Capítulo XVI: Aparentes Aclaraciones.

-Lila..¿Piensas, en realidad, explicarnos alguna cosa?- gritaba Merry, muy aturdido por el momento.

Los hobbits, luego de haber sido encontrados por la joven Lila en medio de los Sauces, tenían un montón de preguntas en su mente acerca de lo sucedido. En especial Merry, quien no aguantaba las ganas de saber que demonios hacía su hermana en un lugar tan peligroso.

Muchas dudas habían en el aire…, y que Lila todavía no se dignaba a responder.

Increíblemente, la hobbit conocía mucho mejor que el resto aquellos caminos, y los sacó sin dudar del saucedal, para cruzar hacia el otro lado del río Tornasauce.

Tal como predijo Meriadoc, estarían en el otro lado al anochecer, pero lamentablemente, no fue por obra suya.

Merry le preguntaba a su hermana a cada segundo lo que estaba ocurriendo, pero ella estaba demasiado ocupada en su rumbo, y no le prestaba atención.

Pippin estaba ya mucho mejor, pero mostraba seria reticencia al agua y a los árboles en general. Algo, inevitablemente entendible.

En su caso, Frodo estaba pensativo; lo que realmente le había impresionado no era que Lila los encontrara, sino que ella estuviese ahí.

¿Los habría seguido?..¿o simplemente paseaba?

Bueno, lo del paseo lo dudaba, pero…de todas formas le preguntaría.

También pensaba en lo vivido, o más bien soñado en aquel lugar…; todo había sido terrible.., hasta que la hobbit lo despertó.

-hey! Aquí nos detendremos-les avisó Lila, despabilando a cada uno de los otros hobbits de sus propias cavilaciones-, no creo que podamos seguir por esta noche. Es muy peligroso.

La hobbit se desprendió de su bolso, y comenzó a sacar algunas mantas para el frío.

Merry comenzó a buscar algunas ramas para prender una fogata, pero su hermana lo frenó.

-¡no!..¡una fogata nos pone en un serio riesgo!- le dijo ella severamente.

Merry la miró amargadamente, y se sentó cerca de un árbol, mientras sacaba una manzana de su bolso.

Cuando ya estuvieron instalados en medio de aquel paraje algo cercano al río aún, los hobbits pudieron soltar todas aquellas preguntas que tenían guardadas. Lila parecía ya no poner objeción en responderlas.

-Lila-empezó Merry- ¿Qué diablos haces aquí?

-si, a mi también me gustaría saberlo…-dijo Pippin- digamos que es algo extraño todo esto.

Frodo no dijo nada, y Lila les sonrió con una expresión adusta, para luego responder.

-bueno, no es nada tan complicado, aunque quizás si lo sea…, déjenme explicarles. El asunto por el que estoy aquí es grave. Esa noche en la que me fui de Cricava-al decir esto los miró avergonzadamente-, volví a Casa Brandi. Pero no era mi intención quedarme allí como si nada. Después de saber lo que ustedes tres iban a hacer, las ganas de acompañarlos no me abandonaron, y pues, decidí seguirlos, luego de hacer un buen equipaje y avisar a nuestros padres. Pero cuando llegué a casa, todo estaba hecho un caos. La familia Brandigamo estaba completamente asustada y gritaban para todos lados, además, Casa Brandi había sido saqueada por completo.

-¿QUEE?- la interrumpió Merry a gritos- ¿saqueada?

-si, pero no creerás por quien- le dijo Lila-; nuestro padre estaba casi al borde del desmayo, así que no pude hablar con él. Le pregunté a nuestra hermana Melilot acerca de lo sucedido, y ella con horror me habló de unos hombres negros a caballo que habían entrado brutalmente a la casa, mientras todos cenaban.

Frodo palideció al instante…; y los otros hobbits se quedaron horrorizados ante lo que la joven les contaba.

-lo peor de todo es que…-Lila tomó un poco de aire, y siguió- no paraban de chillar el nombre 'Bolsón' mientras arruinaban nuestro hogar…bueno, Frodo, ya sabías que esos jinetes te persiguen…; pero están matando del susto a casi toda La Comarca.

-lo sé…-la voz de Frodo temblaba- porque nos encontramos con uno de ellos cuando casi llegábamos a Balsadera, creo que era el mismo que vimos Pip y yo…; pero no sabíamos de más Jinetes…

-¡pero si vimos más!- exclamó Pippin- detrás de ese Jinete iban otros cuatro..

-pero Frodo se refería a que no estábamos seguros de ello-dijo Merry- bueno quizás si lo estuvimos, pero el miedo nos paralizó por completo.

-entonces avanzan rápido-dijo Lila, también pálida- quizás nos esperan en Bree…, es lo más seguro.

-pero Lila-le dijo Merry- termina lo que nos estás contando…

-sí-asintió ella, y continuó-; em, al enterarme de lo sucedido, decidí partir de inmediato tras ustedes, necesitaba alertarlos acerca del gran peligro que corrían, o sea, que corren aún… ; bueno, y está de más decir que los acompañaré en el viaje a Bree…

Merry trató de ponerle obstáculos a su hermana, pero ésta le interrumpió.

-no seas mañoso, Merry…; piensa que si yo no hubiera llegado, todavía estarían perdidos en el Tornasauce.

Eso hirió profundamente al hobbit, y no dijo nada más; aunque le encontraba algo de razón a su hermana, sin ella, estarían muy mal…, aunque tenía dudas acerca de aquello.

-En resumen-dijo Pippin, tratando de entender todo-, los Jinetes dejaron un completo desastre en Los Gamos, antes de toparnos con ellos en Balsadera; y tú nos seguiste para advertirnos del peligro, pero ahora te quedarás con nosotros para guiarnos a Bree. ¿así es?

-sí-asintió Lila con una sonrisa- pero de guiarlos hasta Bree…mm…, trataré, nunca he ido hasta allá.

Pippin frunció el ceño, y los hobbits se quedaron un momento en silencio, comiendo o fumando de sus pipas.

-Lila…-dijo Frodo, rompiendo el silencio-, no entiendo algo…, y creo que ninguno de nosotros lo entiende…

-dime…¿Qué cosa?- preguntó ella.

-¿Cómo nos encontraste en el Tornasauce?

Lila bajó la mirada y permaneció callada unos segundos, como eligiendo las palabras que usaría para la respuesta.

-em, no es tan difícil atravesar el Saucedal si te mantienes totalmente consciente del peligro…-replicó ella luego de su silencio.

Los hobbits la miraron interrogantes.

-bueno…, no sé; yo hice eso, y los pude encontrar rápidamente…sea lo que sea, nada me afectó, y me mantuve bien despierta-dijo Lila apresuradamente-. Además, como buena Brandigamo, conozco muy bien las tierras que rodean a La Comarca, así pude orientarme bien y llegar hasta donde ustedes se encontraban. Ya salir de ahí era más fácil, pero siempre hay que estar conscientes del peligro que deambula por estos territorios.

-¿eso es todo?-preguntó Pippin, todavía procesando.

-claro que sí…-afirmó Lila- jamás he andado por aquí…

Merry sabía que su hermana decía la verdad, ninguno de los dos había salido de La Comarca antes, así que quedó conforme con lo explicado por ella.

Pippin por lo tanto, también mostró conformidad; en realidad, ese asunto ya no le importaba mucho, sólo le alegraba que su prima Lila los acompañara.

Frodo, en cambio, estaba totalmente inconforme.

Presentía que Lila no había dicho todo lo que sabía, o que quizás, estaba mintiendo; de todos modos, su explicación no respondió a sus dudas…

¿Cómo es que ella atravesó El bosque Viejo¿y el Saucedal?

Ninguno de los otros hobbits había podido hacerlo sin ayuda..; ¿Cómo ella pudo llegar hasta ese punto sin la ayuda de nadie?

En realidad todo eso era extraño.

Hasta la misma Lila estaba extraña.

Y Frodo no entendía porque Merry y Pippin no se habían percatado de ello, siendo que la conocían desde hace bastante tiempo.

Le parecía que la joven hobbit estaba mas seria, más reflexiva, se mostraba mucho más experimentada que su hermano en cuanto al camino, siempre estaba alerta, sin perder el sentido común, y por sobre todo, ocultaba cosas…, cosas que Frodo necesitaba saber, para estar seguro de que Lila realmente era de confiar.

Entre tantas cavilaciones y dudas existenciales, Frodo no se había dado cuenta de que Merry y Pippin roncaban apaciblemente junto a él.

Los miró, y decidió dormir también, o sino mañana despertaría demasiado agotado.

Pero cambió fugazmente de idea, al ver que Lila seguía despierta, un poco más alejada de los otros hobbits, mirando en dirección al Tornasauce.

Frodo sintió que esta era la única oportunidad que tenía para interrogar a la joven, y se acercó silenciosamente a ella.

-Frodo…¿Qué todavía no te duermes?-le preguntó ella sin voltear el rostro.

-vaya, creí que no me sentirías…-dijo él a tono de excusa.

-mm, una de las cosas que me enorgullece es que tengo un oído bastante fino- le respondió Lila ahora mirándolo, con una media sonrisa.

Frodo se sentó junto a ella, y oteó hacia el río. Todo estaba demasiado tranquilo.

-m, sé que la explicación que di no fue de lo mejor-confesó la hobbit para sorpresa de Frodo-; es más, tenía el presentimiento de que alguien vendría a interrogarme, tarde o temprano.

-Merry y Pippin quedaron conformes con tu historia- replicó Frodo.

-jajaja-rió Lila- esa explicación estaba destinada para ellos, no para ti. Ellos son demasiado majaderos cuando se lo proponen y debía dejarlos contentos con algo.

-bueno¿y que es lo que debes contarme?-preguntó Frodo, extrañado por las reacciones de Lila, realmente una hobbit no actuaría con semejante tacto.

-antes que todo…-Lila lo miró penetrantemente, y al hobbit le dio un escalofrío- ¿Quién es esa..mm, tal Tinúviel que mencionabas en tu visión? Gritabas y gritabas su nombre sin cesar…

Frodo se quedó de piedra. Ella había presenciado toda su alucinación desde el exterior, y ahora conocía su gran secreto. Esto no podía estar pasándole. Sintió como su cabeza comenzaba a hervir, y bajó la mirada.

No sabía que responder.

-¿no me quieres responder?-preguntó Lila.

-mm, no es eso…sólo que…-Frodo titubeó, no sabía si hablarle del tema o no.

-no importa, está bien, no me digas nada- dijo Lila, con un extraño brillo en sus ojos castaños- se ve de lejos que el tema te incomoda…; será porque Tinúviel debe ser importante para ti…

Frodo sentía mucha vergüenza, pero logró reponerse.

-pero debo reconocer que me preocupé por ti-siguió la joven, cambiando el tema- estabas muy agitado, pálido y sudabas…; prefiero no saber que es lo que viste en ese lugar.., seguramente fue igual de horroroso que lo de Merry o Pippin, aunque..quizás fue peor.

-¿Cómo sabes que ellos también vieron cosas?

-debes creerme cuando te digo que jamás he estado aquí…, pero tampoco puedes esperar que sea completamente ignorante en estos asuntos - Lila estaba ahora totalmente seria.

-mm, primero me gustaría saber como lograste atravesar el Bosque Viejo- dijo Frodo, interrogante- ahora todos sabemos que es un sitio lleno de amargura y terror, y me extraña que tú sola hayas podido salir de él sin un rasguño.

Lila lo miró con completa extrañeza.

-sabía de esto pero…jamás pensé que fuera tan terrible-dijo, y Frodo la miró sin comprender-, o sea, se me hizo muy largo y agotador el viaje a través de ese bosque, pero nada me afectó.

-¿e…ellos no te tocaron?-Frodo estaba sorprendido.

-mm, creo que deberías hablarme detalladamente acerca de tu experiencia…- dijo Lila levantando una ceja, y Frodo se prestó a contarle todo lo que habían pasado en el Bosque Viejo, incluyendo el encuentro con Fimbrethil y sus advertencias.

Al acabar, la hobbit estaba atónita.

-no sabía que ese bosque era tan…oscuro-la última palabra le salió como un suspiro, y luego de hacer una pausa, siguió-; creo que mi historia es muy diferente…, a mi no me pasó nada parecido a lo que ustedes vivieron, es más, ningún árbol me tocó ni me asustó, fueron totalmente inofensivos..., pero igualmente todo era muy tedioso, y sentí una gran nostalgia en el aire, mezclada con sentimientos ruines y ambiciosos…

-yo también sentí lo mismo, pero obviamente, a nosotros nos afectó demasiado- replicó Frodo, con cada vez mas dudas en su mente-, lo que no entiendo, es porque a ti no te hicieron nada…

-no lo sé…pero, a esa Pastora…¡yo también la vi!- a Lila se le iluminó la mirada.

-¿te dijo algo?- preguntó apresuradamente el joven.

-mm…no, la vi de lejos-murmuró Lila un poco triste-, la acabo de reconocer por la descripción que me hiciste…; me parece ahora que me hacía señas con sus ramas…, no sé con que fin, pero las hacía.

Los dos hobbits se mantuvieron un momento en silencio, y luego, Frodo habló otra vez.

-quizás por eso los Sauces no te hicieron gran cosa…

-mm, quizás-dijo lacónicamente Lila.

Ya estaba todo aclarado, pero Frodo seguía sintiendo que la joven Brandigamo ocultaba algo; a pesar de que también notaba completa sinceridad en sus palabras. Y como un flash, se dio cuenta de algo.

-Lila, aún no me has contado la versión de tu historia que tenías reservada para mi…

-ah, en realidad sólo era un detalle…-a Lila le brillaron los ojos otra vez -es que…no estaría aquí con ustedes si…no hubiera recibido un poco de ayuda…; bueno, es que… un hombre se me cruzó en el camino, antes de entrar al Bosque Viejo…

-¿un hombre?

-sii, estaba vestido de verde, y llevaba un sombrero puntiagudo; se parecía algo a Gandalf, pero de cerca era muy distinto…; ese hombre viejo me miró, y se acercó muy gentilmente, pero con algo de prisa.

Me dijo: -tus amigos están en peligro ahora, pero confía en que alguien los auxiliará; es dentro de unos días cuando tú debes ser la que los saque de los líos…Yo lo miré sin entender, pero el rápidamente procedió a explicarme como ubicarme dentro del Bosque Viejo, y cual era el camino que debía seguir hasta el Tornasauce; el viejo me habló del Gran Saucedal y del grave peligro que los peregrinos corrían en ese lugar.Yo le pregunté como iba a librarme de ese peligro y ayudarlos a ustedes, pero el sólo me dijo:-no necesitas más que del camino correcto para estar libre de daños, lo verás claramente cuando llegues. Después de esto, me dio una extraña bendición, y se marchó casi desapareciendo.

-que extraño…

-si, pero tenía razón; cuando llegué al inicio del Saucedal, vi un camino, no muy bien señalado, casi ni se notaba, pero lo vi…y lo seguí hasta llegar al Tornasauce, donde los árboles se agolpaban más y todo se hacía mucho más confuso…; es ahí cuando realmente te das cuenta que entraste a un mar de sauces, pero gracias al hombre de verde pude saberlo antes, y…bueno, el resto de la historia ya la sabes. Lo que me resulta muy raro es que mis conocimientos del terreno no me sirvieron de nada, sólo el consejo de aquel viejo me guió hasta acá…

Ahora Frodo entendía todo, y le encontró razón a Lila el haber ocultado ese 'pequeño' detalle a sus amigos, aunque no sabía exactamente por qué.

-ah, no sé porque terminé hablando de más-le dijo Lila sonriendo- creo que me inspiras más confianza que el resto del grupo..; además..¿Cómo ocultarle algo a una persona tan perspicaz?

Frodo no dijo nada, sólo sonrió algo azorado.

La joven se le hacía extrañamente cercana, pero aún muy enigmática.

Prefirió no hablar más del tema del viaje, y agotado, se despidió de Lila para ir a dormir, lo que ella también hizo un rato más tarde.


Al otro día…

-¡hey, chicos! –Lila los llamaba, un poco más adelantada en el camino- esta noche podremos llegar a Bree!

Los otros tres hobbits corrieron hacia donde estaba la joven, y pudieron ver desde ese punto unas llanuras amarillentas, y una diminuta y pintoresca aldea entre ellas.

El sol pegaba fuerte, y los viajeros estaban demasiado extenuados, pero aliviados, y con firmeza, siguieron su camino.

Ahora Merry y Lila iban en la delantera, y Pippin y Frodo detrás, siguiendo a los hobbits más conocedores.

El joven Tuk tarareaba alegremente una canción, pero Frodo iba pensativo.

¿en verdad Lila veía un camino que los otros hobbits no podían percibir?

¿Quién habría sido ese viejecito tan parecido a Gandalf a excepción de sus vestiduras?

Luego llegarían a Bree, y su viejo amigo podría responderle muchas de esas dudas que todavía atormentaban su mente y no lo dejaban en paz.