VIII. Finalmente en Grecia
Ya habían pasado varias horas desde que Shun y los demás habían abandonado el Asador cuando Andrómeda fue finalmente capaz de ver las primeras luces y ruinas de Grecia
"No puedo creerlo" dijo Andrómeda a sus compañeros con lágrimas en los ojos "Finalmente hemos llegado!"
La emocion de Andrómeda no era para menos, luego de cinco días y medio de viaje continuo Shun estaba seguro de que podía caer muerto de cansancio en cualquier momento. Luego de sus palabras siguio un extrano silencio, Shun estaba sorprendido por lo callados que estaban los demás caballeros, es más desde hacía rato que no los escuchaba. Así que se volteo para asegurarse de que no hubiera ningún problema. Para su frustración se encontro con todos los animales en los brazos de Morfeo. Seiya se encontraba echado cuan largo era sobre el lomo del dragón resoplando tranquila y pesadamente mientras que el cisne y el fénix se encontraban, también en el quinto sueno, sobre Pegaso.
Shun a duras penas logró reprimir su deseo de tirar a las tres bestias del lomo de Shiryu y pensó por algunos segundos en hacerles compañía en el país de los sueños. Pero rápidamente desechó esa peligrosa mas placentera idea. Si el dragón descubría que todos lo estaban usando de cama, ya había sido mucho suerte que no descubriera a Seiya y los demas, se pondría tan furioso que los tiraría a todos y a diferencia de los otros caballeros Andrómeda no tiene alas. La idea de quedar convertido en una mancha en el piso varios kilómetros más abajo fue suficiente para quitarle el sueño a Shun. Ahora más despierto una pregunta que lo había estado molestando desde hace rato volvió a la mente de Andrómeda.
"Dónde diablos consiguió Hyoga ese diamante?" se preguntó a sí mismo Shun en voz baja. A pocos pasos de el Hyoga estaba felizmente dormido. Si Shun quería encontrar respuesta a su pregunta el momento era ahora.
"Te tengo!" Shun en un brinco cayo sobre Seiya y con un rapido movimiento atrapó a
Hyoga por el pescuezo. Por su parte el soreprendido cisne comenzó a graznar mientras batía sus alas furiosamente, pero Andrómeda lo tenía bien sujeto "Confiesa Hyoga! De dónde sacaste ese diamante!?"
El súbito griterío asustó al Pegaso que se levantó rapidamente tirando a todos los que se encontraban en su lomo. Ikki también sorprendido por el ruido empezó a chillar y a picotear a Seiya pensando, muy logicamente, que si habia algún problema este debía ser culpa del Pegaso. El Dragón por su parte como no podía voltearse sobre sí mismo no entendía que rayos pasaba en su lomo por lo que comenzo a rugir y lanzar fuego, pidiendo muy a su manera algo de tranquilidad. A pesar del pandemonium que había formado Shun no dio su brazo a torcer y siguió zarandeando al cisne hasta que se escucho un pequeno "plov" y un objeto muy brillante cayó a los pies de Andrómeda.
"Pero que es esto?" dijo Shun en voz alta sin soltar al cisne que ya se estaba poniendo azul por la falta de aire "El prendedor de Saori! Sabía que habías sido tu el que lo había tomado Hyoga!"
"Cua" Graznó enfadado Hyoga, pero la falta de oxígeno hacía que sonara más como un patito de hule que como un cisne enojado. Hyoga para ese momento ya había dejado de moverse y esperaba que Andrómeda lo liberara.
Ahora que el cisne se había quedado quieto Shun notó algo extrano. Hyoga para ser un ave que solo se alimentaba de bichos y tonterías por el estilo estaba bastante pesado... Una idea cruzo por la mente de Andrómeda y este luego de darle una mirada reprobatoria al cisne empezo a zarandearlo con más fuerza que nunca. 'Plov' Sobre el lomo del dragón ahora estaba la pulsera que había perdido Athena, 'plov' la colección de cucharas de oro de Tatsumi, 'plov' el zafiro de la armadura de Acuario, el collar que Pandora le había dado a Shun cuando era un bebé, la medalla de Oro que Seiya había ganado en el concurso de "Quién Rompe más Bloques de Granito con la Cabeza?" y otro montón de objetos de valor que ya formaban una pila debajo del sorprendido cisne.
"Hyoga!" Dijo Andrómeda muy molesto mientras soltaba el cisne y se ponía las manos en la cintura "Por qué nunca me dijiste de tus problemas de cleptomanía?"
"Cuac" Respondió el cisne que rápido escondió nuevamente las joyas en sus alas y se echó a volar con Ikki y Seiya a los que el susto ya les había quitado el sueño.
Mientras esta escena sucedía ninguno de los caballeros imaginaba que los estaban observando...
21:30 Horas
Cuartel General De Las Fuerzas de Defensa de Grecia"General Sineskrúpulos!" Decía con tono de alarma un soldado "Hemos detectado en el radar un objeto no identificado en nuestro espacio aéreo!"
"¡¿Qué?!" Gritaba sorprendido un hombre maduro y de baja estatura. Estaba vestido con un atuendo militar que mostraba su rango mientras que unos lentes oscuros le cubrían la mitad de la cara. La otra mitad estaba cubierta por un enorme bigote blanco "Déjeme ver eso!"
El general observó detenidamente al radar por unos momentos.
"Nunca antes había visto nada como eso" El general parecía alarmado mientras veía en el radar lo que parecía ser una cinta gigante con alas "Ya intentaron comunicarse con esa nave?"
"¡Sí Señor! Pero por alguna razón no podemos contactarnos con ellos. Pareciera que no tiene radio, es más, no hemos podido detectar el uso de algún sistema de propulsión."
"Que extraño...". El general mientras pasaba la mano por su bigote "Muy bien, destrúyalos."
"Qué?!" El soldado se volteó sorprendido hacia su general "Pero Señor no sabemos quienes son! Hasta el momento no han interferido con..."
"Y también podrían venir dispuestos a atacar" El general le mando una mirada asesina al cabo "además no te estoy preguntando si quieres o no destruirlos... TE ESTOY DANDO UNA ORDEN!!"
"Sí señor" Dijo el soldado en una voz apenas audible al tiempo que apretaba un boton rojo...
Mientras tanto unos kilómetros más arriba...
Shun se encuentra extasiado ante la vista del santuario, finalmente despues de un largo viaje todo volvería a la normalidad; salvarían a Athena una vez más, el mundo no sería destruido una vez más y lo mas importante: volvería a ser un hombre una vez más! Esta segunda oportunidad no sería desperdiciada: le declararía su amor a June, limpiaría el piso con Seiya o cualquier otro que se metiera con su comida, le pediría a Saori un nivel de vida decente y honorarios, porque de caballero de Athena no es fácil vivir etc,etc, etc.. Mientras Shun tenía estos hermosos pensamientos, sintío de pronto un fuerte zumbido que se acercaba.
"Uh? Qué rayos es eso?" se pregunto a sí mismo al tiempo que veía algo relampagueante que se dirigía hacia ellos "si no fuera imposible me atrevería a decir que eso se parece a un... demonios, es un misi!!"
"Shiryu muévete! Vuela lejos, LEJOS!"
"GROAR!" Fue toda la respuesta del dragón que no cambió ni un centímetro su rumbo, sino que al contrario intentó voltearse para morder a Andrómeda.
"No está mal! Muévete, MUEVETE!" El misil ahora estaba demasiado cerca para evitarlo y por supuesto es ahora que los otros animales lo notan, haciendose todos a un lado menos Shiryu. "Oh no..."
BOOM!!
Todavía algo aturdido Shun abrió los ojos y miró a su alrededor y para su horror solo ve nubes y la tierra varios kilómetros abajo "Estoy muerto?!" Empezó a desesperarse y a mirar su cuerpo "AGH! SIGO SIENDO UNA MUJER!"
Ikki suelta un chillido y le da a Shun un fuerte picotazo en la cabeza
"Ikki?" Shun mira asombrado para arriba y se encuentra con la cabeza de su hermano, para su buena suerte este lo había atrapado luego de que el misil impactara a Shiryu. "Niisan..gracias"
Ikki ignoró completamente a Shun y lo llevó rapidamente a tierra donde lo esperaban Hyoga y Seiya.
Una vez en tierra Shun le dio una rápida revisada a sus camaradas. Ikki estaba bien , Hyoga pues sin algunas plumas de la cola pero bien, Seiya totalmente chamuscado y algo malherido... pero tratandose de Seiya eso significaba que estaba bien.
"Mmmm" dijo Shun para sí mismo "aquí falta algo... un momento, dónde esta Shiryu?!"
Shun no tuvo que esperar mucho por una respuesta, a lo lejos se escucho el quejido del dragon "Garr...gaarr..."
"Oh no, debe estar malherido!" Shun se monta sobre pegaso al tiempo que lo patea en las costillas "Arre Seiya, tenemos que ayudar a Shiryu!"
"RIHIHIHI!!!" Seiya levanta vuelo rapidamente mientras es seguido de cerca por el cisne y el ave fénix
"Cuidado que me tiras animal!" Shun es tomado por sopresa y termina colgado de la crin del caballo alado para no romperse el cuello con las rocas que se encontraban metros debajo de ellos.
Por suerte la travesia es corta y pronto encuentran al Dragón entre unas rocas. Su aspecto es deplorable; a duras penas se mueve un poco y tiene todas las escamas quemadas y magulladas,especialmente las del estomago por el impacto del misil.
"Oh no Shiryu no te mueras!" Shun dice en medio de lágrimas mientras se acerca rapidamente al dragón: siempre estaría en condición de llorón, fuese hombre o mujer.
Desmonta de un brinco de Seiya y toca un costado de Shiryu. Como impulsado por un resorte Shiryu se levanta y comienza a buscar a Shun y los demás. Shun inmediatamente nota que algo no está bien, la desesperación del dragón por encontrar a Shun a pesar de que estaban a menos de un metro de distancia, la mirada perdida, los ojos azules y apagados...
"Shiryu... no te quedaste ciego otra vez verdad?" Shun espera un momento la respuesta del dragón "verdad Shiryu?"
Shiryu por toda respuesta empieza a llorar lastimeramente mientras se echa a un lado cubriendose la hocica con las garras.
"Ya, ya Shiryu" dice Shun mientras le daba unas palmaditas en la cabeza "después de todo tú ya debes estar acostumbrado a estar ciego, no?"
"Grrr..." A Shiryu no le hizo gracia el comentario, pero estaba demasiado débil incluso para morder a Andrómeda. Shiryu solo se digna a darle la espalda a Shun, aunque no estaba muy seguro si el en verdad estaba a su espalda, y se echo a dormir.
"Hey Shiryu, qué crees que estás haciendo? Levantate ya gran perezoso!" Shun en vano intentó mover al enorme dragón, comenzó a empujarlo de todas las formas y maneras posibles sin resultado; el gigantesco animal simplemente no se movió "Shiryu! No te podemos dejar aqui solo, muévete"
"Gra" fue la unica respuesta del dragón antes de quedar dormido de nuevo "Shiryu, estás seguro de que te vas a quedar aquí solo?"
"Gra"
"Y cómo piensas encontrarnos una vez que nos hayamos ido, ah?" en realidad a Shun no le preocupaba demasiado dejar solo a Shiryu: era lo suficientemente grande para cuidarse solo (en todo el sentido de la palabra), pero de todas formas no le gustaba la idea de dejar atrás a su compañero.
"Gra" Gruñó Shiryu mientras le señalaba su nariz, esta vez Shiryu tenía razón. A pesar de su ceguera, su nariz era lo suficientemente sensible como para sentir donde estaban los otros, especialmente si se tenia en cuenta que la hediondez de Seiya se podía oler a kilómetros de distacia con bastante facilidad.
"Muy bien Shiryu como quieras" Shun ya estaba cansado de su 'conversacion' con el dragón "Cuando te sientas listo nos alcanzas. Vámonos!" dijo mientras montaba sobre el lomo de Seiya Estaba a punto de montar el vuelo cuando un recuerdo paró en seco al pegaso y a su jinete.
"Si volamos nos tirarán otro misil...y sin Shiryu podría matarnos!" la idea pasó a la velocidad del relámpago a Shun. "Saben chicos mejor nos vamos caminado, uhh"
Shun y los demás habían dejado ya hace mucho tiempo atrás a Shiryu, en realidad ninguno de ellos jamás había imaginado lo increiblemente dificil que era el camino al Santuario; llevaban más de dos horas caminando cuesta arriba en lo que parecía una montaña interminable y lo mejor del caso, Seiya ya no podía seguir. A medida que cada uno se iba cansando se habían ido montando sobre Seiya hasta que el pobre Pegaso se encontró cargando cuesta arriba al fénix, el cisne y Andrómeda que no eran exactamente unas plumas.
"Rihihihi... hihi... hi..." Poff! Seiya finalmente se rindió al cansancio y quedó tendido cual largo era sobre el camino.
"Seiya no podemos descansar ahora! Aún faltan por los menos ocho horas de camino..!" Mientras Andrómeda decía esto arreaba a Seiya pateando suavemente sus costillas, pero el Pegaso seguía tumbado sin moverse. "Oye, me escuchas?"
Seiya simplemente siguio jadeando como locomotora; estaba demasiado cansado como para molestarse de la frescura de Shun.
"Por favor Seiya... si no llegamos a tiempo... nos quedaremos así para siempre" Shun estaba al borde del llanto, no podía creer que estando tan cerca del Santuario no lograrían llegar a tiempo. Shun se desplomó desesperado sobre el lomo de Pegaso "ahora solo un milagro podrá salvarnos..."
"Pip, pip!" el milagro no se hizo esperar mucho y a los lejos todos pudieron ver como se acercaba lentamente un busito azul con letras blancas en las que se leía 'Greece's Tours'
"Estamos salvados!" Shun emocionado desmontóo de Seiya de un brinco y comenzó a hacerles señas al conductor "Oiga espere, por favor! PARE!!"
El bus se detuvo justo al lado de Andrómeda. El vidrio del conductor comenzó a bajar lentamente y la mirada de Shun chocó con los ojos de un joven de alrededor de 25 años.
Tenía el pelo color marrón amarrado en una coletita corta en la base del cuello. Los ojos de color azul muy oscuro se achinaban tanto por la sonrisa que era difícil ver el iris.
"Buenas tardes señorita¿qué hace una joven tan bonita como usted acá arriba tan solita?" El joven se queda un rato viendo las ropas de Andrómeda y luego le hecha un ojo
a su séquito de animales "¿Acaso hoy hay presentación en el santuario?"
"Usted Conoce el Santuario?!" La sorpresa de Shun era enorme, hasta donde le habían dicho, la existencia del Santuario era totalmente secreta. ¿Cómo podía saber sobre él un conductor de bus turístico?
"Soy Mirókulos" El pícaro joven le hizo un guiño mientras le sonreía. "Usted no es de por aquí. Todo el mundo sabe de ese lugar, es más, este bus está destinado a hacer paseos para turistas en el Santuario"
"Cómo..? Conoce el santuario desde siempre?" preguntó Shun ignorando las miradas de Mirókulos. Todavía estaba atónito ante la revelación de que todos conocían sobre el Santuario.
"En verdad este lugar se dió a conocer hace poco cuando una tal Saori Kido habló con el dueño de mi compañía acerca de hacer viajes a su propiedad a cambio de una comisión del 25" Mirókulos contestó. El joven estaba sorprendido de la pregunta de la desconocida, después de todo, acaso ella no trabajaba allí? "¿Quiere que la lleve?"
"Sí, por favor! No sabe lo que me ha costado llegar hasta aquí por mí mismo.. digo, misma" 'Conque así es que Kido consigue su dinero... ya sabía que esa herencia no podía ser eterna' pensó Shun para su adentros "¿Puedo montar a mis animales verdad?"
"Pero por supuesto, solamente amarralos en algun lugar con esto" El joven se bajó del autobus y le dió a Shun un rollo de cuerda. "Lo último que quiero son animales moviéndose y mareándose por todo el lugar, especialmente el caballo con alas de cartón que tienes ahí, se ve deplorable. Tienes mucha suerte de que hoy no haya clientes."
"Si, ya los amarro. Sólo dame un momento para subir, este bus está un poco alto" dijo Shun.
"Pero qué haces? Soy un caballero, te ayudaré" Mirókulos le lanzó otra gran sonrisa y un leve guiño.
Por un momento Shun se alegró. Al fin había encontrado un hombre decente que no estaba interesado en tocarle el...
De repente Shun sintió un suave frufrú por debajo del vestido y después WAZZA, un apretón. Mirókulos la sostenía por el trasero y tenía una sonrisa de como quién no quiere la cosa.
"Qué esperas? Sube, si resbalas ya te tengo bien agarrada"
A Shun le hubiera gustado aporrear a Mirókulos pero estaba tan cansado y tan acostumbrado a esa actitud de los hombres hacia él que decidió pasarlo por alto.
Sin más, Andrómeda se subió al busito.
Amarró con mucho cuidado a todos los caballeros, con excepcion de Ikki al que tuvo que amarrarles las dos patas y el pico contra un tubo para evitar de que siguiera volando y chillando por todos lados. 'Espero que Shiryu pueda seguirnos ahora que estamos aqui'- fue el último pensamiento de Shun antes de que el bus acelerara rumbo al santuario.
Ya llevaban media hora de camino y aún no había ni señales del santuario, todos los animales luego del susto inicial se habían acostumbrado a las sacudidas, paradas y aceleraciones del autobus y se habían dormido. Shun por su parte permanecía viendo por la ventana sentado justo en el asiento detrás del conductor mietras que este se la pasaba viendo al camino y a Shun.
"Oye y... cómo te llamas?" dijo Mirókulos intentando romper el silencio que ya le estaba exasperando
'otra vez la pregunta del millón' pensó Shun para sí mismo "Shaina, señor" dijo Shun al recordar rapidamente el nombre que le había dado a María en el Asador
"No me digas señor, no ves que somos de casi de la misma edad? Y de dónde eres?"
"Japonesa" A Shun no le pareció necesario mentir sobre eso.
"Japonesa? A mí me pareces bastante griega, sabes?" dijo Mirókulos mientras veía por el espejo retrovisor a Andrómeda "con quién viniste a Grecia?"
"Sólo con mis animales..."a Shun le empezaba a molestar el interrogatorio
"Estos orientales...vienes de viaje a una ciudad turística encantadora y te traes a tu granja!"
"Oh" dijo el joven Mirókulos mientras empezaba a sonreir maliciosamente "y tienes novio?"
"No..." Shun había entendido a donde estaba llevando esa conversación y se sentó rapidamente al lado de sus compañeros
"Que te parece si te das una escapada del trabajo y pasamos el día juntos? Conozco un lugar grandioso" dijo el conductor mientras le lanzaba una de aquellas sonrisas que le rasgaban los ojos con aparente inocencia.
"No lo creo, la verdad. Voy a estar muy ocupada en estas horas"
"Vaya, vaya...tienes hijos, verdad?"
"No, no, como se te ocurre!" apuró a aclarar Shun. Hijos él?! No señor, gracias.
"Y que opinarías de ser madre? No te gustaría tener un par de hijitos?"
A Shun aquella conversación ya lo estaba incomodando bastante. ¿Cómo iba a querer ser madre si era un hombre?
"Tu silencio mi dice que sí. Además, estás muy bien equipada...que te parecería si el padre de tus hijitos soy yo?" Un brillo destelló en los ojillos de Mirókulos.
Shun sintió como un sudor frío le bajaba por la espalda. Si tuviera su cadena todo sería más sencillo; por supuesto por razones bastantes obvias eso no era posible, como segunda opcion estaba ignorar al entrometido y abusador de Mirókulos. Y siempre quedaba correr, pero jamás podría dejar a sus amigos amarrados en el bus, o sí? Antes de que Shun tuviera que decidir, el bus paró en seco y una extraña voz a la espalda del conductor acabó con la conversacion.
"Je je je... Muy bien Romeo, quédate quieto y no hagas ningún movimiento en falso, al menos que quieras que te rellene de balas por supuesto"
El asustado Mirókulos se cambió de asiento y se sentó al lado de Shun. A este no le hizo mucha gracia, pero cuando alguien te está apuntando con una magnun del tamaño de un rifle como aquella que tenía enfrente, uno sabe que no es momento para ponerse melindroso.
"Mmm... este autobus es perfecto para nuestro plan... Oigan Chicos! Aquí solo hay un mocoso y su amiguita, suban!"
Antes de que el maleante terminara de hablar ya dos hombres más habían entrado al autobus, las cosas se veían cada vez más negras para Shun. Mientras tanto los demás caballeros también se sentían incómodos ante esta situación, claro que como ninguno de ellos era estúpido todos se quedaron quietos ante la vision de la pistola tipo Terminator, todos con excepcion de Seiya por supuesto.
"RIHI!" Seiya era famoso por hacer burradas, pero esto era el colmo
"CALLLATE O TE VUELO LOS SESOS CABALLO DEL DEMONIO!" vociferó el primero de los delincuentes. Esto en vez de callar a Pegaso sólo logró que este relinchara más fuerte.
"HASTA AQUI LLEGASTE!"
"No, por favor no lo mate!!" gritó Shun mientras se lanzaba sobre Seiya para protegerle al estilo de las telenovelas
"DAME UNA BUENA RAZON PARA NO HACERLO!" gritó fuera de sí el delincuente
"Pues..." Shun miró por un segundo a Seiya con detenimiento antes de quitársele de encima "Está bien, adelante"
"Bien pensado chiquilla" dijo el hombre al tiempo que apuntaba hacia Seiya quién por su parte al fin había captado la situación y había cerrado el hocico.
"Espere jefe!" dijo uno de los hombres que habían llegado "Recuerde lo que cuesta cada una de esas balas, como para gastarlas con un borrico barato? Además ya se calló el animal"
"Como sea, amarren a esos dos junto a los animales. Quiero llegar lo antes posible al Centro y hacer el trabajo"
"Al Centro!" susurró por lo bajo Mirókulos "entonces quieren robar la Cuchilla de Electra..."
"La qué?" murmuró también por lo bajo Shun. Tener al metemanos de Mirókulos tan cerca no le hacía gracia, pero su curiosidad era mas fuerte que su enfado.
"Estamos en grave peligro Shaina, si quieres tener un hijo antes de morir igual que yo, esté es el momento" Mirókulos sonreía nerviosamente.
"Ya basta! De qué cuchilla hablas?" Shun también estaba comenzando a asustarse.
"La Cuchilla de Electra es un tesoro de la Ciudad de Atenas" respondio Mirókulos "está valorada en varios millones de dólares y será presentada hoy en el museo de la ciudad, pero se supone que antes de ser presentada se guardará en un hotel del centro..."
Mientras esto ocurría el autobus ya llevaba algunos minutos de camino hacia el centro y ni Shun, ni el joven Mirókulose habían dado cuenta de que uno de los ladrones hacia rato que los miraba, o mejor dicho solo miraba a Shun.
"Oiga Jefe... aún estamos temprano para ir a hacer el trabajo, que tal si nos entretenemos un rato con esta muchacha?"
Las palabras del ladrón cayeron sobre Shun como agua fría¿a caso era posible que una persona estuviera tan salada como él?
"Sabes no es mala idea" dijo el líder de los bandidos deteniendo el vehículo "Vamos a pasar un buen rato..."
"Ahg!! No se acerquen!" Shun estaba histérico y no era para menos: los tres tipos se acercaban a él lentamente "No pueden hacerme ESO!!"
"Y por qué no?" dijo el jefe de los matones con una sonrisa
"Porque yo soy... yo soy.." decir la verdad no era nada inteligente a su parecer "Virgen?"
"Uy, mucho mejor!" Respondió el líder y ahora los malechores se acercaban más rápido.
"Déjenla! No pueden hacer eso. Ella y yo tenemos planeado tener un par de hijos..."
"Tú cállate y mira, a ver si así aprendes un poco, baboso" Uno de los malechores le dió un puntapié al pobre Mirókulos.
Shun tragó saliva preocupado. El había estado en situaciones compremetedoras, pero esa era mucho más de lo que su corazón podía resistir. Para su buena suerte antes de sufrir un infarto Andrómeda tuvo una idea.
"Por lo menos me dejarían pedir un último deseo..?" preguntó Andrómeda con cara de niña ingenua
"Ah? un último deseo?" dijo el lider en medio de una sonrisa "Jejeje lo que pidas muñeca, pero nada de trucos ok?"
"Claro..." Andrómeda puso la cara más tierna que pudo "Me gustaría que el primero de ustedes en jugar conmigo sea el mejor de los tres..."
"Te has vuelto loca?!" le susurró por lo bajo Mirókulos "Van a hacerte Dios sabe que!"
"Tú cállate e intenta desatarme" Le susurró Shun.
El deseo de Andrómeda dejó en shock a los ladrones. Por un segundo se miraron entre ellos, al siguiente miraron a Shun que seguía con su cara de niña inocente.
"Pues no se preocupe señorita, aquí está lo mejor de lo mejor" dijo uno de los ladrones
"Lo mejor de lo peor, dirás" Dijo el otro ladrón "Ella por supuesto que se refiere a mí!" contestó el otro.
"Dejen de decir tonterías los dos y háganse a un lado, la chica es mía" dijo el líder en medio de un gruñido
"Eso si que no Jefe!" el ladrón le dirigió una mirada a Shun "Esta me la quedo yo!"
"SOBRE MI CADAVER!!" Rugió el jefe de los ladrones antes de abalanzarse sobre los otros dos empezando una pelea de perros y gatos.
"Apúrate y desátame!" le siseó Andrómeda al aturdido Mirókulos.
"Y cuál es la prisa?" dijo este mientras sonreía viendo a los ladrones sacarse la madre entre ellos "Esto parece que tomará un rato..."
15 Minutos Después...
"Uff... uff...Listo, esos dos no se pararán de nuevo por un buen tiempo..." dijo el Jefe de los ladrones, mientras se incorporaba lentamente y se acariciaba lo lastimados nudillos."En qué estábamos preciosa?"
"Oh... a sí que ganaste" dijo Shun con un brillo en los ojos "Muy bien, aquí está tu Premio!!"
"Qué rayos..?" El líder de los ladrones no pudo hacer nada contra Andromeda, que con un golpe limpio de un tubo de metal lo dejo listo para Cuidados Intensivos.
"Lo mataste?" pregunto Mirókulos dándole un patada al cuerpo del ladrón.
"Casi, pero no" Dijo Shun sonriendo mientras empezaba a amarrar a los delincuentes "Gracias por ayudarme a sacar esta varanda del bus"
"Claro... y ahora que?"
"Pues tú me llevas al Santuario y después haces lo que quieras" dijo Shun blandiendo amenazadoramente el tubo.
"Tranquila, yo no soy de esos...pero haré como dices" contestó Mirókulos con una sonrisa nerviosa viendo el pesado tubo de metal.
Tres horas después Shun y los demás caballeros estaban en las puertas del Santuario, finalmente llegarían al cuarto del Patriarca una vez más, salvarían a Atena una vez más y todo volvería a la normalidad una vez más. Shun no cabía en sí de felicidad aunque había algo extraño en el Santuario...
"Dónde rayos está todo el mundo?" Se preguntó Shun a sí mismo. La última vez que había entrado al Santuario a penas se había acercado unos cuantos metros a la puerta cuando un batallon de guardias y caballeros le cayeron encima. Ahora el Santuario era un gigantesco desierto, además Shiryu aún no los había alcanzado y ya comenzaba a preocuparse... Shun rapidamente sacudió su femenina cabellera y con ella sus dudas
"Como sea, finalmente estamos en el Santuario! Salvemos a Athena y acabemos con esto!"
Sin más Shun corrió hacia el interior del Santuario seguido de cerca por el Pegaso, el Cisne y el Fénix. Shun estaba seguro que finalmente su aventura estaba a punto de terminar, aunque en realidad sus problemas apenas estaban por comenzar..
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Dios! Si pensabas que los muertos no revivían te equivocaste. La prueba es este fic, con más de un año sin actualizarse y que...bueno, ha regresado. No importa ya quien sube los capítulos, TR la autora y Mariag su beta están encantadas de que al fin haya llegado este capítulo. El próximo ya está escrito así que no se preocupen que no demorará. Gracias por la fidelidad de los lectores, ellos y la incansable TR son quienes mueven este proyecto.
