Cuando Helga despertó completamente se encontraba en el piso, con el control remoto en la mano y una extraña sensación que ya la había sentido antes, le faltaba algo y no sabía qué era. Tomó un baño y fue en busca de su amiga.

Kattie le abrió la puerta aún en pijamas y la invitó a pasar, tomaron desayuno juntas hablando de las aventuras amorosas de su mejor amiga. En toda la charla, Helga había adoptado una actitud desinteresada y Kat lo notó sin mucho esfuerzo.

-Tierra llamando a Helga… otra vez

-¡Pero si estoy escuchando todo lo que me dices!- reclamó la rubia.

-No es cierto, no me estás prestando atención… mira Helga nuncame has contado lo que te pasó antes de venir a esta ciudad, no sé por qué a veces está bien, pero de pronto te muestras triste, como si nada te importara. No soy el mejor ejemplo de una consejera, pero tal vez si me dices lo que te pasa te puedo ayudar… ¿es algo familiar?

Helga negó fuertemente con la cabeza.

-¿Algo sobre tu antigua escuela?

Volvió a negar pero con menor intensidad.

-¿Algo del corazón?

Helga se quedó quieta, mirando al vacío.

-Así que eso es… extrañas a alguien que dejaste allá¿verdad? Y supongo que por eso no le haces el mínimo caso al pobre de Charlie… ese muchacho al que extrañas tanto debió ser parte importante de tu vida, dime… ¿eran novios?

Helga sonrió.

-¿O sea que sí?

-No, Kat no éramos novios, no somos nada… era uno de esos chicos que de pronto te ayudan en momentos difíciles y le tomas un cariño especial que…

-Con los años se convierte en amor…

-¿Has tratado de comunicarte con él?

-No. Es que¿para qué? Si no somos nada, jamás lo fuimos, él ha debido rehacer su vida

-Lamento decírtelo pero…

-Y por alguna extraña razón –interrumpió- siempre lo tuve presente, como que en el fondo él seguía para mí… sin embargo, hace algunos días ya no lo siento conmigo ESO ES! Ya no lo siento conmigo, por eso tengo ese vació, por eso el sueño… por eso todo!

Kattie miraba hablar sola a su amiga, pero no se atrevió a interrumpir, a veces en esas charlas con nosotros mismos nos damos cuenta de las cosas que queríamos ocultar.

-Y debe ser porque Arn… Arnie –dijo esto porque no quería revelar la identidad de Arnold- ya se olvidó de mí… pero¿cómo¿me tuvo presente todo este tiempo?

Se levantó de la mesa y fue a caminar, junto a la ventana.

-Todo encaja si mi suposición es correcta… Arnold –lo dijo en un susurro- pensaba en mí todo este tiempo… no me olvidó… ¡SIEMPRE ME RECORDABA! Así como yo a él… ¡Oh la vida me sonríe y los rayos de luz dorados, como sus cabellos, otra vez iluminan mi existencia!

Helga sonrió, hace mucho tiempo no le salían esos versos, dejó de decirlos meses después de separarse de Arnold. Pero luego de tanta alegría un triste silencio se apoderó de ella, con voz débil dijo:

-E… eso significa que… Arnold ya me... Arnold me… olvidó.

Kattie decidió intervenir cuando empezaban a rodar unas lágrimas por el rostro de su amiga.

-Helga, olvídalo, olvídate de él.