Capítulo 6. Touché

Muerte, sufrimiento, el olor a sangre y a lenta putrefacción llenaban el aire de aquel horrible lugar. El calabozo era uno de los más temibles lugares de toda la fortaleza. Un largo pasillo lleno de lúgubres celdas, múltiples elementos de tortura y por supuesto, miles de sangres sucias a los que se torturaba por diversión. Los niños estaban encerrados en un lugar, hombres y mujeres en celdas separadas. Cualquier mortífago podía ir cuando quisiera y divertirse, al igual que las pocas servidoras del señor oscuro con ansias de satisfacer sus retorcidos deseos de placer carnal.

Ese día en particular, cuando llevó a la nueva huésped del señor oscuro a instalarse a una de las celdas especiales, un tenso silencio se había cernido sobre el lugar. Normalmente se escuchaban sollozos y gritos, pero extrañamente no se oía siquiera una respiración. Encerró a la chica que estaba inconsciente y fue en busca del guardia del calabozo

– Mike¿qué ha pasado allí dentro? – preguntó con curiosidad

– nada… – dijo Mike con un gesto inocente y una sonrisa burlona

– ¿nuevamente dejaste de alimentarlos? – preguntó y Mike sonrió ampliamente

– me aburrían sus gritos – dijo el hombre y se acomodó en su silla – digamos que los hice "dormir" a base de crucios

– hubiese sido más fácil lanzarles un imperius y hubiesen hecho lo que quisieras – dijo el joven y el guardia lo miró asombrado – Mike, querido amigo, esas son las ideas que necesitas para salir de esta pocilga

– yo no tengo la misma facilidad que tú para idear macabros planes, Ethan – dijo el hombre y un tanto ofendido entró al calabozo para manipular a algunos de los prisioneros que volvían a recuperar la conciencia

Se dirigió hacia los pisos superiores del castillo. Debía ir a la reunión de mortífagos encargados de la misión de eliminar al traidor. Aunque todos estuvieran ya agotando sus esfuerzos en la búsqueda entre las filas de los más cercanos al Lord, no podían encontrar ningún rastro para lograr inculpar a cualquiera. Era obvio que estaban ante alguien muy astuto, capaz de borrar las pruebas que lo inculparan directamente y manipular a sus compañeros a su antojo.

Llegó a la amplia sala de reuniones, encontrándose con sus dos compañeros, el jefe de la misión, y alguien más, que no vio en un primer momento.

– jóvenes – les dijo un imponente Lucius Malfoy observándolos detalladamente con sus fríos y profundos ojos grises – he de informarles que esta misión se ha vuelto más importante que nunca, pues se ha filtrado mucha información importante sobre miembros de las sociedades secretas de las filas del señor oscuro, entre las que sus nombres fueron los primeros en salir a la luz – hizo una breve pausa y comenzó a pasear por la sala – si no me equivoco, al estar sus datos en manos del ministerio o de otras entidades enemigas, corren en riesgo de ser llevados a Azkaban, nuevamente tomada por el Ministerio de Magia.

– Lucius – dijo una mujer muy bonita, que Ethan no había reconocido en la penumbra del salón, era obviamente Clarisse Mc'Lean, una de las mortífagas más audaces del círculo – me temo que aunque quisieras hacer algo para evitar aquello, sería imposible

– es algo obvio Mc'Lean – dijo Lucius con un tono de antipatía – se les ha elegido para que encuentren al traidor y lo traigan ante el señor oscuro. Se les dará el plazo de una semana y si no lo traen, nos veremos obligados a hacerles lo mismo que hicimos con Emma – dijo mirando a Roux de reojo – más bien lo que quisimos hacer con ella

– señor – dijo Blade – ¿hay algún sospechoso que debamos vigilar o alguien en especial a quién investigar?

– quiero que investiguen sobre todos y cada uno de los del círculo más allegado a nuestro Señor, incluyéndome – dijo Lucius y miró cruelmente a Clarisse – me temo que te verás afectada Mc'Lean

– ocúpate de tus asuntos Lucius – dijo Clarisse y sonrió de lado – con permiso – dijo inclinándose ante el rubio en una venia burlona que lo hizo enojar aún más – nos veremos luego – dijo hacia el grupo de atónitos jóvenes que miraban a la chica sorprendidos

– váyanse de una vez – gritó el rubio e hizo salir a todos los demás del salón de reuniones – malditos mocosos… Mc'Lean es la primera en mi lista – y con una sádica sonrisa salió del salón, con un rumbo desconocido

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Su reunión del día había terminado y volvía al ministerio a reportarse, donde un sonriente Mark la esperaba

– Hermione – la llamó y la invitó a pasar a su oficina. Ella se sentó con agilidad y esperó a que Mark comenzara a hablar

– quiero noticias de Ethan Black – pidió con premura, aclarándole que debía entregar un completo informe sobre el mortífago – además, quiero saber quien es esa tal Roux

– de Black se bastante, mis métodos funcionan a la perfección como siempre – dijo la chica con frialdad – ésa tal Roux me parece conocida, aunque no me extrañaría que cambiara de apariencia y fuera espía también

– lo sé – dijo Mark preocupado – nuestros espías son personas confiables, aquí sólo hay tres, Anthony, Ginevra y tú, a los que tengo muy bien controlados

– posiblemente existan mas agencias de espías que las que conocemos – dijo Herm y Mark la miró sorprendido – puedo averiguar sobre eso

– no, por ahora quiero que incluyas en tu proyecto a Longbottom – dijo Mark y Herm asintió con gusto – quiero que tú y Anthony lo entrenen para entrar en las filas de Voldemort

– ¿y quién se encargará de la investigación? – preguntó Herm un tanto desconfiada, pues tenía la certeza de que posiblemente algún auror del departamento fuera el traidor

– Ginevra naturalmente y si, nuestro nuevo agente, Thomas Zaccari – terminó Mark, dejando a Hermione con una mueca de disgusto en el rostro y salió rápidamente de la oficina en busca de Ginny

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Caminaba por una senda estrecha y empinada de dificultoso acceso por las lluvias que habían azotado el día anterior la ciudad de Preston, al noroeste de Londres, que ahora lucía un brillante y tibio sol de verano que no opacaba las bajas temperaturas.

Llegó a su destino, una mansión abandonada pero que aún conservaba gran magnificencia. Una construcción típicamente inglesa y que en los cuidados detalles de las terminaciones indicaba cuán adinerados habían sido sus propietarios.

El esplendor de aquella casa le hizo recordar, casi sin querer su tierna infancia con una tibia sonrisa.

Aquella mansión le traía muchos recuerdos dolorosos y muy arraigados a sus ya vacíos sentimientos, pero aún así, la sentía muy lejana a él, haciéndolo abstenerse por un momento de entrar. Contempló los jardines, que seguían bien cuidados tal como su abuelo los mantendría y en una vívida imagen lo vio caminando con su bastón y una elegancia tal, que sintió como si realmente estuviera allí.

Hacía 8 años había visitado ese lugar por última vez para llevarse el más preciado recuerdo de su infancia y deshacerse de él, para no recuperarlo nunca. Ese mismo día, hacía 8 años, se había convertido en el discípulo de Lethar pasando de ser un niño mimado a un temerario mago con sed de poder: ese día había perdido el último atisbo de sentimiento, ese día, su corazón se había vuelto de piedra.

Estaba de pie frente a la puerta, y al tocar el picaporte sintió el mismo escalofrío que sintió aquel día recorrer su columna vertebral. Entró a la mansión, que se conservaba tal cual como estaba la última vez, y sin cavilaciones, se dirigió con paso rápido al despacho, lugar donde estaba lo que venía a buscar. Comenzó a revisar los cajones con ahínco y al no encontrar lo que buscaba, lanzó una maldición para manifestar su furia, sin pensar que esto produciría una serie de ruidos extraños provenientes de la habitación contigua.

Sin pensarlo dos veces salió del despacho y abrió la puerta de la habitación, encontrándose a un gato muy viejo que salía asustado, lo que le produjo una sensación de alivio, además de provocar una mueca burlona en su rostro

– maldito animal – susurró, mientras el gato se escabullía por la puerta de la cocina

Cuando volvía a su búsqueda, otro ruido mucho más fuerte que el anterior provenía de las mazmorras y era como un constante chillido, que se hacía más agudo de acuerdo se acercaba. Bajó las escaleras hacia las mazmorras, encontrándose allí con un espectáculo devastador

Yacía amarrado con cadenas mágicas el cuerpo de una mujer moribunda, aproximadamente dos años menor que él, junto al esqueleto de lo que fuera una mujer, que pudo distinguir por el pelo largo y un amplio vestido rasgado y muy gastado. El rostro de la joven se veía devastado, surcado por las marcas de un prolongado sufrimiento, sus ojos apenas abiertos por la molestia al ver la luz de su varita, se notaban llorosos y tristes, su porte era aristocrático aún estando en aquella situación y podía decirse por sus facciones delicadas que era bella, a pesar de las circunstancias. Escuchó en silencio un lastimero susurro, pues al parecer estaba tratando de decirle algo.

– libéreme, se lo ruego – dijo en un balbuceo.

El rubio, movido por una pasajera compasión la liberó de sus cadenas, cayendo ella pesadamente al suelo, sin hacer el intento siquiera de levantarse. Draco un tanto asustado, la tomó y la llevó a una de las habitaciones del piso superior, dejándola en una cama y esperando que la joven lograra recuperarse para luego interrogarla.

Las mujeres siempre habían sido su debilidad y no se consideraba en absoluto débil por ello, pues tenía la capacidad de hacer sucumbir a sus encantos a cualquier fémina sin hacer el menor esfuerzo en conquistarlas, obteniendo placer gratuito cada vez que quisiera. Pues sí, se debía considerar un muy buen amante, además de saber tratar a una mujer lo que dejaba a cualquiera prendada con sus múltiples capacidades.

Pero aquella joven había causado una compasión extraña en él, sentía como si la conociera de mucho tiempo, hasta su rostro se le hacía familiar teniendo la certeza de nunca haberla conocido. Fue nuevamente a las mazmorras para intentar averiguar algo sobre aquellas prisioneras y el porqué de su cautiverio, olvidando por un momento el verdadero motivo de su visita a la mansión de su abuelo

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Desde la visita de Helen y Demian, se había visto un tanto perturbado en sus obligaciones pues estaba decidido a no comentarle a Herm tal revelación, porque sabía perfectamente que su amiga pasó un momento muy difícil cuando supo que sus padres la habían adoptado cuando era pequeña e hizo ese juramento de no desenterrar su pasado sin importar lo que ocurriera. Sabía que debía comentar esto con alguien, no podría solo con esa verdad tan grande a menos de que tuviera un apoyo que le ayudara a enfrentar a su amiga a su pasado.

El pasillo para llegar a la sección de los jefes del departamento de aurors estaba abarrotado de personas, era casi imposible avanzar, pues todos corrían con múltiples carpetas, informaciones de último momento, y los memorándum volaban sobre sus cabezas con informaciones importantes para la sección, esto le hizo cuestionar un momento la posible entrevista con su amigo, decidiendo que definitivamente hablaría luego con él. Cuando volvía a su sección, se encontró con quien quería hablar

– Ron¿qué haces aquí? – le preguntó Harry, un tanto extrañado de ver allí al pelirrojo – ¿ocurre algo?

– bueno, si… – dijo Ron y Harry le indicó su oficina – pero me parece que tienen demasiado trabajo en tu sección

– para nada, lo que pasa es que se filtró información a las filas mortífagas y no saben que tipo de datos fueron los revelados – explicó Harry y Ron lo miró asombrado

– pero eso es muy grave, la última vez que ocurrió… – dijo Ron, pero Harry lo detuvo

– lo sé, pero no quiero preocuparme demasiado, esta vez yo no soy el jefe del departamento, así que el futuro ahora no está en mis manos – dijo un tanto enojado, y lo llevó hasta su oficina

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Ethan Black era un hombre intachable a la vista de todos, un buen joven, amable, guapo y muy correcto, aunque su vida y cómo se ganaba su dinero, era un completo misterio para quienes lo conocían. Su trabajo de espía nunca se había visto cuestionado, podía pasar desapercibido por cualquier auror sin el absurdo temor de ser descubierto. Era un miembro activo de las filas del Lord Oscuro y uno de sus principales espías, capaz de reconocer a los traidores con sólo olerlos.

Pero su mente fría y su preparación se habían visto en jaque con la llegada de la nueva recluta del señor oscuro, Clarisse Mc'Lean, que desde el mismo día en que llegó, lo envolvió en un profundo halo de misterio, dándose cuenta de que sus sentidos no eran infalibles y aceptando su silenciosa derrota ante ella y el reconocimiento inmediato del Lord. Esa mujer había pasado de ser una simple recluta, al círculo secreto de operaciones del Lord, posición que por méritos y lealtad, debió ocupar él hacía mucho tiempo. Sin embargo, a pesar de sentir envidia de la astuta mujer, no podía negar que era preso de sus encantos y había hecho todo lo posible para tener un "contacto" más cercano con ella. El sólo hecho de recordarlo, aumentaba su deseo de conquistarla y hacerla suya

- -¤--Flash Back--¤- -

El salón de reuniones estaba casi vacío, sólo ellos tres esperaban que el vocero del lord llegara y les diera sus misiones

– veo que aún no nos han presentado – dijo uno de los mortífagos haciendo una semi reverencia ante la joven que estaba allí sentada y le extendió la mano – Ethan Black

– me han contado de tus múltiples aptitudes, Black – dijo una bonita joven, de pelo negro y profundos ojos azules – Clarisse Mc'Lean

– encantado – dijo él besando su mano con elegancia y en sus ojos se formó una mirada indescriptible, asustando a la joven

– me encantaría conocerte más – dijo ella con una sensual sonrisa y una mirada de lujuria fue devuelta por el hombre, quien miró al tercer ocupante de la sala, Gregory Goyle y con un gesto le indicó que saliera, volviéndose a centrar en la joven

– cuando quieras, preciosa – dijo acercándose a ella y tomándola por la cintura. Clarisse, o más bien Hermione, estaba entrenada para saber que hacer en este tipo de situaciones y dejó que él tomara el control

La besó con premura, primero un beso suave y luego otro salvaje y lleno de lujuria, Ethan no escuchó cuando el vocero llegó y con un grito enojado los hizo separarse

– ¡Black, Mc'Lean¿¡qué creen que hacen!? – dijo el hombre enojadísimo – están aquí por trabajo, no por placer¿o quieren que les recuerde sus obligaciones a base de crucios?

– no señor – dijo Ethan un tanto intimidado, pues le tenía mucho respeto a su padre y sabía cuanto se enojaba si no tomaba en serio sus obligaciones

– y tú Mc'Lean, a la próxima deberás ir a reafirmar tus lealtades frente al Lord – dijo el hombre y sonrió malévolamente – y sabes perfectamente que él otorga mejores castigos que unos simples crucios

– lo sé – dijo burlona – y tu también sabes que él no me castigará a mí, sino a ti

El anciano hombre la miró con desprecio, sabiendo que lo que decía la chica era verdad, pues al pertenecer al círculo secreto del Lord, podían aprovecharse de las circunstancias al igual como hacia Voldemort, y con ella especialmente que se había convertido en su protegida. Ethan la miró sorprendido por aquel abuso de poder de parte de la chica y saboreó la dosis de obediencia que su padre tuvo que aceptar

– la misión es simple, el Lord mandó a que provocaran una filtración de datos en el ministerio, sobre los planes de ataque, ya saben a quien utilizar para ese propósito, Chang estará mas que dispuesta a ayudarles – dijo y sonrió burlón – ¿queda claro?

– por supuesto, pero¿no sería mejor separar los roles y que cada quien realice su parte? – propuso Clarisse, evocando una mueca de disgusto del anciano

– Black, tú analizarás la información filtrada y tú Mc'Lean, serás la encargada de convencer a Chang – dijo y Ethan hizo una breve mueca de disgusto. Le encantaba convencer a Chang de realizar aquellas filtraciones, pues era un trabajo muy placentero para él obligarla ocupando sus encantos y unos cuantos crucios e imperius, cuando el trabajo se pusiera difícil

- -¤--Fin Flash Back--¤- -

El encuentro aún no se había podido realizar, debido a que Clarisse por su trabajo de convencer a Chang había pasado poco tiempo en el castillo del señor oscuro, lugar que era casi su hogar en los últimos días por su trabajo de análisis y la búsqueda del traidor de su bando. Había comenzado investigando a los reclutas más recientes, encontrando a dos un tanto sospechosos, por lo que los entrevistaría personalmente para averiguar sus planes.

Se dirigió a la oficina de archivos del señor oscuro a buscar más información sobre los miembros activos, tomando la carpeta con los pergaminos que contenían los datos de Clarisse para analizarla detalladamente. Una carpeta saltaba a la vista, ésta se encontraba en la sección de muggles y magos sangre sucia buscados por mortífagos y claramente había sido movida. La tomó y el nombre de Hermione McBride resaltó, además del sello mágico que tenía la carpeta era bastante tentador.

– ese nombre, lo he escuchado antes…. – dijo Ethan en voz baja y dejando los pergaminos y documentos de lado, se puso en la tarea de abrirla. No escuchó cuando alguien más entraba en la estancia y lo observaba con sigilo desde la puerta

– Black¿qué haces? – preguntó un Blaise Zabini bastante enojado, pues odiaba a muerte a Ethan Black por haberle quitado lo que era suyo por derecho. Se había enterado de su encuentro con Clarisse Mc'Lean y quería remediar cuanto antes la situación

– ¿por qué estás tan enojado Zabini? – dijo Ethan escondiendo la carpeta entre los pergaminos – ¿te molesta demasiado que el Lord me haya dado tu trabajo?

– no me importa en lo absoluto, Black – dijo y un brillo de maldad asomó en sus ojos – lo que pasa es que sólo quería comprobar cuantas mentiras tuviste que decirle a Mc'Lean para que por lo menos te escuchara

– ¿y qué tiene que ver mi encuentro con Clarisse? – dijo Ethan y comprendió el tono de Zabini – ¿estás celoso?

– no volverás a hablarle siquiera – dijo Blaise y en un segundo apareció a su lado, apuntándolo con la varita directamente al corazón – si aprecias tu vida, no volverás siquiera a mirarla

– no me das miedo Zabini

– si fuera tú, por lo menos pensaría lo que digo – dijo Blaise con una cruel sonrisa – anima cohibitum

La sonrisa de Ethan desapareció al instante, sus ojos vivaces se veían vacíos y parecía un muerto en vida, Blaise se acercó y en un sádico susurro le dijo

– a la próxima no devolveré tu alma – en su mano izquierda una potente esfera de luz flotaba sobre su palma, mientras la retenía con la varita. Era sin duda el alma de Ethan, quien seguía con su expresión vacía y observaba la esfera de luz con miedo, mientras Blaise disfrutaba al máximo su situación. Tomó la esfera firmemente y la empujó en el pecho del chico, y ésta entró limpiamente a su ser, devolviéndole los sentidos.

Despertó y recordó vagamente lo que Zabini le había hecho, por lo que decidió salir corriendo de allí, sin importarle los papeles que habían quedado tirados en el piso

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El trabajo estaba agobiándola, miles de datos inútiles estaban siendo filtrados al bando del señor oscuro, tal como le habían mandado a hacer. Como siempre, se dejaba escapar algún dato importante, aunque erróneo, lo que hacía que los investigadores del bando enemigo se interesaran un poco y trabajaran en planes de acuerdo a la información. Era un trabajo bastante aburrido, pero habían preferido hacerlo así desde lo que había ocurrido con la sección de aurores hacía un tiempo atrás y que todavía seguía dejando a Harry sin dormir algunas noches. Pero ya todas las muertes habían sido superadas, mas no olvidadas. Pero se estaba distrayendo de su trabajo al pensar en tan dolorosos recuerdos. Miró a su compañera de trabajo y suspiró

Cho Chang estaba tan exhausta como ella, pues le había ayudado a seleccionar los datos de menor importancia almacenados en los archivos, aunque seguía sin demostrar debilidad alguna ante aquello. La joven oriental estaba muy cambiada, los signos de la edad estaban muy marcados, además de las múltiples maldiciones sufridas, que habían dejado huella en sus ojos y en su piel. Ya no era la misma, pero aún así seguía ayudando al ministerio, pese a haber pertenecido alguna vez a las filas de Lord Voldemort.

Pero Hermione, quien antes la considerara una chica vivaz y hasta la adecuada para su amigo Harry, la miraba ahora con desconfianza y hasta con frialdad, lo que daba a demostrar en su trato a la joven, de un rango muy inferior al de ella.

– Chang, necesito esos datos listos, vendré a buscarlos en 20 minutos – dijo la joven de modo cortante y se levantó del escritorio compartido, dirigiéndose a su propia oficina, dos pisos más arriba.

Mark había organizado una reunión con todos los aurors, incluyendo a los espías del ministerio, para informar sobre los nuevos datos conseguidos. Sin ánimos llegó hasta la sala de juntas y se sentó en su acostumbrado puesto, junto a Harry y Ron

– buenos días señores – dijo Mark entrando a la sala de juntas, ya abarrotada. Más de alguien respondió al saludo con amabilidad

– es importante informar que gracias a la ayuda de nuestros agentes, hemos conseguido muchos datos que nos aseguraran la victoria, ésta vez, definitiva – declaró el robusto hombre sentándose en el sillón principal, mientras los aurors lo miraban con interés. Harry se movió un tanto incómodo en su silla, mientras miradas de un rencor olvidado se posaban en él.

– ¿es posible que la acción del espía afecte a nuestros planes? – preguntó una Nymphadora Tonks bastante animada, que no había cambiado en absoluto en los últimos años. Algunos la miraron inquisitivamente

– es probable, pero diría que casi imposible – afirmó Mark con tono preocupado – esta vez necesitamos unirnos a una nueva organización de espías, que nos ayudaran a vencer al lado oscuro, por lo que la información entregada será casi nula y los planes labrados serán conocidos desde antes, con una misión distinta para cada integrante de nuestro bando

– ¿nueva organización de espías? – pregunto Ginny asombrada – pero eso exigirá más reclutas de nuestro bando

– por supuesto – aclaró Hermione, mirando fijamente a Neville – debemos proponer al menos a 6 nuevos espías para ser entrenados

– el entrenamiento de Thomas Zaccari está a punto de finalizar, por lo tanto propongo a Longbottom y a Creevey para la nueva misión – dijo Dawlish, quien era ahora entrenador de espías para el Ministerio – los demás serán sacados de la academia de aurores

– estoy de acuerdo – dijo Mark y todos asintieron – comenzarán su entrenamiento hoy mismo, y tendrán por tutores a Granger y Goldstein

– ¿y qué hay respecto a la nueva organización de espías? – inquirió Harry bastante curioso, mientras Mark se levantaba, al igual que todos los demás

– me temo Potter, que nadie sabrá nada hasta que lleguen en unas horas más – dijo Mark y se alejó por el pasillo

– ¿cómo es posible que no nos informen sobre ellos? – dijo Harry mientras algunos de sus amigos lo miraban intrigados – ¿no piensan que es extraño que no conozcamos a nuestros nuevos aliados?

– no creo que Mark integre a nadie sin haberlo investigado antes, Harry – dijo Ron mientras ordenaba algunos papeles que tenía en la mano

– creo que el tal Zaccari estaba averiguando sobre ellos – dijo Ginny pasando junto a ellos y saliendo apresuradamente

– ¿quién es ése tal Thomas Zaccari? – preguntó Hermione

– ¿no lo conoces? – preguntaron los chicos al unísono

– obviamente no, paso mucho menos tiempo que ustedes aquí¿recuerdan? – dijo la chica un tanto molesta, mientras salían de la sala de juntas a sus respectivas oficinas

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Le había llevado mucho tiempo averiguar algo sobre aquella joven que encontró en el sótano de la casa de su abuelo, sin embargo, la joven se había recuperado un poco y por lo menos sabía su nombre, lo que era un avance

– ¿cómo te llamas? – preguntó intentando calmar a la joven, que parecía hacer un gran esfuerzo en hablar

– Helena – dijo en un susurro y aunque quiso decir algo más, el cansancio la venció y cerró los ojos. Draco no quiso presionarla y la dejó dormir un rato más.

Aún llevaba grabado en su retina la situación en que había encontrado a la joven mujer y a pesar de haber sido entrenado para que sucesos como aquellos no lo afectaran, aquella joven había inspirado una lástima inusual en él.

Pero debía apresurarse, pues el aviso de una nueva misión eran las últimas noticias recibidas de Lethar y debía presentarse en su mansión junto a Helen. El gran problema era que no sabia dónde estaba la chica, pues a pesar de haberla dejado en su departamento casi encerrada, ella se escaparía, por lo que se vio obligado a ocupar su método de búsqueda menos preferido, pero antes, debía cambiar su apariencia aristocrática por la de un simple joven, casi o tan guapo como él era verdaderamente.

Buscó en su brazo derecho a la altura del codo un pequeño tatuaje de un león con una serpiente enlazada a su cuello, lo tocó con un dedo y se concentró. Aquel método que había aprendido recientemente debía llevarlo junto a Helen, o por lo menos a un lugar cercano a su ubicación, pues todos los discípulos de Lethar tenían esa marca que los identificaba y los hacía reconocerse fácilmente.

Llegó a lo que sin duda era un pub mágico lleno de jóvenes que bailaban y se embriagaban sin preocuparse de nada más y él sin inmutarse, buscó a la chica con la mirada y la ubicó cerca de la barra, hablando con un hombre que se le hacía levemente conocido.

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Se sentía bastante sola luego de que Draco la dejara en su departamento londinense con la excusa de que debía realizar asuntos importantes. No quería volver a la mansión de Lethar, sentía como un odio profundo se apoderaba de ella cada vez que pensaba en el asunto, por lo que decidió recorrer Londres para no aburrirse.

Llegó a un pub mágico, lleno de jóvenes de su edad dispuestos a divertirse. Conoció a algunos chicos que la invitaron a bailar, y el resto de la noche se quedó hablando con uno de ellos, muy simpático, llamado Thomas. Era alto, de cabello negro azabache y ojos azul eléctrico, muy guapo

– no me has dicho aún de donde eres – le dijo Helen coquetamente

– soy de Rumania – dijo y la chica frunció un poco el ceño

– pero tienes un acento muy inglés – le dijo

– es que mis padres son ingleses, pero viví toda mi infancia en Rumania – dijo – tú eres francesa¿o me equivoco?

– estás en lo cierto – dijo sonriendo – pero no quiero quedarme charlando toda la noche¡vamos a divertirnos!

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Vio como Helen y el hombre se levantaban de la barra e iban hacia la pista de baile, sin dudarlo se dirigió allí, no tenia más tiempo que perder y comenzaba a aburrirse de ver a Helen hablar con aquel tipo

– Hola pequeña – dijo a su oído, mientras la joven volteaba bruscamente, interrumpiendo su baile con Thomas

– me asustaste – dijo Helen y vio como una mueca de desconcierto cruzó por el rostro del rumano – Thomas, te presento a un amigo, Demian

– hola – saludó el joven de forma hosca, no le gustaba aquel hombre que había llegado a interrumpir su conquista a la francesita. Helen miró a Thomas y le sonrió dulcemente, el joven se calmó y comenzaron a bailar nuevamente, ignorando completamente al extraño recién llegado

– debemos irnos pequeña – dijo Draco con un leve tono de reproche; aquella niña le estaba haciendo perder el tiempo de una manera estúpida e irracional, no le agradaba estar en medio de la pista de baile junto a una pareja, mientras todos lo miraban interesados. Tomó a Helen de un brazo y la separó del rumano, ella se despidió con una mano y ambos desaparecieron.

Aparecieron en uno de los amplios pasillos de la mansión de Lethar, pues ya el anciano había dejado su escondite sucio y maltrecho, prefiriendo ostentar riquezas en vez de una fingida miseria. Helen estaba muy enfadada, y le replicaba su actitud con el chico que había conocido

– ¿por que necesitabas que viniéramos aquí? – preguntó con un claro tono de reproche

– tengo que ir a una misión, además, aún no has terminado el trabajo que Lethar te ordenó – dijo un Draco un tanto molesto. Ya había cambiado su apariencia, pues le molestaba transformarse en Demian Lynch, que no tenía ese aire aristocrático que emanaba por cada poro de su pálida piel

– no lo he terminado, porque tu prometiste ayudarme¿recuerdas? – dijo Helen aún más molesta que antes – no quiero ver a ese estúpido anciano¡¡lo odio!!

– sabes perfectamente que yo tampoco soporto su presencia, pero hay muchas maneras de fingir, él mismo te ha enseñado algunas – dijo Draco y miró a Helen con frialdad

– lo sé, pero no tengo el ánimo para fingir, solo quiero salir de aquí – dijo y sin más tomó un camino alternativo, que llevaba directamente a las mazmorras

Llegó ante el imponente Lethar, sentado en su sillón de cuero, lo examinaba detenidamente, Draco sabía que intentaría leer su mente, pero estaba demasiado preparado en Oclumancia para preocuparse.

– ¿dónde está Helen? – preguntó el anciano, quien notó su ausencia al entrar el rubio a su despacho

– se fue a las mazmorras – dijo

– Draco, sabes que confío en ti y por tanto necesito que selecciones a los mejores agentes para esta misión

– ¿de qué se trata? – preguntó el rubio acomodándose en una butaca frente al escritorio de Lethar y jugando con una copa de vino que acababa de servirse

– vamos a ayudar al ministerio a vencer a mi querido amigo Tom Riddle – dijo el anciano sin inmutarse, con una mueca burlona en el rostro. Draco casi se cayó de su butaca

– ¿ayudar al ministerio¿Estás loco? – preguntó

– crees que si no quisiera sacar provecho de todo esto¿te enviaría a seleccionar a los mejores agentes para la misión? – preguntó el hombre con una mirada pícara

– obviamente no – respondió el rubio, tomando vino de su copa – pero¿qué sacaremos de todo esto?

– no te has dado cuenta¿no Draco? – preguntó Lethar con una sonrisa triunfal en su rostro. El joven miró hacia el suelo, no iba a admitir frente a Lethar que no sabía la respuesta, prefería callar

– el ministerio nos ha llamado porque están cerca de encontrar el elemento que destruirá a Voldemort, nos han llamado para ayudarlos – explicó – una vez consigamos el elemento, se los robaremos y venceremos al viejo Voldemort para así tomar nosotros el poder

La mirada de Draco se iluminó repentinamente. Poder, todo por lo que había luchado, sufrido y dejado tantas cosas de lado, estaba tan cerca que casi podía sentirlo, debía convencer a Lethar de estar a cargo de la misión, de ser él su principal representante

– ¿crees que los bobos del ministerio no te reconocerán? – inquirió Draco y el semblante del hombre cambio

– es muy posible – dijo – pienso que alguien como tú podría estar a cargo de la misión, aunque pensé también en Helen

– la vida de Helen puede peligrar – dijo el rubio y una mueca se formó en el rostro del anciano

– tú te encargaras de todo entonces – dijo seriamente – reúne a los mejores y ve al ministerio en tres horas más, ya sabes como mantenerme informado

– claro Lethar, puedes confiar plenamente en mí

Salió del despacho con una amplia sonrisa de triunfo. Estaba cerca del máximo poder y podía conseguirlo fácilmente, sólo bastaba mantener a Lethar alejado y a los demás sería fácil controlarlos. Todo estaba ahora en sus manos

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Había sido un día complicado, las largas horas de espera por los agentes de la nueva organización de espías, estaban inquietando al personal del ministerio, pues las identidades de los miembros eran totalmente desconocidas.

Thomas Zaccari no se había dignado en aparecer, y llegó justamente cuando comenzaba la reunión para recibir a los agentes

– Buenas noches – saludó con educación entrando al salón de reuniones del ministerio. Su voz denotaba cansancio e indicaba además claramente que era extranjero. Se sentó junto a una impaciente Hermione con la apariencia de Clarisse y la observó raudamente mientras ella le devolvía una amistosa mirada

– mucho gusto – dijo el joven y Hermione le respondió con un amable gesto, pues la reunión estaba a punto de comenzar

– aurors del ministerio – dijo Mark para llamar la atención de los presentes – aquí llegan los representantes de la nueva organización

Una serie de hombres y mujeres, por lo menos 10, entraron velozmente a la sala, formándose frente al que parecía ser el líder de la organización. Sus aspectos estaban ocultos bajo negras capuchas y daban la impresión de ser mortífagos. Muchos de los aurors tenían las varitas a punto, en busca de alguna señal para atacar al primer movimiento.

El líder bajo su capucha, dejando al descubierto los cabellos castaños y los ojos verde–grisáceo de Demian Lynch. Hermione o más bien Clarisse dio un gritito de asombro, aunque solo fue oída por Neville, que estaba a su lado

– ¿qué pasó Hermy? – preguntó y Herm se vio imposibilitada de decirle a Neville la verdad

– nada, sólo fue un acto reflejo – dijo esperando que Neville se tragara la mentira. Él la miro extrañado, pero luego volvió su atención a los recién llegados, mientras su líder daba la mano a Mark.

– Soy Demian Lynch y este es mi escuadrón de espías asignados para ayudar al ministerio – dijo indicando a los encapuchados detrás de él, quienes dejaron al descubierto sus rostros. Eran 3 mujeres y 6 hombres, todos con mirada altiva y fría y muy atractivos. Causaron un revuelo extraño en los aurors, que los miraron con desconfianza

– mi escuadrón como imagino estará el de ustedes, está protegido para que no puedan reconocer las verdaderas identidades de los agentes, por lo tanto serán reconocidos con ésta identidad por ustedes – dijo un Demian Lynch muy arrogante, mientras miraba con curiosidad a los aurors en la mesa de reunión.

Encontró la mirada de una Clarisse bastante confusa y sus pupilas se dilataron levemente, asombrándolo por completo. Desvió la mirada y preguntó con rapidez a Mark, que estaba de pie junto a él

– ¿Quién es el jefe de su escuadrón? Quisiera tener algunas palabras con él

– Es uno de nuestros agentes más capacitados – dijo Mark y los agentes del ministerio sonrieron levemente – Clarisse Mc'Lean, por supuesto

Mark la miró con orgullo y ella sólo pudo levantarse de su asiento e ir junto a su jefe, quien le indicó a Demian

– mucho gusto señorita Mc'Lean – dijo inclinándose levemente y besándole la mano. Todos los miraron extrañados y un Neville totalmente celoso se removió peligrosamente e su silla. Clarisse o más bien Hermione, enrojeció completamente y en su mente los recuerdos de aquel fugaz encuentro con el castaño en San Mungo la hicieron enrojecer aun más

– disculpe mi efusividad – dijo – los franceses normalmente saludamos así a las damiselas, ruego disculpe mi imprudencia

– bueno – cortó Mark – esto es una breve presentación de los agentes con los que trabajaremos un tiempo, espero estén a gusto trabajando aquí

– eso espero – dijo Demian en un tono despectivo que sólo algunos pudieron notar y salieron todos de la sala. Él indico a Clarisse la puerta para que lo acompañara, mientras Neville intentaba alcanzar a la joven que iba junto al castaño

– Clarisse – llamó y ella se volvió automáticamente. El sentimiento de culpa aun era latente, pero Neville no lo notó en absoluto – necesito hablar contigo¿recuerdas?

– claro, si me disculpa – le dijo a un sonriente Demian, que hizo un mohín con los labios

– solo necesito hablar un momento con usted – dijo amablemente el extranjero y Neville tuvo que acceder

– en cuanto termines vas a mi oficina – le dijo el chico un tanto enojado, porque Herm tenia toda su atención puesta en el castaño

– eh, si, claro – le dijo y se fue por un pasillo contiguo junto a Demian. Caminaron unos pasos más y cuando estuvieron lejos de todos, comenzaron las interrogantes

– ¿eres una agente de inteligencia? – le preguntó Demian bastante asombrado

– por supuesto – dijo Clarisse petulante – aunque nunca imagine que tú también lo fueras

– vamos… soy lo bastante apuesto e inteligente… además¿cómo crees que te pude encontrar aquel día en San Mungo? – preguntó y Hermione se sonrojó velozmente, sin darse cuenta de lo comprometedora que podría parecer la situación, pues el castaño había tomado su mano y tenía sujeta a la chica por la cintura, lo que los hacía estar muy cerca

– creo que ese día no me buscabas específicamente a mi – le dijo y sonrió ampliamente – eso se contaría como un grave error e intento de secuestro por nuestra agencia

– no estaba en horas de trabajo – dijo Demian soltándola bruscamente, y fue cuando ella se dio cuenta que estaban casi abrazados – además, es fácil confundirte con Helen

– quisiera conocerla en persona – dijo Clarisse en un suspiro. Demian la miró pensativo

– si me ayudas, yo te llevaré con ella – el rostro de la chica se iluminó en una agradecida sonrisa.

– está bien – dijo la chica y se dirigió rumbo a la oficina de Neville, donde él la esperaba impaciente

Draco se quedó contemplando a la chica con un extraño sentimiento en su interior. Analizando bien la situación, no era un sentimiento, ya que el no estaba hecho para sentir, sino que era más bien una intuición. Quizás reunir a las hermanas podría traer complicaciones a sus planes, aunque ver vencido a Lethar sería tan gratificante que la pérdida de tiempo no tendría gran importancia. Debía saber que era lo que el viejo escondía, lo que era obviamente algo relacionado con Helen y Clarisse. Debía descubrirlo antes de que fuera demasiado tarde

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Volvía a su oficina con los documentos del día en la mano, además de la información que Cho había escogido de los registros y estaba lista para dar por iniciada su jornada, cuando de pronto sintió su brazo arder. Debía recurrir inmediatamente ante el Lord, no le daba oportunidad de avisarle a Mark. Ginny pasó por el pasillo frente a ella, por lo que la llamó

– ¡¡¡Gin!!! – le dijo y la pelirroja buscó a quien la llamaba, dirigiéndose a Hermione – Gin, necesito que dejes esto en mi oficina

– claro¿pero qué pasa? te veo preocupada

– no es nada… solo que el deber llama – dijo apuntando su brazo. Se despidió de la pelirroja y levantando la manga izquierda de su túnica, dejó al descubierto la marca, que parecía más negra que nunca. La tocó con un solo dedo y fue transportada. La pelirroja tocó instintivamente su brazo, un tanto sorprendida por el hecho de que Herm fuera convocada

Dejó de distraerse, se dirigió a su oficina y volvió a sus quehaceres. Pero alguien la observaba indiscretamente desde afuera de su cubículo. Miró enojada, encontrándose con unos ojos azules que la miraban, los ojos de uno de los agentes llegados esa mañana. El joven era guapo, alto, cabello negro, mirada seductora… todo lo que una mujer soltera y sin compromisos podía soñar

– buenos días – le dijo el francés – disculpe si la molesté

– no hay problema – dijo Ginny recuperando poco a poco su color, pues se había sonrojado completamente. El joven se dirigió hacia su cubículo, para conocerse mejor

– ¿cuál es su nombre? – preguntó – si es que puedo preguntar

– claro que puedes, mi nombre es Ginevra, pero todos me llaman Ginny

– mucho gusto mademoiselle – tomó su mano y la besó brevemente. Ginny nuevamente enrojeció por completo – ya debo irme, pero espero tener el gusto de volver a verla

Salió del cubículo, dejando a Ginny un tanto sofocada

– yo también lo espero – dijo y comenzó a trabajar, con la imagen del guapo y galante francés flotando en su mente

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Draco reunió a todo su grupo de agentes en un lugar alejado del ministerio, debía darles instrucciones para entablar relaciones profesionales con los agentes del ministerio y sacarles información beneficiosa

– Isabelle, Mathew, llegan tarde – les dijo a los jóvenes que recién llegaban. Ya todos estaban con sus apariencias reales, que no eran muy distintas a las usadas para el trabajo.

– Draco, descubrí en uno de los agentes un poder que nunca antes había sentido – dijo la castaña un tanto preocupada – debemos tener cuidado con el tal Thomas Zaccari

– no hay de que preocuparse, solo tienen tres agentes, nosotros somos 10 – dijo lacónicamente – quizá la líder podría considerarse peligrosa, pero de ella me encargo yo

– no son sólo tres agentes, Draco – dijo uno de los jóvenes, llamado Adrian, un chico de rasgos finos y fulminantes ojos negros – en los registros aparecen al menos 6 más que están en entrenamiento

– entonces será más fácil aún – dijo el rubio y una sonrisa sádica se dibujó en su rostro – les asignaré a cada uno un agente al que deberán vigilar, entablar una relación de amistad y sacarles toda la información posible, para después eliminarlos

– me parece un buen plan – dijo una de las chicas

– ¿y cuándo comenzaremos con la misión? – Mathew no confiaba lo suficiente en Draco por lo que intentaría ponerlo en jaque ante cualquier situación y deshacerse lo antes posible de él.

– aún no hemos puesto fecha – Draco cambió de apariencia, lo que hizo que todos los demás lo imitaran – pero será muy pronto

– ¿cómo podemos tener contacto con los agentes en entrenamiento? – una de las agentes, llamada Aline, una morena impresionante de altiva figura y esquivos ojos miel – seguramente no podremos acercarnos a ellos hasta que terminen su preparación

– ya me encargué de eso – Draco se ciño su capa de viaje y apuntó a dos agentes – Isabelle y Mathew, encárguense de los agentes que están en el ministerio

– ¿irás a supervisar nuestro trabajo pronto? – dijo Mathew con un tono irónico y despectivo

– no será necesario, Isabelle te cuidará – Draco sonrió burlonamente, mientras los demás agentes reían de manera discreta – mantén muy vigilado a Zaccari, Isabelle

– por supuesto – ella siempre lograba demostrar lo necesario y Draco estaba seguro de que tendría controlado a Zaccari antes de que se diera cuenta. Entre los agentes, Isabelle era una de sus mejores reclutas y a pesar de todo lo que dijera Lethar, no sería mala idea que fuera su derecha al mando cuando consiguiera el poder

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El entrenamiento para ser espía era demasiado exigente y duro, por lo que en cada práctica, gastaban toda su energía y su poder mágico, debiendo descansar por lo menos tres días para lograr recuperarse por completo. Ésta era su primera sesión como entrenadora y junto a Anthony Goldstein intentaba mantener a los reclutas bajo control

– han descansado suficiente – Herm los miró con una sonrisa un tanto sádica al escuchar como los 6 alumnos reclamaban – ahora deben seguir con la lucha cuerpo a cuerpo, pero esta vez cambiaremos de parejas

– ya no puedo más – Colin Creevey cayó exhausto al suelo del salón adaptado para entrenamientos físicos y sus compañeros ayudaron a reincorporarlo

¡enervate! – Anthony se acercó a él – si la próxima vez vas a demostrar tanta debilidad, será mejor que dejes de ser auror y vayas a casa a mirar televisión¿entendido?

– si, señor – Colin se asustó por lo que el auror le dijo e intentó demostrar todo el aplomo que le quedaba

– no comprendo porque les parece un entrenamiento tan fuerte, si para ser aurors debieron pasar por sesiones similares – Anthony estaba extrañado por tan débiles pupilos y Herm lo tranquilizó

– de eso hace mucho tiempo, Anthony – Herm se dirigía hacia los chicos – por lo menos dos de ellos ya perdieron la práctica

– bueno, entonces practiquemos algo mucho más simple – Goldstein estaba notablemente enojado – magia defensiva en parejas, quiero que comiencen un duelo y terminaran cuando su oponente caiga exhausto

Comenzaron con los duelos y muchos no alcanzaban a durar más de una hora luchando. Al cabo de tres horas ya todos habían caído exhaustos y no podían moverse de las colchonetas que cubrían el salón

– esto será más difícil de lo que imaginamos, Hermione – Anthony miraba a los chicos con decepción, pero la castaña intentaba tranquilizarlo

– en unos momentos llegarán algunas personas a las que será divertido ver practicar – Herm miraba su reloj mágico y cambió inmediatamente su apariencia física para convertirse en Clarisse al ver como se abrían las puertas del salón y entraban los espías de la agencia francesa

– muchas gracias por recibirnos y dejarnos practicar aquí – Demian se dirigió con pasos seguros hacia Clarisse e hizo una reverencia ante ella

– no hay problema – la chica se sonrojó levemente ante la galantería del francés y éste retrocedió hasta su grupo, para dictarles órdenes en su idioma. Algunos se separaron en grupos y otros en parejas, dejando al líder solo, quien con un movimiento de varita cambió sus vestimentas por un traje negro de esgrima

– sería un honor tener un duelo con usted, mademoiselle – se dirigió a Clarisse, quien miró primero a Anthony y luego a sus alumnos

– ve a enseñarle a ese francés como se gana – Anthony estaba muy animado y la alentó a que aceptara el reto de Demian

– está bien – con su varita realizó el mismo procedimiento que Demian, pero su vestimenta era blanca.

Se pusieron en posición de combate y juntaron los floretes, indicando el comienzo del duelo. Ambos demostraban una gran destreza en el deporte, pero los movimientos de Demian denotaban más elegancia que fuerza. Clarisse al verse un tanto superada en la lucha, demostró su superioridad ante su oponente

touché – la chica consiguió tocar con la punta de su florete el torso del francés, ganándose una ovación por parte de sus alumnos. Ambos se sacaron sus caretas e hicieron una reverencia

–estoy realmente sorprendido – Demian miraba a la chica seductoramente – nunca nadie me había vencido en esgrima

– siempre hay una primera vez, señor Lynch

– por supuesto

Neville estaba más que celoso por aquel francés que intentaba conquistar a su novia. Desde su llegada, Hermione estaba distante y la mayoría de las veces, estaba distraída en su trabajo y hasta cuando estaban juntos sentía aquella barrera. Al ver la cercanía del francés con Herm, se levantó y la llamó

– Clarisse, necesito hablar contigo – estaba furioso y no podía disimularlo para nada, Herm lo miró confundida y se alejó de Demian, mientras Neville le indicaba que salieran del salón

– ¿qué sucede, Nev¿por qué estás tan alterado? – la chica lo miró extrañada, pues nunca lo había visto así

– ¿no te das cuenta?, ese hombre no ha dejado de molestarte y de intentar seducirte – Neville la miraba con un halo posesivo – y tú permites que lo haga

– ¿estás celoso? – la chica sonrió alegremente – por favor, Nev, tú sabes que yo te amo a ti y que no me dejaré llevar por un francesito

– eso espero, porque no soportaría verte de nuevo junto a él – el chico ya había dejado su tono de furia y miraba a la chica con adoración

– es parte del entrenamiento – él la miró sin comprender – tendrás que acostumbrarte a ver a las personas que quieres en manos de otros sin perder el control

– que pueda controlarme no significa que no me muera de celos – besó a Herm apasionadamente – espero no tener que comenzar tan pronto ese entrenamiento en específico

– ya veremos – miró seductoramente a Neville y avanzó hacia la puerta del salón, caminando sensualmente, haciendo que el chico la mirara enloquecido y entrara con ella para seguir entrenando

·÷±‡±Fin del Capítulo±‡±÷

Hola

Disculpen la demora de la actualizacion, pero no tenía tiempo ni ganas de continuarlo, asi que me animé y actualice para ustedes. Espero que me den su opinion acerca del capitulo, o lo que quieran decirme (recibo reviews anonimos, pero pido el mail para poder responderlos ;) )

Bueno, muchas gracias por leer

Cuidense, cariños

Nix Aru