Por las calles de Valencia

Capítulo 9

Hellen se da cuenta que el hombre está algo molesto porque ella no muestra su satisfacción sexual que supuestamente le está dando

-¿Acaso no te doy placer muchacha?- le pregunta el hombre al oído, pero ella sólo se queda quieta-¡¡Responde!!- le jala el cabello

-Suélteme- musita ella- suélteme o le irá mal- advierte la mujer

-Así que valiente, veamos como te va si no respondes a mis deseos como yo quiero

En la otra habitación, Santana le pide a Alanis, que lo deje tranquilo

-¿Se puede saber qué te pasa?- le pregunta ella con su rostro azulado- ¿acaso esa zorra lo hace mejor que yo?

Carlos no le dice nada, se viste y sale por la puerta principal, cuando Eduardo ve que el moreno se retira, observa al barman que le dice "debes devolverle lo que pagó, creo que no quedó muy contento con la atención"

A la salida del el Tártaro, Santana busca un taxi pero alguien le toca el hombro

-¿Podemos hablar?

-Tú- responde al verla

Vuelve a entrar al Tártaro junto con la persona que le pidió esperar

-¿Cómo te has sentido desde esa noche?- le pregunta luego que la camarera llegara con dos vasos con soda

-Mucho mejor, gracias, no fueron muy graves las heridas y no dejarán cicatrices, lo cual me permitirá seguir trabajando

-Trabajo, a esto le llamas trabajo

-Si, a esto le llamo trabajo- dice ella mirando hacia el vaso- Sé que para un hombre, como para muchos, esto no puede ser considerado un trabajo honesto, pero créeme, es mejor que estar haciendo algo que pudiese dañar de verdad a alguien.- luego mira hacia el barman y al administrador- ¿sabes por qué Eduardo el administrador no puede verte- Carlos niega con la cabeza- Bueno, él siempre tuvo esperanzas con Hellen, pero ella nunca le elevó mucho las alas porque simplemente se cerró a la posibilidad que un muchacho la quisiese una vez que escogió esta vida

-Entiendo, continúa

-Sé que para ti debe ser difícil entender nuestra vida, sobre todo pensar que ella compartió cama contigo y ahora está con otro sujeto, pero... trata de entenderla y no la abandones, ya sufrió eso una vez y terminó muy mal, ella me comentó que quería dejar esta vida, porque encontró alguien por quien valía la pena intentar algo diferente otra vez, pero su hermano está muy enfermo y necesita poder trabajar para que sus padres lo acompañen a Madrid y este negocio puede perderse si ella no se acuesta con ese hombre

-Pudo haber recurrido a mí

-¿Crees que es tonta?- Diana lo increpa firmemente- Eres una estrella del fútbol, seguramente muchos pensarían que se está aprovechando de ti

-Eso no debería importarle, debió confiar en mi y no lo hizo

-¿La vas a condenar por preocuparse por ti, por su familia y por nosotras?- le pregunta ella

-Es que ella está con...

-Con el hombre que me golpeo

-¿Cómo?- pregunta asustado

-Ese hombre fue quien me golpeó aquella noche

Hellen tiene que lidiar con el hombre que está algo ofuscado

"Cálmate, todo sea por tu hermano"- piensa ella mientras soporta los manoseos grotescos de ese hombre

-Crees que no me fijé que Santana te miró cuando se nos acercó- le dice al oído mientras intenta penetrarla por atrás otra vez- y que tú apartaste la mirada cuando conversamos- ella no dice nada

La tira con violencia sobre la cama, no dice nada y trata de reincorporarse

-Ahora creo saber lo que significas para él- se mofa mientras le destroza la ropa- serás mi adquisición, para que no te toque, no te tenga y me pague por haber dejado el equipo en Brasil

Ella no dice nada más, cierra los ojos pensando "mi hermano es primero, mi familia es primero, mi gente es primero" una y otra vez

-¡¡Vamos Perra!!- le grita Varla sobre ella- ¡GIME, GRITA!

Pero ella no trata de no emitir sonido, simplemente jadea por sentir como él la penetra con fuerza

-¿Crees que Carlos se fijaría en una perra como tú sabiendo que ahora soy yo quien te está follando mejor que él?- ella no dice nada, gime levemente pero de dolor- ¡¡¡RESPONDE!!!- Hellen recibe un golpe

Ella cierra su puño con firmeza, piensa que ese hombre tiene razón, seguramente Carlos con la mirada que tuvo al verla en los brazos de Varla no querría verla más.

"Tiene razón, ya no puedo seguir soñando" – con sangre en sus labios ella se somete a los caprichos de su cliente.

Santana va directo a su casa, pensando en las cosas que le dijo Diana

Recuerdo fugaz

-¿La abandonarás?- le pregunta cuando ve que Carlos se levanta de su asiento

-Ella me dejó, como me han dejado muchas personas en mi vida

-Te pido que lo reconsideres

-No hay nada que reconsiderar, ella prefirió esta vida que confiar en mi, no sé si vuelva a verla

Él abandona el Tártaro bajo la mirada de Diana que se siente derrotada.

Varla deja a Hellen en la cama, él se viste y le advierte que volverá por ella para comprarla a la dueña de este lugar. Ella no le dice nada y ve como él sale de la habitación. Se da vuelta y se cubre bien, quedando en posición fetal, algunas lágrimas recorren las mejillas de la prostituta, recordando esas noches en donde se sentía querida. Las palabras de Varla resuenan en su cabeza con mayor fuerza cada vez.

Durante dos semanas, Hellen ha tenido que mantener relaciones con Varla y saciar todos sus caprichos. Él la ha amenazado con comprar el Tártaro a los acreedores de Nadia, y dejar fuera a sus compañeras y amigos con los que trabaja

-"Este lugar de mala muerte desaparecerá si no haces lo que te digo"- son las típicas frases amenazadoras con las que somete a la muchacha

Santana, por su parte, está algo resentido por su rodilla, una vieja lesión de cuando jugó en Brasil reapareció, dejando de lado dos partidos importantes que tuvo su equipo, tampoco el ánimo lo acompaña mucho. Cuando está en su departamento mira su velador y observa unas fotos muy especiales, son de la primera tarde que pasó con Hellen, el día que ella le dio su primer beso

Recuerdo fugaz

-Mira, aquí sacan fotos por unas monedas- dice ella que lo jala del brazo

-¿quieres?- le pregunta al ver que la muchacha parece una niña

-Si- ella asiente con la cabeza- pero yo invito

En la caseta se sacan varias fotos, en una de ellas se observa a si mismo sonriéndole a una cámara, detrás está ella abrazándolo.

-Es extraño- dice- me veo diferente a su lado- con el dedo acaricia la imagen del rostro de ella- ¿por qué no confiaste en mi?- musita – pude haberte ayudado

Hellen sale muy desanimada de sus clases de teatro, en una de las bancas de la universidad está Diana junto a Ana Lucia, la niña divisa a la rubia que va hacia ella y se lo dice a su madre

-¿Por qué no sonríes un poco?- pregunta Diana cuando llega- seria te ves horrible y no conseguirás clientes en la noche- Hellen se sienta junto con ellas- Ana Lucia, juega por ahí mientras yo converso con Hellen, no te alejes de nosotras

-No, mamá- la niña sale con su cuerda a jugar, unas niñas de la facultad se le ofrecen para jugar con ella

-No estoy saliendo para captar clientes, Varla quiere que esté casi todos los días con él, está usando la misma basura que uso para amenazar a Santana cuando niño- dice ella de forma melancólica

-Hellen, eres ser humano y tienes puntos bajos como todos nosotros, pero te pido que reacciones, ese viejo asqueroso no puede hacer lo que se le plazca contigo

-Soy una prostituta, mientras pague, deberé tener sexo con él y con todos los hombres que él me designe

-Hombres, ¿has tenido sexo con otros hombres aparte de él?- le pregunta sorprendida

-Como no has ido al Tártaro aún, no has visto que a la habitación ha hecho entrar a uno o hasta tres hombres para que tenga sexo con todos ellos a la vez, me mostró los papeles de la quiebra del Tártaro, y sabe lo de mi hermano, ha averiguado todo de mí

-Ese hombre no tiene escrúpulos

-Incluso amenazó con hacerle algo a Santana si yo no me aparto de él o si me niego complacerlo

-¿Qué clase se sujeto es?

-Una basura que me tiene por todos lados acorralada

-Habla con Santana y dile la situación

-No puedo, yo creo que no quiere verme

-Hellen...

-Así es la vida- se encoge de hombros- yo lo decidí y no hay pie atrás. Eduardo tiene toda la papelería lista para traspasar la propiedad del Tártaro a manos de Varla, a menos que yo lo siga complaciendo

-Ese perro faldero... - Diana se molesta

-No importa, en serio

Diana le da una bofetada a Hellen para que reaccione, ella se sorprende por la actitud de su amiga pues no es así

-Quieres reaccionar- le dice con firmeza a Hellen- Hasta cuando te comportas como una niña llorona, tú no eres así- le toma los hombros, la gente comienza a mirar lo que sucede- Hellen, si quieres salir, puedes hacerlo, eres joven y aunque tu familia te rechaza, aún cuentas con el amor de tu hermano, dices que encontraste alguien por quien luchar, no te dejes abatir por un viejo chantajista

-Diana yo... y ustedes

-Podremos empezar de nuevo- luego se le acerca Ana Lucia- uno siempre puede y te lo prometo por mi hija, que yo no me dejaré abatir, si tengo que empezar de nuevo, lo haré encantada- luego le toma la mano a Hellen- ya no te dejes humillar, sé que sufriste mucho una vez, fuiste hasta drogadicta cuando ese muchacho te dejó cuando te dijo que no podía relacionarse más con una puta, pero saliste, con mucho sacrificio pero saliste, tus padres no quieren verte, pero tu hermano está siempre pendiente de ti, ya verás que se recuperará y vendrá a verte, se escapará y vendrá a visitarte como siempre

Hellen mira sus rodillas para comprender lo que le pasa. Luego es ella misma que se golpea las mejillas con la palma de las manos, luego se da una bofetada

-Creo que tienes razón, me estoy comportando como una verdadera estúpida- dice ella al parecer con el rostro más claro- aunque sé que no querrá verme más, no debo dejarme abatir

-Nadia no ha estado en estas últimas semanas, puede ser que pronto regrese- le dice ella tomando su hombro- No te dejes estar, Hellen, ella no permitiría que abusen así de una de nosotras

-Es cierto- responde ella- Nadia en el fondo tiene la última palabra, en relación al Tártaro, pero me preocupé tanto cuando me amenazaron con ustedes, mi hermano y Santana que no sabía que hacer y me bloquee

-No te preocupes, ahora ve a verlo

-¿Qué?- pregunta sorprendida

-Que lo vayas a ver y hables con él-sentencia la mujer, Hellen se coloca roja y luego sonríe

Santana está en tratamiento especial por su lesión en la rodilla, por lo que sus prácticas son muy livianas y sus visitas a los kinesiólogos son muy frecuentes y su descanso en su hogar es más prolongado

-Hijo, aún recuerdas a esa muchacha- dice su madre al ver como Carlos está jugando con un balón sin decir una palabra

Carlos se levanta del sofá y se va a su habitación para estar solo. La madre escucha un timbre al ver quien es abre de inmediato, su sorpresa es grande cuando ve que se trata del mejor amigo de su hijo: Leo

-Hijo, te buscan, es tu amigo Leo de Brasil- llama la mujer- pasa Leo, bienvenido a Valencia

-Gracias señora- la saluda y entra al departamento

-Pasa, está en su habitación- le indica como llegar

Cuando llega al cuarto de Santana, lo ve que está observando la ventana

-Santana- saluda Leo

Carlos lo observa, Leo se sorprende porque el brillo que ahora denota sus ojos es muy parecido a cuando lo llamaban el "Androide del Fútbol"

-Leo- lo saluda cambiando un poco el brillo de sus ojos- ¿Qué haces en España?

-Mi club está de vacaciones y quise venir a ver a mi mejor amigo- le responde

Ambos se saludan estrechando sus manos y luego dándose un abrazo de hermanos. Conversan por bastante rato sobre sus vidas Leo incluso le comenta que tuvo una novia

-Ella es bonita, pero aún así, a mi no me nacía estar con ella, y a su vez ella le daba lo mismo estar conmigo- le comenta- Ni siquiera iba a un partido que yo tuviese para apoyarme o por último como algo que hiciera por mí

Eso último hizo reaccionar a Santana recordando cuando ella fue a verlo en su primer encuentro en Valencia

"Sabes que hago un sacrificio y lo hago por ti, porque quiero conocerte más"- es la frase que recorre la mente de Carlos cuando Leo le comenta sobre su ex – "Me agrada estar contigo"

-Santana ¿qué te ocurre?- le pregunta su amigo algo intranquilo

-Nada, ¿qué me decías?

Hellen en la entrada del edificio en donde vive Santana, pensando en como podría hablar con él. La muchacha saca otro cigarro tratando de idear un discurso para que él la escuche, pero no puede formular ninguno

-¿Qué le digo?- se pregunta tomándose la cabeza- Necesito hablar con él, aclarar esta situación

Ella se arma de valor y decide subir hacia su departamento, cuando toca el timbre la madre de Carlos le abre la puerta

-Buenas tardes, señora- saluda Hellen cuando le abre la puerta- ¿se encuentra Santana?- la madre de Carlos la observa de pies a cabeza y luego ella sale al pasillo y cierra la puerta para que ella no entre- Disculpe ¿se encuentra Carlos?

-Señorita, por favor, déjelo en paz

-¿Cómo?- Hellen pregunta asombrada

-Sé de muy buena fuente que usted le ha hecho mucho mal a mi hijo, así que déjelo en paz por favor

-No entiendo señora- ella se sorprende de lo que le dijo la madre de Carlos- ¿qué le hace pensar que yo le he hecho algo a su hijo?

-Dígame ¿qué se puede esperar de una prostituta?- le pregunta, Hellen se hace un paso atrás y baja la cabeza- Mi hijo estaba bien, me había perdonado por lo que le hice, está disfrutando de lo que más le gusta en este mundo, pero ha estado raro últimamente y gracias a usted, las mujeres como usted sólo traen desgracias

-Señora yo...

-Si le queda algo de decencia por favor, aléjese de Carlos

Hellen no dice nada más, asiente con la cabeza y decide marcharse sin poder hablar con Carlos.

"Si me queda algo de decencia, es gracias a que encontré a alguien por quien hacerla brotar... me dio mucho coraje, pero ... ella en el fondo tiene razón, a veces nosotras traemos desgracia a quienes nos ven"

-¿El señor Varla en España?- pregunta Leo a Carlos

-Si, lo vi hace ya dos semanas, creo que cerró un negocio con el Valencia por un jugador

-Si, es cierto. El aún guarde rencor por lo que pasó hace años, cuando dejaste el equipo y te fuiste al Flamengo, siempre juró que te iba a dañar en lo que más quieres.

-Y creo que lo ha conseguido, otra vez me ha amargado la vida

Hellen se ha cambiado de esquina, gracias a unos amigos travestís que tiene, logró posicionarse ahí para trabajar, pero su ánimo es de los mil demonios

-Pero cariño- dice uno de ellos con su voz ronca- con esa cara no captarás ni un cliente

-No me interesa tener a un hombre hoy- le responde

-Esos bonitos ojos verde esmeralda se ven tan opacos ¿qué te ocurre?

-Digamos que la decencia que no tengo, me ha quitado la posibilidad de estar con una persona

-No me digas que ese moreno tan apuesto ya te pateó- dice uno de ellos

-Digamos que si y que no, me he estado acostando con el malvado tutor- responde ella con ironía- me acosté con el malvado brujo que mantuvo preso a mi príncipe de ébano cuando niño

-Ay! Muchacha, pero quien te manda a hacer algo así- la regaña uno de ellos

-Lorenzo...

-Marité- la interrumpe algo ofuscado

-Como digas- cede- "Marité" lo hice por necesidad, ese hombre me amenazó de no invertir en el Tártaro, que lo compraría y que quienes trabajamos ahí sufriríamos las consecuencias, incluso me dijo que le haría daño a él si no hago lo que me pedía.

-Pero que tipo más desagradable

-Por eso me cambié de esquina, porque ya no soporto que me acose, si no fuera por todo lo que le debo a Nadia, yo no iría la próxima semana- pero ve que la luz de un auto la ilumina- es él otra vez

-No tontuela, es el doc, tu ex amante

El doctor le pide que entre al auto, para comunicarle las últimas noticias sobre su hermano

-Tuve que ir yo con ellos para que aceptaran tu ayuda Hellen

-¿De verdad? Mi papá ya me considera muerta

-Si, pero de todos modos tu hermano quiere verte pronto, estará en tu pueblo a más tardar en un mes más, sigo de cerca la evolución de su tratamiento y está bien, pero pide que lo llames un día, para conversar contigo- le entrega una tarjeta- aquí lo puedes ubicar

-Doctor, gracias, le debo tanto- le da un abrazo- al fin una buena noticia

-Nosotros te debemos a ti, si no hubieras hablado con mi esposa hace un año, todavía seguiría con esa estúpida idea de abandonarla a ella y a mis hijos

-Digamos que usted siempre fue mi cliente favorito y supuse que algo no andaba bien en su matrimonio, para mí fue un placer ayudar a su esposa, aunque ella no lo tomó de muy buena manera

-Ella dice que un día vayas a cenar, para saber como estás

-Gracias doctor- ella se sonroja un poco- usted me podría hacer otro favor

-Si, el que quieras

-Podría llevarme a mi casa

Hellen ya en su pequeña habitación mira el techo, luego acaricia el lado de su cama donde Carlos pasó la primera noche que jugó en Valencia

-Para ser un hombre sin experiencia, eres bastante bueno- luego se da vuelta para ese lado y abraza la almohada- y pensar que yo nunca más, pero...

Desde su celular marca el teléfono de Carlos, pero su llamada es traspasada al buzón de voz

-Santana- comienza diciendo- Hola, soy yo, yo... bueno- comienza a musitar- solamente quería preguntar si estás bien, como no has aparecido en televisión y he leído que estás lesionado, me preocupé por ti... Yo sé que no quieres verme, te entiendo perfectamente, pero quiero que recuerdes algo, todo lo que te dije, es cierto, tú me hiciste sentir cosas que en años no había sentido. Sé que debes estar herido en tu orgullo porque me estuve acostando con ese hombre, de verdad lo lamento... no pido que me entiendas, ni menos que me perdones, sólo quiero saber si estás bien, te quiero... – ella corta el teléfono recostándose para dormir.

Carlos sale de la ducha y observa que su teléfono tiene guardado un mensaje de voz, cuando lo escucha se siente raro, es la voz de ella preguntando por su salud. Su rostro luego de apagar su teléfono decide recostarse unos momentos recordando algunos momentos que pasó con la ramera.

Ya es de mañana y Hellen sale a la universidad, cuando recibe un llamado de Diana diciendo que se presente en la noche Tártaro que es urgente e importante. Ella piensa que de nuevo Varla la està obligando a hacer cosas, pero esta vez no se iba a dejar dominar por ese sujeto

Al abrir la puerta está Carlos que justo quería tocar

-Tù- ella dice sorprendida

-Necesito hablar contigo...