Les dejo el tercer capitulo, espero lo disfruten.
NUEVOS COMIENZOS
Gritos, gritos era lo que oía a su alrededor no sabia si era de terror o de alegría…podía ver cuerpos tirados en el piso junto con sangre que escurría por el piso y pared…una sombra…sombra que lo miraba fijamente desde la puerta, no sabia que era pero al tratar de moverse cual fue su sorpresa al descubrir que no era como antes….¿antes? …¿que era lo anterior y que es lo presente? sin previo aviso la sombra dijo algo que no entendió para después desaparecer del portal de la puerta...permitiéndome ver un desierto tras el umbral… un desierto que podría simbolizar la libertad, pero sin embargo fue opacada por varias personas que sin previo aviso lo tomaron a él llevándolo a lo que parecía un camión…sin embargo no fue el único al que tomaron pues seguido de él llevaban lo que parecía un ser como él…un ser con un pasado triste y melancólico, los pusieron en el camión que comenzó a avanzar pero antes de que desapareciera en la puerta pudo ver que dentro de ella se encontraban 2 hombres, ambos con rasgos similares…podrían ser hermanos, pero lo que mas le llamaba la atención es que comparación con su raptor..ellos tenían piel oscura, algo brilló en medio de ellos, parecía ser un dije…y dentro de ella se depositaba una foto, una foto de una señora con 2 niños que sin saberlo poco a poco se fue perdiendo en el horizonte hasta al final desaparecer de su vista que sin pedirlo se fue volviendo oscura hasta perder la consciencia.
-Odio…Odio-susurraba una voz a la distancia que poco a poco se hacia mas fuerte al punto de sentirla cerca de él…aun lado precisamente.
Un hombre de piel morena, pelo negro y atractivo abría sus parpados para mostrar unos ojos rojos… ojos que no parecían tener vida y sin embargo fijaron su mirada, una mirada fuerte y tranquila en la persona que lo llamaba.
Una mujer alta y guapa con pelo negro y largo, piel clara y ojos rojos, miraba al hombre con una pequeña sonrisa.
-Odio, el comandante te esta llamando-dijo la mujer de forma neutra y aun con la sonrisa, el hombre se levanto sin ganas dejando a un lado el libro que estaba leyendo saliendo de la biblioteca junto con la mujer.
-sabes tienes una particular forma de despertar a la gente Pereza-dijo Odio con voz tranquila y manos en los bolsillos de su pantalón, Pereza no respondió pero seguía con esa sonrisa tan normal.
-un don supongo…pero dime en que estabas soñando te oí murmurar algo de unos hermanos-pregunto Pereza con el mismo tono neutral, a lo que Odio se encogió de hombros.
-No se…un vago recuerdo del día que nacimos supongo-dijo Odio con el mismo tono tranquilo, no hablaron más hasta que encontraron la oficina de su comandante, entrando sin tocar la puerta.
-Escuche que necesitabas verme-dijo Odio con el mismo tono, observando al hombre que miraba por la ventana y que se suponía tenia que respetar, y al parecer no estaba solo…se encontraba con su siempre fiel secretaria Dominique, la cuál al darse cuenta de la mirada de Odio se dedico a esperar respuesta del Comandante.
El Comandante se dio la vuelta mirando a dos de sus armas y contribuidores más fuertes, se fijo en la mujer que estaba atrás de Odio con su sonrisa usual, Pereza una de las primeras al igual que Odio en ser encontradas en el desierto, siempre con una sonrisa y un carácter maternal cuando no esta en batalla…!oh¡ si ella era poderosa, su vestimenta concuerda mucho con su carácter pues usa un vestido largo color gris, adornando su palma se encuentra su símbolo de Ouroboros y su poder de intoxicar a cualquier persona es espectacular; su vista pronto viajo al hombre que se encontraba recargado en una pared con la vista tranquila y fija en él, Odio al igual que Pereza uno de los primeros en ser encontrados en el desierto, su pasado es un misterio pues no había nada referente a él en la casa cosa contraria a Pereza, nunca se sabe en que esta pensando, su actitud tranquila y confiada es algo que lo caracteriza cuando no esta en misiones o cuando esta en ellas opta por libros o revistas, Odio a pesar de su apariencia es todo un estratega, es capaz de hacer planes infalibles y su habilidad de aprender técnicas del enemigo haciéndolas suyas es algo digno de admirarse y cuidarse, además de saber aparecer y desaparecer de la nada por su sorprendente velocidad, su símbolo de Ouroboros se encuentra en la espalda del lado izquierdo, su vestimenta inusual, un traje café claro y camisa azul no es algo muy común que digamos, considerando que esta en el ejercito.
-me alegra que hayan venido tan rápido-dijo el comandante con una mirada seria y voz autoritaria, sin embargo Pereza y Odio no se inmutaron por eso.
-los llame porque e de informarles que hemos encontrado a otro homúnculo-dijo el comandante observando a los presentes, quienes tuvieron diferentes reacciones, mientras que Pereza sonreía más, Odio seguía con su mirada tranquila…aunque dejo de recargarse de la pared y fijo su mirada en su secretaria.
-supongo que lo has estado "alimentando" en tu oficina… ¿no peque?-dijo Odio en un tono particularmente tranquilo-irritante, haciendo que a Dominique le saliera una vena, sin embargo el comandante hablo antes.
-sí lo hemos estado alimentando para tu información Odio, ahora este nuevo homúnculo tiene la habilidad de transformarse en cualquier persona que el vea, no sabemos muy bien hasta que punto puede llegar, es por eso que necesitamos entrenarlo para descubrir y fortalecer sus dones-dijo el comandante pasándole una carpeta a Pereza y a Odio, en donde se encontraba los datos y la foto de el nuevo integrante.
-y eso ¿que tiene que ver con nosotros?-pregunto Odio con su usual tranquilidad y mirada fija en la nada.
-pues para saber cuales son sus habilidades, necesitamos que alguien le enseñe a utilizarlas sin arriesgarnos a que lo mate-dijo el comandante con una sonrisa tramposa, haciendo que Odio por primera vez frunciera un poco el ceño para después volver con su cara tranquila.
-es por eso que ese alguien serás tú-dijo el comandante esperando alguna reacción por parte del mencionado, cosa que no sucedió.
-como quieras-dijo Odio dirigiéndose a la puerta para después pararse y mirar a Pereza quien lo miro con una sonrisa.
-Odio el nuevo homúnculo tiene que ser entrenado lo más pronto posible-dijo el comandante con voz seria, Odio sonrió y salio del cuarto, Pereza comenzó a salir también pero el comandante la paro.
- quiero que vigiles a Odio…nunca se sabe-dijo el comandante volteándose a la ventana, Pereza salió del cuarto quedándose solo con su secretaría.
-cree que esta bien dejarle el entrenamiento a Odio señor-pregunto Dominique, el comandante no respondió en seguida.
-claro…después de todo ellos serán nuestro pase para ganar la guerra-dijo el comandante con una sonrisa oscura.
Después de esa pequeña platica el ejercito se concentro en repeler a los terroristas que trataban de entrar a la ciudad y eran en esos momentos que se alegraban de tener a los homúnculos de su lado, quien iba a imaginar que una mujer tan bonita y con una sonrisa pudiera llegar a ser tan sádica, y quien hubiera imaginado que un hombre pudiera conservar la tranquilidad en su cara en su batalla y más con un libro en mano, sin embargo nadie sospechaba que detrás de esa cara de tranquilidad se formaran los más originales y espectaculares estrategias que uno hubiera imaginado, sin embargo los homúnculos no participaban tan seguido en las peleas pues pensaban que no valía la pena.
-Señor-dijo un soldado al comandante James
-¿que pasa?-pregunto con tono irritado
-un civil quiere verlo-dijo el soldado¿civil? Se pregunto el comandante hasta darse cuenta de quien era.
-déjalo pasar- dijo el comandante, el soldado salio y regreso acompañado de Odio que tenia como siempre esa mirada y cara de tranquilidad.
-puedes salir-dijo el comandante dirigiéndose al soldado pero y sin embargo el soldado no salio, el comandante se irrito más.
-sal de una buena vez-dijo en un tono autoritario haciendo que el soldado sonriera con prepotencia.
-¿enojado?-pregunto con tranquilidad Odio sentándose en uno de los sillones que se encontraban ahí, Odio hizo una señal con la cabeza y donde antes se encontraba el soldado, se encontraba un joven de 17 años con pelo negro y corto, piel blanca, ojos azules y fríos además de apuesto, llevaba puesto un pantalón negro, camisa gris y chaleco negro y miraba al comandante con superioridad.
El Comandante se sorprendió de verlo pues el soldado que antes estaba frente a él era un fiel servidor durante los últimos 2 años y el no se había dado cuenta de el "cambio" los últimos 3 días, miro a Odio que se encontraba leyendo uno de sus usuales libros, quien al sentir la mirada del comandante levanto la mirada del libro y se levanto del sillón.
-comandante…déjeme presentarle al tercer homúnculo, con habilidad de cambiar de forma y transformarse en quien el quiera con solo verlo, además de que si llegara a tocar los recuerdos de esa persona le serán pasadas a él haciendo aun más difícil saber si es un farsante o no y sin que la victima se de cuenta de la transferencia de recuerdos…le presento a….Envy-dijo Odio con un tono neutral, ante tal mención Envy sonrió y miro al comandante.
-¿y se supone que tu eres el líder?-dijo Envy sarcásticamente, el comandante recuperado de su sorpresa sonrió, sonrió al ver a tal arma-contribuyente frente a él, ganándose la mirada molesta de Envy.
-impresionante bastante impresionante Odio, solo te tomo una semana en convertir a un ser débil en alguien fuerte-dijo el Comandante comenzando a acercarse a Envy.
-¿Dónde esta el verdadero soldado?-pregunto el Comandante haciendo que Envy sonriera.
-¿no lo sospecha?-pregunto Odio con voz normal, haciendo que el comandante frunciera el ceño.
-se supone que no deben matar a mis soldados si no a la resistencia-dijo el Comandante con un tono muy autoritario hasta llegar al punto de sonar irritado haciendo que Envy sonriera aún más.
-nunca me dijo eso cuando me pidió que cuidara al pequeño Envy-dijo Odio con gran tranquilidad y mirada tranquila fija en el comandante, el comandante iba a responder pero Envy se le adelanto.
-no me vuelvas a decir pequeño en tu vida-dijo Envy fríamente era verdad que Odio era más alto que él pero aún así le molestaba que dijeran eso en especial si era Odio.
El Comandante a pesar de esa reacción no le gusto nada que mataran a un subordinado suyo…en especial porque eso podría significar que no lo obedecían.
-aún así tienen prohibido matar a mas de mis subordinados-dijo con voz seria.
-como quieras solo te quería mostrar lo hábil que es tu contribuyente-dijo Odio recalcando la ultima palabra.
-vamos pequeño Envy-dijo Odio saliendo del cuarto seguido de una mirada fría color azul que murmuraba que dejara de llamarlo así.
El Comandante los vio salir y frunció el ceño ante las ultimas palabras de Odio, le preocupaba que pudiera traicionarlo pero entonces sonrió, no podría hacerlo después de todo, tenía algo que podría debilitarlo, la única cosa que encontraron en la casa donde fue hallado…un anillo de plata sin nada escrito ni nada..era solo un anillo cualquiera pero que podría debilitarlo si se revelaba contra él…aun así sabía que no era suficiente, tendría que traer lo más pronto posible al único capaz de matar a un Homúnculo…Edward Elric, con él aquí los homúnculos no se atreverían a revelarse contra él, además de poder ganar la guerra…solo era cuestión de tiempo antes de encontrar la manera de traerlo de vuelta a "casa".
Al salir Odio se encontró con Dominique que venía bastante distraída ojeando unas carpetas.
-Buu...- dijo justo antes de que ella chocase con él. Lo miro sorprendida pero al percatarse de que quien era frunció su ceño, luego se fijo en su compañero. Lo miraba como quien ve a un bicho raro, parpadeando varias veces.
¿ Qué miras? – dijo al cabo de unos minutos. Ni un insulto ni una disculpa ella seguía mirándolo como si fuese la cosa más interesante del mundo. El homúnculo comenzó a irritarse, tenía ganas de matarla lo estaba fastidiando. Por fortuna para la secretaria Odio lo detuvo.
Peque ¿No me digas que te gusta?- dijo en un intento de hacerle reaccionar. Pero la respuesta fue más extraña que la pregunta
No, no es eso...- dijo sin quitarle la vista de encima
Suficiente no soy un fenómeno de circ...-
Ethan...- susurro ella. El homúnculo se paro en seco, su cara adopto una mueca de horror, inconscientemente se llevo una mano a la cabeza y luego ...
CALLATE! – le gritó con toda la ira imaginable – VOY A MATARTE! – ella solo afilo su mirada
No te tengo miedo engendro, ven- dijo pasándole las carpetas a Odio que no entendía nada
Envy temblaba de rabia apretó sus puños y se preparo para atacar. Odio hizo
Lo único que se le ocurrió. Se puso en medio de ambos, le devolvió las carpetas a la rubia y tomo a Envy.
Tú vienes conmigo- dijo mirando a Envy- y tú a trabajar – dijo mirando a Dominique
Como siempre tienes el encanto de una tumba abierta- dijo ella ya más calmada pasando indiferente por el lado de Envy quien parecía león enjaulado, golpeó un par de veces la puerta del Fuhrer y entró.
Ahhh...eres tú... ¿ Algo nuevo?- Ella solo lo miraba con algo parecido al reproche
¿Qué te pasa?
Hemos encontrado otro homúnculo, señor- dijo omitiendo la explicación que le iba a pedir a causa de lo que acababa de ver afuera. Pero luego su cara cambió al recordar el resto de la información
- No creerá quien fue quien lo creo-soltó con un tono risueño. El Comandante sonrió
¿ Ordenes?- preguntó
Entretenla lo más pronto que puedas- Dominique comenzaba a retirarse
Antes de que te marches quiero que reúnas a Fuerzas Especiales, tenemos un nuevo contribuyente.- Ella solo asintió y salió del cuarto
Sólo es cuestión de tiempo para tenerte aquí Elric, te guste o no serás la llave para la más invencible nación.
Bueno espero poder actualizar pronto
