Hola de nuevo... Este es el último capítulo de la historia, pero todavía falta el Epílogo y estoy escribiendo una continuación, bastante rara por cierto...
potter5 sé que no te va a gustar el final pero voy a publicar otro fic que podrías intercambiar por el final de este, es muy parecido pero tal vez te guste más que este que estoy terminando de publicar... y por favor sólo échale un ojito al final y si quieres al principio de la otra historia si no te agrada está bien pero no pierdes nada... y yo gano críticas aunque sea...
Sin más los dejo que disfruten del capítulo...
Capítulo 17: Tomando nuestro rumbo
La semana pasaba lentamente, cada uno por su lado haciendo sus cosas: Ron y Harry atendiendo los asuntos concernientes al ingreso a la escuela de aurores; Lisle y Hermione estaban comprando libros y otras cosas que requerirían en la escuela, sobre todo Lisle que aunque todavía faltaba poco más de un mes, la lista de útiles había llegado ya junto con las lecturas que tenía que revisar antes.
Con ese ritmo llegó el cumpleaños de Harry, el cual no pudieron festejar como se debía; sin embargo no faltaron las tarjetas y cartas de felicitación además de varios regalos, como única actividad fueron a una disco a bailar y divertirse un rato, siendo no muy buena idea porque Harry seguía sin muchos ánimos así que regresaron temprano a casa. Ahí Hermione llegó a visitarlo, de hecho estaba a punto de irse porque no sabía a que hora volvería.
–Te dejo su regalo, Remus.
Hermione se estaba despidiendo cuando la puerta de entrada se abrió y entró Harry.
–¿Qué haces aquí? –se sorprendió al verla en la casa.
–Los dejo, nos vemos, Herm.
–Hasta luego, Remus, y gracias por acompañarme.
Remus sonrió pasó al lado de Harry puso una mano en su hombro como para infundirle seguridad y subió las escaleras.
–Hola a ti también –contestó Hermione.
–Es que me sorprendió encontrarte aquí, no te había visto desde... bueno en más de una semana.
–He estado ayudando a Lisle con las cosas de la escuela –informó. Se hizo un momento de silencio. –Te traje esto –tomó una caja que estaba en la mesita del pasillo y se la entregó– ¡Feliz cumpleaños!
–Gracias –recibió la caja.
–Es tarde, no sabía que te ibas a tardar tanto y ya me tengo que ir. Nos vemos.
Ninguno de los dos se animaba a hablar más de lo necesario, sin embargo a Harry le interesaba intercambiar otro tipo de información referente a la escuela que iba asistir, pero no la detuvo.
Por su parte Lisle no conseguía que Harry quisiera hablar con ella, siendo que ella tenía la información que él deseaba, pero Harry estaba molesto o mejor dicho resentido por los últimos acontecimientos que continuaban atormentando sus pensamientos.
Draco y Hermione, por su parte, se veían de vez en cuando y salían como una pareja normal pero no habían formalizado nada respecto a su situación juntos. Hermione estaba consciente que Draco se iría en poco tiempo a Thorngern, algo que no animaba mucho al chico porque no quería alejarse de ella; pero la castaña lo disuadió de que no habría mandado la solicitud si no le interesara. Él a regañadientes aceptó entonces ir a la escuela... y ese día se acercaba cada vez más...
Draco tendría que partir a mediados de agosto ya que tendría que llegar a comprar los materiales necesarios, además de que todavía se tendría que instalar en la casa de estudiantes en la que viviría durante el tiempo que estaría ahí. Y como siempre ya lo tenía todo planeado.
–¿Vas a viajar en avión?
–Sí. Es que en esos días los medios de transporte mágicos van a estar algo saturados, así que prefiero usar el muggle.
–No lo puedo creer: Draco Malfoy usando medios muggles.
–Búrlate, no me interesa.
Así fue como llegó el día que partiría a Noruega. Draco salió de la mansión de los Malfoy con no más de una pequeña maleta y algo de dinero en los bolsillos. Había quedado de verse con Hermione en el Callejón Diagon, de ahí ambos se dirigirían al Aeropuerto Internacional de Londres. Llegaron poco más de dos horas de anticipación, lo justo para realizar los trámites del vuelo de partida. Hermione era la que iba y venía arrastrando de la mano a Draco; él sólo sonreía al verla preocupada por lo que pasara.
Entre los trámites se les había ido la mayor parte del tiempo, ya sólo faltaba menos de tres cuartos de hora para que el vuelo partiera.
Vuelo 452 con destino a Bergen, Noruega, favor de pasar a la sala 3.
Draco miró a Hermione y ésta le sonrió resignada.
–Ese es tu vuelo.
–No me quiero ir.
–Entonces ¿para qué estuvimos aquí desde tan temprano?
–Para estar más tiempo juntos –opinó el rubio.
–Anda, tienes que abordar –animó ella.
Draco bajó la mirada al boleto que Hermione había puesto entre sus manos.
–Nos veremos hasta el próximo verano.
–Sí, pero nos escribiremos y talvez podamos vernos para navidad o para los días de Pascua –alentó Hermione.
El chico la abrazó tratando de aferrarse y no separarse jamás de ella. Por desgracia, para ambos, tuvieron que hacerlo. Draco se encaminó a la puerta por donde abordaría el avión, estaba apunto de atravesarla cuando se detuvo, volvió sobre sus pasos y besó a Hermione como no lo había hecho antes.
–¿En verdad tengo irme? –dijo después de separarse.
–Sí, ya te dije sino hubieras querido ir, no habrías mandado la solicitud.
–Pero en ese momento no tenía a nadie que me pudiera retener.
–Yo no te estoy reteniendo, te estoy animando a que vayas.
–De acuerdo, pero con una condición.
–¿Cuál?
–Que aceptes ser mi novia.
–¿Es una orden o una petición? –cuestionó juguetona.
–Es una súplica. No te quiero presionar he tratado de no hacerlo pero... llevamos casi un mes saliendo y creo que es tiempo de formalizar ¿qué dices?
–Sí, está bien, acepto formalizar nuestra relación.
–Creo que ahora si tengo que irme.
–Nos veremos pronto –se despidió la chica besándolo.
Los dos permanecieron un rato más despidiéndose como novios que llevaran años juntos y no quisieran separarse. El chico se despidió por última vez con un tierno beso y atravesó la puerta y abordó el avión que lo llevaría a noruega alejándolo a la vez de un pasado que quería olvidar y de un amor que pretendía y deseaba vivir.
Hermione observó a su ahora novio cruzar la sala y llegar hasta la puerta donde abordaría el avión. Tras revisar el pase de abordaje el chico se internó en el pasillo que conectaba al avión.
La chica ya no tenía nada que hacer ahí, por el momento, así que decidió regresar a su casa. Cuando llegó se encontró con su mejor amiga, Lisle.
–Estaba a punto de irme –le dijo.
–Ay sí, lo siento. Mis papás no están y yo acompañé a Draco al aeropuerto.
–¿Se fue¿Adónde?
–A Noruega a estudiar pociones –contestó abriendo la puerta.
–¿Y tu¿Qué piensas hacer¿Cuándo vas a preparar todo?
–Ya está todo listo para la próxima semana.
–Y creí que por estarme ayudando te habías atrasado en tus cosas.
–Pues ya ves que no ¿quieres algo de comer o tomar?
–Sí, claro.
Las chicas se dirigieron a la cocina a preparar algo para después ir a la sala a sentarse mientras comían y platicaban.
–Oye¿cómo vas con Ron?
–Bien, estamos saliendo de nuevo.
–¿Y Ginny?
–El otro día fuimos por sus cosas al Callejón Diagon, está emocionada porque ya es su último año.
–Me imagino.
Lisle observó a su amiga, sabía que quería saber algo pero no se animaba a preguntar y también sabía sobre quien quería saber.
–No sé mucho, no ha querido hablar conmigo pero te juro que lo hará, puedes contar con ello.
–Entonces está enfadado aún. Nunca debió haber pasado lo que pasó.
–Iba a pasar nos gustara o no. Además supongo que tu y Draco formalizaron.
–¿Cómo sabes eso?
–No lo sabía, pero me lo acabas de confirmar.
Las chicas rieron y continuaron hablando hasta entrada la tarde. Lisle regresó a su casa y Hermione comenzó a preparar las cosas que llevaría cuando comenzara la escuela y ese día se acercaba cada vez más...
Por favor dejen reviews...
Espero publicar el epílogo pronto, porque ahora con el semestre que me estoy cargando en la fac estoy a tope con las lecturas y reportes y demás cosas...
