- ¡Mobius... ¡Polvo de Diamantes!
La criatura de Camus empezó a reunir en la palma de su mano cristales diminutos de hielo, al haber formado una esfera, cerró su puño que se congeló, y lanzó un golpe hacía el extraño ser.
Una gran ráfaga de aire frío salió disparada del puño de Mobius y se impactó contra la tortuga, empezando a congelar el rostro de esta, que rugió e intentó bloquear el ataque.
- ¡espere señor Camus!, ¡no sabemos que es en verdad! – intentó detenerlo Max, pero Camus no lo escuchó.
- yo sí se lo que es. Una criatura de las sombras, suelta en el mundo y que debe ser sellada ¡termina con ella Mobius!
Mobius cargó otro poder de hielo, pero justo en ese instante, el ser empezó a defenderse. Lanzó con extrema fuerza el bote de vuelta al agua, causando que esta se destruyera por causa del impacto y sus ocupantes salieran volando.
- ¡todos al mismo tiempo! – ordenó Camus y con un gran destello que se pudo ver desde la cota, se liberaron de sus cajas de Pandora las armaduras de unicornio, fénix y acuario.
Los 3 caballeros y el aprendiz se lanzaron de un salto contra la bestia, aprovechando el propio impacto que esta les había dado. Sin embargo, Kai se detuvo a medio camino.
- ¡no la ataquen por favor! ¡aún no nos ah echo anda! – Max había resistido el impacto, y nadaba con todas sus fuerzas en dirección a la criatura. Kai descendió limpiamente sobre una de las tablas rotas del barco, y con perfecta agilidad empezó a saltar sobre los escombros hasta llegar con Max.
- ¡Max quédate conmigo!, este lugar no es seguro para alguien normal como tu...
pero Max no escuchaba a Kai, sus ojos estaban fijos en la criatura. Completamente anonadado, sentía tristeza, desesperación y frustración, exactamente lo mismo que sentía la criatura en esos momentos, cuando era atacada por 2 caballeros y un aprendiz de este.
- ¡Thunder Horn! – gritó Jabu liberando su ataque eléctrico sobre la tortuga causándole una dolorosa descarga
- ¡polvo de Diamante! – Mobius y Camus lanzaron ráfagas de aire congelante al mismo tiempo, enfureciendo más al guardián
- ¡polvo de diamantes! – Como discípulo de Camus, Níger intentó hacer el ataque que le había enseñado su maestro, pero en vez de liberar una ráfaga de aire congelante, soltó una gran llamarada de fuego - ¡maldita sea no logro comprenderlo! ( O !!!)
- no otra vez (--U) – completó Camus
Níger perdió casi de inmediato el control de su puño y empezó a lanzar fuego a diestra y siniestra mientras caía irremediablemente al agua.
- ¡ya te lo dije Níger déjame el fuego a mí! – le gritó Kai que seguía parado sobre una tabla junto a Max.
Kai saltó a otra tabla para impedir que la ráfaga de Níger que lo quemara vivo cuando pasó extremadamente cerca.
- ¡no lo hago a propósito ( O !) – le respondió Níger antes de que con un gran ¡Splash! Terminara de caer al agua.
- idiota (-.-U)... ¡AVE... – Kai cargó el golpe definitivo de caballero fénix -FÉN...!
-¡espera!
Pero se detuvo justo al lanzar el golpe, frenado por Max
- ¡te digo que lo no dañes!, Draciel no viene para lastimarnos, pero no le están dejando más opción...
- ¿Draciel? – preguntó extrañado Kai
- sí. Habló conmigo, lo escuché... en mi mente
Kai se preocupó en serio esta vez. Más que por las palabras, por la mirada llena de energía, fe y pasión que tenía Max al ver a esa criatura. Le recordaba a algo... pero no acertaba a recordar qué.
- ¿cómo que habló contigo?
- así es. No sé, fue más bien como si yo mismo estuviera pensando, pero sé que fue Draciel. Fue como si fuera una parte de mí... no se que significa eso...
Kai siguió mirando extrañado al rubio, hasta que comprendió a que le recordaba su actitud: a la que el había tenido, en el preciso instante en que conoció a Dranzer...
- ¡Camus detén el ataque!
Pero el caballero de Acuario no lo escuchó. Había caído justo en el hombro de la tortuga, mirando hacía su cabeza mientras encendía su cosmos.
Extendió sus brazos por arriba de su cabeza y sujeto sus manos una con la otra, mientras que la figura de una mujer sosteniendo una vasija emergía de su aura.
-¡NO CAMUS DETENTE!
- ¡EJECUCIÓN DE...!
Sin embargo, el caballero de acuario no terminó su ataque cuando fue golpeado por una gran ráfaga de agua marina, que lo derribó del hombro y obligó a hundirse en el mar, Mobius desapareció al instante, indicando que Camus había quedado inconsciente.
- ¡¿Camus se encuentra bien?! – dijo Jabu que estaba parado sobre una de las tablas que habían quedado del barco, al ver que Camus caía al agua. En ese preciso instante muchos más chorros de agua surgieron verticalmente del océano y empezaron a girar alrededor de Draciel hasta formar una barrera de agua a su alrededor – mejor me preocupo por mi mismo – atinó a decir Jabu
Draciel gruñó furioso por el ataque, liberando su aura café, y generando que la barrera del agua que lo rodeaba saliera disparada por doquier como una onda gigantesca de destrucción, los caballeros que lo combatían fueron barridos por esta hasta chocar contra una pequeña roca coralina de la cual pudieron sostenerse. Entre Níger y Jabu sostuvieron a Camus que seguía inconsciente.
- ¡les dije que no le hicieran nada!... – maldijo Max mientras intentaba oponer resistencia a la corriente, hasta que esta lo arrastró
"maldición... su poder destructivo es casi idéntico al de Dranzer, ¿me pregunto si tendrán relación?, dos bestias gigantes en menos de una semana son algo de que preocuparse..." Pensaba Kai, cuando cayó en cuenta de algo al mirar la ola gigantesca contra la que intentaba luchar: esta era circular
- ¡LA ISLA! – fue lo único que alcanzó a gritar antes de que la ola de Draciel finalmente lo arrastrara.
Los demás también veían anonadados como la ola se dirigía rápidamente contra la isla, sin poder hacer nada para detenerlo. Una ola tan grande sin duda alguna hundirá la isla y todos sus habitantes en el olvido, sin mencionar que los dejaría varados en medio del mar.
- ¡hay que hacer algo! – gritó Níger desesperado
- no podemos, ni siquiera nosotros los caballeros dorados podemos movernos tan rápido en el agua. – dijo Camus despertándose adolorido y aferrándose a la roca -Y no lograríamos golpear la ola para congelarla desde aquí... no hay nada que nosotros podamos hacer...
- ¡maldición!
La gente de la isla, despierta al escuchar el estruendo de la batalla entre Draciel y los caballeros, corría ahora intentando ponerse a salvo de la gigantesca ola que estaba apunto de acabar con todo en cuestión de segundos...
Ninguno notó una silueta dorada que se movía velozmente en dirección contraria a ellos, hacía la ola.
- ¡maldición! – la gran ola estaba apunto de impactarse, los caballeros que la veían cerraron los ojos en un intento de no ver la catástrofe que iba a ocurrir...
- ¡EXPLOSIÓN GALACTICA!!! .
Un energy color púrpura apareció de la nada y se impactó contra la ola con tanta potencia que frenó su avance. Ambas fuerzas estaban muy equilibradas y cuando una ganaba milímetros de ventaja, la otra los recuperaba. Finalmente, ambas potencias se neutralizaron y la ola desapareció con un estallido que salpicó apenas un poco la playa.
- ¿qué?
- ¿ pero como..?
- ¿quién...?
Tras ellos apareció un portal que los succionó. Se abrió al instante otro igual en la playa y Jabu, Camus y Níger cayeron por este.
- Me extraña de ti Camus, darle oportunidad de escapar a una bestia de las sombras , después de lo que pasó en el santuario.
Los tres levantaron la vista, frente a ellos estaba un hombre como de 20 años, de cabello azul que le llegaba hasta la cintura y expresión fría. Estaba usando una armadura dorada como la de Camus, sólo que de diferente diseño.
- Saga de Géminis... ¿qué haces aquí? – preguntó Camus incorporándose.
- me a sido asignada esta isla para vigilar de cerca los movimientos de Poseidón. Sin embargo estoy enterado de todo lo que pasa en el santuario y en verdad estoy decepcionado... ¿dónde está el fénix?
Sólo entonces se dieron cuenta de que no sabían donde se encontraba Kai. Tampoco había rastro de Max.
Y por si eso fuera poco, tampoco sabían que eran observados desde el cielo, por una sombra enorme e invisible.
- Saga, el caballero de Géminis. Detuvo el ataque de Draciel sin dificultad con uno propio... pero lo mejor... – la sortija del milenio se agitó y resplandeció – es el enorme lado oscuro que detecto dentro de él. Es una oscuridad muy profunda y poderosa... – Bakura acarició el cuello de su diamante que lo mantenía en el aire y sonrió – quizás perdí a Draciel, pero eh encontrado algo mejor... eh encontrado un aliado...
Inspeccionó desde arriba la isla.
- y eh encontrado a uno de los maestros de las bestias, aunque no creo que me cause problemas – el diadiang de Bakura emitió un resplandor, y tan sólo un instante fue visible un monstruo en forma de calavera cubierto con una capa púrpura - ¡cráneo sirviente!, reúne una legión de tus hombres y busquen al aprendiz del pescador... ya sabrán que hacer con el después, no dejen que por nada del mundo Draciel lo encuentre primero.
Un murmullo indicó que el Cráneo sirviente había partido en su misión.
- y de esa forma yo podré ocuparme de un asunto mucho mayor... -Saga se reflejó en los ojos del ladrón
- ¡Kaaai!!!!.
- ¡kai!
- ¡kai! ¿puedes oírnos?
- ¡¡¡KAI YA NO SEAS PAYASO Y APARECTE INFELIZ!
-(-.-)..¬¬
- ¿qué?
- eso no nos ayuda nada Níger
- ¿no deberíamos ayudar a los caballeros de bronce a buscar a Kai?
Camus y Saga se alejaban con dirección al pueblo de la isla
- Kai es su compañero y ellos deben hacerse cargo de él. Tu y yo debemos hablar de algo que sólo concierne a los caballeros dorados Camus.
- ¿de casualidad tiene que ver con bestias de las sombras?... Saga, deberías darte cuenta de que eso sólo concierne a los Egipcios, sólo ante ataque como estos es como debemos actuar en lo que no nos corresponde
- ya no sólo conciernen a los Egipcios Camus, ahora que una de ellas atacó al santuario. No podemos dejar toda la investigación a los egipcios, debemos empezar a indagar por nosotros mismos
- sí, ¿qué sugieres?, ¿crees que las bestias estén bajo ordenes de alguien?
- dudo mucho que estén bajo ordenes de alguien . – Saga bajó el rostro enigmáticamente.
- ¿sabes algo que yo y Fénix no sabemos? ¿Saga?
- yo debería preguntarte eso. Quien sabe más sobre todo este asunto es tu mejor amigo...
- ¡¿MILO?!, ¿qué tiene el que ver en todo esto?
- supongo que sabes donde hizo su entrenamiento ¿o no?
Fue como un Shock para Camus darse cuenta de esto
- Egipto...
Mientras tanto
Kai se encontraba inconsciente en otra playa en una parte no muy habitada de la isla, sentía que algo lo estaba golpeando suavemente en un costado, pero no sabría decir qué. Lentamente fue volviendo en sí e intentó ponerse de pie. Sin embargo, al primer intento volvió a caer a la arena.
La agitación del mar había echo que se golpeara varias veces con su propia armadura y con algunas rocas. Y estaba muy mal herido.
- ¡ya reaccionas! ¿estas bien?
Esa era la voz de Max, como comprobó al mover su cabeza y ver al rubio junto a el, con una vara de madera en las manos. Hizo otro intento de levantarse y volvió a caer.
- tomaré eso como un no, déjame ayudarte – Max le pasó un brazo por su hombro y levantó con cuidado
- más te vale no haberme estado picando con esa vara... gracias niño – respondió Kai friamente.
- uff... de...Mhggg… de nada
- ¿mhh? ¿estas bien?
- ¡pesas mucho!
- eres muy débil – la armadura se desprendió automáticamente de Kai y se quedó armada con la forma del fénix, reduciendo considerablemente el peso.
- gracias... – Max miró alrededor – parece que estamos en la isla, debemos buscar al señor Camus y a los demás.
Kai no dijo nada y Max empezó a caminar por la isla.
Y a muchos kilómetros por mar y tierra de allí:
Dos guardias vigilaban una de las puertas de entrada al palacio del faraón, cómodamente sentados en un par de sillas de palma con la guardia baja y las lanzas a un lado.
-Odio la guardia nocturna ¿tu no Takao? - Joounouchi, no obtuvo respuesta de su amigo - ¿Takao?...
- (UOU)ZZzzz...(UoU) Zzzz... (UOU)(UoU)
- (¬-¬) parece que tu no la tomas muy en serio... ¿eh?, ¿qué es esto?
Una sombra pasó rápidamente como a 20 metros en dirección contraria a la puerta que ellos estaban resguardando, Joounichi tomo la lanza y se levantó, aguzando la vista para captar algo, al mismo tiempo que pateaba a Takao en la espinilla.
- Despierta holgazán, parece que no estamos solos
- ¿qué..?, ¿qué?... mñham... mñham... con mucho picante – Takao volvió a dormir.
- (-.-U)... hago notar que tu me obligaste – Joounichi dio una patada al respaldo de la silla, derribándola con todo y Takao, cuyo rostro impactó con el suelo.
- ¡LET IT RIP!( O )... ¿que? (O.o)¿Que?(o.O) ¿qué? – Takao miró alrededor hasta ubicar a su amigo rubio - ¿por qué me despiertas?, estaba teniendo un sueño genial sobre el futuro, había cositas de colores que giraban y se golpeaban entre sí, y una preciosa chica castaña de cabello corto que estaba loca por mi... y también había un tipo raro sin ojos (o.o)...
- sí lo que digas (¬¬), parece que tenemos compañía
- okey, te perdono por despertarme – Takao se incorporó y tomó su lanza mucho más alerta. - ¿por donde?
- por allá – respondió el otro señalando.
- pues vamos a ver – Takao empezó a caminar pero Jou lo detuvo.
- ¿y dejar que alguien entre al palacio?, recuerda lo que ordenó Shimon, no descuidar las entradas y no dejar pasar ni a un tipo canoso en sus veinte con cara rajada, ni a un fantasma que viste pedazos de gente muerta... esta sombra puede entrar en ambas categorías, así que podría ser una trampa. Iré sólo y tu cuida la entrada.
- esta bien, pero ten cuidado amigo.
Jou salió corriendo para alcanzar a la sombra. A punto de doblar una esquina pudo escuchar nuevamente los pasos, por lo que ando con más cuidado y se aferró más a la lanza. Lentamente se asomó por la callejuela del palacio, hasta tener contacto visual con la persona frente a él.
- ¡¿la señora Isis?!
Como Jou había dicho, Isis era quien se encontraba del otro lado. Estaba en mitad de uno de los patios del castillo, sola con los brazos sobre su pecho, mirando el cielo estrellado.
"¿qué esta haciendo aquí?"
Como respondiendo a su pregunta, un resplandor púrpura apareció en el cielo, y fue descendiendo lentamente frente a Isis, conforme iba bajando fue adquiriendo forma humana.
- Mahad – dijeron Isis y Jou al mismo tiempo, este ultimo sin ser escuchado.
El mago de traje oscuro, antiguo guardián del rey se presentó ante la sacerdotisa.
- Mahad... has vuelto... tu alma esta sellada y es parte del reino de los monstruos, pero aún así, has podido volver a..
- no hay tiempo Isis... – la cortó de pronto Mahad, la morena quedó algo triste por esta reacción – eh venido a advertirles sobre un gran peligro que se acerca.
- ¿un gran peligro?
- así es, Zork el oscuro está por arribar.
La reacción inmediata y más notoria de Isis fue de sorpresa, seguida de miedo y aprehensión
- ¿Zork?, ¿aquel del que hablan las antiguas escrituras del libro de conjuros del milenio?, el amo y señor de la oscuridad?
- así es.
- ¿cómo es eso posible?
- Las Bestias Guardianas han sido liberadas...
- entonces, es cierto lo que dijeron los Saint Shields...
- ¿los Saint Shields?, ¿quiénes son ellos?.
- dicen ser guardianes de una tierra distante. Llegaron hoy, y hablaron precisamente sobre unas bestias guardianas – Isis le contó lo más rápidamente posible lo que los Saint Shields habían dicho.
- ya veo. Ya ah comenzado. Los Saint Shields tienen razón. Ahora que habito sellado en el reino de los monstruos, me eh enterado de la historia de estas Bestias sagradas: ellas son las llaves para mantener el reino de las sombras separado de los demás reinos. Quien las controle, tendrá a su disposición el reino de las sombras, y por lo tanto, tiene a su disposición al amo del reino de la sombras, Zork. Son un poder tan inmenso que sólo unos guerreros escogidos podrán controlarlas y nadie más...
- sí nadie más puede controlarlas.. ¿cómo es que estamos en peligro?
- Porque desafortunadamente, hemos creado otra forma de acceder al reino de las sombras: los artículos del milenio. Lamento ser yo quien te revele que su poder proviene de Zork mismo. Si los artículos se reúnen en la lápida de la que salieron, pueden crear un portal a través del cual Zork puede atravesar. Eso es lo que está buscando Bakura.
- ¡no puede ser!
- Sin embargo, las bestias sagradas unidas son capaces de destruir este portal. Pero no si antes son eliminadas o selladas por el mal, de eso es de lo que venía a advertirte, deben buscar y proteger a las bestias sagradas o siempre existirá el riesgo del cruce de Zork. De echo, es alarmante que ya haya habido un ataque a la fortaleza Saint Shield, y nadie sepa como fue. Las fuerzas oscuras ya están tras las 4.
- te entiendo Mahad, le informaré al faraón y haremos lo posible por rastrear las demás bestias; afortunadamente le llevamos la ventaja al enemigo, ya que Rey es el maestro de Driger, y ya posee su poder sellado, y sabemos que Dranzer viene para acá.
Mahad finalmente sonrió.
- siempre te sientes lista para todo. Me encanta eso de ti...
Isis sonrió.
- sabía que volverías a mi... – Isis se acercó a Mahad hasta quedar recargada en su pecho, sin embargo, este la rechazó
- No eh vuelto a ti. y jamás podré hacerlo mi amada... – Los ojos de ambos se humedecieron con esto ultimo – Parte de mi no es humana, mi alma está sellada...
- y la mía también... – Isis puso una mano sobre el pecho de Mahad – contigo, justo aquí. Sin importar esto, te seré fiel por siempre... aunque venga un tipo de cabello castaño y gabardina blanca con que los fans quieran emparejarme...
- ¿qué?
- mhhh.. (o.o)parpadeo no sé porqué dije eso... creo que fue una visión del collar.
- lo que fuese Isis... me alegra saber, que siempre contaré contigo, la lápida de piedra no luce un lugar tan frío después de esto ... porque tu recuerdo la hará calida...- Mahad fue alejándose y desapareciendo en destellos púrpuras.
- hasta pronto... mi Mahad. – Isis agachó la mirada y dejó escapar una lagrima.
" T-T... ¡eso fue hermoso! TOT" Jou había visto absolutamente todo lo ocurrido " se supone que debería, pero no le diré nada de esto a nadie, esos dos ya sufrieron mucho" de puntillas para que Isis no lo notara, Jou fue regresando a su puesto, pensando en el resto de la conversación.
"sólo entendí que el tipo que estamos buscando quiere traer algo malvado a través de los artículos del milenio de los señores, y que a través de unos monstruos los podemos detener...(-.-) ¿por qué siento que los soldados acabaremos hiendo todos a partirnos la... cara, en una guerra estúpida, para que al final sólo 7 o menos personas acaben con nuestros problemas"
- ¿y bien que viste? – le preguntó Takao en cuanto llegó.
- que debemos pedir que nos aumenten el sueldo amigo... vienen tiempos difíciles
- (o.o) parpadeo (o.o)parpadeo ... ya en serio, ¿qué vistes?
- no te digo...
- ¡ah no seas malo!
- ¿yo?, para nada
- ¡vamos dime!
- me
y así esos dos se quedaron discutiendo a la luz de la luna, disfrutando su amistad e intentando no pensar en lo que podría pasar en el oscuro futuro.
