Capitulo 4: Capítulo en el Libro.
El sonido de salida del tren comenzó a retumbar por todo el andén, antes de comenzar a andar de a poco. Vane y sus amigos se encontraban buscando algún compartimiento en el que estar, pero era imposible, todo estaba abarrotado de gente.
Vane: demonios…esto está lleno de gente.
Kate: quizás más al fondo haya menos personas.
Siguieron caminando hasta que vieron un compartimiento en el que estaban aquel niño pálido, que supusieron que era Neville Longbottom, una chica algo extraña quien era Luna Lovegood, y por supuesto, el inconfundible Harry Potter.
Vane: vaya, eso aparece en el quinto libro.
Ale: en serio? Yo aun no lo he leído, supuestamente aun no salió.
Kate: si salió, pero en inglés. Lo estás leyendo, Vane?
Vane: Claro! Qué crees? Es Harry Potter!
Max: entonces…lo que vas a leer va a ocurrir, no?
Kate: recuerden lo que dijo Hagrid, Rowling escribe sus historias diferentes a la realidad.
Al final del último vagón lograron encontrar al fin un compartimiento vacío, en el cual se instalaron. Ya el tren había agarrado una velocidad bastante rápida, y por la ventana se veían los árboles, campos y colinas pasar en un manchón de distintos verdes. Al entrar, los cuatro se asombraron notablemente; aquellos no eran los vagones del tren que habían imaginado: era bastante amplio, como agrandado por magia, el cuarto era como un semicírculo, con el suelo y las paredes recubiertas por una tela alfombra de color rosa oscuro, unos asientos en tapizado de gamuza y también color rosa oscuro, una especie de guarda equipajes vertical a los lados de la puerta corrediza, y una lámpara simple colgaba del techo, y por supuesto, el enorme ventanal que allí se encontraba. Aún estupefactos, se encaminan dejando sus baúles en el porta equipajes, y cada uno se pone cómodo en el compartimiento para hacer cosas.
Kate sacó su Ipod, y junto con Ale, pusieron música para que todos escucharan, mientras que Max se ponía a leer una revista de video juegos, y Vane sacaba su libro de Harry Potter 5.
Kate: estás loca!?
Vane: por qué?
Ale: si alguien viene y ve esa portada, le va a parecer muy extraño. Se supone que nadie en el mundo mágico sabe de su existencia.
Vane: oh!, eso… - agarró el forro de la revista de Max y se lo colocó al libro – mejor? – mirándolos con incredulidad.
Ale: supongo.
Kate: pero debes tener cuidado de que no te lo vean.
Vane: tranquila.
Pasaron unas tres horas y media, cuando llegó el carrito de los dulces, cosa que los entusiasmó bastante. Compraron varitas de regaliz, empanadas de calabaza para el almuerzo con jugo de calabaza (querían probarla, aunque mucho no les convencía), ranas de chocolate, y entre todos, una bolsa de caramelos de todos los sabores Berttie Bott.
Ale: estas empanadas son bastante ricas.
Vane: odio este jugo, prefiero Nestea.
Max: si, yo también! – poniendo cara de asco mientras miraba la botella con el zumo.
Kate: deberíamos probar los dulces Berttie Bott de todos los sabores!
Vane y Ale: siii!!
Vane tomó la bolsa roja para desatarla, cuando vio algo que la extrañó: el nombre del creador de aquellos dulces. Al principio le costó creer quien era, luego, no podía aceptarlo, pero no pudo seguir pensando en aquello porque Kate la sacó de su ensimismamiento.
Kate: qué estabas viendo?
Vane: ah, nada!
Formaron un círculo entre los cuatro y comenzaron a pasarse la bolsa y riéndose de la reacción del otro. A Ale le tocó de fresas con crema, enano y pan tostado quemado; a Vane uno de lima limón, sal y ajo porro; a Max uno de tinta china, de pimienta y uva; y a Kate de naranja, pan rancio y frutas mix.
Luego, cada uno volvió a sus actividades anteriores. Se hizo de noche de golpe, y las luces del tren se encendieron, mientras que la señora del carrito iba pasando por todos los compartimientos diciéndoles a todos que ya casi llegaban al castillo, que se fueran colocando sus túnicas. Vane, Max, Ale y Kate se pusieron las suyas todas negras, y regresaron a lo suyo.
Vane estaba entusiasmada con el 5to libro, hasta que llegó a una parte que le preocupó bastante. Siguió leyendo con afán, poniendo una cara de espanto, El tren iba de a poco aminorando su marcha, mientras que Ale, Max y Kate iban guardando sus cosas en los baúles.
Max: estás bien?
El tren se había parado y se oía como las personas salían de sus compartimientos para salir del tren. Vane no le prestaba atención a nada, no escuchaba a nadie, sólo leía con espanto. Sus amigos se la quedaron mirando preocupados, cuando de repente, ella tiró el libro en el asiento y se encaminó rápidamente hacia la puerta corrediza.
Ale: a dónde vas?
Vane: guarden mis cosas, por favor!
Vane salió de golpe del compartimiento empujando a unos alumnos de segundo, y comenzó a abrirse paso bajo la mirada de sorpresa de sus amigos desde la puerta. Vane siguió caminando, aunque cada vez con más dificultad, ya que la gente se iba arremolinando en el pasillo. Vio como de un compartimiento a lo lejos salían una chica, un chico, y otros dos chicos grandes y obesos, y que luego la puerta se cerró de golpe, y las cortinas rojas taparon la ventana. Vane se apresuró más, sin resultado alguno. En un momento de desespero, sacó su varita apuntando a todo el mundo.
Vane: háganse a un lado!! Muévanse, en este instante!! Permiso!!
Todos a su alrededor se alarmaron y le dieron espacio por miedo a que ella les lanzara algún maleficio. Vane observó a lo lejos como Hermione y Ron se acercaban para ver lo que estaba ocurriendo. De a poco, logró llegar al compartimiento con las ventanas corridas. Abrió de golpe la puerta, tomando por sorpresa al sujeto que allí se encontraba.
Malfoy estaba parado con su baúl en mano mirándola con sorpresa. Vane no perdió el tiempo, guardó su varita, y con ira en su cara y furia en su interior, le dio un golpe en la cara a Malfoy, haciendo que éste escupiera sangre. El golpe fue tan fuerte que hasta la cabeza le volteó. Malfoy la miró con odio, acercándosele para hacerle algo y murmurando algo como "maldita…". Vane fue más rápida, y tomando su varita, la apuntó a la cara de él. Todos en el pasillo estaban asombrados y asustados, y es cuando aparecieron Ron y Hermione.
Hermione: qué está pasando aquí!? Qué haces!? – tomó el brazo de Vane para que lo bajara, pero ella no cedió.
Ron: ahora se puede saber qué hiciste, Malfoy?
Malfoy: yo nada. Esa asquerosa sangre sucia sólo vino y me golpeó sin ninguna razón.
Hermione: no le digas así Malfoy, o tendré que amonestarte.
Vane: eres un desgraciado, claro que hiciste algo, y muy grave!
Hermione: de qué hablas? Qué hizo?
Vane se soltó de la mano de Hermione, bajó la varita y pasó por al lado de Malfoy. Se paró en un punto específico, caminando con cuidado. Se agachó y estiró la mano, como tratando de tocar algo invisible. Y ciertamente, su mano dio con algo, y ella jaló un poco. De la nada, apareció un cuerpo inerte, como inmovilizado, con manchas rojas como de sangre por todos lados. Vane sacó su varita, y dudó por un momento. Pasó la varita por encima del cuerpo.
Vane: ennervate!
De repente, esa persona se comenzó a mover y dio un quejido del dolor. Vane le ayudó a incorporarse con cuidado y con cara de preocupación. Todos se sorprendieron.
Ron: Harry!
Hermione: pero…qué te pasó!? – mirando con espanto toda la cara ensangrentada de Harry, quien miró a Malfoy con odio.
Harry: eres un desgraciado…
Malfoy: pero…cómo…!? – miraba con espanto y con la cara pálida a Vane, y luego a Harry, y así sucesivamente, como tratando de entender lo que acababa de ocurrir.
Hermione: Harry, estás bien?
Harry: si, sólo que ése idiota me rompió la nariz…
Ron: eres un…!!
Hermione: Ron, no! – lo detuvo, y se volteó a Malfoy – quedas castigado, y por tu falta grave, tendrás 20 puntos menos para Slytherin.
Malfoy: pero si no empezamos aun las clases!!
Ron: no interesa, igual se descuentan.
Ron pasó el brazo de Harry por su hombro y se lo llevó, y Hermione se llevó con ella a Malfoy. Vane se quedó allí, arrodillada, sin saber qué hacer. Se quedó mirando lo que tenía en las manos y le asombró: tenía la capa invisible de Harry. No sabía cómo reaccionar, acababa de salvarle la vida al famoso Harry Potter y nadie le dijo nada. Es cuando siente que dos brazos la toman por la cintura y la levantan sacándola del tren hacia la estación.
Max: estás bien?
Vane: ….
Kate: qué pasó allá?
Vane: …no estoy segura…pero…Malfoy hirió a Harry, lo cubrió con su capa invisible, y lo iba a dejar allí…yo sólo fui a impedirlo…
Ale: y lo lograste al parecer!
Kate: pero, cómo supiste que eso pasaría?
Vane: …lo leí en el libro…
