Un nuevo amanecer
4 Capítulo. A un paso de la verdad
Caminaba por un oscuro pasillo. Conocía demasiado bien el camino como para perderse. La túnica negra le impedía moverse con libertad, pero estaba ya tan acostumbrada, que no le dio importancia al asunto. Llegó al salón principal, iluminado por antorchas de fuego rojo en las paredes. En medio de la estancia un trono se extendia esplendoroso; el trono de Lord Voldemort. En el trono estaba él, inmutable y junto a él estaban su lugarteniente y su más reciente lacayo. Se inclinó ante el trono y sonrió desde la oscuridad que le daba la capucha. El Lord la observó y sonrió con lujuria
- que gusto verte - dijo el Lord con una cinica sonrisa, pues reconoció de inmediato a la chica - espero que traigas buenas noticias pequeña
- claro que si mi Lord - respondió hermione bajandose la capucha - tengo noticias sobre los planes del ministerio
- muy bien - respondió este - haz hecho un muy buen trabajo
- por supuesto mi Lord - dijo la joven - yo siempre le seré leal...
- claro - sonrió el Lord - acompañame pequeña...
El Lord condujo a la chica a una sala contigua, en donde estaba un sirviente con una especie de pensadero, aunque las runas que tenía grabadas decían cosas muy distintas que las de aquel objeto magico. La joven se acercó al jarrón de forma confiada, pues no era la primera vez que el Lord aplicaba ese método para sacar información de su mente. Lo que él no sabía era que ella habia estudiado oclumancia y sabía cerrar muy bien su mente.
- siéntate pequeña - susurró el Lord mientras acercaba una silla al objeto. Herm lo miró fijamente y se sentó en la silla de forma obediente. El Lord sonrió y miró fijamente aquel objeto. Ahora podría ver lo que realmente estaba pasando y los verdaderos planes del ministerio.
- mi Lord - susurró la chica - ya estoy lista
- claro pequeña - respondió - pero ahora yo hare la conexión con el "visor mágico"
- esta bien - dijo la chica un poco nerviosa; este sería su fin
Amanecia en el hospital San mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas. Despertaba somnoliento, había pasado la peor noche de su vida. Miró a su alrededor, el pasillo estaba completamente vacío. Pensó en dirigirse a la cafetería para comer algo, pero no tenía hambre, por lo que decidió ir a caminar por el jardín del hospital. La noche anterior uno de los sanadores le había dicho que Ginny estaba mejor, pero el futuro del bebé no era seguro aún.
Sus amigos habían ido a sus casas vencidos por el sueño, además debían presentarse al trabajo, pues ese día debían planear la estrategia en contra de Voldemort. Se acercó a preguntarle a alguna enfermera si podía ver a Ginny a lo que ella le respondió que en unos minutos más se dirigiera a la habitación de la pelirroja.
Los minutos se le hicieron eternos, pero aun así logró contenerse para darle tranquilidad a la chica. Se dirigió con rapidez a la habitación y entró sigilosamente.
Ginny dormía tranquilamente con una mano sobre su vientre. La luz del amanecer le daba un aire angelical y de una inocencia pura. Se acercó con temor a la bella joven y se sentó a su lado. Después de observarla un momento, la chica despert
- hola Gin - saludo Harry de manera cariñosa. La chica le sonrió bondadosamente.
- hola Harry - respondió la pelirroja
- como te sientes? - preguntó el chico bastante preocupado. Ginny solo le miró
- mejor que antes - susurr
- porque... porque no me lo dijiste? - preguntó el chico un poco resentido. Ginny desvió la mirada
- no lo sabía - susurró avergonzada
- como permitimos que esto pasara? - replicó Harry enojado
- no lo sé - replicó la pelirroja - pero si no quieres aceptar tu responsabilidad, yo me las arreglaré sola...
- estás segura de que ese bebé es mío? - preguntó el moreno inseguro. Ginny le miró con furia
- sal inmediatamente de mi cuarto - gritó la chica
Caminaba intranquilamente por aquella ciudad muggle. Miró con desconfianza los autos y las tiendas de electrodomésticos que habían en la calle principal. Desde hacía mucho tiempo que no salía a la calle y no recorría la hermosa ciudad francesa de Lyon. Estaba bastante choqueada con lo que le había contado Lethar, aun podía recordar lo que le había dicho: "debes buscar a tu hermana... "
La noticia le había impactado tanto que ni le había preguntado a su protector en que lugar se encontraba su hermana y menos donde estaba Draco. Sería hora de usar uno de los hechizos que había aprendido
- revelo! - susurró la chica a una pequeña bola de cristal que había hecho aparecer en su mano. En aquella bolita apareció el rubio chico, junto a una mujer recorriendo un pasillo largo y oscuro, que era sin duda la casa de Lethar
- oh maldita sea! - susurró la chica, quien debía volver a la mansión de su protector para buscar a Draco. Era un día normal, simplemente un día más de trabajo, pero él estaba realmente preocupado. Despues de que Herm se había ido del hospital para cumplir con su misión de espía, un mal presentimiento le quedó en el corazón. Estaba casi seguro de que a Herm le había pasado algo grave, muy grave.
- Neville - susurro una voz femenina. El chico se sorprendio pues estaba en la oficina de herm y todos tocaban antes de entrar - Neville, debo contarte algo
- Herm, estaba preocupado por ti - dijo el chico mientras le abrazaba. La chica lo miro fría, había algo distinto en ella
- Neville, debemos hacer algo, Voldemort sabe que soy una espía - dijo la chica recobrando su actitud, estaba totalmente desconcertada
- pero como es eso de que lo sabe y no te hizo nada? - pregunto el chico observándola detenidamente para ver si su novia tenía algo extraño, como que un hechizo la manejara
- claro que no, yo lo escuché despues de salir de la sala principal - replicó la pelinegra confundida
- me alegro, pues mataría a ese asqueroso si te hubiese hecho algo - replicó el chico de cabello oscuro. Herm lo miró con cariño
- lo que me dejó aun más confundida fue lo que le dijo a uno de sus lacayos: que Ginny lo había revelado - explicó la chica con su mirada azul penetrante
- Ginny? - pregunto Neville confundido
- creo que debemos aclarar esto lo antes posible...
Caminaba por un angosto pasillo con la chica. Ella estaba totalmente confundida, no sabia ni que decir, por lo que iba absorta en sus pensamientos. Se detuvieron frente a una puerta y el rubio la golpeó levemente. Se abrió de inmediato y en el recibidor Lethar lo esperaba.
- me alegra que hayas regresado tan pronto Draco - dijo el hombre con una finjida mueca de agrado. El rubio lo miró sin expresión
- aquí está, como lo pediste - replicó el chico de mirada grisacea con desagrado. La chica le miraba desconcertada
- Pansy, querida - dijo Lethar con una finjida alegría. La chica no logró descifrar aquella expresión y le sonrió de forma agradable
- disculpe, pero no se quien es usted - dijo la rubia bastante avergonzada
- no te preocupes querida, yo te ayudaré a recordar todo - le dijo el hombre y la chica se sintió muy agradecida.
- Draco - dijo el hombre - Helen tiene una misión contigo, debes buscarla, ella te explicará
- donde está? - preguntó el rubio
- ya debe estar en Londres - afirmo el anciano con seguridad. Cambió su expresion y le indicó un sillón a Pansy, quien siguió su instrucción y se sentó tranquilamente
- Lethar - replicó Draco, pues el hombre estaba absorto mirando a Pansy - él está en Londres, esperándote
- gracias Draco, puedes retirarte - le indicó el hombre y el joven rubio salió por la puerta con rapidez
- Pansy, querida, recuerdas algo de tu pasado?
El camino desde el ministerio al hospital era bastante corto, por lo que decidió caminar. Necesitaba con urgencia un poco de aire fresco para aclarar su mente. Neville no había querido acompañarla, porque le dijo que era una perdida de tiempo caminar si era más fácil aparecerse. Habían quedado de encontrarse en la habitación de Ginny
La chica caminaba con rapidez por aquella calle muggle, mientras los hombres la miraban y le decían cosas que le hacían sonrojarse. Llegó sin percanses hasta la entrada del hospital, que era aquella tienda casi abandonada.
Al mismo tiempo, un joven rubio entraba a una chimenea de fuego verde en la mansion de Lethar, mientras tiraba los polvos flu, diciendo claramente: "al hospital San Mungo!"
Hermione entró al hospital, pero mientras caminaba por el pasillo principal lleno de chimeneas, chocó con un hombre que habia salido de una de estas e iba bastante apurado. Los dos calleron al suelo confundidos por el choque desintencionado. Él, un joven castaño, bastante alto y muy guapo se levantó con rapidez y ayudó a Hermione a levantarse
- disculpa - replicó el chico tomando su mano sin mirarle
- no es nada - dijo Herm
- disculpa, es que en realidad iba muy apurado - dijo Draco, quien se fijo más detenidamente en el rostro de la chica.
- Helen, que haces aquí? - preguntó elchico mirándola aun un poco sorprendido
- creo que me estás confundiendo con otra persona... - replicó Herm un poco confusa
- ya no bromees, tenemos trabajo que hacer - dijo elcastaño de forma fría y tomo a Herm de la muñeca y la condujo a una sala completamente vacía para hablar con privacidad
- oye, sueltame, yo no soy quien tu crees! - dijo la chica tratando de soltarse de las fuertes manos del hombre
- Helen, deja de bromear, Lethar me dijo que teníamos que realizar una misión - explico el castaño. Helen siempre se comportaba asi frente a él, más cuando ocupaba su identidad falsa que lo convertia en un joven de cabellos castaños y ojos encantadores, la chica siempre bromeaba con que no lo conocía,por lo que no le sorprendió - me dijo que tu sabías los detalles
- de que estás hablando, yo no conozco a ese tal Lethar y mucho menos soy esa tal Helen! - dijo Herm inquietandose por la actitud amenazante que tenía el hombre
- no creí que llegaras tan lejos por una tontería como ésta - dijo elcastaño - pero te ves muy sexy asi de inquieta
- suéltame - replico Hermione mirandolo aterrorizada. Draco la soltó, pero tomo fuertemente de su cintura, y la miró con deseo, acercándose lentamente a la chica. Hermione se dejo embrujar por la mirada de aquel hombre y cayó en sus redes. Elcastaño la besó con pasión, pasión que Hermione correspondió casi al instante. De pronto la chica recordó a Neville y Draco recordó la misión. Se separaron con rapidez
- tendremos que ir nuevamente a la mansión de Lethar - replicó Draco de forma fría, recuperando la compostura - parece que has olvidado todo con respecto a la misión
- de que demonios estás hablando? - preguntó la chica bastante enojada
- tendré que decirle a Lethar que te deje para siempre en el salón de pociones, realmente no sirves para este tipo de cosas - dijo elhombre de forma burlesca y desaparecieron en un giro de su capa
- hola Ginny - saludó el chico en cuanto entró a la habitación
- hola Nev - saludó la pelirroja bastante deprimida. Lo miró y se dio cuenta de que estaba solo
- y Herm, porq no está contigo? - pregunto la chica interesada
- es que ella...- le contó Neville y le chica le reprochó su actitud
- debiste haber venido con ella! - replicó Ginny divertida de la inmadurez de sus amigos
- no pense lo suficiente en ello, pero ha de estar por llegar - respondió Neville un tanto avergonzado por su torpeza. Hay cosas que nunca se olvidan
- has visto a Harry? - preguntó desanimada la pelirroja
- no - respondió el chico - acaso tuvieron algun problema?
- si - replicó Ginny - si lo ves le dices de mi parte que es un insensible!
Neville estaba totalmente incómodo en aquella situación, pues Harry era uno de sus mejores amigos. Debería interrogar a Ginny para sacarle una información más coherente que esa amenaza
Realmente este no era su día. Había pasado toda la noche buscando a Malfoy, habia recorrido la ciudad de Lyon completa y habia viajado a Londres y recorrido algunos lugares que el rubio solía visitar. Pero no había querido volver a la mansión de Lethar, pero no quería ni ver su rostro en algunos millones de años más. Se había quedado en un hotelucho llamado "El caldero chorreante", al parecer muy famoso en el mundo mágico de Londres. Hacía ya muchos años que no viajaba a aquel lugar, pero aun así no se preocupó demasiado por lo cambiada que estuviera la ciudad. Poseía un sentido de orientación agudísimo, al igual que una inteligencia inigualable, por lo que dedujo que Draco había vuelto a la mansión despues de dejar a esa chica y que había regresado a buscarla, pero volvió al no encontrarla. Una vez despierta se había alistado y había salido al Callejón Diagon a comprar algunos ingredientes para sus pociones. En el callejón vió a muchos jóvenes un poco menores que ella, comprando sus materiales para su entrada la colegio. Para la mayoría del mundo era vacaciones, pero ella debía trabajar de igual manera. Lo primero que debería hacer era buscar en algún registro el nombre de su hermana, para poder ubicar su paradero. Luego de haber terminado con sus compras, se dirigió nuevamente a la posada y le preguntó al tabernero (que se llamaba Tom) por como llegar al Ministerio de Magia.
Uno de los tantos hombres que había allí se ofreció a llevarla al ministerio, asegurando que trabajaba allí como auror
- cuál es tu nombre? - preguntó el joven que era pelirrojo
- me llamo Helen - respondió la chica un poco ruborizada. La verdad es que el chico era muy atractivo
- yo soy Ron Weasley - se presentó el joven, y amablemente la condujo a su auto. La bruja nunca se había subido a uno de esos aparatos muggles, por lo que se asustó mucho cuando el auto se puso en marcha
- tranquila - le dijo Ron tratando de convencerla de que el auto era seguro. Ron tenía mucha curiosidad por saber que quería hacer una chica extranjera en el ministerio, por lo que se lo pregunt
- estoy buscando a alguien - dijo Helen un tanto inquieta por que el auto se movía más que una escoba, algo a la que no estaba acostumbrada
- sabes? tienes un gran parecido a mi mejor amiga, sólo que sus ojos son azules - explicó el pelirrojo
- bueno, esta no es mi apariencia real - dijo la chica, mientras realizaba un complicado hechizo, que mostró su verdadera apariencia. El pelo antes negro ahora era castaño, largo y liso, sus ojos eran verde claros, casi amarillos y sus facciones eran idénticas a las de Herm.
- eres muy bonita - dijo Ron aun sorprendido. Esa chica era el clon de su amiga!
- muchas gracias - dijo la chica sonrojándose, mientras volvía a realizar el hechizo, que le devolvió a su falsa apariencia
- ya llegamos - aviso el chico mirándola aun fijamente. Estacionó el auto y ayudó a Helen a bajar de el. Entraron al ministerio a través de la cabina telefónica y Ron se separó de la chica, quien prometió que lo visitaría en cuanto terminase. Ron se dirigió a su oficina con paso rápido. Llamó a la puerta de Lavender y ésta le abrió de inmediato
- hola Ron - saludó la chica
- hola Lavender - saludó el chico amistosamente - alguna vez has creído la teoría de que todos tenemos un gemelo en algún lugar del mundo?
Desperto sobresaltada, la luz del sol le llegaba directo en el rostro, por lo que decidió levantarse. Había tenido una horrible pesadilla, en la que estaba involucrado un chico rubio muy guapo, pero había sido solo un sueño. Se levantó de su cama, pero había algo distinto... aquella no era su cama! Trató de recuperar la compostura, pero estaba demasiado nerviosa para reaccionar. Miró la habitación que estaba muy bien decorada. La observó detalladamente, cada rincón, cada objeto y cada vez se desconcertaba más al ver que hasta las fotos que allí habian tenían su imagen, aunque no había recordado haberse tomado ninguna ultimamente. Revisó el closet con detenimiento, buscó una túnica y ropa, se dió una ducha y salió de la habitación
Le costó demasiado llegar al comedor, en donde el joven rubio, una chica de cabellos castaños, un hombre mayor y una chica rubia desayunaban tranquilamente. Al ver entrar a Hermione, el único que reacciono de manera distinta fue el hombre mayor. Los demás la saludaron con normalidad y la volvieron a llamar Helen. El hombre mayor intervino
- que no se dan cuenta que ella no es Helen? - replicó y los demás quedaron estupefactos. Ahora Lethar se estaba volviendo loco
- cómo que no lo es, es ella! - replicó Isabelle, la chica de cabello castaño
- se nota que no la conocen, ella es la hermana de Helen - dijo el hombre mirando fijamente a Herm, quien estaba más soprendida que los presentes
- la hermana muerta de Helen? - dijo Draco burlándose - no puede ser, Lethar, recobra la cordura!
- quien es Helen? - preguntó Herm y todos la miraron desconcertados. Aquella no era Helen...
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Este capi fue muy cortito y aburrido, pero sirvio para aclarar algunas cosas!Muchas gracias por sus reviews!
Aunque fueron bastante pocos en realidad, me deprime, pero no puedo quejarme, espero que en este capi reciba mas reviews, aunque sea con tomatazos, igual los acepto.
Respuestas a sus reviews:
lunawood: Muchas gracias por tu review, en realidad en este capi se ve todo mas claro, aunque hay algo que deberan deducir! Espero que tu encuentres la respuesta! Muchas gracias por tu animo!
cHiKa ZaBu..: Muchas gracias, pero eso de la inspiracion no lo tengo siempre, pienso que este capi me quedo horrible, pero lei nuevamente tu review y me di animos, Muchas gracias!
Elbereth Gilthoniel Edain: Hola! te entiendo perfectamente, asi que espero que estas ves hayas podido leer este capi para que me dejes un review con tu opinion. Gracias por el apoyo!
Me despido esperando sus reviews, solo tienen que hacer click en el boton "go" y me hacen muy feliz
Bye
Nicol-Aru .
