El punto más álgido del duelo, Kaiba sintió el verdadero terror: no sólo porque podía perder el duelo en el momento, sino también por la posibilidad de perder a Kikyou. En su mente esa idea no podía ser concebida, pues para él su hermana era parte esencial de su existencia; había estado a su lado gran parte de su vida, le había ayudado a superar la penosa muerte de sus padres y la mayoría de sus grandes decisiones habían sido tomadas para ella. Entonces, este duelo también le costaría la vida en caso de que perdiera, nunca más podría recuperarse de tal pérdida, por lo tanto debía pelear con todas sus fuerzas, hasta el último punto de vida.

-Joven Kaiba está perdido- aseveró Pegasus- ¿por qué no se ahorra la humillación y se rinde?-.

-¿Ehhh…?- preguntó un confundido Seto.

-Así es Seto- dijo Kikyou- debes rendirte, no hay ninguna posibilidad de que ganes este duelo-.

Kaiba estaba entre la espada y la pared, su mente dejó de dominar a sus sentimientos, la angustia y la confusión invadían todo su cuerpo. Todo a su alrededor se había sumido en oscuridad

-¿Qué debo hacer?- se preguntó.

-Oni-chan…- la voz y espíritu de Kikyou aparecieron desde su interior.

-¡¿Kikyou?!- preguntó con asombro- Pensé que estabas encerrada en la carta de Pegasus-.

-Así es, pero una parte de mí siempre ha estado en tu alma oni-chan, además yo te pertenezco -.

-Estoy a punto de perder el duelo y de perderte a ti- expresó con un poco de desesperación-.

-Oni-chan- la joven abrazó a Seto- tu eres el hombre que yo más admiro, tu siempre has podido superar las crisis con facilidad, eres fuerte y no dejas que nada te detenga, además eres el mejor duelista del mundo-.

-Kikyou…- contestó estrechándola en su pecho- gracias por todo, gracias por estar siempre a mi lado, gracias por darme la fuerza para avanzar en la vida muchas gracias por amarme con todo tu corazón-.

-Yo debo ser quién debe agradecerte- la muchacha dijo mientras lo miraba- Te amo oni-chan, siempre lo he hecho y se perfectamente que ganarás este duelo, no sólo por mi, sino también por nuestro futuro juntos-.

La joven se acercó a él y lo besó tiernamente, aunque ella fuese un espíritu Seto podía sentir el calor que Kikyou le entregaba a través del beso.

Segundos después la hermosa muchacha se separó de él y le dijo:

-Oni-chan ahora debes volver al duelo y dar lo mejor de ti-.

-Te prometo que ganaré y después esteremos juntos para siempre- dijo con determinación.

Kikyou desapareció entre la oscuridad y Kaiba nuevamente volvió a enfrentarse a la realidad.

-Veo que ya despertaste Seto- dijo fríamente la marioneta de Pegasus.- Al parecer el miedo te hizo perder el conocimiento-.

-Eso es lo que crees- respondió con fuerza.- Ahora sigamos con el duelo-.

-¿Qué le habrá sucedido?- pensó confusamente Antes el joven Kaiba estaba temblando y ahora pareciera que recobró fuerzas, pero ¿cómo?- .

-¡Dragón Oscuro de los Ojos Rojos ataca al Dragón Armado y acaba con duelo!- ordenó Kikyou.

La gran llamarada eliminó al dragón, sin embargo los puntos de vida de Seto sólo se redujeron a 400.

-¿Cómo es posible?-.

-Sencillo- dijo Seto mientras aparecía detrás del humo.- Activé mi carta trampa Ultima Defensa y gracias a ella todo el daño se reduce a la mitad-.

-Nuevamente te has salvado Seto…- agregó maliciosamente- pero la próxima vez mi dragón acabará contigo. Termino mi turno-.

-Aquí voy- pensó Seto con inquieto- Muy bien…activo mi Carta de la Santidad la cual nos permite tirar hasta tener 6 cartas en nuestra mano- ambos sacaron las seis cartas- Ahora utilizaré la carta mágica Future Fusion, por lo tanto debo elegir de mi baraja a los monstruos requeridos para convocar a una fusión en el campo, pero ésta no puede atacar durante este turno. Así envío a mis 3 dragones blancos de ojos azules al cementerio para convocar al Máximo Dragón de los Ojos Azules (4500/3800)-.

La gran criatura de tres cabezas no causó en Kikyou ni en Pegasus ninguna clase de temor, pues sabían perfectamente que el dragón no podía atacar, además el Dragón Oscuro era más poderoso, sin embargo…

-¿Qué planeas hacer Seto?- preguntó con malevolencia.- Tu dragón es inútil este turno-.

-Nuevamente te has adelantado a los hechos- interrumpió Kaiba- No planeo atacar con mi dragón, más bien sacrificarlo-.

-¿Sacrificarlo?- inquirió lleno de dudas.

-Así es Kikyou. Sacrifico a mi Máximo Dragón para convocar al Dragón Brillante de los Ojos Azules (3000/2500).

Pegasus estaba consternado, ¿cómo pudo conseguir esa carta tan rara y poderosa?.

El gigante dragón apareció detrás de Kaiba y él con una sonrisa arrogante en su rostro dijo:

-Finalmente he tomado el control del duelo y esta vez no hay forma de que puedas ganar Pegasus –dijo desviando su mirada a su archirival- Y una vez que gane me devolverás a Kikyou y desaparecerás para siempre ¿entendiste maldito? -.

-Eso lo veremos joven Kaiba- murmuró nerviosamente.

-Bien, sigamos con el duelo…- Kaiba volteó la cabeza hacia Kikyou- Gracias a la habilidad de mi Dragón su ataque aumenta en 300 puntos por cada Dragón en mi cementerio y como tengo 7, mi monstruo ataca 5100. ¡Dragón Brillante de los Ojos Azules ataca al dragón de Kikyou!-.

La imponente ráfaga acabo inmediatamente con el dragón oscuro, asimismo los puntos de vida de la muchacha se redujeron a 900.

-Finalmente Kikyou- afirmó lleno de confianza- estoy a un paso para liberarte- Kaiba sonrió levemente sorprendiendo incluso al maniquí.- Termino mi turno-.

-No creas que has ganado Seto- afirmó con desdén- todavía tengo un monstruo que puede acabarte fácilmente-.

-¿Qué estás esperando entonces?-.

-Mi turno- Kikyou tomó una carta- Utilizaré la carta Pote de la Codicia, que me permite recobrar 5 monstruos de mi cementerio y devolverlos a mi baraja, luego puedo robar 2 cartas. Finalmente convocaré al Dragón Guerrero (1500/1000) en modo de defensa y colocaré una carta boca abajo-.

-Bien…-Seto tomó una carta- este será tu último turno. Convoco a Ax Dragonite (2000/1200) en modo de ataque, luego éste atacará a tu dragón guerrero-.

El hacha del monstruo partió en dos al dragón de Kikyou, sin embargo ella parecía muy tranquila.

-¡Dragón Brillante de los Ojos Azules ataca directamente y termina con el duelo!- ordenó enérgicamente el joven-.

Pegasus vio con terror como el dragón acababa con los puntos de vida de su esclava, pero después que la nube se disipó una armadura de color rojo y blanco apareció en el cuerpo de Kikyou:

-¿Pero qué hiciste?- inquirió asombrado Seto.

-Activé la carta trampa Armadura de Aura, la cual se activa cuando haz hecho un ataque directo y tenga 2000 puntos de vida o menos, y esta armadura ataca la misma cantidad que mis puntos de vida, además niega tu último ataque -.

-Pero debes pagar la mitad de tus puntos de vida- interrumpió Kaiba.

-Lo sé- dijo mientras sus puntos se reducían a 450.

-Tu armadura no te servirá de nada- agregó el joven- para mi próximo turno mis dragones te acabarán. Bueno como mi Ax Dragonite atacó pasa a modo de defensa y con eso terminaré mi turno-,

-Bien Seto parece que este duelo no le queda mucho tiempo- dijo con soberbia.

-¿A qué te refieres?-.

-Jugaré con la carta Red Eyes Transmigration: con esta carta puedo convocar a uno de mis mejores monstruos, pero para aquello debo sacrificar a un monstruo guerrero y al Dragón de los Ojos Rojos-.

-Pero tú no tienes al dragón en el campo-.

-Así es Seto- continuó- pero si en mi mano. Sacrifico a mi Dragón de los Ojos Rojos y a mi Armadura de Aura para convocar a Lord of the Red (2400/2000) en modo de ataque-.

Nuevamente la armadura comenzó a brillar, sin embargo rápidamente se tiñó de negro para convertirse en una armadura con la forma del dragón negro de ojos rojos. Kaiba jamás había una carta monstruo que funcionase en el oponente y tampoco tenía la menor idea de la habilidad especial que poseía dicho monstruo.

-Bueno joven Kaiba- comenzó Pegasus- parece que mi raro monstruo lo dejó sin palabras, la verdad que considero esta carta como una de mis grandes creaciones y me temo que no tiene oportunidad de vencerlo-.

-¡Eso lo veremos!- gritó con ahínco.- ahora continua con tu turno-.

-Está bien Seto- afirmó Kikyou- colocaré una carta boca abajo y terminaré mi turno-.

-Eso es todo…- aseveró con cierta molestia- Ya que desaprovechaste tu oportunidad de atacar, terminaré con el duelo ahora- Seto tomó una carta- Juego Perol de la Avaricia, por lo tanto puedo robar 2 cartas, luego cambiaré a mi Ax Dragonite a modo de ataque. ¡Dragón brillante de los Ojos Azules ataca a Lord. Of the Red y dame la victoria!-.

-¡Alto ahí Seto!- interrumpió con violencia- ¡activo mi carta Chivos Expiatorios!-.

Cuatro pequeñas cabras aparecieron en el campo, pero Seto estaba confundido, pues esa carta no podía hacer nada en contra de su Dragón, ni mucho menos detener su ataque.

-¿Qué haces Kikyou? Tu carta mágica no te ayudará en nada-.

-Oh si lo hará…-murmuró.

-¿Pero cómo?-.

-De esta forma- explicó- Gracias a mis chivos pude activar el efecto especial de mi Lord of the Red la cual puede destruir a todos los monstruos del campo siempre y cuando 2 cartas mágicas se hayan jugado en el mismo turno; y como tú activaste Perol de la Avaricia me facilitaste las cosas-.

De pronto la armadura y el campo se convirtieron en un mar de llamas, luego ella se abalanzó violentamente sobre los monstruos de Kaiba y provocando una enorme explosión que acabó incluso con el dragón brillante. Un atónito Seto pensó:

-Nunca había visto un monstruo tan poderoso, debo tener extremo cuidado si he de vencer a Kikyou- La joven aterrizó sobre su lado del campo.

-Bien Seto ¿qué vas a hacer ahora?-.

-Jugaré con la carta Sacrificio del más allá: primero debo elegir un monstruo de mi mano que deba ser sacrificado, luego debo eliminar de mi cementerio el mismo número monstruos que exija mi monstruo seleccionado, pero esos monstruos deben tener el mismo número de estrellas, por ende eliminaré a mis tres dragones de ojos azules para convocar a mi Dragón de Magma (3400/2500) en modo de ataque. Ahora poderoso dragón destruye a Lord of the Red-.

-Si seguimos a este paso- pensó un perturbado hombre- Kaiba ganará el duelo, así que debo hacer algo y rápido-.

Sin embargo antes que el dragón pudiese atacar, un aura blanca rodeo al cuerpo de Kikyou:

-Pero ¿qué sucede?- preguntó confusamente Seto.

-Bueno joven Kaiba- explicó Pegasus- ya que usted ha demostrado ser un duelista duro de vencer, pienso que este duelo debe ser más emocionante para usted-.

-¿De qué estás hablando?-.

-Bueno he colocado el alma de Kikyou en Lord of the Red, por lo tanto si usted se atreve a destruirlo, también destruirá el alma de su hermana. Así joven Kaiba debe encontrar una manera de ganar el duelo tratando de no hacerle daño a Kikyou, ¿entendió?-.

-Vaya Pegasus- musitó lleno de ira- ya estás cayendo en la desesperación. Como no puedo hacer nada terminaré mi turno colocando una carta boca abajo-.

-Mi turno- la joven esclava tomó una carta- Con esta carta ganaré el duelo: activo la carta Espada del Dragón de Ojos Rojos, la cual aumenta los puntos de mi Lord of the Red en mil (3400), asimismo aumenta en 500 puntos por cada dragón en el campo, finalmente mi monstruo ataca 3900 gracias a tu dragón. Lord of the Red ataca al Dragón de Magma de Seto-.

-¡Revélate carta boca abajo!- interrumpió Seto- Provisiones de Emergencia, que me permite ganar mil puntos de vista por cada carta trampa o mágica en el campo que mando al cementerio, así que mando a mi Front Line Base-.

Los puntos de vida de Seto aumentaron a 1400, luego Kikyou se lanzó sobre el Dragón Magma reduciendo los puntos de vida de Seto a 900. Sin embargo el ataque de la joven no destruyó al Dragón de Kaiba.

-¿Por qué tu monstruo no fue destruido?- preguntó con molestia.

-Porque tiene una habilidad especial- argumentó- y gracias a ella no puede ser destruido en batalla-.

-Termino mi turno- Kykyou tomó una carta.

-Cambiaré a mi Dragón a modo de defensa y colocaré dos cartas boca abajo, fin de mi turno- Kikyou sonrió al ver su carta.

-Juego Perol de la Avaricia, ahora puedo tomar dos cartas, luego jugaré con la carta Dian Keto Cure Master la cual agrega mil puntos a mi vida- Nuevamente el cuerpo de la joven se llenó de fuego- Y tu sabes que cuando 2 cartas mágicas son jugadas en el mismo turno puedo destruir todos los monstruos del campo-.

-Grrrr…sólo juega- dijo con resignación.

Nuevamente la joven se abalanzó sobre el monstruo, envuelta en llamas, y sin problemas lo eliminó del juego, sin perder tiempo se lanzó sobre Kaiba para acabar con los últimos puntos de vida que le restaban al joven.

-Has perdido Seto- dijo mientras le propinaba un poderoso golpe en el estómago.

Kikyou volvió a su lado del campo muy satisfecha por haber cumplido con la tarea de su amo, sin embargo los puntos de vida de Seto no cambiaron:

-Pero ¿cómo es posible?- preguntó Pegasus- ese ataque debería haberte destruido-.

-Así es- agregó del mismo modo- ¿qué hiciste?-.

-Simplemente activé la carta La Ultima Esperanza, la cual se activa cuando uno de mis monstruos va al cementerio y el ataque del monstruo es agregado a mis puntos de vida-.

-Supongo que el próximo turno será tu fin, así sólo haz ganado un poco de tiempo- afirmó la joven con soberbia.

-Esta es mi última oportunidad de ganar- meditó Seto- si no saco la carta correcta perderé el duelo-.

-Adelante joven Kaiba- interrumpió Pegasus- no importa que carta saque, igualmente perderá-.

Kaiba sacó la carta con extrema cautela, mientras tanto pensaba en su amada Kikyou y en que debía ganar para que juntos pudieran avanzar hacia el futuro. Al ver la carta su rostro se llenó de emoción:

-He ganado- dijo confiadamente- con esta carta pondré fin a este duelo-.

-¡Mentira!- refutó Pegasus- no hay carta en tu baraja que pueda vencer a Lord of the Red-.

-Eso lo veremos- contestó sin cambiar su tono- Primero activo mi carta trampa Retorno de la Otra Dimensión: pagando la mistad de mis puntos de vida puedo traer a todos los monstruos eliminados del juego por un turno- los puntos de vida de Seto de redujeron a 450- Ahora puedo traer a mis 3 Dragones Blancos de Ojos Azules-.

Los hermosos dragones de Kaiba aparecieron detrás de él, su imponente presencia de alguna manera pusieron nervioso a Pegasus, sin embargo el monstruo de Kikyou aumentó su ataque a 4900.

-Tus dragones sólo me hicieron más fuerte- aseveró llena de seguridad.

-Tal vez, pero una vez que juegue esta carta tu ventaja no servirá de nada-.

-¿Qué carta?- preguntó curiosamente.

-La carta mágica Ataque Delta- dijo mientras la mostraba- para activar esta carta debo tener 3 monstruos normales del mismo nombre en mi lado del campo, sin embargo permite que éstos puedan atacar directamente a tus puntos de vida, además como es un ataque directo Lord of the Red no es destuido y la alma de Kikyou no sufrirá daño alguno-.

-Imposible- dijo Pegasus lleno de terror

-No lo creo- contradijo-¡Dragones Blancos de Ojos Azules ataquen directamente!-.

Los Dragones de Ojos azules lanzaron sus poderosas descargas acabando con los puntos de vida de Kikyou, luego todos los monstruos desaparecieron y la joven cayó al suelo por el impacto del ataque. Kaiba sin perder al tiempo corrió hacia ella.

-Kikyou despierta- llamó mientras la tomaba en sus brazos.

La muchacha estaba inconsciente, pero Seto dedujo que despertaría pronto. Luego él la dejó apoyada en un árbol y se dirigió hacia Pegasus, quien no parecía haberse recuperado de la derrota.

-Bien Pegasus- dijo con seriedad- quiero que te largues de aquí y no quiero saber de ti nunca más-.

-Joven Kaiba- respondió mirándolo- creo que debo cumplir mi parte del trato, el alma de Kikyou está en su cuerpo y pronto despertará, ahora si me disculpa debo retirarme-.

-Espera…-.

Sin poder reaccionar, Pegasus recibió un fuerte golpe en el estómago que lo dejó inconsciente instantáneamente, los guardaespaldas lo recogieron y se lo llevaron rápidamente. Una vez que Pegasus y su séquito se perdieron en el bosque, Seto fue a recoger a Kikyou, nuevamente la tomó en sus brazos y la llevó hacia la mansión. Mientras tanto el joven pensaba en cómo sería su vida juntos después de todo esto: él estaba seguro que la amaba de la misma manera que ella y que fue un tonto al no darse cuenta antes, por eso él hizo sufrir a Kikyou durante mucho tiempo. Sin embargo todavía estaba presente el problema con el resto de la sociedad y forzadamente debían esconder su relación.

-Kikyou…-dijo Seto mientras la observaba con una sonrisa- desde ahora en adelante nadie impedirá que te ame, tú y yo estaremos juntos para siempre. Casados o no, no importa, yo sé que nada ni nadie va a destruir lo nuestro-.