Hallo!
Muchas disculpas por la tardanza de la continuación de este loco fic de beyblade, espero que les esté gustando, n.n mucha gracias, este fic ha tenido un gran apoyo por parte de ustedes y por sus comentarios, que creen? Ya me libré de la escuela, sere libre, bueno ni tanto, ay que buscar trabajo, seeeee dinero yumi yumi xD nah no cierto, mejor me dedico a continuar el fic no sin antes platicarles que estoy oyendo unas canciones de los backstreet boys que algunas me recuerdan a…Mejor les cuento después del fic, por ahora a lo que nos truje, vamonos al fic n.n…
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Capitulo 18: Quedate conmigo, te amo…
Autora: Kiyone Uesagi
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Habían pasado por lo menos, cuatro horas después del incidente, Kai dormía plácidamente en la camilla de la enfermería, mientras fuera, en la puerta, un moreno de ojos azules custodiaba la entrada, tratando de evitar que cierta persona no entrara a lastimarle de nuevo, para Takao era todo un placer defender a su amado del mal que le acechaba. No era nada fácil llevar tan tranquilamente esta situación y comprendía el sufrimiento del chico ruso-japonés.
Por el momento no habia nada mas de que preocuparse… Ya se habían inscrito, ahora Kai tenía mucho tiempo para relajarse, las enfermeras habían dicho que su cuerpo estaba cubierto de rasguños, quizás un duro entrenamiento. De pronto sintió unas ganas terribles de verlo de nuevo, pero sabía que si no se controlaba frente a él, quizás intentaría besarlo o convencerlo de salirse del apartamento de Hitoshi, respecto a lo que había pasado con él esa misma tarde, sería muy duro para el chico de los cabellos bicolor…
Se sentó en la pequeña banca de color negro que había fuera del cuarto de Kai, y apoyó su cabeza en sus manos, tratando de pensar, aferrando sus uñas a la gorra. Estaba confundido por lo que tenía ganas de hacer, pero por el momento sería mejor dejar el asunto en manos de Kai. Cuando de pronto vio abrirse las puertas de la recepción, y como se temía, se acercaba un chico de cabello azul palido y sus ojos cubiertos por un par de gafas rojas, quizás el maldito ocultaba su mirada de vergüenza bajo los lentes, su expresión era de seriedad, puesto que tenía que tratar un asunto muy importante, ¿Qué cuentas le rendiría a su novio, a la persona que había venido desde muy lejos a verle? Esto era muy duro para los dos.
-¿Qué haces tu aquí, hermano?
Takao extendió los brazos impidiéndole el paso a Hitoshi para que este no viera a Kai.
-No dejaré que lo lastimes de nuevo, Hitoshi, te pasaste, no permitiré que lo veas, ahora el esta descansando.
Hitoshi empujo levemente a Takao dándole a entender que pasara lo que pasara el vería a Kai y trataría de explicarle las cosas.
-Tu no te metas, hermanito, esto es asunto de Kai y mío, déjame pasar.
-Ah si? ¿Solo de él y tuyo? Y entonces donde queda tu amante, acaso no cuenta?
-Takao!
-Si tu fuiste capaz de ver a otra persona, entonces yo defenderé a Kai y no te permitiré que lo lastimes de nuevo, el estaba muy mal hace rato, por TU CULPA!
Takao comenzó a subir el tono de la voz de modo que fue llamando la atención del personal de la enfermería, asi que tres enfermeras se acercaron y les suplicaron cortésmente que salieran a discutir sus asuntos afuera para no molestar a los pacientes, entre ellos, un pequeño niño que había sufrido un desmayo por el calor de estar entre tanta gente a la hora de la inscripción. Así que salieron del edificio, para su suerte, ya habían terminado las inscripciones y las cámaras ya se habían retirado, podían discutir libremente.
-Como pudiste hacerle esto a Kai, sabes que hay mucha gente que se muere por tenerlo a su lado, ¡Muchos lo deseamos, Hitoshi! Y tu llegas, maldito, lo haces tuyo y después lo traicionas con cualquiera que se te atraviesa.
Hitoshi guardó silencio por un momento, sabía que lo que decía su hermano menor era cierto, muchos y muchas deseaban tener por novio a Kai Hiwatari, el color de sus ojos, su piel blanca, sus cabellos de distintos tonos, su personalidad, su carácter, su determinación, era imposible no enamorarse de él, de pronto se vino a su mente aquella cruel escena donde su amado estaba tirado de rodillas en la nieve, con las mejillas y manos sangrando y sus ojos inundados por las lágrimas del enorme dolor, no llevaba ni un día de novio con el chico pelirrojo y ya había sufrido el dolor del desamor. Ahora Kai estaba en el hospital, que era lo mismo a lo que Yuriy Ivanov le había hecho. Acaso, ¿No sintió ganas de golpear a Yuriy cuando lastimó a Kai, ¿No había deseado protegerlo, como estaba haciendo ahora Takao, acaso, ¿No daría la vida por que el chico ruso-japonés dejara de sufrir?.
-Yo…En realidad me siento muy mal, en el viaje a Rusia, me senti enojado…Enojado y celoso, por que Kai sufría por alguien más. Y me sentía igual que tu, quería golpear a ese tipo por que había hecho llorar a Kai, y esta vez estoy haciendo lo mismo, pero entiende Takao, tengo que verlo…
Takao miró como su hermano se quitaba las gafas y lo miraba con unos ojos tristes, era verdad, quería remediar la situación y por ello, era necesario hablar con Kai. Sin decir nada, dio media vuelta y se aproximo a la puerta, y giro la cabeza para indicarle a Hitoshi que lo siguiera, siguió caminando hasta la puerta del cuarto de Kai, Hitoshi lentamente se introdujo, mientras Takao solo le dirigía una mirada asesina.
Dentro, pudo mirar que la camilla estaba vacía, tuvo miedo de que el chico de el cabello bicolor hubiese escapado de allí y haber cometido una locura, su imaginación trabajaba mas rápido que las comparaciones de Saito Hajime y los parecidos a sus amigos con los animales u objetos, dígase Kaoru mapache, etc. Pero su miedo acrecentó cuando vio de pie frente a la ventana a Kai, miraba hacia al cielo, su rostro serio, algunos rasguños en la cara y en los brazos y sus ojos un poco enrojecidos por el llanto, es casi como lo había visto en Rusia, sus manos apoyadas en el marco de la ventana. Se acercó…
-Kai?
-Si, ese es mi nombre no lo gastes…
Kai trataba de autoprotegerse con su actitud sarcástica, era ya una característica de el, cuando no quería que lo lastimaran o quería estar solo, comenzaba a ser sarcástico con sus comentarios.
-Kai, es serio, quiero pedirte disculpas.
-Él te esta esperando, lo dejarás plantado? Lo amas no lo dejes solo como me dejaste a mi.
Hitoshi bajó la mirada puesto que comprendía que su amado no quería hablar con él.
-Hoy pasaré la noche fuera y mañana temprano recogeré mis cosas y me iré lejos.
-¡¡¡¿¿¿Kai por que haces esto!
Kai giró la cabeza y le dirigió una hosca mirada fría, y un gesto de molestia, sus ojos lucían sombríos.
-Lo mismo te pregunto a ti, Hitoshi, por que lo haces.-Se acercó lentamente a Hitoshi, haciéndole retroceder, como si Kai se tratase de una aplanadora que estaba a punto de acabar con su vida.- Esa noche estaba solo, tenía frío, estaba herido, me dolía todo el cuerpo, la madrugada pasó y ni tus luces, al día siguiente desperté y no estabas por que estabas acostándote con ese tipo, si no te importo entonces, mucho menos te importara que yo me largue de tu apartamento, pense que me amabas pero veo que me equivoque.
Hitoshi, al ver que era imposible convencerlo, que en realidad estaba muy dolido, se marchó sin decir palabra alguna, la disculpa ya estaba pedida, solo faltaba que el lo perdonara. Pero, al ver que Kai estaría soltando sus verdades, mejor dejarlo un tiempo reflexionar las cosas. Ya sería algunos días, además, tenía que pensar lo que sentía por Brooklyn, y entonces su cabeza se hizo un lío, si sabía que amaba a Kai, y no hacía nada para quitarse la venda de los ojos.
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Brooklyn ahora estaba en la sala de su apartamento. En su cabeza estaba girando los recuerdos de esa misma tarde y su mejilla ya había retomado su color normal, cuando hace unas horas estaba enrojecida por la cachetada que le había pegado Kai, alzó los ojos aguamarina y miró en dirección al estadio Seaside, en unos días serían las eliminatorias, y estaba contento que Hitoshi estuviera haciéndose cargo de él. Había conseguido lo que quería, Kai estaría loco si se aferraba a Hito-kun después de lo que había pasado esa tarde.
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-¿Puedo pasar?
Takao había abierto la puerta del cuarto de Kai y había contemplado que este lloraba, estaba sentado en el borde de la camilla. Al ver esto ya sin recibir la autorización de su niño, se sentó a un lado de él y rodeó su cuello con su brazo y lo atrajo para brindarle un poco de su calor, tratando de evitar que llorara…
-Perdóname Takao, no quería ponerte en esta situación.
Kai recargó su cabeza en el hombro de Takao y permitió que Takao lo abrazara, esta vez, con los dos brazos.
-No tengo a donde ir, no se que hacer.
-Oh bueno, quedate hasta que termine el torneo, el señor Dickenson avisó que todo el torneo sería aquí mismo en Japón sin necesidad de trasladarnos de continente en continente. Sería divertido entrar de nuevo en la acción y en la adrenalina de beybatallar no te parece divertido? Kai, hace mucho que no beybatallamos por favor quédate.
-No lo se.
-Kai, yo…Si quieres puedes quedarte en mi casa, el abuelo no se opondría, estaría encantado de recibirte. Que dices?.
-No quiero causarte problemas con tu hermano.
-No te preocupes eso no pasará, además y aun asi sería capaz de enfrentarme a él por ti por que yo te…
Takao cayó abruptamente, por que al parecer estaba apunto de decir mas de lo planeado, tenía que controlarse, aun Kai estaba herido del corazón.
-Ire por tus maletas al apartamento de Hitoshi, pero…Por favor quedate, Por favor quedate…conmigo…te lo ruego, Kai.
Un rubor rojizo apareció en el rostro de ambos…Kai nunca había escuchado eso de nadie, alguien que se preocupara por él, alguien que…le estaba rogando que se quedara con esa persona, que le insistiera en animarlo en hacer lo que mas le gustaba, y la verdad sabía que Takao sentía algo por el, pero el aun amaba a Hitoshi y no estaba listo de entregarse tan rápido al amor de alguien mas. Miró al joven Kinomiya, un año menor que él, miró su piel morena, sus ojos azules, su mirada inocente desviada en algun punto especifico del techo.
-Iré a tu casa, muchas gracias por alojarme, solo será un tiempo.
Takao solo miraba y le oía, pero miles de ideas se formulaban en su mente de pronto y sacando valor de quien sabe donde, se impulsó, haciendo que kai cayera de espaldas en la cama y el quedando encima suyo, mirandose fijamente, ambos corazones estaban latiendo fuertemente mientras que Kai por la impresión no tuvo tiempo de articular palabra por que pronto sus labios fueron callados por un beso muy profundo que Takao le estaba robando, probando cada centímetro de sus labios, disfrutando de su delicioso sabor, cerrando los ojos y dejandose llevar por el momento, Kai solo alcanzo a rodear el cuello de él con ambos brazos mientras el moreno comenzaba a acariciar sus caderas, ese era su momento y quería amarle, amarle con todas sus fuerzas, Kai estaba ahí. Y correspondía a sus caricias.
Al apartarse un poco de sus labios, Kai intentaba hablar, pero su respiración agitada no se lo permitía, una serie de escalofríos recorría su espalda mientras el ojiazul de repente comenzaba a lamer el cuello palpitante de él y sus manos recorrían de sus caderas hasta su vientre y pecho.
Acercó sus labios al lóbulo de la oreja de Kai y después de lamer el borde, le susurró lentamente y sensualmente…
-Te amo Kai, te amo, desde que te conocí te amé, y no hay nada en el mundo que me haga cambiar de opinión, quiero ser tuyo, deseo que me abraces y me tomes como tuyo, quiero que me beses y que me sometas, lo deseo con toda el alma.
Y entonces terminando de hablar, fue empujado por Kai, y al verle, abrió del todo los ojos, estaba sorprendido por que no pensaba que esta fuera la reacción de el ruso-japonés.
-Aun no estoy listo Takao no quiero lastimarte, no quiero que sufras lo que yo. Déjame solo, mañana hablamos.
Takao con sus mejillas enrojecidas y con un alto grado de vergüenza abandono el edificio para dirigirse a su apartamento y en el camino alguien se le atraveso, era el chico del cabello azul pálido y largo, un lunar en el centro de su frente, y una mirada fría.
-Pasaste casi toda la tarde con Kai, como esta el?
Garland de pronto sintió curiosidad al ver el apenado rostro de su próxima conquista.
-Que pasa Taka-chan? Estas muy rojo, has de haber cometido una travesura, pillo.
-No…no es eso, y Kai esta bien, quieres ir a verlo? Por que creo que no quiere recibir mas visitas, hasta mañana, a lo mejor las enfermeras le permiten pasar la noche ahí.
-Oh, entiendo, por cierto, supiste que ya llegaron los equipos fuertes? Esta mañana los white tiggers, los Neo Borg y PPB All Starz ya estan aquí, esta tarde entraron a la oficina del Señor Dickenson y se estan alojando en el hotel del señor Midorikawa.
-Ah no estaría mal ir a visitarlos, el primer bloque de las eliminatorias será dentro de una semana, iremos a verlos, invitaré a Kai, a Max y a Rei, Daichi es una molestia pero será divertido llevarlo, vienes con nosotros?
-Sería un honor, Kinomiya.
Garland siguió caminando el resto del camino con su Takao y se perdieron en la oscuridad de la noche.
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-Oye Yuriy ven a dormir, estas muy raro desde que llegamos.
El joven de los cabellos rojizos estaba en el marco de la ventana mirando la luna, estaba preocupado, sentía que algo le pasaba a Kai, era como su intuición, pero ahora sentía que le hablaban, hasta que salió de su trance.
-Oh, disculpame Boris no te estaba escuchando pasa algo?
Sonrió y advirtió que el chico Kuznetzov lo miraba con una expresión de: Vaya, este chico esta drogado o.O. Para despistarlo puso como excusa que estaba cansado y tenía mucho sueño por eso miraba el cielo para poderse dormir pero volvio a ver que la expresión de su novio era de: ¿diantres de cual se fumo Yuriy? Y se rió, y así Boris penso definitivamente: Quiero dormir, mejor lo ignoro hasta mañana, y se giró en la cama y durmió.
-Te vere Kai, mientras tanto, espero que estes bien y que mis presentimientos sean puros cuentos mios...-
Y entonces Yuriy descubrió que ya eran las 10 de la noche y necesitaba dormir por el cansado viaje desde Rusia.
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Hallo de nuevo, por fin termine el capitulo 18, por que como ya empezaron mis vacaciones asi podre continuar libremente este fanfic aaaaaaah si como les comentaba les quiero agradecer por su apoyo y espero que lea este capitulo. Les comentaba también que a veces me inspiro en alguien que quiero mucho y que de hoy en adelante adoptare como muso de la inspiración por que cada que lo veo suspiro waaaaaaaa lo adoro donde estas mi gato con alas de murciélago? En fin, saludos a todas las personas que leen mi fanfic, muchas gracias y finalizo diciendo: TE QUIERO BRYAAAAAAN! (Pero no el de beyblade si no la persona real, que casi nadie de aquí conoce) Sale cuidense, y hasta el proximo capitulo, aufwiedersehen
