Realmente tengo miedo

-Lily, por favor recibe la carta, ya sabes que no se va hasta que la cojan- Decía Karla mirando significativamente a la chica que tenía en frente.

-Caza, estás llenando de plumas mi comida- Dijo la pelirroja con fastidio

-O qué, ¿quieres que te siga por tooooda la escuela como lo hizo la semana pasada o todo este mes?-

-¿O el pasado, o todo el año?- Respondió de nuevo la chica con cara de fastidio

-Mira, ya van tantas veces que la leo que ya me sé de memoria lo que va a decir, a si que para qué la abro-

-Bueno, entonces ¿qué pierdes saliendo con él?-

-¿Qué qué pierdo?¿QUQE QUÉ PIERDO? Pierdo EL TIEMPO, Potter es un engreído, patán, imbécil, presumido, casanova…- Lily seguí y seguía con la lista y se iba poniendo roja por el coraje

-Bueno bueno, quizás si, algunas veces es un poco bobo-

-¿¿UN POCO??, ¿que no oíste todo lo que te he estado diciendo?-

-Es que sólo lo has visto en sus peores momentos, pero es un buen chico-

Lily volteó a ver a James el cual en esos momentos se subía a su asiento para hacer poses a un grupo de chicas que estaban paradas alrededor de él; en el momento en que se percató de la mirada de la pelirroja, la miró directamente a los ojos y se llevó una mano hacia su cabeza pare desordenar más su cabello y posteriormente sonreírle seductoramente a la chica.

Lily se volteó a ver a su amiga con una ceja levantada.

-Hem, es que sólo lo quieres ver en los peores momentos-

-Por favor, vamos en la misma casa, llevo con él 5 años, y cada vez que lo veo está flirteando, volando en escoba o haciendo algo para impresionar a sus admiradoras-

-Pero si casi no lo conoces, es muy inteligente-

-Hay, por favor, no por el hecho de interrumpir a cada rato con cualquier cosa en las clases lo hace una persona inteligente-

-Sabes que tiene de las mejores notas-

La chica sabía que acababa de darle en donde más le dolía su amiga, la combinación "James-buenas notas" no le agradaba en lo absoluto.

-¡Karla basta! Me caes muy bien, pero francamente, cuando comienzan con eso de intentarme convencer de salir con ESE PATÁN ¡NO LAS SOPORTO!-

Y dicho esto Lily se paró rápidamente, tomó sus cosas y cogió la bandeja de su desayuno

Caza volvió a coger la rosa que había dejado en la mesa la chica y emprendió el vuelo para seguirla.

-Lily, espera, lo siento- dijo Karla también parándose de su asiento

-No Karla, ya fue suficiente- respondió la pelirroja volteando a ver a su amiga, pero al momento de voltear su bandeja golpeó de lleno algo que hizo que su comida se regara sobre ella y el chico; tanto el vaso como los platos estallaron al llegar al suelo, ensuciándolo todo.

La lechuza se apartó rápidamente para que no se le fueran a ensuciar las plumas, y una vez que cayeron las cosas al suelo se posó de nuevo cerca de la pelirroja

-Aaagh, lo que me faltaba- pensó la chica mientras sacaba rápidamente su varita

-Reparo- oyó que dijeron al menos otras 2 voces a demás de la de ella.

-siccāre – dijo Lily para limpiar la ropa del chico

Lily volteó a ver con quién había chocado, y sus ojos se encontraron con una mirada azul profunda e impactante, que al instante se convirtió en cálida.

La chica sonrió al reconocer de quién se trataba, era Frederick, un chico de 5º que iba en Huffleppuf.

-Lo siento mucho, no me di cuenta, ha sido mi culpa, yo…- Comenzó a decir Lily muy sonrojada, pero sus palabras quedaron ahogadas por los gritos de un chico al acercarse a ellos.

-Lily, Lily, ¿estás bien?- dijo el chico todavía con la varita en la mano

-SI POTTER, sólo se me ha caído el desayuno, y soy lo suficientemente lista como para arreglarlo por mi cuenta y HAZME EL FAVOR DE SOLTARME-

-Tranquila cariño, yo sólo intento ayudar-

-NI SE TE OCURRA VOLVERME A LLAMAR CARIÑO IMBÉCIL- dijo Lily echando chispas por los ojos mientras apretaba fuertemente su varita

-Vamos linda, que no he hecho nada malo, no me harías nada, eres prefecta-

-Ya basta Potter, déjala en paz- Dijo Frederick poniéndose entre el chico de anteojos y Lily

-Baja esa varita Collins, sabes por experiencia que soy mucho mejor que tú en… bueno, básicamente en todo-

-No me provoques, estoy en muchas mejores condiciones que hace 3 meses- Dijo el chico de ojos azules dando un paso retador hacia James y dirigiéndole una mirada de hielo que hizo al chico estremecerse un poco, pero esto fue casi imperceptible.

-No me digas, ¿Ya puedes convertir tu pluma en una bolsa que esconda tu cara de idiota cuando pierdan de nuevo contra nosotros?-

-ES SUFICIENTE- un rayo morado salió de la varita de Frederick

-Protego­-

El rayo golpeó a un chico que observaba la pelea y provocó que su cabeza se comenzara a azotar contra la mesa tres veces seguidas antes de soltarlo.

-¡Por las Barbas de Merlín! SUFICIENTE, 3 puntos menos para Griffindor- Dijo Lily fuera de sí

-Y otros 5 menos para Huffleppuf- Dijo la profesora Mac Gonagall con el ceño fruncido haciendo que todos se calmaran

-¿Yan, estás bien?- preguntó la profesora dirigiéndose al chico que había recibido el hechizo de Frederick.

-Solo un poco mareado- contestó éste.

-Stew, hazme el favor de llevar a este chico a la enfermería-

-Si profesora-

-Profesora, si me permite- comenzó a decir James con una sonrisa encantadora –lo que acabo de hacer no ha sido contra las reglas; todos vieron claramente cómo aquí el compañero me ha lanzado un hechizo y yo sólo me he defendido-

-Ciertamente tú no lanzaste el hechizo Potter, pero…-

-Es cierto, es verdad, está en el artículo 32-4 que hace referencia a los hechizos fuera de las aulas de clase- dijo Sirius al llegar corriendo para defender a su amigo.

-Gracias por la aclaración señor Black, pero su compañera estuvo en todo el derecho de quitar esos puntos, puesto que el Señor Potter formó parte de una pelea y un gran alboroto-

-Yo sólo vine a ayudar a Lily, y él fue quien comenzó a agredirme con su varita-

-Pero tú continuaste con la pelea- dijo Lily muy molesta –¿No podías resistirte verdad?,no claro que no, la oportunidad de presumir siempre es buena-

-Lils, yo vine a ver qué era lo que te había pasado, nada más- repuso James con cara de sorprendido

-No necesito de alguien que me vigile, y menos alguien como tú- Dijo Lily echando chispas por los ojos

-Señorita Evans, me parece que esto es suficiente, ahora regresen todos a sus mesas-

Dijo la profesora Mac Gonagall con una mirada de advertencia a la chica.

-Pero…- comenzó a decir Sirius

-Si, tiene razón, será mejor terminar el desayuno- Dijo James agarrando fuertemente a su amigo del hombro y haciéndolo girar para dirigirse a su mesa.

-¿Te haz vuelto loco?- Comenzó a reclamar el ojiazul.

-¿Viste lo que tenía Frederick?-

-¿A demás de la cara de idiota?-

-Llevaba una rosa y algo que no pude ver claramente- Dijo con una voz que tenía un dejo de preocupación

-Oh, vamos, no me digas que sigue tras de Lilian después del "accidente" que tuvo la semana pasada-

-Algo se trae entre manos, y no me gusta nada-

-¡¡¡POTTER!!! Haz el favor de llevarte de una buena vez a tu ave- gritó a lo lejos Lily mientras trataba de hechizar a la hermosa lechuza para que no la siguiese, pero ésta, hábilmente esquivaba un hechizo tras otro

-Cariño, sólo tienes que aceptar la hermosa rosa y la carta, con eso Caza se irá-

-QUE – NO- ME – LLAMES- CARIÑO!! Y ni loca aceptaría otra de tus cartas-

-¿Qué no te han gustado mis regalos?-

-Ah, no, que va, no es eso, es que ya no caben en mi bote de basura-

-Siento que no los aprecies, aún…- James le guiñó un ojo y siguió su camino hasta su lugar, mientras saludaba a cuanta chica veía.

Lily se dio por vencida con la lechuza y se dirigió hasta Frederick

-Ya no aguanto más a ese… a ese tarado-

-No te preocupes, es un idiota- dijo el chico abrazándola

-Es que no encuentro la forma de quitármelo de encima-

-Ya se nos ocurrirá algo- dijo Frederick mientras abrazaba a la pelirroja

-Y para olvidar aquél incidente, mira lo que te he traído- y detrás de la espalda sacó una rosa roja y un osito de peluche blanco, mullido y con una carita muy tierna.

-Ah, Fredy, que lindo es!!! Muchas gracias- dijo la pelirroja abalanzándose sobre el chico

-Oh, que hombre- Pensó la pelirroja y de pronto sintió como unas manos le rodeaban la cintura y sus pies se comenzaban a elevar del suelo; el chico le dio un par de vueltas y ambos se comenzaron a reír

-De nada linda, que bueno que te gustó-

-Si!!, esta super lindo-

-Y continuando con la sorpresa, me gustaría saber si me acompañarías a desayunar junto al lago, digo ya que no haz terminado con el tuyo-

Esto provocó que Lily se pusiera un poco roja

-Me encantaría- Respondió ella con una sonrisa de oreja a oreja

-Y de verdad siento lo del desayuno, pero si se le quitaron las manchas verdad?-

-Si si, nunca había visto un hechizo tan efectivo-

-Hehe, gracias-

-Entonces, ¿vamos?- Frederick le ofreció el brazo y ambos se encaminaron hacia el lago, seguidos muy de cerca por Caza.

-James, ¡¡James!! Siéntate por favor termina tu desayuno porque no comerás hasta dentro de 5 horas- Dijo Edna tratando de hacer calmar a su amigo que miraba con la mandíbula y puños apretados mientras veía como Frederick le daba vueltas a Lily

-Es que no me puedo quedar aquí sentado viendo cómo un tarado de segunda se lleva a mi chica-

-Claro que puedes y eso es lo que harás-

Por fin el chico de cabellos desordenados volteó

-Siéntate y te explico- comenzó – Lily necesita tiempo para calmarse, sabes que cuando se trata de ti es muy irritable, y más cuando…-

-¿quieres decir que la pongo nerviosa?-

-No, irritable-

-Oh, vamos!-

-Y más cuando peleas con ese monigote; ella está conciente que de no haberlos detenido, él habría terminado en la enfermería-

-Pues claro que lo sabe, ella me ha visto en acción, no hay nadie mejor que yo- Dijo el chico de anteojos con una sonrisa arrogante e inflando el pecho de orgullo

-Ah, claro que si, yo- Dijo Sirius parándose de un brinco junto a su amigo

-He de decir que me superas en uno que otro hechizo amigo, pero nada más, yo te supero en transformaciones-

-Yo en pociones-

-Yo en Defensa Contra las Artes Oscuras-

-Yo me invento mejores cosas en Adivinación-

-Yo en Herbología-

-No, allí de equivocas, en esa nos gana Remus-

-Si, he de admitir que si- Dijo el aludido como pensativo

Todos soltaron una carcajada ante tal comentario

-Si, bueno- continuó Edna –Lo que tienes que hacer es ayudarle a Lily a darse cuenta que tú eres mucho mejor partido que Frederick-

-Ya hemos discutido eso muchas veces- Dijo James negando con la cabeza

-AAAaaaAgg!! No lo puedo creer, se la lleva del brazo, Qué le pasa?- Y dicho esto hizo llevándose una mano a la boca, James silbó de una forma muy peculiar, provocando que su lechuza volteara a verlo, le dirigiera un picotazo y comenzara a atacar al acompañante de la pelirroja.

-Au, Au, Auch- El chico daba manotazos tratando de apartar al ave, hasta que en un movimiento bruzco soltó a Lily y la lechuza dejó de atacarlo.

La mayor parte del grupito de amigos se destornillaba de la risa al ver la escena; sin embargo Remus sólo sonreía. Por alguna extraña razón Frederick nunca le había caído bien, a pesar de ser un chico muy atento y cortez; había algo en la forma en la que a veces miraba que no le daba confianza; parecía que se convirtiera en otra persona, no le daba confianza.

-Por fin- dijo el chico aliviado volviendo ofrecer su brazo a Lily. En cuanto sus brazos hicieron el contacto el ave comenzó de nuevo el ataque.

Para ese momento la mayor parte del Gran Comedor ya se había percatado de la situación y también reía a carcajadas; esto hizo a la chica darse cuenta de lo que pasaba.

-POTTER!!! Detén a tu ave!!!- Gritó la pelirroja para hacerse oír

-Linda, tienes el poder en tus manos- dijo el chico tratando de contener la risa

-Ah, ya madura!!!- el chico sólo se alzó de hombros

-Déjalo, no importa, será mejor que nos vallamos así- dijo Frederick guardando sus manos en los bolsillos

Siguieron su camino hasta el lago discutiendo un poco de la inmadurez de James.

Frederick era un chico alto, delgado pero fuerte, con cuerpo atlético admirable; era de tez clara y con facciones muy delicadas pero varoniles. En general era considerado como uno de los chicos más guapos de la escuela de magia, pero a diferencia de los merodeadores él daba la impresión de no aprovecharse de esa ventaja.

-Olvidémonos de él, ahora es lo que menos importa- dijo el chico acercándose un poco más a ella.

-Si, lo siento- respondió Lily con las mejillas encendidas

El ojiazul sacó su varita e hizo aparecer dos platos y una bandeja con un poco del desayuno que habían servido esa mañana.

Ambos se sentaron y comenzaron a platicar animadamente

El ave se había posado bajo la sombra de un árbol muy atenta a los movimientos del Frederick.

El chico poco a poco se iba acercando a ella; hasta que le agarró tímidamente una mano y mirándola a los ojos la comenzó a acercarse peligrosamente pero de pronto sintió un picotazo en el dorso de la mano y otro en la cabeza

-Agh, deja termino con esto de una vez por todas, no permitiré que Potter me arruine esta hermosa mañana ni esta agradable compañía- dijo Lily parándose rápidamente

La chica ofreció un brazo para que el ave se posar sobre él. Primero recibió la rosa, la que a pesar de ser mucho más hermosa que la que había recibido de Frederick, tiró sin miramientos al pasto; luego desató el pergamino de la pata de la lechuza y lo dejó caer; pero el papel se desenrolló y se abrió quedando a la altura de los ojos de la chica.

Ella comenzó a caminar en dirección de su acompañante pero el pergamino la seguía, y se le colocaba a la altura de los ojos para obligarla a leer lo que decía; lo cual no le dio más remedio que comenzar a leer la carta.

Hola preciosa.

Una vez un antiguo y sabio hechicero dijo:

Siempre que odio y amor compiten, es el amor el que vence

A sí que ya no compitas contra lo que sientes.

¿Saldrías conmigo en la próxima salida a Hogsmeade?

Te quiere James

Una vez que terminó de leer la carta, Lily la trasformó en una copa que utilizó para servirse un poco de jugo.

El ave seguía mirando al par de chicos todavía alerta

-Ya te puedes ir, he recibido y leído la carta-

Caza emprendió el vuelo y cuando pasó por sobre los chicos accidentalmente golpeó con una de sus garras la cabeza de Frederick.

-Bueno ya nos la quitamos de encima- Dijo Lily cogiéndole la mano al chico luego cerró un ojo como en espera de una nueva ola de ataque, la que nunca llegó.

-¿Estás bien?- Preguntó la chica al ver la herida de la mano de Frederick

-¿Eh?- respondió el chico saliendo de su ensimismamiento -Ah, no te preocupes, me han pasado cosas peores en los partidos- dijo como quitándole importancia, aunque en verdad le dolía

-No seas tonto, comienza a sangrar más- Lily tomó su varita

-consuĕreurtāre- y dicho esto, la herida se cerró completamente

-Wow, no sabía de nadie que a esta edad supiera realizar este hechizo- Dijo Frederick con los ojos como platos

-Lo tuve que aprender, eso de vivir con chicas aventureras pues…-

-Si, y sobre todo teniendo una amiga tan competitiva como Karla-

-Hehe, pues si…-

Ambos comenzaban de nuevo a acercarse poco a poco, y muchas dudas asaltaban a la pelirroja

-¿Pero y si Potter le hace algo peor, si esta vez lo lastima en serio?- pensó

-¿Si cerró totalmente?-preguntó de pronto desviando la mirada hacia la mano del chico

Frederick estaba un poco desconcertado

-Calo, tranquila-

-Bueno claro que ha funcionado, porque la herida no era muy profunda-

-Lily, tranquila, relájate, estás conmigo- El chico posó su mano en la mejilla de ella y comenzó a acariciarla dulcemente mientras se acercaba más y más; sus ojos se veían más verdes e impactantes, un poco atemorizados pero muy dulces

-Lo sé- alcanzó a decir la chica antes que su aliento se fuera en los labios del ojiazul

Frederick posó una mano sobre la cintura de ella y la jaló suavemente hacia él; su corazón latía más rápido que nunca, su pelo olía a fresas.

-Por fin besaba a Lily, esa chica que lo traía obsesionado desde el tercer grado. El momento era simplemente perfecto, nada podía arruinarlo, ni siquiera Potter- pensó el chico muy contento

Ella se aferró a su cuello y percibió cómo un escalofrío le corría por la espalda, comenzó a acariciar la espalda del chico, por su parte él no desaprovechaba la oportunidad de llenarse con ese dulce aroma que emanaba de todo su cuerpo, ese olor que tanto lo volvía loco.

Lily comenzó a jugar con el pelo del chico, pasando una mano sobre su cabeza y aferrándose firme pero suave a ella.

Los dos comenzaron a profundizar el beso y de algún modo llegaron hasta el pasto; él se comenzó a reclinar sobre el césped y ella se dejaba llevar tranquilamente. Frederick ya estaba sobre la pelirroja y comenzó a bajar la mano de la cintura hasta la pierna de ésta, como respuesta ella lo detuvo suave pero firme llevando su mano hasta la de él y entrelazándola con la suya.

El chico luego comenzó a besar el cuello de Lily dulcemente, y ella comenzó a acariciar su pecho

Las caricias comenzaban a subir de tono, hasta que ella recuperó un poco de cordura y dijo con a penas aliento

-Frederick-

-Lily- dijo el chico todavía ocupado en el cuello de ésta

-Ferederick, espera esto no está bien-

Lily comenzó a separarse del chico y se sentó en el pasto

-¿Qué pasa Lily?- dijo el chico muy asombrado

-Realmente, tengo miedo- dijo la pelirroja bajando la mirada