Capitulo IV : Verdadero amor

-¿Feliz?- Sora vio en los ojos de Yamato desesperación

-¡NO ENTIENDES¡No te pido que te quedes en el jardín junto a mi!

-¿No¿Entonces qué?

-¡Qué siempre estés conmigo!

-¿Cómo?

-Sora...Yo...- y sin decir más, le agarró de los brazos y empujó contra su cuerpo, la besó con fuerza.

Los ojos de Sora se inyectaron de sentimientos, y su puño cerrado fue a estrellarse en la mejilla de Yamato, quien retrocedió sorprendido. Sora se levantó del suelo y se largó enojada de allí, le dio una mirada fulminante.

Cuando Sora estuvo lo suficientemente lejos Yamato sonrió, y Tai salió de su escondite.

-Te dije que tenía carácter, ella no caerá en tus redes – dijo Tai rascándose la cabeza

-¡Que dices! Pero si ya cayó-

-¿¡Y la marca en tu mejilla lo prueba!?

-Está bien, quizás aún no cae, pero lo hará, no hay nadie que se me niegue

-Yamato, hay algo raro

-¿Qué?

-Es que creo que tratas de seducir a Sora, solo para demostrarte que no es especial

-¿Por qué tendría que demostrarme eso?

-¡Por qué te gusta!- Yamato golpeó con fuerza la cabeza de su amigo y se fue indignado a la casucha, Tai quedó riendo solo en el jardín.

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-¡Me besó¡Me besó¿Qué se cree?- Miyako le daba palmadas en la espalda, mientras Sora descargaba su rabia en un cojín.

-¿Quién te besó?- preguntó Mimi, entrando en el lugar. Al ver el rostro de Miyako, sonrió y negó con la cabeza- Admite que te gustó aunque sea solo un poquito

-Si Mimi, me encantó, y daría lo que fuera para que se repitiese- contestó sarcástica. Las tres muchachas comenzaron a reír. La señora Tachikawa entró suavemente.

-Buenas tardes- dijo- he venido a darles aviso de que mañana en la mañana partirán hacia Fukuoka

-¿Para qué?

-Takenouchi se casará frente a Kido, él lo pidió así, quería ver como las alianzas se unirían – Miyako notó cierta desconfianza en la voz de la señora Tachikawa, la miró fijamente – También vine a decirle a mi hija que partiremos a la costa, para sellar la alianza con otro clan – Mimi la miró indignada y se levantó bruscamente, no dijo nada, por la gélida mirada de su madre.

- ¿Cuándo partiremos?- preguntó

-Mañana- hizo una reverencia, y mirando con desprecio a Sora se fue suavemente. Mimi salió rápidamente.

" Seguro que fue a ver a Koushiro" pensó Sora, Miyako le tomó el cabellos, y se lo amarró en una trenza firme y tensa, luego salió rápido del lugar. Sora se recostó en el suelo, y sintió como tibias lagrimas recorrían sus mejillas.

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-Mimi, yo no puedo hacer nada, esto ya estaba mal desde el comienzo – dijo Koushiro alejando de los hombros a Mimi, quien luchaba por aferrarse más y más a los hombros de Koushiro.

-Ósea que todo lo que hemos vivido juntos, tú no lo has sentido- Mimi se alejo un poco

-No dije eso, dije que estaba mal...Yo te amo Mimi, y tu lo sabes, pero entre tu y yo hay un inmenso abismo, eres una noble, y yo soy solo un asesino

-No puedes manejar el amor, Koushiro, y te aseguro que yo no amo a mi prometido. Tengo un plan- Koushiro miró a los ojos que brillaban llenos de emoción.

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- No quiero que te vayas molesta conmigo- dijo Kenjii abrazando la frágil figura de la señora Tachikawa, ésta le acarició la mejilla suavemente y le sonrió

-No es enojo lo que siento, si no, envidia- le besó los labios y se despidió, separándose del camino de Kenjii. Sora iba en un paladín más adelante, seguido por Yamato. Taichi no había tomado parte del viaje, ya que inició una búsqueda de aliados. Mimi y Koushiro, en la mañana que los fueron a buscar para partir, no estaban, habían huido.

En un punto del camino, los guardias Kido los alcanzaron y los siguieron a la misma puerta de la posada donde dormirían.

POV Yamato

Habíamos llevado muchos regalos con nosotros, y los caballos de carga los llevaban, junto con nuestro equipaje y las cosas para la boda, incluyendo a misteriosa caja de madera que Koushiro me había dado " Solo para emergencias". Kenjii había hablado con migo, para que actuara, y no sospecharan de mi procedencia, así, ahora soy solo un artista. Cuando llegamos a la alcoba, estaba mal ventilada o es que yo no podía conciliar el sueño, mi mente estaba en otra parte. Oí el tañido de las campanas del templo a media noche, y después del toque de queda, los sonidos se acallaron, con la excepción de los gemidos de los moribundos que habíamos visto colgados en la muralla del clan Kido.

"Maldita sea" Me levante, no había pensado en un plan, el insomnio me hacia actuar. Me acerqué a la caja de madera, la abrí, y sonreí, vaya que me conocía Koushiro. Tomé varios garrotes finos, un cuchillo, unos garfios, y una cuerda, me vestí de negro, agarre unas cápsulas de veneno. Todo esto con la mayor delicadeza, no quería que los guardias Kido me oyeran, mucho menos Kenjii . El guardia de movió ligeramente cuando pasé junto a él, fui a las letrinas y e desdoblé y mandé a mi segundo yo de vuelta a la habitación. Espere a que el guardia volviese a cabecear, y entonces me hice invisible y escalé hasta el tejado desde el patio interior y salté a la calle.

Oía los guardias Kido en la cancela, y pensaba que en las calles habrían patrullas . Algo en mi, me decía que estaba cometiendo una temeridad, pero no podía evitarlo, quería poner a prueba las cosas aprendidas de Koushiro, pero sobre todo quería acallar los gemidos que no me dejaban dormir.

Me fui deslizando por las callejuelas y me movía en zig-zag para llegar a la muralla. En algunas casas se veían las luces encendidas tras celosía de las ventanas, aunque en la mayoría, reinaba la oscuridad. Escuchaba fragmentos de conversaciones, una mujer consolada por un varón, un bebe que balbuceaba, una pelea de borrachos o una canción de cuna. Desemboqué en la calle principal, que llegaba al foso y a la muralla.

Las patrullas no me importaban mucho, yo los podía oír sin problema y antes que ellos, sobre todo por los poderes de la tribu Izumi. Para cuando pude ver la luna reflejada en las aguas del foso, mis temores se habían ido, era un Izumi, y lo podría lograr.

Escuché pisadas y me tumbé al piso. Eran patrullas que cambian turnos.

"¿Algún problema?

"Solo algunos que no han respetado el toque de queda, algo sin importancia...Que olor más apestoso"

"Mañana será peor, hará calor"

Una patrulla subió las escaleras de la muralla y la otra se fue a la cuidad. De la muralla oí el grito que pide contestación, y así quede solo.

Me llené los pulmones con aire y me zambullí en el agua, las gigantescas rocas de la muralla me daban peldaños naturales. Me moví con rapidez y escalé la muralla. UN guardia se acercaba, aproveche el sonido de sus pisadas para lanzar un garfio a por encima del inmenso saliente de la muralla. Oscilando trepe por las cuerdas hasta plantarme en el tejado. Oí los murmullos de los moribundos. Uno de ellos me pedía agua, le di un poco

"No puedo salvarte, pero tengo una pastilla que te matará sin dolor"- el hombre no contestó, solo abrió la boca, Murió rápidamente. El que estaba al lado no me escuchaba, pero alcancé su arteria carótida y silencié sus gemidos. A otro no le sentí pulso, pero por si las dudas, apreté el garrote en su cuello, y conté los minutos. Escuché el cantó del gallo. Salté y nadé. Al salir un hombre estaba frente a mi.

"Maldita sea, ahora tendré que matarte" pensé. El hombre alzó su índice

"Un ángel"

Hola!!

¿Me extrañaron? "nooooo" xD

Lamento la demora, pero si me vieran, tengo el cerebro seco como una pasa (jijijiji) Lamento que Sora no hubiera contestado el beso, es que tengo otros planes. Y por eso, les haré un adelanto. En proximo capitulo: Desaparecerá Sora, Morirá alguien importante, los planes de Kido, el encuentro con Takeru...

A SoratoForEver, Rika-Sora, Kyoko-4ever, L.IT, Alda-chan, Antotis, Alexeigirl y SkuAg :

Mil gracias por los review!!