Capitulo IV: No es tan fácil como parece

El sol apenas comenzaba a asomarse, y se podía decir que seria un día hermoso para salir a pasear o tomar el sol, aunque... algunas personas tienen tantas cosas en la cabeza que no están para ponerse a contemplar la naturaleza...

Después de haber preparado todo para su partida a su época, Kagome se mostraba aun un poco preocupada... no estaba segura de que todo esto fuera una muy buena idea que digamos...

- no estés tan preocupada Kagome, ya veras que pronto Inuyasha regresara a la normalidad – decía Sango colocando una mano sobre su hombro tratando de animarla – mientras estés en tu época, nosotros aremos todo lo que este en nuestras manos hasta que tu regreses, no te preocupes por eso...

- gracias... – fue lo único que pudo responder

- bien, ya es hora – anunció el monje Miroku – señorita Kagome...

- si, ya estoy lista – dijo ya parada a un lado del pozo con su mochila puesta. Inuyasha igualmente estaba parado a su lado – vamos – le dijo a Inuyasha. Este afirmó con la cabeza

- procura regresar pronto Kagome – decía Shippo despidiéndose – porque de nada nos servirá encontrar la cura para Inuyasha si el no esta aquí

- si, prometo regresar en cuanto termine mis exámenes – dijo ya apunto de saltar dentro del pozo

- cuídate – le dijo Sango – y también... – no terminó la frase, pero Kagome comprendió lo que quería decir

- claro – dijo Kagome dando la espalda sentada a la orilla del pozo lista para saltar, con Inuyasha igualmente listo – ¡adiós! – gritaron el unisono Inuyasha y Kagome lanzándose dentro, haciendo notar un momentáneo resplandor violeta del pozo mientras desaparecían dentro de este

Después de que esos dos abandonaran el lugar, sus amigos no tardaron en hacer lo mismo

- excelencia, será mejor que nosotros también nos vayamos – decía Sango

- así es, debemos partir hacia el norte

- ¡andando! – gritó Shippo emocionado, seguido por un maullido de parte de Kirara

Mientras tanto, con Kagome, todavía no salían de ese extraño portal que se atraviesa antes de salir por el otro extremo del pozo, cuando Inuyasha ya estaba mareado

- ¿estas bien, Inuyasha? O.o – preguntó Kagome algo extrañada

- eeeehh... mmm... – la cara de Inuyasha estaba comenzando a tomar un tono verdoso – creo que... hum... – en ese momento se cubrió la boca con las dos manos, abriendo enormemente los ojos...

- ¡ah! ¡espera! – gritó una Kagome asustada - ¡aquí no, aquí no!

Unos pasos se acercaban... la puerta corrediza se abrió lentamente para dar paso a una persona que hace tiempo no se veía por ahí...

- ¡mamá!... ¡abuelo!... ¡souta!... ¡ya regresé! u.u – la voz de Kagome se escuchaba cansada

- ¡Kagome! – se asomó sorprendido su abuelo desde el marco de la sala

- hija, que bueno tenerte de regreso – comentaba la madre muy alegre desde la cocina

- ¡hermana, regresaste! – Souta sale corriendo de las escaleras en dirección a su hermana, pero se detiene al ver a su pequeño acompañante – ¿ah? ¿Quién es, hermana?

- ¿eh? – al escuchar esas palabras, la madre y el abuelo de Kagome también se acercan a la puerta para ver de quien se trataba

- ¿Quién? ¿él? – pregunta Kagome indiferente, señalando a un Inuyasha todavía mareado, que se apoyaba en el marco de la puerta para no caer – solo un pequeño que no tiene control de su propio aparato digestivo – señala Kagome su uniforme lleno de... vómito... (N/A: huaj, esas cosas siempre me dan mucho asco... . )

- que asco... – Souta retrocede al ver el uniforme de su hermana

- pero... me parece conocido... – comenta la madre de Kagome acercándose mas a Inuyasha, al igual que el abuelo y Souta ante su comentario

- si... esas orejas... – Souta se queda pensativo un momento, hasta que...

- ¡ah! ¡Kagome! ¡no me digas que ya soy bisabuelo! ToT – le dice su abuelo a Kagome con aire muy alegre - ¿Por qué lo habías mantenido en secreto?

- ¡no, claro que no! – responde Kagome ofendida ante tal comentario cerrando los puños con fuerza y abriendo los ojos desmesuradamente.

- pero... si es igualito a Inuyasha – comentaba Souta sin tomar en cuenta las anteriores palabras de su abuelo (N/A: en realidad nadie lo tomó en cuenta... ¬¬)

- es por que, es él – contestó Kagome seria desviando la mirada

- ¿qué? – preguntó su familia al unisono. Inuyasha seguía con aquel tono verdoso en su rostro, recargado en el marco de la entrada, para después dejarse caer sentado por el mareo.

- oigan, sé que hay mucho de que hablar, pero... – Kagome volvió ha señalar su uniforme ahora sucio, ya comenzando a perder la paciencia (N/A: y es que ya comenzaba a oler feo...)

Después de una larga explicación hacia su familia, y de un cambio de ropa, Kagome estaba lista para ponerse al corriente con sus estudios. Había llegado muy temprano a su casa, así que dejando (no muy convencida) a Inuyasha al cuidado de su familia, se encaminó a su escuela...

Si bien la idea de traer a Inuyasha a su época no le dejaba tranquila, dejarlo en su casa no sería menos confortable.

Caminaba con la cabeza baja en dirección a su escuela, cuando escucha unas voces ya conocidas:

- ¡Kagome! ¡Kagome, espéranos! – gritaban corriendo hacia Kagome

- Yuka... Eri... Ayumi...

- Kagome, hace tiempo que no te veíamos, ¿ya te recuperaste? ¿te dejaron salir del hospital aun en tu condición? – preguntaba Yuka

- ¿eh?

- es que nos dijeron que estabas internada en un hospital a causa de una contusión en la cabeza... – comentaba Ayumi

- ... – Kagome las miró sin mucho interés en el tema, para después soltar un suspiro – hay, abuelo... -.-u

- pero dinos Kagome, ¿ya te encuentras bien? – preguntó Eri confundida por la reacción de su amiga

- si, no se preocupen...

- pero aun no te ves muy bien - le decía Yuka

- si, tienes razón – le decía Eri a Yuka, para después voltear hacia Kagome - deberías quedarte en tu casa, no esta bien que salgas si no estas bien de salud – le dijo con semblante preocupado

- pero... estoy bien, no se preocupen. No estoy enferma, es solo que... – Kagome guardó silencio al no saber como terminar la frase

- Kagome... – inquirió Yuka – ¿no me digas que volviste a tener problemas con tu novio?

- Ah... pues... – no sabía como responder, técnicamente, tenia razón – algo así

- ¿otra vez? – preguntó Ayumi

- ... – Kagome se quedó callada con la mirada baja. Últimamente estaba muy pensativa...

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En un pequeño templo algo alejado de la escuela de Kagome, se encontraba un pequeño niño hibrido ya algo cansado por el interrogatorio al que estaba siendo sometido

- entonces, ¿no recuerdas nada? – preguntaba la señora Higurashi

- no – respondió Inuyasha sin un tono específico

Estas dos figuras se encontraban en la cocina, mientras la madre de Kagome se encontraba acomodando la despensa, Inuyasha la observaba sentado desde una silla en la mesa

- ¿y como fue que pasó?

- no lo recuerdo

- ¿tan terrible fue?

- no lo se

- ¿y tiene remedio?

- ... – ahí si que se quedó callado

Lo había estado pensando, porque ya se lo habían contado, todo este problema, todo lo sucedido comenzó... con ella... Pero, ¿realmente era ella la respuesta? ¿realmente ella seria la solución y la cura para su maldición?

Estaba dicho que no regresaría a la normalidad hasta no haber aprendido la lección, pero... solo en teoría, porque se escuchaba mas fácil de lo que realmente era. Tantas cosas daban vueltas en la pobre cabecita de Inuyasha... Y de repente, una imagen azotaba sus pensamientos...

Como si abriera los ojos poco a poco, las imágenes borrosas se aclaraban lentamente, hasta volverse mas claras y nítidas. Podía visualizarse a sí mismo como sentado al frente de un río, solo contemplando su reflejo en el agua, pero... giraba la cabeza para ver a su derecha, y ahí estaba. Kagome estaba sentada a un lado suyo, posaba sus hermosos ojos en los de Inuyasha y luego le regalaba una sonrisa... Después él se volteaba rápidamente hacia el río de nuevo, solo para ver el reflejo de su propio rostro completamente rojo como tomate...

- ¿estas bien? – preguntó preocupada la señora Higurashi, regresando a un muy confundido Inuyasha a la realidad.

- eh... si – respondió incorporándose

- bueno, será mejor que termine con los quehaceres – decía la señora Higurashi mientras salía de la cocina

Inuyasha se quedó unos minutos pensando en lo que acababa de pasarle. Era muy extraño... ¿de donde habían salido esas imágenes?

- ¿por qué no puedo recordar nada...? – dijo, para después levantarse de su asiento y salir igualmente de la cocina

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Kagome se encontraba ya en su salón, como era costumbre, hablando con sus amigas sentadas alrededor de un pupitre:

- entonces, cuéntanos, ¿qué fue lo que ocurrió? – le preguntó Eri a Kagome

- pues, nada... – Kagome desvía la mirada hacia la ventana del salón – no ha pasado nada...

- ¿cómo que no ha pasado nada? Kagome, te he visto muy distraída desde que te encontramos y no creo que sea por nada – le decía Yuka de manera calmada

- pues...

- dilo Kagome, te sentirás mejor si te lo sacas – decía Ayumi tratando de animarla

- ¿pasó algo con tu chico? – preguntó Eri

- si... – respondió Kagome aun sin dejar de ver por la ventana

- lo sabia... ¿y ahora que pasó?

- pues, no puedo explicárselos muy bien, pero...

- ¿pero...?

- ocurrió un accidente...

- ¿le pasó algo malo? – se apresuró a preguntar Ayumi

- si, algo así...

- ¿y es muy grave? – preguntó Yuka

- ...y lo peor es que, creo que fue mi culpa... – desvió su mirada de la ventana, para dirigirla ahora hacia sus manos, que estaban cruzadas sobre el pupitre

Por unos momentos, hubo un silencio sepulcral. Las amigas de Kagome tomaron la indirecta y decidieron quedarse calladas un momento...

- ¿y? – preguntó Eri sin soportar el silencio (N/A: Que no duró mucho, por cierto... ¬¬)

- ¿perdón? – preguntó Kagome volviendo en sí

- ¿Qué fue lo que le ocurrió a tu chico?

- pues... – Kagome estaba pensando una manera de explicarles a sus amigas su situación sin revelarles nada fuera de lo común – se podría decir que está pasando por un periodo de confusión...

- hay, Kagome, ¿eso era todo? Pero si eso ya lo sabíamos...

- si, no es algo nuevo que aun no sepa con que chica quedarse – interrumpió Yuka

- no, no me refiero a eso... si no que en estos momentos se siente inseguro... como si no supiera de que manera actuar ante las situaciones... Está confundido – sentencio Kagome – y temo que sea mi culpa...

- ¿y eso porque seria tu culpa? – preguntó Ayumi – yo pienso que todos pasamos por periodos como ése, no creo que sea tu culpa Kagome

- Ayumi tiene razón, no tienes porque angustiarte por algo como eso – la animó Eri

- pero... – Kagome volteó a ver a sus amigas

- nada de peros, lo que deberías hacer es pensar en como ayudarlo en vez de pensar que es tu culpa – le dijo una Yuka muy segura de sus palabras

- si, eso ya lo sé...

- ¿entonces porque no has hecho nada? Kagome, debes tomar la iniciativa – le advirtió

- es que no es tan fácil – dijo en voz alta (N/A: alto, pero sin llegar a gritar... aunque casi grita -.-) Algunos de los estudiantes que estaban en el salón voltearon por la repentina elevación de su tono de voz. Kagome bajó la cabeza apenada para disculparse, y después de unos momentos cuando ya los curiosos habían regresado cada quien a lo tuyo, continuó:

- ¿Cómo se supone que voy a saber enseñarle a alguien algo tan natural como lo son los sentimientos?

- ¿he? – ninguna de sus amigas entendió a que se refería

- es decir, ¿cómo se supone que enseñe algo que no se enseña, algo que cualquiera tiene desde el momento de su nacimiento?

- ¿de que estas hablando?

- sentimientos... – respondió casi en un susurro

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- ¿quieres salir a jugar? – le preguntó

- ¿jugar? – Inuyasha respondió con otra pregunta

Inuyasha y Souta se encontraban en la sala sentados sobre la alfombra muuuuy aburridos. Souta pensó que sería divertido, pero la nueva actitud de Inuyasha (según lo recordaba Souta) era muy seria, no habían cruzado palabra desde que éste regresó de la escuela

- si, podemos salir al parque... solo para que no estés aquí encerrado todo el día – lo trató de convencer Souta - ¿qué dices?

- no lo se – no estaba muy convencido de salir de la casa, y mas porque Kagome le había dicho que no lo hiciera

- vamos, te prometo que nos vamos a divertir... – insistió Souta – y si quieres te puedes poner tu gorra

- ¿eh? – Inuyasha levantó la vista hacia Souta sin comprender lo que le acababa de decir

- ya sabes, para ocultar tus orejas

- ¿qué tienen de malo mis orejas? – preguntó Inuyasha en un tono cortante. Había recordado de alguna manera como lo habían tratado los aldeanos desde muy pequeño solo por ser un hibrido

- que llaman demasiado la atención en esta época – le contestó negando con la cabeza y con los ojos cerrados sin tomarle mucha importancia al tono de voz de Inuyasha

- Hn – desvió el rostro hacia otro lado con los ojos cerrados y aire ofendido

- ¡hay, ya! – Souta se levantó impaciente, y sin darle tiempo a Inuyasha para nada, lo levantó por el brazo y lo arrastró hasta la puerta de la casa (N/A: la verdad es que Souta era como 15cm mas alto que Inuyasha)

- ¡¿espera, que crees que haces! – dijo soltándose de un jalón cuando ya estaban cruzando el marco de la puerta

- salir a divertirme, no pienso estar todo el día sin salir de aquí – contestó Souta indiferente – mi hermana me contó que debías aprender algo para regresar a la normalidad, ¿no es así? – Inuyasha afirmó con la cabeza ya más tranquilo – bien, pues no creo que aprendas nada estando aquí encerrado – dijo más animado, tratando de convencerlo

- esta bi-... – Inuyasha no alcanzó a terminar, cuando se dio cuenta, Souta ya iba por la entrada del templo - ¡espérame! – salió corriendo para alcanzarlo

Souta se detuvo antes de bajar las escaleras de la entrada del templo, esperó a que Inuyasha llegara, y cuando se hubo parado a su lado, Souta se volvió hacia Inuyasha y le puso una gorra roja y azul sobre la cabeza tapándole las orejas.

- no te la quites – le dijo muy entusiasmado ya por salir

- esta bien

- bueno, vamos... – y ambos comenzaron a bajar los escalones del templo a paso veloz

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- ¡adiós Kagome! – se despidieron sus amigas al separarse en la calle

La plática con sus amigas no la ayudó mucho a despejar sus dudas, lo único que hicieron fue repetirle lo que ya sabía.

Al terminar las clases solo la acompañaron hasta medio camino en silencio y después se despidieron y se fueron. Después de eso, Kagome caminó hasta su casa sin imaginarse lo que estaba pasando. ¿Cómo se iba a imaginar ella que Inuyasha andaba paseando con Souta por la ciudad?

- ¡ya estoy en casa! – anunció Kagome al entrar a su casa – deberé ponerme a estudiar ahora si quiero pasar el examen de mañana...

- ha, Kagome, ya llegaste – la saludó su madre – cámbiate, y avísale a tu hermano, en un rato mas estará la comida

- está bien – entró a la sala volteando a los lados, buscando a su hermano y a Inuyasha, pero no había nadie mas que su abuelo, que estaba sentado en un sofá leyendo el periódico - ¿en donde están Souta e Inuyasha?

- ¿he? – su abuelo apartó la vista del periódico que estaba viendo para voltear a verla – no lo se... salieron hace rato

- ¡¿QUE! ¡¿COMO QUE SALIERON!

- si, Souta salió hace rato, y se llevó a Inuyasha con él – contestó el abuelo sin darle importancia – dijo que solo saldrían un rato – dijo regresando su vista al periódico

- ¡haaa, Souta! ¡¿cómo se le ocurre sacar a Inuyasha de la casa en su condición! – Kagome se quedó en silencio, para después abrir los ojos con sorpresa, como si la hubiera asaltado una idea - ¿y si Inuyasha se pierde? aun no recuerda nada, ¿y si le pasa algo...?

Pasaron unos minutos en los que Kagome se quedó estática, después puso una mirada llena de desición y se dio la vuelta dispuesta a salir

- voy a salir, no tardo – le dijo a su madre saliendo de la casa a paso rápido

- claro, cuídate – contestó su madre sonriendo

- claro, no te preocupes – salió cual cohete de la casa, estaba preocupada – espero que esté bien...

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KONNICHIWA! qué les pareció? les gustó? no les gustó? tienen sus dudas? háganmelas saber!

Sé lo que me van a decir... que me tardé mucho con la actualización, pero... tengo una excusa! La verdad es que estoy en exámenes y tengo muchas broncas tanto dentro como fuera de mi casa, lo lamento pero he estado muy ocupada, espero me comprendan. Ah, y... me quedé sin Internet! ToT por eso me tarde en actualizar, gomen.

Por los comentarios, pues, los tomaré mucho en cuenta, arigato. Pido disculpas de antemano por si me retraso de nuevo en el fic, demo, ya saben mis razones... ¬¬

Así que ya saben... DEJEN REVIEWS! Porfa, déjenme sus cometarios, que lo que mas necesito en este momento es apoyo, onegai u.u

Y HASTA EL PROXIMO CAPI!