Moshi Moshi!
Aaaaah pues, antes que nada disculpenme por el retraso enorme, juajuajua…No tenía la suficiente inspiración para continuarlo…Pero pues aquí ya tengo a mis musas trabajando al cien todo para traerles el capitulo 16, muchas gracias a las personas que siguen apoyando mi fic, nOn se los agradezco de todo corazón.
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Capitulo 16: Donde estas, Hitoshi?
Autora: Kiyone Eiri Uesagi
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El reloj de la sala marcaban las 8 de la noche…el cielo oscurecía lentamente dejando mostrarse las estrellas acompañando a la luna blanca…
El japonés de los cabellos plateados permanecía sentado en el sillón color negro…Apoyaba la cabeza en sus manos en un gesto de preocupación, sin duda alguna, Kai estaba bastante entusiasmado, esa faceta que tal vez no conocía de él…O al menos los g-revolutions ya le conocían mejor que él y ellos habían sido testigos del desempeño de Kai como beyluchador…Pero al recordar como había encontrado a su ruso-japonés en la calle, todo desgarrado, sin energías y sangrando un poco, su entrenamiento pudo haber sido mas duro, quizás, mas duro de lo que se lo imaginaba.
Se levantó y caminó tratando de no hacer el menor ruido posible, acercándose a la puerta de la habitación, entreabrió la puerta y sonrió dulcemente al verlo ahí, a su ángel ahí dormidito… Lo más quedo que pudo, cerró la puerta para encaminarse de nuevo a la sala y sentarse de nuevo.
Cerro los ojos y entonces recargó su cabeza en el respaldo del sillón y comenzó a meditar un poco, en su mente veía las imágenes, un par de ojos marinos radiantes y rebosantes de un brillo singular, bajo la lluvia de cabellos anaranjados cayendo sobre su frente blanca.
No podía pensar en otra cosa. Se daba de golpes con una mano en la frente: "Vamos, Hitoshi. Estas con Kai, era lo que deseabas. Lo echaras a perder por una confusión?"
En señal de confusión se rascó levemente la cabeza. Se puso en pie y tomó de la perilla de la puerta, girarla y salir del apartamento. Kai dormía, no se daría cuenta, además, solo saldría unos minutos a caminar y que el viento nocturno le ayudase a despejar un poco sus dudas.
Bajó bruscamente las escaleras, apoyando fuertemente sobre cada escalón, hasta llegar a la planta baja y salir por la puerta. Miró el viejo pórtico, el barandal donde antes había encontrado a Kai esperando por él. Pero había algo…algo que llamó su atención, la silueta de una persona que estaba de pie, recargado en la pared. Los leves rayos débiles de la luna alcanzaban a mostrar un rostro muy exquisito…
-No es normal que salgas a estas horas, vine a visitarte por que quería hablar de unos asuntos para lo de las inscripciones de mañana.
Brooklyn se apresuró con su mensaje y se acercó hacia Hitoshi, quien nuevamente obedecía a los impulsos de su corazón.
El moreno japonés se acercó mas a Brooklyn quien le miraba con una cara sonriente, la cercanía le permitía ver perfectamente su cara. Sus claros ojos hermosos. Sus labios, su cuerpo, esa noche Brooklyn iba vestido con su tradicional gabardina blanca.
-Quiero tenerte…No lo tomes a mal, quiero. Tenerte conmigo…
Hitoshi tomó el delicado rostro de Brooklyn y lentamente fue acercandose peligrosamente hasta acariciar los prohibidos labios de su compañero. Rosando cada centímetro, probando la húmeda cavidad introduciendo su lengua, rodeando y apretando el cuerpo del chico pelinaranja.
Brooklyn se asombró por tal comentario y acciones del japonés que, correspondió al abrazo con otro abrazo y al beso con varios suspiros, incitando a su entrenador a llegar mas lejos…¡¡¡Ese era el momento que tanto había esperado! El estaba ahí!...Lo besaba, lo abrazaba.
Se separó del moreno finalizando el beso y soltándose del abrazo para asirlo de la mano y sin soltar alguna palabra a los vientos traicioneros, lo condujo suavemente, Hitoshi siguiendole sin oponer resistencia, ese beso había emocionado ligeramente su corazón y quería mas de aquella sensación placentera, no solo estaba deseando besar al chico de los ojos aguamarina, sino también quería poseerlo, quería todo de él, admirar su cuerpo y recorrerlo con sus dedos, de experimentar todos los espacios en el cuerpo de su deseado Brooklyn. Ya lo había decidido…Estaba dispuesto…
Llegaron en menos de media hora al apartamento de Brooklyn, se notaba que vivía solo pues al abrir la puerta algunas cosas estaban en desorden. Pero eso no importaba ahora, cerrando aquélla puerta entre besos y jadeos, jugueteando con sus bocas, respirandose en el oído y excitandose mutuamente comenzaron con desenfreno a quitarse las ropas, jalando las prendas necias de abandonar sus cuerpos y sus corazones latiendo cada vez mas fuerte. Hitoshi salvajemente empujaba a Brooklyn a su cuarto entre besandolo en el cuello, mordisqueandolo y manoseando su cuerpo, tocando cada parte desde su entrepierna hasta su trasero, repegandose tratando de juntar ambos miembros para que se excitaran aun mas…
En un santiamén llegaron y Hitoshi tomando a Brooklyn de los hombros lo recostó y se sento sobre él…Ambos cuerpos ya desnudos y sudorosos, Hitoshi cerraba los ojos gimiendo y arqueando las cejas, ya que aquella sensación de placer recorría su cuerpo como descargas de electricidad, mientras que el chico pelinaranja deseaba probar más de su ahora amante; incorporandose y sentandose astutamente, abalanzándose sobre Hito-kun y desesperadamente mordiendo los labios de este tratando de darle un beso y tratar de alargar ese placer que los hacía sudar.
La noche caía y a medida del curso del tiempo en el reloj las dos jóvenes almas se entregaban a ese sentimiento, el placer que invadía sus cuerpos hasta estremecerse y quedar agotados, hasta el cansancio, dormir…abrazados…Esa noche se habían hecho todo.
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Unos ojos carmines se abrían lentamente con los primeros rayos del sol. Y de un movimiento rápido se sentó al advertir que algo faltaba en la habitación. Se dio media vuelta y entonces advirtió que su amado no estaba acostado…Aun era muy temprano y el despertador aun no había emitido la alarma.
Lentamente se puso de pie y caminó hasta la sala con la esperanza de encontrarlo dormido en el sillón. Kai estaba todo desaliñado, algunas hebras de su cabello escapaban cayendo sobre su frente, y sus heridas estaban curadas gracias a los cuidados de su novio. Al llegar a la sala, un escalofrío recorrió la espalda del joven ruso-japonés al ver que tampoco estaba ahí, corrió desesperado dentro del mismo apartamento…La cocina, el baño, el balcón, no estaba en ningun lado y Kai comenzaba a pensar lo peor…
Rápidamente y sin hacer caso del dolor físico que sentía, se vistió y salio del apartamento, tal vez por ser las inscripciones había salido temprano, pero…
"Hitoshi…Hitoshi…Donde estas?" Esa frase que recorría sus pensamientos deambulando, tratando de hallar la respuesta sin dejarse atemorizar…
Caminó lo más rapido que pudo hacia la BBA para toparse con la enorme fila de los chicos que participarían en el torneo.
"Supongo que Hitoshi estará dentro, desde que entrenaba a su alumno había estado un poco raro" Un pensativo Kai se acercaba y tomaba su lugar en la fila hasta que algo lo bajó de su nube…
"BUENOS DÍAS, KAAAAAI!"
Un chico de tez morena y ojos azules se acercaba a él, sonriente, una chispa de alegría y una mano sacándolo de la fila…
Que haces ahí formado? Ven acá.
Takao pronto se encargó de llevar a Kai con los encargados de las listas de registro.
Con un gran desconcierto, Kai pudo ver a lo lejos como dos chicos se acercaban…Los cabellos despeinados del chico de gabardina blanca acompañado de su entrenador. Su cara lucía cansada…
Hitoshi…
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Les prometo que tratare de continuar mas pronto pero se me sobrecalentó el cerebro xD, juajuajua, ahora un adelanto…COMIENZAN LAS DISCUSIONES
Gracias por el apoyo
JA NE…
