Hallo!
Bueno, ya que de repente me agarro a escribir cosas bien nada que ver, por ello decidí que terminando cada capítulo, agregaré un apartado que se llama "Platica libre", si han leído algunos mangas, como por ejemplo, a Natsuki Takaya o a Nobuhiro Watsuki, en sus mangas tienen un espacio donde ellos platican de lo que les gusta, pues algo similar haré, jiji, bueno pues, espero que este capitulo 19 sea de su agrado y gracias por el apoyo que he recibido de todas las personas que leen este fic, n.n…
00000000000000000000000000000000000000000000000000000000
Capitulo 19: Un encuentro con un viejo amor.
Autora: Kiyone Uesagi
0000000000000000000000000000000000000000000
Había amanecido, las frescas y cristalinas gotas de rocío se deslizaban suavemente sobre las verdes hojas de las plantas que adornaban el patio del dojo de Kinomiya. Un par de muchachos entraban por la puerta principal, uno de ellos cargaba una ligera maleta negra mientras que el otro miraba con sus carmines ojos aquella casa que hubiera visitado antes. Kai y Takao arribaban a la sala donde les aguardaba un agradable anciano con un boken en la mano.
-Kai! Cuanto de no verte, estas mas alto y se nota que has cambiado mucho de tus facciones, que bueno que vienes a visitarnos, ¿Quieren desayunar antes de hacer los ejercicios de la mañana?
El chico ruso-japonés miró con indiferencia al abuelo quien se puso de pie y se dirigió a la cocina para prepararles el desayuno.
-Muchas gracias por recoger mis maletas, eres muy amable, Takao.
El chico de los cabellos azules estaba sonriente, al parecer le había caido bien a su ego la buena acción del día, y mas si estaba ganandose la simpatía del joven Hiwatari.
-Etto. Por lo de anoche, quiero pedirte una disculpa, pasa que no supe controlarme y no medi las consecuencias, por cierto. ¿Sabías que ya llegaron a Japón los equipos fuertes que representan a los demás contintentes? Tus compañeros rusos ya llegaron, gustas de ir a verlos?
Las ultimas palabras resonaban como eco en la mente del chico Hiwatari, en un vaivén de confusiones, una mezcla de sorpresa, alegría y un poco de tristeza, quizas vería aquella escena: Sus cabellos rojos, sus ojos violaceos mirando a otro, su sonrisa provocativa, le vería, a su ex novio…Yuriy Ivanov.
La plática fue interrumpida por el alegre canto del abuelo que se aproximaba con la bandeja de la comida.
000000000000000000000000000000000000000
Un frío apartamento, un alma sola, la soledad comienza a invadir aquel lugar, en el cual antes había el calor del amor de él, la cama sin tender, signo de que la noche anterior no había podido conciliar el sueño, la ropa regada en el piso, y un vaso quebrado, los pequeños fragmentos de vidrio le recordaban como estaba su corazón, y entonces, el mayor de los Kinomiya pensó, frotandose las sienes, recordando las lágrimas que su ángel Kai había derramado, no las lágrimas que había llorado por el ruso, por Ivanov, sino las que le había llorado a él mismo, como había podido ser capaz de haberlo engañado?
(Flashback) Takao toca violentamente la puerta del apartamento de Hito-kun y este adormilado, abre la puerta, algunas hebras de cabello pálido caen sobre su frente y sus ojos estan enmarcados por unas muy oscuras ojeras, vestido unicamente un short verde. Abre y se encuentran nuevamente con su hermano y recibe su mirada aniquiladora y fría.
"¿Que es lo que quieres ahora?"
"Vine por la maleta de Kai"
"Que venga el mismo, ¿acaso no puede?¿Le da miedo?"
"Yo le dije que vendría, y eso no te importa"
Takao hábilmente se escabulle de los brazos de Hitoshi y entra furico al cuarto donde antes solían dormir el y Kai juntos, y ve en un rincón una maleta un poco empolvada pero al abrirla descubrió que aun no había desempacado la ropa, volvió a cerrarla y empujo a un muy molesto Hitoshi sin siquiera despedirse de él (End flash back)
El moreno de cabello azul pálido sostenía entre las manos un libro, su portada era negra con unas letras impresas con un color dorado, al parecer era una novela rusa. Le abrió y comenzó a hojear, hasta descubrir una hoja donde la esquina estaba ligeramente doblada, indicando que ahí habia quedado la lectura que después el ruso-japonés continuaría luego. Y leyó el segundo párrafo. Las palabras impresas le habían conmovido mucho puesto que por un lado Kai las traducía del ruso al japonés, y decía algo así: "Y entonces, el descubre que ese amor que recibía era verdadero, que a pesar del mal que le había hecho, ese amor en verdad existía, y un cálido sentimiento invadió el corazón de él, tomando una gran decisión, y le dijo: Estarías dispuesto a dejarlo todo por mi? A lo que recibió como respuesta: Ya lo he dejado todo por que te amo y quiero estar contigo el resto de mis días"
Después de las líneas, ya no había traducción alguna, por lo cual cerró ese libro, esas palabras sonaban como a su historia con Kai, y unas lágrimas resbalaron, una serie de recuerdos que se disparaban sobre su mente, lo torturaban, y un gran sentimiento de culpa le cruzaba helando su pecho impidiéndole respirar fácilmente, un dolor extraño que nunca había sentido ahora no lo dejaba siquiera sonreír. Y entonces el sonido estruendoso del timbre lo sacó de sus pensamientos. Se levanto y limpió sus lágrimas y se dirigió a la puerta girando rápidamente la perilla y encontrandose con la sonrisa de oreja a oreja en el rostro del chico de los ojos aguamarina…
-BROOKLYN
Enfundado en un pantalón negro y una camisa amarilla de manga corta sobre una playera blanca de manga larga, y unos mechones naranja cayendo sobre su frente, Brooklyn lucía muy lindo, y esa mirada radiante. En una de sus manos traia una bolsa con algunos alimentos dentro…
-Supuse que estarías solo y querrías que alguien te hiciera el desayuno, ¿No es asi, entrenador?
-Bu…bueno es verdad que estoy hambriento y…eeeh. Pasa.
Hitoshi se hizo a un lado, dejando pasar al chico para después cerrar la puerta. En cuestión de minutos un vapor abundaba en la cocina y deliciosos olores salían por la puerta, mientras Brooklyn se afanaba en la cocina, y Hito-kun esperaba en la mesa –por orden del peli naranja- ¿Qué es lo que pasaría después?
0000000000000000000000000000000000000000000000000000
El teléfono sonaba desaforadamente en la casa de un chico de cabello rubio y un hombre de barba se encaminó apresuradamente a tomar la llamada. A la par de unos minutos paso la llamada a su destino.
-Maaaaaaaax, hijo te llama Takao!
De un rincón salió un Max un poco hiperactivo, estaba un poco ansioso por que faltaban ya cuatro días para las preliminares, y en unos días llegaría Judy, su madre.
-Gracias papá, (tomando el auricular) Hola Takao que pasa?
-Llama a Rei y dile que esta tarde iremos a dar una vuelta, Kai ira con nosotros.
-Eso es genial, Ah por cierto, es verdad que llegaron los All Starz?
-Si, Ayer me lo dijo Garland, en unos días iremos a visitarlos a sus hoteles pero porfavor ven a mi casa esta tarde ciao.
Finalizó la llamada, la cuál dejó al borde de la histeria a un sonrojado Max, si los PPB All Starz se encontraban en Tokio, con ellos estaría Judy, su madre, y también entre ellos, Michael, ¿No era eso genial?
De un rápido salto se calzó los tenis y salió corriendo de su casa para ir en búsqueda de su compañero Rei Kon. En un lapso de media hora se encontraban los cuatro reunidos fuera del dojo, el moreno de los ojos azules estaba mas que emocionado, faltaban pocos días para el campeonato y los G Revolutions estaban reunidos, quizas Kyouju y Hiromi estaban frente a la computadora investigando sobre nuevas piezas para el mecanismo de dragoon, ya que siempre estaban dispuestos a ayudar al Kinomiya.
-Será divertido si vamos a la plaza que esta al lado de la BBA.
Un sonriente Rei miraba con sus ojos ambarinos a sus compañeros. Mihaeru había ido a visitar a los del batallón Barthez y probablemente cuidando a Matilda de las garras de Julia Fernández. Se perfilaban para ser una nueva pareja en el mundo beyblade y nadie negaba que se veian muy bien juntas.
-Opino lo mismo que Rei, vamos allí.
De todos, el que parecía recobrar el mismo carácter de antes era Kai, se notaba que sufría, pero debía salir adelante.
0000000000000000000000000000000000000000000000
-Nadie va a salir?
Yuriy estaba un poco cansado de estar encerrado en ese cuarto del hotel y al ver que nadie hacia algo se vistio para salir a pasear.
-No, nos quedamos, ve tu amor.
Boris tampoco tenía intenciones de salir del hotel hasta el día de las preliminares, mientras se quedaría a planear su estrategia para la batalla, pensaba que era mejor así, además, quería darle su espacio a Yuriy, era mejor pasar algún tiempo a solas, y si Yuriy quería salir a dar la vuelta no se lo impediría.
El pelirrojo salió del cuarto y bajo por las escaleras y salió por la enorme puerta del hotel, y comenzó a caminar, siguiendo la gran avenida hasta llegar a un edificio, el cual era caracterizado por su color blanco y un enorme anuncio publicando las fechas de las bey batallas. Obviamente estaba frente a la BBA. Siguió su camino hasta encontrar una pequeña plaza donde cuatro chicos caminaban, dos de ellos haciendo guato, uno de ellos reía nerviosamente con una gota en su cabeza y tras de ellos…Dirigió una mirada nerviosa hacia el rostro de la otra persona, y sorprendido se acercó lentamente. No pensaba ver a Kai tan pronto, que coincidencia, pero pues tratandose del campeonato era mas que obvio que ese chico de los cabellos de dos tonos estaría alli.
Kai entonces también alzó la vista y pasó de ellos, caminando hacia aquel chico que esperaba ahora con un rostro un poco confundido. Yuriy-kun extendió los brazos al comprender que su antiguo amor estaba herido, se le notaba en aquella mirada melancólica, y de pronto, entre sus brazos se resguardaba un Kai que lloraba nuevamente, lo apretó tratando de tranquilizarlo. Ante las miradas atónitas de los demás, Max, Rei, y…Takao. Este ultimo solo dio media vuelta y caminó.
-Será mejor que dejemos a Kai, Yuriy puede ayudarlo, le veremos mas tarde, hasta luego Kai.
Alzó la mano despidiendose temporalmente de su huésped y se alejó de el con dos chicos muy confundidos.
-Yuriy…No puedo soportarlo, estoy muy mal.
Un muy herido Kai se aferraba con todas sus fuerzas de la camisa blanca del lobo de la nieve y sollozaba suspirando, disolviendo amargamente ese nudo quemante en su garganta, mientras el chico del cabello rojo solo acariciaba su cabello y apretaba su espalda. Trataba de darle apoyo en ese momento, podía atinar que el joven Kai había sido herido nuevamente por amor, y se preguntaba quien había sido ese malnacido.
-Será mejor que vayamos a tomar algo para que te tranquilices, te ves muy mal.
Y diciendo eso lo llevo a un puesto de comida mas cercano, en el cual solo pidió una ración de comida, la cual llevó hasta la mesa donde un cabizbajo niño se encontraba, en la mesa de madera color café, depositó delicadamente un plato de cerámica el cual contenía un poco de soba (una pasta japonesa, creo o.O, al menos no fue ramen…Naruto: eeeeeh -.-U )
-Será mejor que comas aunque sea un poquito, Kai, desde la abadía te has notado algo anémico.
-No tengo hambre.
-Oh vamos Kai, aunque sea un poco, si no, me vere obligado a dartelo en la boca, y si que me atrevo ¿eh? (n/a: que lindo Yuriy n.n)
Kai tomo con una mano los palillos y comenzó a degustar lentamente ese platillo, la soba estaba buena. Yuriy sonrió y comenzó a hablar.
-Una vez, en la abadía, cuando tu venías para acá, no pude evitar sentir celos de esa persona de la cual te habías enamorado, ahora comprendo lo mucho que deje ir, pero, al ver que estabas feliz, yo también, recuerdo como empacabas tus cosas y en tu mirada un dejo de felicidad y una chispa de vida, por primera vez te vi tan entusiasmado, y ahora no logro comprender el por que te llego a traicionar, quizás yo fui un estúpido, pero ese mal nacido se ha pasado.
Kai dejó lo poco que había tomado con los palillos, sabía que Ivanov estaba hablando de su relación con Hitoshi y el final de esta, y sabía que estaba enojado, mas al hablar de ello se había dado cuenta que su exnovio ahora era su aliado, y estaba dispuesto a ayudarle en lo que fuera, aun que asi solo fuera en un plato de soba, el cual representaba mas que eso, en el iban sus deseos de que todo terminara, ese sufrimiento que Kai estaba experimentando, esa tristeza que oprimia su pecho…Kai levantó la cabeza y sonrió para el pelirrojo, agradeciendole las atenciones que había tenido con él en el poco tiempo que le había visto.
-Siento muy raro, me da la impresión de que entre nosotros no hubiera pasado nada, como si siempre hubiésemos sido buenos amigos, pero hasta ahí. ¿Quiere decir que me has…perdonado?
-Si, Yuriy, te quiero mucho, eres un buen amigo para mi a pesar de lo que paso, y estoy dispuesto a seguir adelante y llevarme ese campeonato al lado de mis amigos.
-No me gusta oirte hablar asi, creo que no eres el verdadero Kai…
Ambos se rieron a carcajadas puesto que el chico de los ojos violaceos bromeaba, era bastante notorio que ese lado positivo que Kai casi nunca mostraba era agradable. Asi pasaron el rato hasta el anochecer, y las horas transcurrieron en un abrir y cerrar de ojos, cuando ya era domingo en la noche, y Takao gritaba como un patán en su casa.
-Aaaaaah no puedo creer que sea hasta mañana ya quiero que sea mañana.
000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
Muchas gracias por sus reviews y su apoyo, en verdad estoy muy agradecida, el capitulo no esta muy bueno pero prometo mejorar para el próximo capítulo. Lamento haberme portado tan mala onda con Kai en los capitulos anteriores, pero, es lo que le da el sabor a la historia, es como en las novelas, siempre sale el clásico villano que hace que la pareja rompa pero al final…Hablé demás jiji lo siento. Además, este es el primer fic largo que escribo y estoy muy agradecida con ustedes por apoyarme y decirles que les quiero mucho, que no tengo palabras para expresarles todo este agradecimiento, este apoyo que me dan al leer el fic, pero solo me atrevo a decirles que va para ustedes. Siyoh, hermanita te quiero…
