirías que habláramos sobre el tema en vez de que te pongas violenta – ofreció Lethar – porque de lo contrario, tu serias la que mas perderías en todo esto...
Hola!
Muchas gracias por sus reviews! Me han subido mucho el ánimo y me han inspirado para escribir este capi, que revela algunas verdades sobre la historia
Elbereth Gilthoniel Edain: Gracias, me gusto mucho el nuevo capi de tu fic, espero que lo leas pronto, me has dado mucho apoyo en mis locuras, y espero que te haya gustado el capi para que me dejes un review! y como dices tu, nos vemos en MSN!
mellizasMalfoy: Holas! Gracias por el apoyo, pero eso de romance, yo creo q se dará en otro capi mas adelante, porque aun queda q Draco busque a Herm, ya sabes... Muchas gracias por los elogios! Cuidate mucho!
lunawood: Hola! Jejeje es un poco evidente quien era la hermana muerta y en este capitulo lo dice claramente, y también de lo de Ginny, pobre chica, quizás que tan malo haya hecho para que le pase todo esto... quizás lo sepan después! Bye y cuidate mucho!
Natty Malfoy: Muchas gracias, y no importa con que leas el mas cortito, cualquiera que sea me alegras la existencia al leerlo! Gracias por lo de fic misterioso, esa era la idea, y mas adelante habrán algunas sorpresas con respecto a Neville... mejor me callo, sino les adelantaría el próximo capi! Cuando puedas lees mi otro fic que esta medio abandonado, muchas gracias por tu apoyo, cuidate mucho!
angelgótico: Holas! No te preocupes que en los siguientes capis habrá mucho, pero mucho roce, y aquí lo continué así que si puedes me dejas un review y me alegras la existencia!
Muchas gracias por sus reviews! Como dije antes, me alegran la existencia, espero que me dejen muchos reviews y así actualizar más rápido!
Espero sus reviews!
Bye y cuídense mucho!
Nicol-Aru .
