EL PRINCIPIO DE UNA AMISTAD
9. Más sufrimiento
El día de Navidad se acercaba vertiginosamente. Ese era su último día de clase y al día siguiente todos volverían a sus casas, sólo tres Slytherin se quedaban a pasar la Navidad en el castillo: Draco, Blaise y Pansy. Los dos últimos para no dejar solo a su compañero.
Eran las seis de la tarde y los tres chicos estaban sentados en la Sala Común de Slytherin, al calor que manaba de la chimenea.
.-¿Al final te quedarás en Hogwarts Draco? -preguntó Blaise mirando al aludido.
.-¡Ah¡Se me olvidaba! Sirius me ha invitado a pasar la Navidades con él y con Lupin, aunque aún no sé si ir. Preferiría quedarme con Tonks, pero no me ha dicho nada, y yo no me voy a auto invitar a su casa -contestó éste sombríamente-. Además, Black parece muy enfadado conmigo por lo de Granger, creo que Tonks le obligó a invitarme.
.-Sí, se nota que la tiene mucho cariño. Incluso parece que está enamorado de ella, igual que tú -añadió Blaise mirando con curiosidad a su amigo, más que nada para ver su reacción. Se puso pálido, apartó la mirada y bajó la cabeza, pareciendo muy abatido. Fue a abrir la boca pero Blaise le interrumpió antes de que pudiera pronunciar una sola palabra-. Y no intentes negarlo Draco, no le quitas los ojos de encima, a pesar de que ella no se entere.
.-O no quiera enterarse -añadió Pansy.
.-De acuerdo -el rubio se dio por vencido y volvió a mirar a su amigo. Sus ojos mostraban dolor, algo que el moreno Slytherin nunca había visto reflejado en aquellos profundos y fríos orbes grises-. No lo negaré si vosotros prometéis no decir nada. Bastante me odia ya como para que se entere de esto. Yo ya se lo había dicho, pero no me creyó. Prefiero dejar las cosas así¿vale? Por lo menos por el momento.
.-Bueno -Blaise cambió abruptamente de tema, más que nada para no herir a su amigo-. Qué vas a hacer al final¿te quedas o te vas?
.-No lo...
El rubio se interrumpió al ver una cara muy familiar en el interior de la chimenea. Una mujer con cabellera corta de color azul eléctrico y cara de niña, sólo podía ser una persona.
.-Tonks -dijo el rubio recuperando su máscara impasible, poniéndose de cuclillas frente a la mujer.
.-¡Hola Draco! -exclamó alegremente Tonks, parecía estar eufórica y eso le molestó, no supo por qué pero lo hizo. Aún así no cambió su expresión-. ¿Qué tal?
.-Bien, ya sabes. Lidiando con Hermione. Supongo que Black ya te habrá contado lo que pasó.
.-Sí, y no me parece bien lo que hiciste. Aunque...
.-¡No hice nada! -el rubio se puso furioso. Se levantó del suelo y miró a la mujer con rabia-. Simplemente Boot le dijo unas palabras y ella, con todo lo crédula que puede ser, se lo creyó.
.-Vale Draco, no hace falta que me hables así. Ni siquiera me has dejado terminar de hablar. ¿Puedo ahora? -el rubio asintió y se colocó de la misma manera que antes, de cuclillas frente a la chimenea-. Muy bien, iba a decir que ella también se enfadó demasiado por esa nimiedad. Simplemente debió hablar contigo y aclarar la situación, que debe ser muy incómoda.
.-Lo es Tonks. Pero ahora yo debería haberme enfadado con ella también. Y lo estoy, estoy muy enfadado, con ella y con todos.
.-¿Por qué estás enfadado?
.-Por el simple hecho de que le pedí disculpas -pensó que sonaba patético. Él, pidiéndole disculpas a una sang... no, no podía decirlo. Pidiéndole disculpas a ella, aun cuando no había hecho nada-, ella me dijo que no me perdonaba y ni siquiera me dejó explicarme, así que de momento no tengo ganas de hablar con ella.
.-Bueno, yo no puedo opinar, soy casi peor que ella -hizo una pequeña pausa-. Pero bueno, no me he comunicado contigo para hablar de Hermione. Lo he hecho para invitarte a casa a pasar las fiestas. Sé que no debes estar muy contento pasándolas con Sirius y Remus o en el castillo. ¿Quieres venir? -preguntó. El rubio miró por encima de su hombro a Blaise y Pansy, que le sonrieron amistosamente y asintieron con suavidad. El rubio tenía una brillante sonrisa.
.-Sí, me gustaría mucho Tonks, gracias -dijo.
.-No hay por qué darlas, lo pasaremos bien -sonrió feliz y las llamas empezaron a extinguirse, pero antes de que desaparecieran completamente, la mujer dijo otra frase más que hizo que Draco se quedase mudo por unos momentos-. Te quiero Draco, no lo olvides.
Cuando las llamas desaparecieron, el rubio se giró con cara de embobado a sus amigos, que rieron al ver la expresión de su rostro. Repentinamente se puso serio y se aclaró la garganta.
.- Nunca me habían dicho nada parecido -dijo con la voz ronca.
Pansy se levantó y avanzó muy segura hacia él, abrazándole cuando llegó a su lado. Blaise también se levantó, aunque se mantuvo quieto en su lugar.
.-Aunque no te lo digamos nunca -comenzó la chica-. Nosotros también te queremos Draco -terminó sin dejar de abrazarle. Draco la abrazó a su vez, con una sonrisa sincera en el rostro.
Un borrón de pelo negro y piel ligeramente bronceada apareció delante de Draco y éste le reconoció como Blaise, antes de que el moreno también se lanzara a abrazarlos gritando-¡ABRAZO EN FAMILIA!- haciendo que los otros dos perdieran el equilibrio y cayeran al suelo con Zabini encima de ellos, aún abrazados, los tres en un confuso montoncillo de piernas, brazos y demás.
Rieron y continuaron el resto de la tarde riendo y bromeando. Siempre y cuando ningún Slytherin apareciera frente a ellos, que se mostraban fríos y distantes en presencia de otros. Por algo eran el trío de Slytherin, pero sólo entre ellos. Nunca iban como Potter, Weasley y Granger, ellos eran grandes amigos que se apoyaban en la intimidad, pero sólo eso. Delante del resto del colegio eran los fríos Slytherin que matarían por algo de poder. Mentira, y de las buenas. Draco había llorado con Pansy y Blaise, al igual que los otros dos lo habían hecho con él.
Mientras tanto, Hermione Granger preparaba el equipaje en su habitación de la torre de los Premios Anuales. 'Necesito alejarme unos días de Malfoy' pensó abatida. Quería poner en orden sus sentimientos, y no podría hacerlo con el rubio acosándola a cada momento. Lo que ella no sabía era que el chico no la acosaría ni un día más.
Terminó de preparar su baúl y buscó a su gato por todas partes, pero no lo encontraba. Bajó a la Sala Común y lo buscó, como la última vez, debajo de las mesas, pero el felino tampoco estaba allí, parecía haber desaparecido. Vio una de las fotos que Draco y ella tenían distribuidas por el lugar y observó una de sus padres y ella, los tres sonrientes en el papel. Su madre movía la mano amistosamente, Hermione sonreía como en un sueño y su padre la estrechaba contra su
pecho como si pensara que en cualquier momento fueran a desaparecer, y así era. La única foto mágica que tenía de ellos, y habían tenido que hacérsela el día antes de su muerte. Sin poder evitarlo se acercó al cuadro, colgado de la pared, y acarició con uno de sus dedos la cara de su padre, ausentemente. Le quería tanto... la había consentido tanto, para su padre ella era la niña bonita, siempre la dejaba hacer lo que quisiera y, cuando recibió la carta de Hogwarts...
.'FLASH BACK'
Los sres. Granger y su hija desayunaban tranquilamente en la cocina de su casa. Estaban contentos, muy contentos. Ese verano lo habían pasado en California, entre las playas y el sol, y se lo habían pasado realmente bien. Tanto que habían acordado volver en cuanto Hermione terminara en el Instituto al que iría. Una lechuza entró por la ventana y los tres se sorprendieron y asustaron en igual medida. ¿No era que las lechuzas sólo salían por la noche? El pájaro dejó caer una carta sobre el regazo de Hermione y se posó en el respaldo de una silla desocupada, esperando la respuesta, inmediatamente sus padres se acercaron a ella para leer lo que ponía. El sobre parecía estar hecho de pergamino, y eso les sorprendió. La castaña empezó a leer la carta.
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA
Director: Albus Dumbledore
(Orden de Merlín, Primera clase,
Gran Hechicero, jefe de Magos,
Jefe supremo, Confederación
Internacional de Magos)
Querida señorita Granger:
Tenemos el placer de informarla de que dispone de una plaza en el colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.
Las clases comienzan el 1 de septiembre. esperamos su lechuza antes del 31 de julio.
Muy cordialmente,
Minerva McGonagall
Directora adjunta
Los Granger se quedaron atónitos, conforme iban leyendo sus rostros se tornaban más sorprendidos, pero cuando terminaron la carta sonrieron felices.
.-¡Hermione¡Eres una bruja! -alborotó Jane Granger, la madre de la niña. Su padre solamente la miró, algo preocupado por la salud mental de las personas que le habían mandado esa carta a su hija.
.-¿Y si leemos la lista de los útiles? -preguntó la mujer emocionada. Hermione simplemente asintió, demasiado aturdida para decir nada. Sacó otro trozo de aquel extraño papel con dedos temblorosos y comenzó a leer de nuevo.
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA
UNIFORME
Los alumnos de primer año necesitarán:
.-- Tres túnicas sencillas de trabajo (negras).
.-- Un sombrero puntiagudo (negro) para uso diario.
.-- Un par de guantes protectores (piel de dragón o semejante).
.--Una capa de invierno (negra, con broches plateados).
(Todas las prendas de los alumnos deben llevar etiquetas con su nombre.)
LIBROS
Todos los alumnos deben tener un ejemplar de los siguientes libros:
.-- El libro reglamentario de hechizos (clase 1), Miranda Goshawk.
.-- Una historia de la magia, Bathilda Bagshot.
.-- Teoría mágica, Adalbert Waffling.
.-- Guía de tranformación para principiantes, Emeric Switch.
.-- Mil hierbas mágicas y hongos, Phyllida Spore.
.-- Filtros y pociones mágicas, Arsenius Jigger.
.-- Animales fantásticos y dónde encontrarlos, Newt Scamander.
.-- Las fuerzas oscuras. Una guía para la autoprotección, Quentin Trimble.
RESTO DEL EQUIPO
1 varita.
1 caldero (peltre, medida 2).
1 juego de redomas de vidrio o cristal.
1 telescopio.
1 balanza de latón.
Los alumnos pueden traer una lechuza, un gato o una tortuga.
SE RECUERDA A LOS PADRES QUE A LOS ALUMNOS DE PRIMER AÑO NO SE LES PERMITE TENER ESCOBAS PROPIAS.
Terminaron de leer la carta y se miraron, asombrados.
.-Papá... -comenzó la pequeña, el hombre la miró-. ¿Dónde vamos a comprar todo esto?
El hombre se encogió de hombros y, como si eso fuera lo que habían esperado, acompañado de un sonoro "Plop", un hombre pequeño apareció en la cocina, las tres personas que allí había se echaron hacia atrás asustados y el hombrecillo sonrió bonachonamente.
.-Buenos días señores Granger -dijo dirigiéndose a Jane y a Roger-, señorita -añadió mirando a Hermione-. Supongo que habrán leído la carta del Colegio Hogwarts -los dos adultos asintieron, demasiado sorprendidos aún para decir nada-. Bien, yo soy el profesor Filius Flitwick, imparto la materia de encantamientos y, si ustedes permiten su ingreso en el colegio, seré uno de los profesores de la srta. Granger. He venido para ayudarles a comprar el material y todo lo demás...
.'FIN FLASH BACK'
Cuando recibió la carta de Hogwarts, su padre se sintió muy orgulloso de ella, y sólo eso la hizo feliz. Comenzó a llorar, podía parecer muy frágil, pero ella sabía que no lo era, sólo estaba desecha porque en apenas un mes se cumpliría un año de la muerte de sus padres. En esas estaba, llorando como un bebé, cuando Hedwig entró por la ventana y le dejó una carta sobre su regazo, ululando levemente para que le prestara atención al pergamino. Comenzó a leer:
Herms:
Ron y yo estamos en los terrenos, al lado del campo de Quidditch. Ven rápido, tenemos que decirte algo.
Harry
Salió corriendo de la sala aún con la carta entre sus manos. Un mal presentimiento la embargaba. Las lágrimas aún corrían por sus mejillas, empañando su visión. No había nadie por los pasillos, así que, sin importarle su limitada visión, corrió escaleras abajo hasta el campo de Quidditch.
Buscó a sus amigos y, en menos de cinco minutos los encontró, corrió con más fuerza y paró agotada frente a ellos. Les miró fijamente, ambos tenían los rostros tristes y se mantenían muy juntos, ocultando algo a los observadores ojos de su amiga.
.-¿Qué ocurre Harry? -preguntó con la voz ronca y congestionada por las lágrimas que había derramado anteriormente.
Los chicos, sin decir una palabra, se separaron levemente dejando que la Gryffindor observara lo que había ocurrido. Allí estaba su gato, el que había buscado durante horas, tendido en el césped, muerto. Hermione no lo resistió, se abrazó a Harry como si le fuera la vida en ello. Ese gato patizambo había sido su único consuelo al finalizar las continuas peleas con Ron, él había sido el único que había permanecido a su lado cuando, en tercer curso, se había enfadado con Harry y Ron por culpa de la Saeta de Fuego que Sirius le había regalado a su ahijado. Estaba destrozada, había sufrido demasiadas pérdidas en tan sólo un año como para salir airosa. La muerte de sus padres, el fallecimiento de su única abuela, la amistad de Draco... y ahora su gato¿por qué todos la abandonaban en tan poco tiempo? Se desvaneció en los brazos de su amigo, demasiado dolor, demasiado sufrimiento, y todo eso tuvo en ella unas consecuencias desastrosas.
Harry la alzó en sus fuertes brazos, la llevó a la torre de los Premios Anuales y dijo la contraseña, que sabía porque Hermione se lo decía todos los meses, cuando la cambiaban. Ron se quedó en el campo de Quidditch, mirando, con sus ojos azul marino completamente abiertos, cómo su mejor amiga se desmayaba en los brazos de su compañero de toda la vida. El moreno subió a la habitación con su amiga aún en brazos, completamente inerte. Draco Malfoy hacía el equipaje cuando sintió unos ojos puestos en su espalda, se giró y miró a Harry con indiferencia. Vio a Hermione en sus brazos y su expresión cambió para mostrar una de leve preocupación, aun sabiendo que su corazón, martilleaba como loco. Aún así, eso tampoco lo mostró en su voz.
.-¿Qué le ha pasado? -preguntó.
.-Su gato murió -el rubio frunció el ceño, declarando que pensaba en la chica como una debilucha. Harry presintió lo que pensaba y añadió-: Hermione no es débil Malfoy. Ha sufrido demasiado en tan sólo un año, demasiadas pérdidas. Sus padres, su abuela, su gato... Es demasiado para cualquiera, y ella lo ha aguantado con mucha valentía -hizo una pausa y miró a su alrededor-. ¿Cuál es su cama?
.-Ésta -señaló la de la derecha del todo-, pero la echaremos en la mía.
Harry no dijo nada y el rubio se acercó a su propia cama, descorrió el dosel y echó las sábanas hacia atrás. Ayudó al moreno Gryffindor a tumbar a la castaña, le quitó los zapatos y la arropó hasta la cintura.
.-Malfoy... Hermione ha sufrido ya demasiado y tú la estás haciendo daño. ¿Por qué no le dices ya que la amas? Es mi mejor amiga y no quiero que la hagas su... -Harry pretendía seguir con su charla pero el rubio lo interrumpió precipitadamente.
.-No la amo ¿vale? -estaba bastante alterado pero hablaba en susurros muy bajos para que Hermione no despertara-. La odio y quiero que ella me odie a mí también (N/A Mentira pocha).
Salió rápidamente de la habitación sin darle tiempo al moreno de replicar. Necesitaba saber lo que sentía, necesitaba aclararse de una buena vez y por todas, y supo cómo hacerlo, Mandy Milles llevaba una temporada intentando llevárselo a la cama, y esta vez lo conseguiría.
Media hora después la Hufflepuff salía del dormitorio de Draco en Slytherin con la respiración agitada. A nadie en la Sala Común de Slytherin le impresionó que de la habitación del premio anual saliera una chica de otra casa. El rubio se había ganado fama de mujeriego en sexto curso, cuando su padre quería que se convirtiese en mortífago. Con las mujeres descargaba toda su frustración y nervios, y esa fama no le ayudaba nada con Hermione. Había descubierto que, aunque se acostase con otras, su pensamiento era completamente ocupado por la premio anual. Era a ella a la que veía moverse sobre él, pues siempre permitía que ellas llevaran el mando, a no ser que fueran ellas las que le pidieran que controlase la situación, cosa que no se daba muy a menudo, y menos aún contando con las fulanas con que se acostaba. Todas aquellas que habían pasado por su cama lo eran, todas menos Pansy, que era la más decente de todo Slytherin, incluso era algo tímida. Y, desde luego, no era una fulana como las otras, sería muy difícil que lo fuera, pues estaba locamente enamorada de Potter desde quinto, algo que al joven Malfoy no le agradaba en lo más mínimo, pero que sin duda tendría que aceptar siendo Pansy su mejor amiga.
HI! Aquí el noveno cap.! Os gustó? Espero que sí, y me alegraría mucho que lo hiciera. Por cierto, muchas gracias por los reviews del capítulo anterior, me gustaron mucho! Vamos con las respuestas:
marissa89: Wenas! Vaya! Me alegro mucho que seas una de mis nuevas lectoras y que te guste mi fic, realmente me motivan muchísimo vuestros reviews, de verdad! Aunque en este cap. no me han dejado muchos, la verdad. Aún así. MUCHAS GRACIAS! Bye y millones de besos.
Terry Moon: Hola compi! jaja! Vaya! Tanto como que mis cap. sean cada vez mejores? No sé yo qué decirte, no es que me hayan dejado muchos reviews en este cap. Sólo tú y una chica nueva así que no estoy muy orgullosa, pero me alegro mucho de que al menos a alguien le haya gustado este cap., aunque reconozco que es un poco trágico pero es que... estoy melancólica. Me alegro mucho de que te haya gustado y espero que tú actualices pronto que me desespero! Me encantó tu último cap., en serio, es uno de los fics que me he leído que realmente merecen la pena, jaja! Nos estamos leyendo! Bye... MUACK!
DrEaM-KaT: Ohhhh! Pobesita! Espero que te mejores mu pronto! Y claro que te perdono! Con que me pongas reviews me conformo, jaja! Que te quiero muchísimo, va? Me alegro que te haya gustado el fic, y a lo mejor tardo un poquitomás en actualizar de lo que quisiera pero... así son las cosas. Me perdonas tú a mi? Muchíamos besos y que te recuperes en seguida. Te mando mis mejores deseos. Muackkkk!
Gracias por leerme!
Hasta el próximo cap.! Ciao!
PaddyPau
