Por las Calles de Valencia

Capítulo 2

-¿Quieres que sea en el auto o vamos a otro sitio?- pregunta una chica a un hombre que está en su auto- La tarifa sube si vamos a otro lugar- un miércoles en la noche

El hombre le responde que quiere ir a otro lugar que ella lo elija. Desea que estén toda la noche juntos que pagará todo lo que cueste

"Otra noche, pero en la calle, parece que mi reputación va creciendo mucho entre los clientes. Mi reputación, son las primeras seis letras de esta palabra"

Jueves antes de un partido del equipo del Valencia, Santana se encuentra en la concentración del equipo, preparándose para la liga española. Dario lo encuentra y le pregunta como estuvo la noche en que fueron al Tartaro. Santana no le responde, simplemente sigue tirando el balón hacia la portería

-Vamos, Santana, cuéntame como fue la noche con esa preciosidad de ojos verdes

-Nada en especial- le responde dándose vuelta hacia la portería- voy a ducharme

-Parece que no hubo nada de nada- lo sigue hacia los camarines- que fustrante, pese a que te perdí la pista y no te veo hasta hoy

Recuerdo fugaz

Después de haber tenido sexo y Hellen se quedó un rato en la cama al lado de Carlos, se fuma su cigarro y observa al cielo, pero se siente algo extraña con la presencia del muchacho en su mismo lecho. Se siente los golpes de la puerta, es el vigilante de las habitaciones que está pidiendo la habitación, pero ella dice que la ocupará toda la noche. Carlos le dice que si quieren se pueden ir, pero ella lo rechaza, le dice que se duche si quiere pero que no se vaya, pues ella no tiene ánimos de seguir trabajando con otra persona que le gustaría descanzar, pero que no le cobrará la habitación con tal que se quede. Santana no se levanta durante un tiempo para poder seguir observando a la prostituta.

-¿Cómo llegaste a trabajar en esto?- le pregunta

-No tengo que responderte, no tengo tanta confianza como para decirte sobre mi vida, no somos amigos, tú eres un cliente y yo una prostituta- le responde fumando

-Quiero más, te pagaré- le pide Carlos

-¿Estás seguro?- pregunta ella apagando el cigarro- estás seguro que quieres más, para ser primerizo tienes muchas fogosidad, eso me gusta- se le acerca- hace tiempo que no estoy con una persona una noche, demuestrame que tienes un futuro prometedor- ella comienza a besarle el pecho- ahora ensayaremos otras posiciones- gimiendo- ven…- ella se recuesta y atrae al jugador para que se coloque sobre la mujer.

Hellen se quita la falda que ya la entorpece, luego Santana comienza a acariciarle los senos, ella le indica que puede besarlos como quiera, y siguiendo su consejo lo hace. Hellen jadea con más intensidad cada vez que Carlos le besa los senos, lamiendo sus pezones y sus pechos. Ella toma la cabeza acariciando su cabello. Siente el pene erecto de Santana como roza su entrepierna y ella decide abrirlas para que él lo introduzca.

-Primero lento- indica ella jadeando- introdúcelo lentamente- Hellen jadeando le va dando las instrucciones de como penetrarla a medida que tienen relaciones. Va lento introduciéndolo mientras ella también lo ayuda moviendo su pelvis de manera lenta para que se vaya acostumbrando- Aumenta un poco la intensidad- le aconseja, ambos gimen. Él levanta la cabeza y sus ojos grices se encuentran con los verdes de la prostituta, pero ella decide mirar hacia el lado – Sigue, no pares hasta que te sientas satisfecho- fue todo lo que le dijo. Sus brazos están apoyados en la cama, ahora los amarró al cuerpo color ébano del muchacho acariciándolo, ha violado una sus reglas, ser demasiado afectiva a la hora del sexo. Esa noche, la mujer sintió algo más que un simple servicio. Continuando toda la noche, la meretriz no atendió a ningún otro.

Fin del Recuerdo fugaz

-No pasó nada- le dice él que toma su toalla y se seca el sudor

-Vaya, la muchacha que me atendió a mi me comentó que es bastante buena con sus clientes y que mucha gente vuelve satisfecho al local a buscarla nuevamente, es decir, que llegó otro tipo a buscarla y te fuiste de su lado- Santana no responde y se levanta del banquillo

-Debemos seguir entrenando- camina hacia la cancha- para mi debut contra el Barcelona este fin de semana.

Hellen observa el diario de la mañana mientras toma café. Ya son más de las doce del día, la noche anterior tuvo mucho trabajo con clientela que ha hecho en las calles, pero pudo reunir un buen dinero para la renta de su cuarto y para enviárle a su familia en el campo. Luego recuerda que debe terminar un ensayo para la escuela de teatro en la cual estudia. Viendo la portada del periódico ve la foto del muchacho con la que estuvo la noche del martes, lee de quien se trata y queda realmente sorprendida. Recuerda muchas cosas que conversaron, entre ellas de su lugar de origen y un poco de su vida, entre tragos y cigarrillos que ella fumó, vuelven a su mentes las palabras de su venida a España y muchas cosas que ha recobrado y que esa noche también descubrió

En la noche, antes de irse a dormir, Santana va al lugar donde conoció a la prostituta. Entra, esta vez solo y se da algunas vueltas para ver si la puede encontrar, pero no tiene resultados. Diana, la otra joven que estuvo con ellos esa noche, está sola en la barra de tragos y cuando se da vuelta a mirarlo, se da cuenta quien es, se le acerca a saludarlo. Carlos le pregunta por Hellen, pero Diana lo invita a tomarse algo con ella y después de un rato de plática, le dice que Hellen va los días Martes al Tàrtaro y rara vez los Miércoles en la noche, para tener algo de dinero, que si quiere puede venir esos días, pero no antes de darle un consejo, ella no es una mujer para él, en realidad ninguna de ellas. Santana le agradeció, pagó su trago y se fue. El barman le dice que ese muchacho le atrajo Hellen, pero Diana le responde que debe ser un error y su amiga lo sabe.

Domingo en la tarde, Hellen está trabajando en un ensayo, escribiendo apurada en una libreta de notas para luego ir a la casa de una compañera y asi terminar. Sale apurada, ya son las una de la tarde, con los ojos rojos de tanto trabajar un sábado en la noche, día que tiene más clientes, debe terminar los trabajos de la escuela de teatro. Cuando llega a la casa, su amiga la recibe y ve que en la sala el padre de la chica y el hermano mayor están pegados al televisor, mirando el partido del Valencia contra el Barcelona.

-Disculpa, sé que no te agrada el fútbol, traigo la lapton de inmediato para que terminemos el ensayo, como mi habitación aún la están pintando. ¿Te molesta que trabajemos aquí?- le pregunta pero Hellen está distraída- ¿Hellen?

-No, tráelea- dice ella que mira la televisión

El muchacho inexperto, es el delantero estrella del equipo de la ciudad donde vive ella, una gran contratación, cuando lo vio en el diario sintió algo, ahora por la televisión, también un extraño cosquilleo, pero no le hace caso y da la espalda al aparato receptor y comienza a trabajar en su obra para el día siguiente, tratando de no mirar para atrás, pues en esa televisión le está mostrando un extraño al cual no volverá a ver jamás.

Otra noche de martes, las muchachas del Tártaro ayudan un poco a que el lugar se vea bien para atender a quienes irán esa noche, que parece que no serán muchos, pues Alanis dejó el lugar. Avanza la noche sin ningún problema. Hellen quiere ver a algun cliente, pero se lleva una gran sopresa al darse cuenta de quien entra por la puerta principal, ella se da media vuelta y va a otro sitio, a una de las mesas oculta. Carlos camina nuevamente buscándola, pero no la encuentra con facilidad. En eso ve nuevamente a Diana, quien lo invita otra vez a un trago, pero él no acepta. Pregunta por Hellen

-¿Sabes donde puedo encontrarla?- pregunta

-No, al menos que esté con alguien, aunque lo dudo

-Gracias- le responde sentándose en la barra. Diana trata de hacerle compañía pero él se niega y pide estar solo un minuto, pide algo al barman y se sienta, la joven se va

-Si buscas a la rubia de ojos verdes, ella está sola en la última mesa- dice el camarero cuando le da el vaso- eso si, te aconsejo que no pienses en ella, en más de lo que es, una prostituta.

Carlos le agradece y pide otra cosa para llevársela a ella. Cuando llega la mesa en donde está Hellen, justo se le acerca otro hombre, pero Santana le dice que había ido a buscar algo

-Yo estoy con la señorita, si me permite- fue lo de dijo y el hombre se aleja

-¿Viniste de nuevo?- pregunta ella algo sorprendida, pero trata que no se le note- No se vayan a enojar los de tu equipo

-Mañana tengo libre- responde, sentándose a su lado- así que no importa

-No te comportes como un bohemio, estos lugares no son para ti- luego lo mira y se da cuenta que la observa bastante- ¿qué ocurre?

-Eres bonita- comienza a acariciarle la mejilla- quería agradecerte lo de la otra noche

-Es mi trabajo, no tienes que agradecer mientras pagues- responde mirando hacia otro lado- Si quieres irte temprano, puedo pedir ahora la habitación

-No- pide él, Hellen lo mira- quédate aquí y conversemos un rato

Hellen se sorprende y acepta, ahora conoció más de aquel joven que había llegado de Brasil. Carlos le contó de su infancia y ella lo escucha atentamente.

-¿Por qué viniste a España?- le pregunta

-A derrotar a mi mejor rival- le responde

-Tu familia, ellos, ¿vinieron contigo?- pregunta

-Si, mi madre y mi hermano pequeño

Hellen le sonríe al jugador, ambos se dedicaron a hablar por un largo tiempo. A uno de los administradores, eso no le agradó, Hellen es atractiva para un cierto tipo de clientes, pero ahora le presta solo atención a Santana que no consume mucho ni tampoco quiere tener nada más con ella, más que una conversación.

Ella habla con ese administrador, este hombre no la maltrata pero si le llama la atención. Hellen va y se despide de Santana

-Lo siento, debo irme, tengo que trabajar y tú acá ya fuiste considerado como visita

-¿Cómo?- pregunta él

-Disculpa, pero no quieres nada más conmigo más que conversar, ellos quieren que haga algo más de dinero que un par de tragos, agradezco mucho la confianza que me has dado, espero verte pronto

Pero la detiene y le dice que quiere ir con ella a una habitación, que la pagará toda la noche si es necesario, Hellen no sabe que decir o que hacer, pero se da media vuelta y le pide que lo siga. Consigue las llaves y da constancia que tendrá al cliente por toda la noche porque lo pidió. Carlos paga por adelantado para no tener conflictos con el administrador.

Ya en el cuarto, ella cierra la puerta

-No debiste pagarle por adelantado- dice ella- pero de todos modos te pagaré la habitación

-No- le responde- no es necesario

Ella lo observa algo extrañada por lo que está hacieno, Santana se sienta en la cama y apoya sus codos en la rodilla. Ella se acerca y le consulta si le ocurre algo, pero le responde que no. Ahora está pendiente de la liga española, su madre y su hermano están con él, pero le gustaría compartir ese momento con la gente que lo cobijó cuando niño, pero la única foto que tuvo de ellos, desapareció

-Las fotos solo son papeles, los recuerdos son los que importan- dice ella sentándose también en la cama, pero dádole la espalda.

Ella se apoya en la ancha espalda del jugado, se siente confortada cerrando sus ojos al igual que él

-Dime, los querías mucho ¿cierto?- pregunta ella- fueron tu familia

-Ellos me encontraron en el césped del campo de fútbol que cuidaban siendo solo un bebe- responde él

-Entiendo, pero ahora te reencontraste con tu madre

-Si después del mundial sub 20

-Que bueno, es decir, no estás solo

Hubo varios minutos de silencio entre ambos pero ella los rompe

-¿A qué viniste?- le pregunta- ¿Por qué viniste a este lugar? No eres de esas personas

-Vine a verte a ti- le responde y ella se da vuelta y observa a Santana. El se da vuelta y la observa fijamente, los ojos grises del jugador se cruzan con los verdes de la meretriz

-No está bien que vengas muy seguido, este no es tu mundo, puede pasarte algo. Yo ya hice mi parte- comenta ella mirando a otro lado

-Dos personas poco comunicativas- dice él mirando como ella va a la mesa por un cigarro- nos dará toda la noche para conversar

Ella solo le sonríe y se torna algo coqueta, más de lo usual

-¿Tienes algo en mente? Recuerda que ya pagaste

-Si- se le acerca e intenta besarla otra vez

-Te he dicho que yo no beso en los labios- ella se aparta- tú pagas por sexo, no por mis sentimientos.

Fin del segundo chapter

Gracias Misa y espero haber tenido mejor ortografía hoy

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