HOLA A TODO EL MUNDO!
Sé que he estado ausente bastante tiempo y me imagino que están interesados en saber como continua, pero antes les aviso que me voy a ir todas las vacaciones a Michoacán y no sé si pueda publicar el siguiente capítulo pronto, trataré de hacerlo ya que está listo...
Como sea, sin más demoras les dejo este capítulo...
Capítulo 14: Terminar es algo difícil de hacer
En cuanto Hermione salió casi chocando con Ron, desapareció con un pequeño estallido y reapareció en la sala de una casa.
–¡TE VOY A MATAR! –exclamó una chica–¡NO TE VUELVAS A APARECER DE ESA FORMA¿NO VES QUE...! –fue bajando el tono de voz al ver a su amiga llorando –... me puedes matar de un susto? –acabó casi en un susurro– Ya se lo dijiste.
Hermione asintió sollozando y Lisle la abrazó para confortarla.
–Cuéntame para que te desahogues.
Se sentaron en la salita para poder hablar. Hubo un momento de silencio donde sólo se escuchaba el sollozo de la castaña y que se rompió cuando, después de tranquilizarse, comenzó a hablar.
–Él siempre quiso volver conmigo y me lo dijo, pero tu mejor que nadie sabe que yo no podía, mejor dicho no puedo por el momento, eso lo alivió un poco; entonces empecé a explicarle el porqué lo había estado rechazando y evitando todo este tiempo...
o o o o o o o o o o o
–No puedo andar con rodeos y lo lamento, no sabes cuánto, pero no tuve la culpa de lo que pasó... siempre he creído que todo tiene un motivo pero todavía no encuentro uno: talvez porque estaba en una etapa vulnerable y...
–Hermione –le dirigió una mirada significativa para que dijera lo que tenía que decir (N/A¿no que no se iba andar con rodeos?)
–Es que... estoy... creo que estoy enamorada de... otro...
Perdona si te hago llorar,
perdona si te hago sufrir,
pero es que no está en mis manos,
pero es que no está en mis manos
me he enamorado,
me he enamorado,
me enamoré.
–¿Cómo? Es mentira, esto es un sueño o una pesadilla.
Hermione lo miró con los ojos llorosos y negó con la cabeza.
–Aunque no lo creas por el momento él y yo no hemos estado juntos, no hasta que tú lo supieras y no sé si lo estaremos después de esto.
–Claro, para no sentir culpa ¿verdad? –Hermione agachó la cabeza.
–¿Lo amas? –ella lo miró sorprendida por el atrevimiento –¿Lo amas como me amaste a mi?
–Claro que no.
Perdona si te causo dolor,
perdona si te digo hoy adiós
¿cómo decirle que te amo?
¿cómo decirle que te amo?
Si él me ha preguntado,
le he dicho que no,
le he dicho que no.
–Entonces ¿por qué me rechazas?
–No lo hago, trato de ser sincera contigo, conmigo, con lo que siento...
–Y con él. Pero lo prefieres a él, por eso me abandonas porque él te importa y yo no.
–No puedes hacerme esto, no puedes comparar el cariño o el amor que te tengo y que tengo por él: son muy diferentes.
–¿Qué va a pasar entonces?
–Por sobre todas las cosas me gustaría que siguiéramos siendo amigos, pero todo depende de ti.
Soy honesta con él y contigo
a él lo quiero y a ti te he olvidado
si tu quieres seremos amigos
yo te ayudo a olvidar el pasado.
–No lo acepto, no puedo creer lo que me estás diciendo, no es tan fácil aceptar que lo que crees no es verdad. No necesito otro amor, Hermione. Te necesito a ti.
–Harry.
–¡No! Sólo ponte en mi lugar¿qué sentirías si te rompieran de esta forma el corazón¡Dímelo! –exigió.
–¿Qué me ponga en tu lugar? Claro que me pongo en tu lugar. Sé que estás sufriendo con todo esto, sé lo que estás pasando y lo pasarás muy mal. Pero ¿y tu¿Te pones en mi lugar?
Harry se quedó callado, frente a ella, mirándola directamente a los ojos a través de sus redondos anteojos.
–No tienes respuesta –aseguró Hermione.
–Cómo puedo tener respuesta, si yo nunca traicionaría a nadie como tú lo estás haciendo.
–Yo no te traiciono.
–¿Ah, no¡Claro que no¡Cómo la buena de Hermione podría traicionar a alguien a menos que esté bajo el efecto de una maldición o de una poción ¿no! –reprochó con un tono lleno de sarcasmo y resentimiento, más por la rabia que porque realmente lo sintiera.
No te aferres, no te aferres
a un imposible,
ya no te hagas
ni me hagas más daño, por favor.
–No tienes derecho a tratarme de esa manera. Yo no tuve la culpa de lo que pasó: las situaciones se presentaron y... –intentó darse a entender.
–Y te enamoraste de otro... estúpido Malfoy –espetó Harry, lleno de rabia y coraje golpeando con su puño en el sillón. Hermione lo miró desconcertada (N/A: y yo también)–Malfoy, Zabinni y sus compinches –terminó Harry.
–Creo que ambos tuvimos la culpa porque fue más grande nuestro orgullo a nuestro amor o a nuestra amistad...
–Yo traté de hablar contigo, pero cuando no pude porque no querías verme y mucho menos hablarme, me di por vencido –se excusó el moreno.
Tu bien sabes que no fue mi culpa
tu te fuiste sin decirme nada
y a pesar que lloré como nunca
yo seguía de ti enamorada.
–También Lisle pagó sin siquiera deberla.
–Yo hable con ella, se sentía muy mal y tampoco pude hablar con Ron porque estaba tan enfadado como tu.
–Es posible que hasta más –opinó la chica.
–Me hubieras dado la oportunidad de explicarte.
–Pero no lo hice y créeme que me arrepiento y me duele pensar que cuando más me necesitabas te di la espalda, pero aunque no parezca, muy en el fondo de mi te desee lo mejor y rogué por que Voldemort no te hiciera daño si aparecía de pronto.
Pero te fuiste y que regresabas
no me dijiste y sin más nada
porqué, no sé, pero fue así, así fue.
–Nunca dejé de quererte.
–Yo no pensaba eso, por eso no quería ningún trato contigo y tu hiciste lo mismo después de un tiempo... Preferí olvidar a continuar recordándote y sufriendo.
–Todo cambió: ahora estamos juntos de nuevo – instó acercándose a ella.
Hermione lo miró; se veía triste, se había tranquilizado después de lo alterado que había estado. Pero lo conocía muy bien incluso más de lo que hubiera querido en ese momento, sabía que trataba de hacerse el fuerte y también sabía que por dentro estaba completamente destrozado, deprimido y hasta cierto grado decepcionado... Decepcionado de ella y de lo que hubiera deseado que pasara y de lo que no pasó. Se sentía vacío, como si le hubieran quitado algo, pero trataba de verlo lo mejor que podía, quizá no serían novios otra vez pero seguirían siendo amigos, y eso duraría por siempre...
Te brindé la mejor de las suertes,
me propuse no hablarte ni verte
y hoy que has vuelto ya ves solo hay nada,
ya no puedo, no debo quererte.
–Ron me advirtió –volvió a su lugar frente a la chica–. Dijo que debía hablar contigo lo más pronto posible, pero no me atrevía, como que algo me decía que después de la batalla todo y todos cambiamos, pero tu cambio fue más radical: primero te veías absorta, melancólica; después algo nerviosa y alterada. Cuando todo se aclaró Lisle y tu se volvieron muy amigas, siempre andaban secreteándose –hizo una pausa meditando–. Me imagino que ella lo sabe.
–Sí. Necesitaba hablar con alguien y de ella a Ginny la preferí a ella, sin contar que Lis también necesitaba hablar con alguien. Verás al principio me sentí desubicada y se lo dije a Lisle, en la batalla cuando estaba a punto de atacarte escuché una voz de mujer que me hizo reaccionar.
–Era mi mamá –Hermione lo miró asombrada–. Ella, papá y Sirius estuvieron ahí ayudándonos, a su manera. Cuando estaba a punto de rendirme los escuché y eso me dio fuerza para seguir.
–También Ron los escuchó.
–Esto es muy difícil –pronunció Harry después de un buen rato–pero... quiero saber quien... ¿es de nuestro año?
–Sí, y quiero decirte que no me importa nada de lo que se pueda relacionar con él y su pasado.
–Entonces lo conozco.
–Sí y no.
–Esa no es una respuesta.
–Conoces facetas de él, pero ahora es diferente; a mi parecer, es una persona especial en varios sentidos y hubo pequeños detalles que atraparon mi atención.
–¿Un príncipe azul?
Ya no te amo
me he enamorado
de un ser divino
de un buen amor
que me enseñó
a olvidar y a perdonar.
–No, yo creo que todo lo contrario porque nunca imaginé que podría enamorarme de alguien así –Hermione hablaba con mucha ilusión.
Harry desvió la mirada y pasó una mano entre su desordenado cabello; Hermione notó tristeza y dolor en la actitud de Harry, se acercó a él y sentándose a su lado, tomó una de sus manos entre las suyas dándole un poco de apoyo, tranquilidad y consuelo.
–Te quiero, Harry, te quiero y mucho de eso puedes estar seguro que no cambiará, pero no puedo corresponderte de la forma que tu quisieras.
–¿Quién es él?
O o o o o o o o o o o o
Ron había escuchado atentamente cada palabra que había salido de la boca de su amigo sin interrumpir y sorprendiéndose palabra a palabra de todo lo que había ocurrido y que nunca se imaginó de parte de Hermione. Ron la conocía tan bien como Harry, nunca creyó que sería capaz de hacer algo como lo que hizo: la vio sufrir, llorar y padecer por el chico que ahora rechazaba ¿Qué había cambiado¿Cómo había pasado¿Cuándo? Y lo más importante¿Quién había sido el culpable de tal cambio?
Ron trataba de asimilar toda la información, pero existía algo que le rondaba la mente desde hacía un buen rato y esa pregunta atravesó la mente del moreno en su momento.
Ron estaba a punto de preguntar lo que le inquietaba.
–Sé lo que piensas.
–¿Sabes la respuesta?
–Sí, y me sorprende tanto que no le encuentro lógica –su amigo lo miró confuso–. Lo entenderás y créeme, te pasará lo mismo que a mi...
Bueno eso es todo. Espero que les halla gustado y me dejen reviews!
Y como regalo un pequeño adelanto del próximo capítulo... CAMINATA DE ENAMORADOS
–Es muy difícil tener que enfrentar el destino ¿no crees?
–Sé todo lo que hiciste porque me lo hiciste a mí.
–cuando... cuando alguien te gustala proximidad es buena, no importa lo que sienta por ti o no sienta, como sea.
–¿Por qué huyes?
