Capítulo VI: Y luego la Oscuridad..
El mes de octubre acababa de pasar, y no había nada nuevo en La Comarca. La vida en Hobbiton seguía su curso normal, aún después de los 'grandes' acontecimientos del septiembre pasado, aunque no faltaban aquellos que seguían comentando sobre el incidente, sobre todo en "El Dragón Verde", donde te podías enterar absolutamente de todo.
Particularmente, la vida de Frodo circulaba entre Bolsón Cerrado, algunas visitas a "El Dragón Verde" (donde todo el mundo lo atosigaba de preguntas), jugarretas con Pip y Merry (aunque muy pocas veces), curiosidad y posterior resistencia al sobre del Anillo guardado en el baúl..y visitas vespertinas al bosquecillo donde veía a la misteriosa Tinúviel.
Bilbo siempre dedicó su vida al ocio, bueno, él también lo haría. Y hablando de su tío, cada vez tenía más ganas de seguirlo en su último viaje, lo extrañaba demasiado, y no soportaba la soledad. Sólo tenía una vaga idea de aventuras y situaciones emocionantes, pero sólo era su imaginación la que lo hacía adentrarse en otros lugares y vivencias. Sólo se podía contentar con ver todas las tardes a la niña elfa, quien lo hacía sentirse un poco más lejos de casa, y feliz momentáneamente.
En fin, así iba todo hasta esa noche, la última de octubre.
Frodo volvía a Bolsón Cerrado, luego de haber prácticamente espiado a la niña elfa una vez más. Estaba todavía bajo el encanto de la voz de Tinúviel, y caminaba arrastrando los pies, sumido en un sueño. Casi se pasaba de su casa, cuando reaccionó; volteó y entró.
Estaba todo oscuro, y un silencio extraño rodeaba la estancia. Frodo cerró la puerta, y se apresuró en prender el fuego de la chimenea. La casa se iluminó enseguida, y el hobbit fue a la cocina en busca de algo comestible, aunque primero se había puesto una ropa algo más confortable.
Mientras Frodo comía un trozo de tarta, sintió un ruido. Alguien tocaba la puerta bastante fuerte.
-qué extraño -pensó el chico-. ¿Quién vendría a esta hora?
Pero no tuvo tiempo para pensar nada más.
Volvieron a tocar, y Frodo algo molesto, la abrió.
-¡¡Gandalf!! – exclamó, mientras toda la molestia se le pasaba.
El viejo mago entró rápidamente tras saludar al hobbit; al parecer, estaba algo acelerado. Muy acelerado.
-Frodo¿tienes todavía el sobre con el anillo de Bilbo?-preguntó éste.
- si, si lo tengo, está guardado en un baúl, ni siquiera lo he mirado-dijo Frodo extrañado.
-pues, bien..¡dámelo!-pidió Gandalf.
Frodo corrió hasta el baúl, lo abrió y buscó entre todas las cosas hasta encontrar el sobre.
Gandalf se lo arrebató de las manos, y sin decir nada, lo tiró al fuego de la chimenea.
-¡Gandalf¿¡Qué haces!?-exclamó Frodo.
Gandalf no le contestó.
El anillo descansaba en medio del fuego, y el sobre había desaparecido en él hace unos segundos.
-¿Por qué no se ha derretido?-preguntó Frodo, pero Gandalf de nuevo no contestó.
El Mago sacó el anillo del fuego, y se lo tendió a Frodo.
-vamos, Frodo, está frío- dijo el viejo.
Frodo miró en anillo y tendió la mano, todo el peso del objeto cayó sobre él, pero no estaba caliente. Al contrario, estaba helado, muy helado.
-ahora, Frodo-dijo Gandalf apresuradamente-. Revisa el anillo,..¿no ves nada?
Frodo miró aquella argolla, era de hermoso oro, liso y suave. Pero no tenía nada fuera de lo común. Estuvo a punto de decir que no veía nada, cuando la sorpresa lo inundó.
-¿ves algo?-murmuró el mago.
-¡si, si!-exclamó Frodo-. El anillo tiene unas marcas, tanto afuera como por dentro…..¡espera, son caracteres élficos!
Gandalf lo miró.
-Arden como el fuego, pero no los puedo leer..-dijo Frodo extrañado.
-nadie puede-dijo Gandalf, con un tono sombrío-. Están escritos en la lengua negra, que no pronunciaré aquí. Pero en la lengua común, significan: 'Un anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos. Un anillo para atraerlos a todos y atarlos a las Tinieblas, en la Tierra de Mordor donde se extienden las sombras.'
Frodo quedó impresionado e inmóvil. ¿Qué clase de Anillo era ese?
Lo depositó con miedo en una mesita.
Gandalf, respondiendo a la mirada del hobbit, le dijo:
-Si, Frodo; este anillo es más de lo que aparenta..es el Gran Anillo Único que el Señor Oscuro Sauron forjó en secreto para controlar toda la Tierra Media, desde su trono en Barad-dûr.Sólo trae horror y oscuridad.
Gandalf se sentó en una butaca grande que Bilbo había instalado para él tiempo atrás, y procedió a explicarle a Frodo los orígenes del Anillo y sus consecuencias.Pasaron horas antes de que el Mago acabase de contar todo, y Frodo no cabía en sí del miedo.
Trató de entregarle el anillo a Gandalf, pero éste se negó, explicándole lo que se produciría si él intentase tomarlo.Por lo que le hizo entender a Frodo, que él mismo debía quedárselo.
-pero..¡el Anillo no debe quedarse aquí!-dijo Frodo con más miedo aún.
-no-dijo Gandalf-me temo que tú.. deberás llevártelo lejos.
Frodo lo miró sin entender.
-Frodo-siguió el mago- ¡Si te quedas aquí, pronto te encontrarán, y toda La Comarca correrá peligro..! Por eso te aconsejo que partas de este lugar.
El hobbit entendió de pronto lo que Gandalf le decía, y una fuerza y determinación nuevas se apoderaron de él. No quería dañar a La Comarca.
-entonces…-murmuró-. ¿Qué es lo que debo hacer?
-bueno..-dijo Gandalf mirándolo con dulzura y a la vez, firmeza-. El Anillo estará a salvo en Rivendel por poco tiempo, pero servirá para que sepamos que hacer con él. Por lo tanto, debemos dirigirnos hacia allá. Lo que debes hacer ahora, es irte a vivir lejos de Hobbiton, o eso debes hacerle creer al resto de tu gente.
-¡¿dejar Bolsón Cerrado?!
-lamentablemente, sí-dijo el mago-. Véndeselo a alguno de tus parientes, y hazle creer a todos que te vas a vivir a otro lugar de La Comarca, ocultando la verdadera razón que sería..salir de ella.
-entiendo…-dijo Frodo pesaroso.
-cuando tengas todo listo, volveré y te diré lo que debes hacer desde ese momento-terminó Gandalf levantándose.
-¿Qué¿Ahora te vas?
-si, mi querido hobbit-anunció el viejo-. Debo seguir trabajando en esto, pero ya sabes que volveré pronto..dentro de dos semanas¿Sí? . ¿Estarás listo en ese tiempo?
-si..,está bien-dijo Frodo.
Y luego de despedirse, siendo muy de madrugada, Gandalf se fue otra vez; dejando a Frodo en ascuas, con la tristeza de tener que abandonar su hermosa tierra, y con la Sombra del Anillo ya acechando en su corazón.
