Capitulo 3
Ya habían pasado varios días desde que nuestro servicio de rescate se habían perdido en una isla abandonada; Parecía que ahora ellos eran los que necesitaban ser recuperados y eso ponía de muy mal humor a cierto morocho con tendencia a sufrir cáncer de pulmón.
No todo era tan malo, Ginji había descubierto sin querer, claro, una cascada en el centro de la isla donde podían beber sin problemas y los árboles eran en su mayoría frutales así que lo único que tenia que hacer Ban era dejar que su amiguito probara antes cualquier cosa extraña…
- Estas seguro que es comestible, Ban chan? – preguntaba de nuevo – No quiero que me paso como la otra vez cuando me diste de probar esos hongos…
- Nah, no te preocupes Gin y pruébalo! – le decía el otro mientras abriéndole la boca a Ginji le pasa una fruta de aspecto dudoso – Y? Sabe bien?
- Me-entira, si a mi la leche me-encanta
- Ginji, te sientes bien?
- Wiiiipuuuuuuu!!!
- Gin, responde!!!
- Asere je ja deje
El morocho agarra a su amigo y lo empieza a golpear
-Reacciona Idiota!
En otra parte de la isla dos figuras discutían quien iba a buscar hoy la comida…
- Yo fui la luna pasada! – protestaba la rubia
- Ah, pero solo trajiste dos cocos… - se defendía la morocha
- No es mi culpa que no hayan proteínas en esta estúpida isla!!! – se exalto pero al ver una pequeña columna de humo todo su enojo se diluyo – Mira, tenemos a alguien mas en casa jejeje
- NH? – al ver lo que su hermana veía sonrió como lunática
Si, el hambre las tenía a mal traer a las pobres chicas…ya ni se acordaban desde cuando estaban allí.
- Pues vamos por la cena!
- SIIIII!!!!! Comer, comer, comer!
Así, agarrando unos tronquitos y un fósforo que les había quedado, ni modo que frotaran dos palitos para conseguir fuego…ya lo habían probado!
- A por ellos!
Luego de unos instantes el rubio comenzó a volver en si, pero seguia diciendo cosas extrañas (por lo menos para Ban)
- Vienen do-o-oo-ossssss
- De que hablas? –pregunta extrañado Ban
- son doss personassss- contesta el rubio
El morocho se da vuelta pero no ve a nadie
- Idiota, estas delirando, es una isla desierta, como puede haber dos personas aquí?
- Es una rubiaaaaa y la otra morochaaaaaaaaa- Contesta Ginji
- Idiota, esos somos nosotros – dice Ban y lo golpea
- Unga unga!, aja ja! Comida!! Comida!!- gritan dos amazonas
- Donde donde?- dice Ginji emocionado
- Grandisimo Idiotaa!!, nosotros somos la comida!!, CORREEEE!!!- Grita Ban
Y asi ambos GB huyen de las hambrientas fans…jeje, digo amazonas
- Creo que las perdimos amiguito – dice ya sin energias el dueño del jagan
- Snif, snif…Si, pero se llevaron la comida Ban chan! – lloriqueaba el rubio
Ban Midou solo miro cansadamente a su compañero, ya ni fuerzas para golpearlo tenia el pobre chico.
- Bien, nos quedaremos aquí esta noche y mañana iremos tras esas locas – decia decidido mientras se acomodaba en una roca para tratar de dormirse
- Pero Ban … - se quejaba Amano
- Pero nada! Ya duermete anguila electrica
- De acuerdo – accedio con una sonrisa y sin mas se dirijio a una cueva cercana seguido por los ojos azules que le miraban sorprendidos
- Porque no me dijiste?!
- Tu no me dejaste – se defendio el muchacho
Y ambos se echaron a dormir bajo el amparo de unas rocas.
Ya pasada la media noche se oye un alarido monstruoso y agonizante : "TENGO HAMBRUERRRRR", el cual despierta a Midou.
-Que fue eso?!- dice Ban mientras escuchaba unos extraños rugidos cada vez mas cercanos
- que quieres Ban?- dice el rubio acercandose
- Shhh!, estan mas cerca, ahí! Se escucha de nuevo!!
- Que?, esto? – dice el rubio colorado- es mi estomago, tengo mucha hambre
- Demonion Ginji!, me asustaste!- dice Ban y golpea a su amigo
- Gomen-ne Ban-chan, demo…hace hambre!
- Volvamos a dormir, ya falta poco para que amanezca
Pero pese a todo Midou no pudo dormir bien debido a que Amano tenia un sueño extraño donde pensaba que su mano era una bolita de arroz…
- Buenos dias Ban! – saluda alegre el rubio
- Nh – le "devuelve" el saludo un morocho sumamente ojeroso
- Ban! – se exalta el otro – estas vcon muy mal aspecto, no pudiste dormir bien?
- Mejor dejalo asi Gin…tengo hambre como para discutir contigo
Ya habian pasado varias noches mas para nuestros amigos y estos seguian refugiandose de las caníbales.
- Que fue eso? – pregunta Gin mientras recoge frutas ya que Ban habia intentado tener suerte con la pezca, una vez mas…
Otro ruido retumbo en el silencio del lugar
- Quien esta ahí?! – volvio a preguntar el rubio y acercandose a unos matorrales se asoma encontrandose con las dos amazonas que tenian capturado a su amigo
Sin pensarlo dos veces se lanza a su rescate:
- NOOOOO; WILSOOOONN!!!
Desde alli todo sucedia como en camara lenta, el muchacho con ropas desgastadas y con cara de hambre se lanza a rescatar a un coco de las manos de dos chicas que lo tenian como desayuno.
Ban quien aun trataba por todos los medios de atrapar a un pez con su jagan sin resultados escucha el alarido y ve a la distancia al rubio corriendo hacia el.
- Que ocurre? – pero se queda sin palabras al ver a las dos chicas que lo perseguian como fieras – Demonios!
Dicho esto comienza otra de las ya cotidianas huidas de nuestros heroes
- Dame ese coco! – se quejaba la morocha
- Wilson no es un coco cualquiera! – se quejaba el rubio y lo sostenia mas fuerte contra su pecho
- Ya Ginji, dales el coco sino quieres que nos almuercen a nosotros!!!
- NO – dijo rotundo pero al llegar a un barranco se tropezó haciendo caer a Wilson hacia el acantilado
Asi, de nuevo sin pensarlo ( típico de Gin) el muchacho se lanza hacia el precipicio para sujetar a su coco amiguito pero es sujetado antes de lanzarse al vacío por Ban
Esa noche hubo tregua por primera vez en mucho tiempo…se guardo luto por el coco Wilson
- Y ustedes que hacen aquí? – se atrevio a preguntar Ban Midou aprovechando el momento de paz
- Nuestra maestra Izumi nos dijo que debiamos quedarnos aquí y si sobreviviamos todo un mes ella nos aceptaria como sus alumnas para estudiar alquimia con ella
- eh? O sea que podremos salir de aquí! – se dijo feliz Ban
- Lo que pasa es que nuestra sensei es un poco despistada – dijo cansadamente la rubia
- Y cuando deberia haber venido por ustedes? – pregunto Ginji curioso
- Dejame pensar…- comenzo la rubia
- creo que hace unas 17 lunas llenas – contesto por ella la morocha
-QUE!? O sea que estan aquí desde hace….meses y sin saber nada de esa tal Izumi?
- asi es
- vaya, y yo pense que Ginji era despistado
- Y…. ustedes como llegaron aquí? –pregunta la morocha
Luego de que Ban contara su accidentado viaje, se da cuenta de que ya es el otro dia
- Disculpen, quieren algo para tomar?- pregunta una de ellas con una GRAAAN y dulce sonrisa
- Yo si quiero!!- contesta Ginji felizmente
- Bueno, yo tambien- dice el morocho aceptando
Horas mas tarde, ambos despiertan con el sol en las espalda, luego en la cara, nuevamente en la espalda y después en la espalda… finalmente Ban despierta solo para ver la fogata donde ambos estaban atados y siendo girados por la rubia.
- mmmmmm!! Delicioso, Ban, que se esta cocinando?- pregunta ingenuo
- NOSOTROS!!!
- somos deliciosos!!, digo… ME QUEMOO!!
- Muajajajaja, esta es la venganza por el coco – dice con cara de psicopata la morocha mientras se coloca una hoja enorme como babero y pincha a ginji con una rama – todavía esta crudo, en 15 minutos comemos, hermana
- Bueno, pone la mesa
- Esperen! – dice Ban con cara seria mientras el rubio soplaba el fuego tratando de extinguirlo solo ocacionando que se avivara mas – Una buena dieta no solo consta de proteinas, tambien les hace falta las verduras o no Gin?
- Piuf, Piuf! – soplaba Gin – Eh? Pero si no estan gordas Ban chan
- Eso no importa, toda buena y sana alimentación no solo se debe al actimel de cada mañana
- Bueno, bueno…- accede la morocha – Anda a buscar algo para la ensalada
- Pero yo estoy haciendo la comida!
- Pero yo fui ayer, no te acordas?!
- Pero vos perdiste el coco!!!
- Pero..pero..- accede con una condicion: vamos las dos y listo!
- Ay! Bueno, esta bien
Cuando ambas muchachas no estaban a la vista Ban decide girarse y cuando esta arriba corta las sogas y cae sobre Ginji, y el sobre el fuego…
- GUAUUUU!QUEMA QUEMA QUEMA!
El humo que desprende el muchacho llama la atención de una embarcación que pasa por alli
- Estamos salvados Gin!- dice contento Ban – Corre, corre!
Asi nadando con todas sus fuerzas son rescatados por un barco de pesca japones.
En la playa las muchachas regresan para encontrar nada…
- Te dije que debia quedarme a vigilar la cena. Ahora esta toda chamuscada- dijo al recoger el pañuelo verde que usaba Ginji en la cabeza
- Ni modo – dijo la otra – Quien quiere fruta?
