Notas iniciales: Bueno, no hay mucho para decir… esta vez estoy actualizando más pronto, pero no todo lo que yo hubiera querido, deseaba hacerlo antes de irme de vacaciones, sin embargo o fue posible, porque la noche anterior, fue un delirio mi dulce hogar.. ejejej, asi que ahora mismo estoy en la costa Argentina, con mi amiga que me invitó a pasar con ella quince dias, gracias Dev!

Bueno, disfruten el chap! Besos, y gracias a todos por sus reviews.. ah! Apropósito, de ahora en más los contestaré cada vez que actualice, así que tenganme paciencia, y de paso se enterarán de cuando actualizo!

Suerte!

Tercer Capítulo: El después

-No, maldita sea, no puede estar pasándome esto justo ahora- exclamó prácticamente a los gritos el joven, a la vez que golpeaba exasperado el volante.

Estaba a dos cuadras de su destino, y se encontraba estacado en un embotellamiento que se había formado en un tiempo menor al que cuesta suspirar.

Enardecía de enojo y preocupación, y no tenía tiempo, ni intenciones de permanecer allí, en medio de esa masa uniforme de automóviles, esperando que se desocupara el carril. De modo que sacó las llaves, el celular y la billetera y se bajó del auto.

Que el resto se preocupara por esquivarlo.

Corrió apresuradamente hasta la esquina, en donde dobló al llegar a la calle North Park.

Desesperado, miró en todas direcciones, tratando de reconocer una casa que en realidad no conocía.

El instinto, lo llevó a dirigirse a una humilde casa de una planta, que mantenía su puerta abierta de par en par.

Recorrió el cuidadosamente conservado jardín, sin siquiera percatarse de las hermosas plantas, que a pesar de estar en invierno se encontraban en flor.

Lo único que estaba en su mente, era la difusa figura, recubierta por un suave manto de nieve, que se hallaba recostada sobre el suelo.

Ese era e motivo por el cual se encontraba allí, y nada lo distraería de su propósito. Sin embargo, al llegar junto a ese cuerpo helado, advirtió que había fallado.

Había llegado demasiado tarde, sin embargo ni la ausencia de pulso en ese frágil y pálido, lo detendría…

OoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoO

El cálido sol reconfortaba sus inconscientes facciones; en realidad, no llegaba a molestarle, sin embargo, el familiar aroma a Shake cocido al vapor, la trajo nuevamente a la realidad.

Con un confuso pestañeo, abrió lentamente los ojos, arrugándolos por la chocante claridad que reinaba en esa habitación, debido al inmenso ventanal que en ese entonces, permanecía abierto de par en par, permitiendo así, que los rayos solares cercanos al crepúsculo, encendieran la estancia con su calidez.

Distraída, giró la cabeza hacia el otro lado, y allí descubrió a la persona que era artífice de esa deliciosa comida, que en ese momento, se encontraba, suntuosamente servida en una elegante bandeja de plata.

Trató exitosamente de contener el destello de calidez y ternura que comenzaba a fluir en su sántropo y retraído corazón, y esbozó una sonrisa impersonal, al tiempo que se impulsaba con los brazos y se recostaba sobre el respaldo de ese inmenso lecho. A la vez que se disponía a dirigir su mirada a esos cálidos ojos marrones, que la observaban detalladamente; con la intriga, y una expresión triunfal que le resultó bastante misteriosa.

-buenas tardes-dijo finalmente, sin saber qué decir con exactitud.

-Hola- contestó el con sencillez, mientras ambas expresiones se borraban de sus ojos, y eran suplantadas por una inminente ternura, que le atemorizó y desagradó muchísimo más que las facetas precedentes- Espero no haberte molestado, es que a decir verdad, nunca me agradó comer solo, y dado que tú estabas aquí, decidí venir a vigilar tu sueño y de pasada comer aquí, a tu lado.

Ella ajó la mirada nuevamente hacia la bandeja, y elevó una ceja en forma escéptica, al observar la comida especialmente preparada para dos. Al parecer, él comprendió lo que ella estaba pensando, pues, luego de un leve encogimiento de hombros, expresó:

-Supongo que secretamente, abrigaba la esperanza de que despertaras al sentir mi presencia en el lugar, o al menos, al percibir la comida.

Por primera vez en años, ella sintió el acuciante deseo de sonreír; pero no con las sonrisas vacías que se habían convertido en una costumbre para ella desde hacía tanto tiempo, sino con un mohín que provenía desde su tan desvencijada alma.

No obstante, gracias a Dios, logró controlarse y sólo se permitió divisarse un instante algarabía en sus profundos ojos, antes de apagarse y morir en el vacío, carente de brillo y vida que estos reflejaban habitualmente.

-bueno, al parecer su suposición fue acertada-Al ver que la mirada de él resplandecía, tal vez, al asumir que ella se había despertado por que él había ingresado en la habitación; ella se vio en la obligación, respaldada por años de de costumbre, de corregirlo- El salmón es una delicia.

El brillo desapareció de los ojos masculinos, y ella casi se odió, hasta que recordó que en realidad, eso no tenía por qué importarle, hacía mucho tiempo que no se fijaba en las reacciones que sus comentarios provocaban en la gente, y en ese entonces, no tenía por qué ser diferente.

Realegra que sea de tu agrado- dijo él, recuperando su sonrisa; ella nunca dejaría de preguntarse cómo podía sonreír en determinadas situaciones especialmente, cuando ella acababa de decirle que lo consideraba inferior a un pescado-Ahora, ya que estás despierta, podemos conversar acerca de lo que piensas hacer con tu trabajo y los detalles restantes

Ella lo miró, al tiempo que digería su primer bocado de esa deleitante comida.

-Pues eso es fácil, en cuanto me encuentre totalmente recuperada, retomaré mi vida como siempre.

Él la miró sin poder creerlo que escuchaba; realmente ella pensaba que seria tan sencillo volver a su vida habitual?

-Y ya has pensado lo que le dirás a tu familia, a la gente con la que trabajas, y especialmente a la policía?

La joven volvió a mirarlo, sin interrumpir en ningún momento su ceremoniosa comida.-Pues…les diré la verdad, este edificio nunca ha sido inseguro, y en cuanto la policía se percate de que continúo con vida, doblarán la vigilancia.

En eso tenía razón…no obstante, había demasiadas cosas que no le gustaban.

-De acuerdo, entonces, cuando estés lista, iremos al departamento policial.

-"Iremos"? Realmente agradezco tu ayuda, sin embargo…

-Antes de que digas que esto no me incumbe, déjame decirte que yo soy un testigo importante en el asunto.

En eso él tenía razón…no obstante, eso era algo que ella debía enfrentar sola…Existía sólo una persona que era capaz de acompañarla en su misión…y aunque aún no lo conocía, sabía a la perfección que no se trataba de ese Joven.

-Lo siento, pero no puedo permitir que intervengas-dijo con firmeza, a la vez que se relajaba nuevamente contra las almohadas y daba por terminada su cena.

-Por qué no?-preguntó él, mientras retiraba la bandeja de la cama y la apoyaba sobre sus rodillas.

-Porque...-ella titubeó, había una buena explicación para eso, pero él jamás la creería, de modo que dijo:- Porque siempre resuelvo sola mis problemas; cualquier clase de problema-aclaró.

-Te entiendo-dijo pensativo, mientras se levantaba y tomaba en sus manos la delicada bandeja- No obstante, ni tu puedes evitar que la policía indague… y en cuanto comience a hacerlo, los tendré golpeando mi puerta casi inmediatamente… de modo que quieras o no, yo estoy involucrado en el asunto- dijo mirándola fijamente a los ojos

Ella asintió ausente, mientras los recuerdos acudían a su adormecida mente.

Ni siquiera se percató del momento en que él salió de la habitación dejándola sola con sus pensamientos.

Sus fantasmas eran más poderosos y reales que cualquier presencia; humana, animal, o mestiza…

Y por primera vez en muchos años, iba a tener que enfrentarse nuevamente a ellos…

Porque quisiera o no, ella había hecho un pacto…y debería cumplirlo…a como diera lugar…

Pero lo que más la disgustaba del asunto, era que ya no estaba sola en eso…

Y ella bien sabía que eso atraería más problemas que soluciones… ya que el pacto debía ser cumplido a cualquier precio…aún, si ese precio, fuera sangre…

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Sus pulmones se llenaron de una amplia porción de oxígeno, al tiempo

que su corazón volvía a bombear sangre a un ritmo más normal.

No tenía ni la menor idea de dónde se encontraba, y probablemente no lo

supiera hasta que se decidiera a abrir los ojos y despejar

la oscuridad que reinaba a su alrededor debido a ello; no obstante...

estaba viva, y en ese preciso instante, era lo único que importaba.

Ella sabía a la perfección que esa gente no se andaría con vueltas, si

aún permanecía con vida, es que algo en su macabro plan había

fracasado.

Al parecer, había vuelto a escapar de las garras de la muerte...

Aún no sabía cómo, pero tampoco le importaba, se encontraba a salvo, y

en cuanto diera lugar a su veloz recuperación, volvería a concentrarse

en cumplir con su misión... nunca volvería a ser tan descuidada, y a

confiarse de esa extravagante manera.

Decidiendo que ya que su mente se hallaba lo suficiente despierta como

para hacerle reproches, bien podría abrir los ojos y descubrir de una

buena

vez por todas, dónde se hallaba.

Parpadeó lentamente, mientras intentaba desperezarse, como hacía

habitualmente al despertarse... sin embargo, un fuerte dolor en el bajo

vientre la paralizó.

Notó que la laceración era tan profunda que había inundado sus ojos,

aún cerrados, de lágrimas.

-Ok, supongo que nada de movimientos bruscos por el momento- pensó,

mientras poco a poco habría sus pesados ojos.

Un brillante resplandor la recibió... y una vez que logro abrir por

completo sus ojos, percibió que probablemente la habitación estuviera

diseñada perfectamente, para

que todo lo que se hallaba en ella, fuera de color blanco.

Quiso pasar saliva, y en ese momento, notó que tenía una especie de tub

o conectado a la boca.

-Pero que diablos... pensó- a la vez que fruncía el ceño, y llevaba su

mano izquierda hasta sus labios... y notaba con sorpresa, que estaba

conectada a un respirador artificial...

Eso quería decir que había estado aún peor que la última vez...

Como no era la primera vez que lidiaba con un objeto similar, pudo

sacárselo fácilmente, y de ese modo, respirar por su propia cuenta... lo

cual le provocó una cierta dificultad al principio,

pero al tiempo que sus pulmones se acostumbraban, sus vías

respiratorias fueron despejándose y sus fosas nasales se acostumbraron al

movimiento, casi pudo respirar con tranquilidad.

Gracias a eso, fue capaz de mover un tanto la cabeza; ella lo sabía...

poco a poco iría recuperando la movilidad de su cuerpo, justo como ella

sabía que sería.

Ese limitado movimiento, le permitió descubrir que no se hallaba sola

en la habitación... gracias al cielo, sus capacidades extrasensoriales, comenzaban a volver a la vida también...

Giró lentamente la cabeza hacia su derecha, y lo primero que observó,

fue que su mando se hallaba fuertemente entrelazada con otra de mayor

tamaño... y que también contrastaba notablemente con la suya,

Ya que mientras que su mano era pálida y delicada, la otra era morena

y masculina.

Haciendo un notable esfuerzo, subió su mirada desde las manos

entrelazadas hasta la castaña cabeza que descansaba sobre la pulcra pálida

frazada, bajo la que ella se encontraba abrigada.

Un suspiró escapó por sus labios entreabiertos sin que ella lo notara;

y de la misma inconsciente y espontánea manera, llevó la mano que tenía

libre hasta la suave cabellera del hombre que se encontraba recostado

junto a su abdomen.

No terminaba de comprender, cómo era que él había llegado hasta allí,

ni lo más importante, por qué motivo se hallaba en ese lugar... apenas

podía recordar...

pero , repentinamente.. lo hizo... recordó todo, el hecho de que ella

lo había llamado, el ataque, su asesino, la mención de Peter...

seguramente, él era el responsable de que ella se encontrara con vida...

La cabeza bajo su mano, comenzó a moverse, y ella se sobresaltó al

tiempo que retiraba su mano...

qué se suponía que debía hacer?

No obstante, no tuvo tiempo de recapacitar al respecto.. ya que el

joven levantó su adormecida pero alerta mirada, y atrapó la suya...pasada

la sorpresa inicial que le conllevaba verla con vida, le sonrió.

Esa sonrisa la asustó... no sabía exactamente que se proponías con

ella... pero en su mundo, nadie sonreía por el mero hecho de hacerlo...

Siempre tenía significados ocultos.

Ajeno a los pensamientos que fluían de la mente de la joven, el muchacho se desperezó, mientras se sentaba adecuadamente en la silla en la que debería haber pasado gran parte de la noche… ella sintió una gran dosis de culpabilidad, él había pasado una noche realmente incómoda, y todo por su responsabilidad.

Él la observaba atentamente, como si fuera un jarrón de altísimo valor a punto de caerse del estante más alto de la alacena y hacerse pedazos.

-Me alegra ver que estas despierta-dijo apaciblemente, sin dejar de observarla- A decir verdad, no esperaba que lo hicieras tan pronto, pero debí imaginarme que me sorprenderías nuevamente.

-" que me sorprenderías nuevamente".. que quería decir exactamente con ello?- se preguntó, mientras lo miraba interrogante.

Él le sonrió, como para desacreditar cualquier tipo de duda que ella pudiera albergar, y preguntó:

-Cómo te encuentras? Te sientes mejor ahora?

Ella abrió la boca para responder, pero se le ocurrió que tenía cosas más importantes que decir a ese hombre, aparte de cómo le dolía el abdomen o las costillas. A pesar de todo lo mal que le caía en muchos punto, no podía pasar por alto el hecho de que ella se encontraba con vida, gracias a él… eso lo cambiaba todo… tal vez, incluso podía significar más cosas de las que ella quería suponer.

De modo que simplemente, respondió:

-Gracias.

Él pareció sorprenderse, y volvió a esbozar una sonrisa.

-Vaya ojos azules; aunque hace poco que te conozco, realmente no esperaba oír esa palabra de tu boca- justo cuando ella comenzaba a enfadarse nuevamente, a causa del tono autosuficiente que él había empleado, él se acercó y depositó un suave beso en su mejilla- No debes preocuparte por eso, yo te doy las gracias a ti, por tenerme la suficiente confianza como para acudir a mí en un momento tan importante.

Ella giró suavemente el rostro para mirarlo a los ojos y tratar de vislumbrar al verdadero ser que se hallaba detrás de tanta amabilidad; no obstante, él no se había alejado como ella pensó que lo haría… y al estar tan cercanos sus rostros…

Sus alientos se mezclaron en una bruma que caldeó las mejillas de ambos… sin siquiera notarlo, fueron presa de una conexión visual que le fue imposible de romper… ninguno fue capaz de percibir quién se acercó a quién… pero lo cierto era que cada vez se encontraban más y más cercanos el uno al otro… y sin embargo, no les era suficiente… al parecer, no lo sería hasta que al menos sus labios se hallaran fuertemente unidos, respaldados por el lazo que la cercanía de la muerte les había proveído.

Prácticamente se estaban rozando, cuando la ilusión fue estrepitosamente interrumpida por la entrada del doctor y la enfermera detrás de él, en la habitación. Tomoyo no había notado que se hallaba en un hospital hasta después de haber visto a ese hombre y esa mujer que vestían impecablemente sus batas de color blanco

-Se puede saber que hace la paciente sentada?-replicó la enfermera con aire gruñón, era una mujer adusta de unos cuarenta años, con el cabello rubio ceniza fuertemente peinado hacia atrás- Y por encima de todo, sin el respirados-caminó rígidamente hacia Tomoyo, con intenciones de volver a colocar ese odioso pedazo de plástico en su boca.

-Yo me lo quité- asumió la joven, mientras volvía a su posición inicial- Es que me molestaba para respirar.

La voz de Tomoyo, levemente afectada por los medicamentos, provocó que las expresiones del médico y su asistente se tiñeran de sorpresa… y de algo parecido al horror…

-Señor Kinomoto, es preciso que hable con usted inmediatamente-le ordenó prácticamente el doctor, mientras salía de la habitación, dando a entender que pretendía que él lo siguiera.

Touya se levantó de su asiento, y caminó hacia la puerta; pero antes de dejar sola con la enfermera a su joven asistente; se dio media vuelta y le guiñó un ojeen una expresión cómplice y divertida.

Expresión que se borró totalmente de su rostro, al trasponer la puerta y observar la del doctor

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-Si la justicia existe, ese hombre permanecerá una buena parte de lo le que queda de vida en la cárcel-dicho esto, la joven y atractiva muchacha, continuo con su sereno andar, y dejó atrás a los acosantes periodistas.

-Bueno, ese fue el comentario final de la doctora Li, Mei-Ling, una tenaz abogada que en los últimos años ha brillado con su propia luz, en inmundo dominado desde siempre por hombres…pero hablando de ellos, aquí viene su rival en la causa "Eriol Hiragizawa,algunos rumores, hablan de una posible relación entre ambos…será cierto?.-la voz de la rubia periodista se interrumpió abruptamente, cuando el botón de apagado fue presionado casi brutalmente y la pantalla de la TV fue sometida a la más profunda oscuridad.

En una hermosa, pero carente de cualquier tipo de calidez, habitación,; un hombre de unos treinta y seis años, se hallaba sentado en la oscuridad sobre un futón de excesiva calidad, observando su televisión de plasma la cual ahora yacía apagada, con una mirada aún, más sombría que el ambiente que lo rodeaba.

-De modo que lo lograste, pequeña-dijo con un deje de tristeza y orgullo en la voz- De todas formas, nunca dudé ni un segundo de que lo harías.

Se puso de pie y comenzó a abandonar la habitación y a dirigirse a la luz que se filtraba pro la puerta entreabierta y que seguramente provenía de la sala; no obstante, antes de salir de ella por completo, expresó su último pensamiento.

-Sólo quisiera saber, cuánto tardará en entrar nuevamente la desgracia a tu vida.

Y con una media sonrisa que podría implicar mil cosas, salió del cuarto, dejándolo totalmente sumido en la oscuridad.

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En el mismo oscuro y tenebroso lugar, donde ya nos hemos situado en anteriores oportunidades, se estaba llevando a cabo otra de sus ya habituales reuniones.

Sólo que en esta ocasión, todos los presentes -ataviados de la misma y siniestra forma- se hallaban sentados cómodamente en torno a una inmensa y elegante mesa ovalada color roble, cuya limpieza contrastaba, notablemente con el ambiente sucio y cargado que la rodeaba. A pesar de que el pesado manto del algodón negro, cubría sus facciones y por lo tanto las ocultaba del resto del mundo, lo cual podía resultar un tanto innecesario, debido al lugar apartado de la civilización en donde se hallaban. Más, sin embargo, era muy probable que sus atuendos se debieran principalmente a una tradición arraigada desde el principio, cuando sus reuniones eran ejecutadas en lo profundo del bosque, bien lejanos al mar, donde su único testigo era la imperturbable luna.

El ser que se hallaba sentado en la cabecera de la mesa, y que seguramente era el que encabezaba aquélla siniestra reunión, se sentó aún más erguido de lo que ya estaba -si es que eso era posible- y tras un ronco carraspeó, expresó:

-Todos están al tanto de las novedades; una vez más nuestro fiel servidor, Fung- hizo una seña al hombre, el cual a pesar de tener facciones occidentales, respondía a un nombre oriental, el cual posiblemente, se tratara de un apodo; que se hallaba sentado en el quinto asiento a su derecha; y era el único que no traía el rostro cubierto por un manto, seguramente porque no se había ganado ese derecho- Ha llevado a cabo exitosamente su misión, y de esa forma, ha librado a nuestra honorable institución, de uno de los personajes que dificultaban su desempeño, y una parte vital de la esencia de su existencia, ya que la señorita Daidouji, estaba en pleno conocimiento de sus orígenes, y de su misión, es por eso, que probablemente, de ahora en más podamos llevar a cabo nuestras tareas más libremente… Más sin embargo- hizo una pausa, como para tomar aliento, y continuó diciendo- El motivo de nuestra reunión, no es congratular el buen desempeño de nuestro interno, sino darle la bienvenida a nuestro círculo superior dentro de La Institución a…- Hizo una seña, y una puerta frente a ellos se abrió, y la luz que provenía desde fuera, iluminó la habitación aún con más fuerza que la débil lámpara que pendía de un cable conectado al techo, por ella apareció una figura masculina que a todos resultó familiar, ya que ese joven era conocido por sus sorprendentes desempeños en los bajos círculos de La Institución- Erial Hiragizawa!

El aludido, hizo una seña en una muestra de respeto para con sus superiores, y permaneció de pie, mientras esperaba que el siguiente paso en la ceremonia de su "ascenso" en La Institución.

-Coo bien sabes- expresó el cabecilla nuevamente- Debemos encargarte una misión inicial; generalmente, estas son sencilla y se tratan más que nada de probar el valor y la fidelidad de nuestros nuevos reclutas; más sin embargo, ya has demostrado innumerables veces tu lealtad en ocasiones anteriores, debido a esto y a que falta muy poco para el lapso de tiempo que nos entregaron los antiguos para la llegada del equinoccio, debemos confiarte una de suma importancia.

El joven abogado asintió, totalmente serio al tiempo que expresaba, con el respeto impregnado en la voz:

-Honraré la confianza depositada en mí.

-Sé que lo hará; ahora, hemos evaluado los riesgos, y pensamos que usted es el indicado para llevarlo a cabo, ya que estará libre de toda sospecha.

-Hizo una pausa, como para preservar la intriga un segundo más y dijo finalmente- Su misión, es asesinar a Li, Mei-Ling.

El rostro del inglés permaneció totalmente inexpresivo, mientras decía:

-Así se hará, entonces.

Notas de la Autora: Holas otra vez! Bueno, espero que les haya gustado! Ante todo les pido disculpas por los millones de faltas de ortografía que debe haber en todo el capítulo, es que en principio lo tuve que terminar en un cuaderno y después pasarlo en la comp. Por medio de un cyber… asi que… hice lo mejor que pude!

Bueno, que les pareció? Hubo varias sorpresas, no? (o al menos eso espero, la idea es que no se convierta en una historia predisible!) Y ahora? Que sucederá con Eriol? Se atreverá a matar a Mei-Ling? Y quien es ese hombre q miraba a Mei por la tv? Y Sakura declarara en la comisaria? Que sucedera? Bueno, yo ya tengo todas las respuestas, jajaja, como es obvio… pero si quieren saber! Lean el proximo capitulo!

Suerteee!

Nos vemos pronto (eso espero!)

Byees!