Capítulo2 : Piezas nuevas en un rompecabezas viejo

Extenuada y desanimada, Sakura detuvo el auto delante de la mansión estilo Tudor de tres pisos de la familia Whitworth. Abrió el baúl del auto y sacó lentamente su valija. Había manejado durante doce horas sin parar para llegar a tiempo a su cita de esa tarde con France Whitworth. Después mantuvo dos entrevistas de trabajo, se cayó en la tierra, arruinando su traje, y conoció al hombre más buen mozo que existía sobre la faz de la tierra. Y por haber estropeado deliberadamente sus posibilidades de conseguir un empelo fijo en Sinco, arruinó también sus posibilidades con él...

El día siguiente era viernes y lo dedicaría exclusivamente a buscar departamento. En cuanto hallara alguno que le conviniera, saldría de inmediato rumbo a Fenster para empacar sus pertenencias. France no mencionó cuándo quería que empezara a trabajar en su compañía, pero calculaba que podría estar lista para comenzar en quince días a partir del lunes siguiente.

Un mayordomo barrigón y uniformado le abrió la puerta. Sakura lo reconoció enseguida. Era el mismo que catorce años antes presenció la escena que había tenido lugar en el comedor.

Buenas tardes-empezó a decir el hombre, pero France Whitworth lo interrumpió.

El industrial se precipitó al encuentro de Sakura por el amplio vestíbulo de mármol.

-He estado muerto de preocupación por ti Sakura, Por qué tardaste tanto?

Parecía tan ansioso que Sakura se sintió mal por haberlo angustiado, y aún peor por haberle fallado haciendo todo lo posible para que no la emplearan en Sinco.

En pocas palabras explicó que " las cosas no habían andado bien" en la entrevista. Además resumió su caída frente al edificio de Industrias Global y por fin preguntó si tenía tiempo de refrescarse antes de la comida.

Una vez arriba, en la habitación a la que la condujo el mucamo, se duchó, se cepilló el cabello y se puso una pollera color damasco con una blusa al tono.

Cuando por fin apareció en la arcada del living France se puso de pie para recibirla.

-Te has cambiado en un tiempo récord, Sakura- comentó mientras la conducía hacia su esposa, cuya personalidad glacial Sakura recordaba tan bien-Carol, estoy seguro de que recuerdas a Sakura-dijo France.

¡Por supuesto que la recuerdo!-contestó Carol con una sonrisa agradablemente correcta que no llegó a alcanzar sus felinos ojos grises-¿Cómo estas Sakura?

-Es evidente que Sakura esta muy bien, mamá-Intervino Carter Whitworth mientras se ponía de pie, sonriente. La mirada del muchacho la recorrió de pies a cabeza, pasando de los ojos verdes hasta las delicadas facciones y la figura grácil y femenina.

Al reencontrarse con el torturador de su infancia, Sakura mantuvo una expresión neutral. Aceptó la copa de jerez que Carter le sirvió y se instaló en el sofá, mirándolo con cautela cuando él se sentó a su lado en lugar de volver a su lugar anterior.

-¡Cómo has cambiado!-exclamó Carter con una sonrisa de admiración.

-Todos cambiamos-dijo ambiguamente

Con gesto indiferente, Carter apoyó un brazo sobre el respaldo del Doha, detrás de Sakura.

-Creo recordar que durante tu última visita no nos llevamos demasiado bien-comentó distraídamente él.

-No, para nada bien-contestó ella, dirigiendo una mirada culpable en dirección Carol, que observaba flirtear a su hijo con una expresión lejana y majestuosa, digna de una reina de hielo.

-Y por qué no nos llevamos bien?-insistió Carter.

-Yo...este...no me acuerdo

-Pero yo sí-contestó él con una sonrisa-Fui insufriblemente grosero y absolutamente maldito contigo.

Sakura miró sorprendida la expresión sincera y arrepentida del muchacho, y los perjuicios que tenía en su contra comenzaron a disiparse.

-Si, lo fuiste.

-Y tú-continuó diciendo él, siempre sonriente-te portaste como una chiquilla insufrible durante la comida.

Los ojos de Sakura brillaron y también ella sonrió mientras asentía con lentitud.

-Si, es cierto

En ese momento, ambos declararon una tregua. Carter miró al mayordomo que acababa de aparecer en la puerta. Se puso de pie y ofreció su mano a Sakura.

-La comida está servida, quieres que pasemos al comedor?.

Acababan de terminar el último plato cuando el mayordomo apareció en el comedor.

Perdón,-dijo-pero hay un llamado para la señorita Kinomoto. La llama el señor Weatherby de la compañía electrónica Sinco.

-France Whitworth esbozó una amplia sonrisa.

-Traiga el teléfono a la mesa, Higgins

La conversación telefónica fue breve y durante casi todo el tiempo, Sakura no hizo más que escuchar. Cuando colgó, miró a France con una expresión sorprendida y alegre.

-Adelante, cuéntanos!-la urgió él-Carol y Carter saben lo que harás para ayudarnos!.

Sakura se sintió algo molesta al saber que otras dos personas estaban enteradas de su futuro clandestino, pero obedeció de todos modos.

-Por lo visto, el hombre que me rescató esta noche cuando me caí, tiene un amigo muy influyente en Sinco. Y hace unos minutos, ese amigo llamó al señor Weatherby, acaba de recordar un puesto de secretaria que le parece perfecto para mi. Me volverán a entrevistar mañana.

-Por casualidad dijo quién te entrevistaría?

-Creo que mencionó a un tal Eriol Hiragizawa

-Eriol Hiragizawa-murmuró France en voz baja, con una sonrisa cada vez más radiante- No lo puedo creer!.

Poco después de comer, Carter salió rumbo a su propio apartamento y
Carol se retiró a su dormitorio. Sin embargo, France le pidió a Sakura que se quedara unos minutos más con él en el living.
-Es probable que Hiragizawa quiera que empieces lo más pronto
posible-le dijo y bien quedaron solos-No quiero que ningún obstáculo te impida hacerlo, de acuerdo?...Cuánto crees que demorarás en ir hasta tu casa, empacar y traer las cosas de vuelta?
-No puedo ir a mi casa a empacar, hasta que no consiga un apartamento-le
recordó.
-No, por supuesto que no-contestó France, permaneció un instante
pensativo
y luego dijo:

-¿Sabes? acabo de recordar, que tengo en mis manos un departamento que compré hace un tiempo para una tía mía, ella ahora se encuentra en Europa y piensa permanecer allí otro año más, me daría un gran placer que lo utilizaras.
-No, realmente no podría-contestó Sakura inmediatamente-Usted ya ha
hecho mucho por mí y no puedo permitir que también me proporcione una
vivienda.
-Insisto-dijo France con bondadosa firmeza-de todos modos, me estarías
haciendo un favor, puesto que todos los meses le tengo que pagar al casero
una suma bastante importante, para que lo proteja y vigile; de esta manera los dos ahorraremos dinero.
Sakura permaneció pensativa; necesitaba todo el dinero que fuera
posible para enviárselo a su padre, y si no tenía que cargar con un alquiler en
sus espaldas, bien podría mandarle esa suma también. Miró a France entre preocupada e insegura, pero él ya había sacado un papel y una lapicera del bolsillo del sacó y anotaba algo en él.
-Aquí tienes la dirección y el número de teléfono del lugar-dijo
entregándole el papel-cuando mañana llenes tu solicitud en Sinco,
proporcionales estos datos, de esa forma, nadie podrá relacionarte
conmigo.
Al pensar en el papel dual que se vería representando, Sakura sintió que
la recorría un escalofrío y experimentó un mal presentimiento.
Sería una espía
La palabra de por sí le provocó una enorme sensación de alarma. No, en
realidad no estaría espiando. Lo único que haría sería tratar de individualizar a la persona que espiaba en perjuicio de la compañía de France, desde ese punto de vista, su misión no sólo se convertía en algo justificado, sino también puramente honorable. Durante unos instantes Sakura se sintió muy virtuosa...hasta que recordó el verdadero motivo que la llevaba a querer trabajar en Sinco: Li Shaoran trabajaba en el edificio de enfrente y ella quería tener la oportunidad
de estar cerca de él.
La voz de France interrumpió sus pensamientos.
-Si te llegan a ofrece un puesto de empleo como secretaria en Sinco, acéptalo y sal enseguida para Detroit, si mañana al mediodía no he recibido noticias tuyas, sabré que conseguiste el empleo y haré todos los arreglos necesario para que te mudes al departamento.

A las once y media de la mañana siguiente, Sakura tuvo la suerte de encontrar un lugar donde estacionar su coche en la vereda de enfrente de Sinco, justo delante del edificio de Industrias Global. Con una mezcla de miedo y expectativa, bajó del auto, se alisó la pollera verde, se enderezó la chaqueta haciendo juego y cruzó la calle para ver al señor Weatherby.
A pesar de que la recibió con una sonrisa formal, era evidente que el señor Weatherby estaba enojado.
-Realmente, señorita Kinomoto!-exclamó mientras la hacía pasar a su oficina-Podría habernos ahorrado mucho tiempo y trabajo a mi y a otros ejecutivos, y habérselo ahorrado a usted misma, si ayer, cuando vino me hubiera dicho que era amiga del señor Li.
-El señor Li lo llamó y le dijo que era migo mío?- preguntó con curiosidad.
-No-contestó el señor Weatherby, mientras hacía un esfuerzo por ocultar su irritación-El señor Li, llamó al presidente de nuestra compañía, señor Sampson. El señor Sampson, llamó al vicepresidente ejecutivo quien a su
vez llamó al vicepresidente de operaciones, y él llamó a mi jefe. Anoche mi jefe me llamó a casa para informarme que había ofendido y prejuzgado a la señorita Kinomoto, que es una mujer extremadamente inteligente y una amiga
personal del señor Li. Y después de decirme eso, me colgó el teléfono.
Sakura no podía creer que ella hubiera creado todo ese alboroto.
-Lamento muchísimo haberle causado tanto trabajo-Dijo con tono contrito-Pero no fue enteramente su culpa...Después de todo, yo fracasé en las pruebas que
me hizo.
El señor Weatherby asintió con énfasis.
-Le dije a mi jefe que usted ni siquiera sabía con qué extremo de un lápiz hay que escribir, pero me contestó que le importaba un bledo que usted escribiera a máquina con los pies-Se levantó de su silla y agregó- Y ahora,
si quiere acompañarme, la llevaré hasta la oficina del señor Hiragizawa.
-El señor Hiragizawa es nuestro vicepresidente ejecutivo y su secretaria se muda a California. Quiere hacerle una entrevista personal.
-El señor Hiragizawa es el vicepresidente ejecutivo que llamó al vicepresidente de operaciones, quien a su vez llamó a...?-empezó a preguntar Sakura, vacilante.
-Exactamente-la interrumpió el señor Weatherby.
Sakura lo siguió, incómoda al pensar que, aunque ella le resultara detestable, tal vez el señor Hiragizawa le ofreciera el empleo porque había sido intimidado por su superior.
Pero minutos después, olvidó por completo esa posibilidad.
Eriol Hiragizawa, un hombre de un poco más de treinta años, de porte inglés y cabellos oscuros del mismo tinte que sus ojos: negro azulado; tenía el aire cortante y autoritario del individuo que jamás es títere de nadie.
Cuando el señor Weatherby entró en su oficina con Sakura, levantó la mirada del documento que estaba leyendo e hizo una fría inclinación de cabeza, indicando la silla que había frente a su escritorio.
-Siéntese-dijo dirigiéndose a Sakura. Enseguida le ordenó con tono cortante al señor Weatherby:-Al salir, cierre la puerta. Sakura se sentó donde se le había indicado y esperó, mientras Eriol Hiragizawa se levantaba y rodeaba el escritorio. Cuando estuvo junto a Sakura, se apoyó contra la tapa del escritorio, cruzó los brazos sobre el pecho y le dirigió una mirada penetrante.
-Así que… usted es Sakura Kinomoto?-preguntó con tono desapasionado.
-Si-contestó ella-Me temo que sí.
Por la cara de Hiragizawa cruzó una expresión divertida que suavizó por un instante las facciones frías y profesionales.
-Por ese comentario, supongo que está enterada del revuelto que provocó ayer por la noche, no es así?.
-Si-suspiró Sakura-En todos sus incómodos y desgraciados detalles.
-Sabe deletrear la palabra "desgraciados"?
-si-contestó ella totalmente sorprendida.
-Cuántas palabras escribe a máquina por minuto...cuando no la están sometiendo a una prueba?
Sakura se ruborizó.
-Alrededor de cien palabras por minuto.
-Taquigrafía?
-Si.
Sin apartar la mirada del rostro de la joven, Hiragizawa tomó un bloc y un lápiz que había sobre el escritorio.
-Por favor, le voy a pedir que tome un dictado-dijo al tiempo que se los entregaba.
Sakura l miró sorprendida, pero enseguida se recuperó y empezó a escribir mientras él dictaba con rapidez:
"Estimada señorita Kinomoto: En su calidad de asistente administrativa mía, le pediré que leve a cabo una variedad de temas de secretaria y que funcione
con eficacia, eficiencia y fluidez como mi nexo personal con el resto de mis empleados. En todo momento deberá adherir precisamente a la política de la compañía, a pesar de su relación con Xiao-Lang Li. Dentro de algunas semanas nos mudaremos al edificio Global, y si alguna vez intenta aprovechar su amistad con el señor Li para faltar a sus deberes o ignorar las reglas que se aplican al resto del personal, la despediré en el acto y la
acompañaré personalmente hasta la puerta de salida. Por otra parte, si da muestras de interés e iniciativa, delegaré en usted tanta responsabilidad como esté
dispuesta a aceptar y sea capaz de manejar. Si esto merece su aprobación, preséntese a trabajar aquí, dentro de dos semana a partir del lunes próximo".
-Alguna pregunta, Sakura?
Sakura lo miró con expresión confusa.
-Quiere decir que me da el empleo?
-Eso depende de que sea capaz de escribir eso a máquina en un tiempo prudencial y sin errores.
Sakura estaba demasiado sorprendida por ese ofrecimiento de trabajo tan frío y poco emotivo para sentirse nerviosa al momento de transcribir el texto que se le acababa de dictar. A los pocos minutos regresó, y entró vacilante en la oficina.
-Aquí esta el memo, Señor Hiragizawa.
Eriol lo leyó y luego miró a Sakura.
-Muy eficaz. Cómo se le habrá ocurrido a Weatherby que usted era poco inteligente?
-Es la impresión que le dí-contestó sencillamente Sakura.
-Podría explicarme cómo sucedió eso?
-No, en realidad preferiría no hacerlo. No fue más que un...malentendido.
-Muy bien lo dejaremos así. Y ahora, debemos hablar de alguna otra cosa?
-Si, por supuesto, está el asunto del sueldo.
La cifra que mencionó era 2000 dólares anuales menos que lo ofrecido por France, pero de todos modos no pensaba decírselo, podría arreglarse perfectamente.
-Bueno, le interesa el trabajo?
-Si-contestó Sakura con una débil sonrisa-Y no. Me gustaría trabajar a sus órdenes, porque tengo la sensación de que aprendería mucho. Pero no quiero el
el empleo si el único motivo por el cual me lo ofrece es...es..
-Xiao-Lang Li?
Sakura asintió.
-Xiao-Lang no tiene nada que ver con el asunto. Hace muchos años que lo conozco y somos buenos amigos. Pero en asuntos de negocios, la amistad no tiene cabida, Xiao-Lang tiene su trabajo y yo el mío. No me atrevería a
indicarle cómo cumplir con el suyo y tampoco me gustaría que él intentara decirme cómo hacer el mío, y eso incluye el tratar de influenciarme para contratar a mi secretaria.
-entonces, por qué decidió entrevistarme aunque fracasé en las pruebas anteriores?
En los ojos azules de Eriol, apareció un brillo travieso, algo que le dio nueva vida a su cara, y le hizo parecer una persona completamente distinta;
-Ah eso, bueno en realidad, mi actual secretaria, a quién respeto muchísimo, desde el principio se ha sacado chispas con Weatherby. Cuando me enteré que una joven postulante e inteligente, además; no había podido pasarlas pruebas a las que él la sometió, pensé que tal vez usted podría ser otras Christina. No lo es, pero creo que usted y yo trabajaremos a la perfección juntos, Sakura.
-Gracias, señor Hiragizawa. Lo veré dentro de dos semanas a partir del lunes.
-Llámame Eriol.
Sakura sonrió y le estrechó la mano.
-En ese caso usted puede llamarme Sakura.
-Creí que ya lo había hecho.
-Si, lo ha estado haciendo-asintió.
Eriol no puedo menos que sonreír ante el carácter de esa joven impetuosa.
-Te felicito! No permitas que yo te intimide.
Sakura salió del oscuro edificio a un magnífico día de sol. Mientras esperaba que la luz del semáforo cambiara de rojo a verde, el edificio de Industrias Global, en la vereda de en frete, atrajo su atención de una manera
irresistible. Se preguntó mentalmente si Shaoran estaría allí, trabajando.
Estaba deseando volver a verlo, aunque no sabía bien por qué.
La luz del semáforo cambió y ella cruzó el amplio bulevar en dirección a su automóvil. Pero si Shaoran hubiera querido volver a verla, sin duda le habría pedido su número de teléfono.
Tal vez fuera tímido...
¡Tímido¡ Li Shaoran era cualquier cosa menos tímido! Era buen mozo y tenía tanto encanto que probablemente estuviera acostumbrado a que las mujeres tomaran la iniciativa y lo invitaran a salir a él. En ese momento se abrieron las puertas del edificio y el corazón de
Sakura saltó dentro de su pecho al ver aparecer a l mismísimo Shaoran. Durante un instante, Sakura creyó que la había visto parada junto al auto y que salía a conversar con ella, pero Shaoran dobló hacia la derecha y se encaminó hacia el otro extremo del edificio.
-Shaoran!.Llamó ella impulsivamente, aún no sabía quién era esa joven atrevida que llamaba a alguien que había visto solo una vez en su vida, y por menos de una hora, gritando por la calle, como si fueran amigos de toda la vida- Shaoran!
Él miró por sobre el hombro y Sakura lo saludó con la mano; se sintió absurdamente feliz al ver que se le acercaba con sus pasos largos y ágiles.
-A qué no adivinas donde he estado?-preguntó radiante, luego de saludarlo. Había una cálida luz en sus ojos marrones cuando Shaoran contempló el brillante pelo color miel de Sakura, su trae elegante, la blusa de seda y las sandalias color chocolate.
-Posando como modelo en algún desfile de modas?-preguntó con una sonrisa.
Sakura resplandeció aún más, si es que esto era posible, frente al cumplido, pero hizo un esfuerzo por no perder la compostura.
-No, estuve en Sinco, enfrente, y me ofrecieron un empelo...gracias a ti.
-Y lo aceptaste?.
-Preguntas si lo acepté? El sueldo es fantástico y el trabajo parece interesante y encierra un verdadero desafío.
Entonces...estas contenta?
Sakura asintió...y luego aguardó, con la esperanza de que él la invitara a
salir. Pero en lugar de eso, Shaoran se inclinó para abrirle la puerta del auto.
-Shaoran-dijo antes de que le fallara el coraje-Tengo ganas de celebrar, y dado que tú eres el responsable de esta situación; si conoces algún lugar donde sirvan buenos sándwiches y una bebida fría, te invito a
almorzar-Seguía preguntándose quién demonios se había apoderado de su cuerpo y alma, mientras esperaba la respuesta de Shaoran. Durante algunos instantes insoportables, Shaoran vaciló, pero enseguida una
sonrisa iluminó sus bronceadas facciones.
-Es el mejor ofrecimiento que me han hecho en todo el día.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Mientras tanto, en Fenster, una pequeña localidad de Missouri; la cual era considerada prácticamente un pueblo para los habitantes de la gran ciudad, una estudiante recién llegada de un viaje, no cesaba de caminar por todo el espacio que ocupaba la casa de la persona a la cual ella había considerado su padre desde los ocho años, pero con la cual estaba muy enojada en ese momento.

-Me puedes explicar, qué derecho tenías para ocultarme toda esta situación, entiendo que no sea tu hija frente a la ley ni a Dios, pero creí que después de todo el tiempo que pasamos juntos, y las cosas que me ayudaste a superar, habíamos acordado en que era casi como si lo fuera, nunca pensé que ante el menor inconveniente, ni siquiera considerarías la opción de llamarme, y fue precisamente por eso que me fui de viaje; pero no, cómo vas a hacer volver a la pequeña Tomoyo de su viaje de estudios si te estas muriendo, qué más da...eso puede esperar.

-Tomoyo, hija...espera...las cosas no son así-el hombre sentado detrás del escritorio, delante del cual la joven no paraba de caminar de un lado a otro, trataba de explicarse, más sin embargo, los reproches de quien él consideraba su segunda hija, no lo dejaban decir más de dos palabras seguidas.

-AH, no? y Cómo se supone que son las cosas, eh?

-Si contuvieras tu temperamento por dos minutos seguidos, tal vez podría explicártelo.

La joven de 25 años, respiró profundamente una y otra vez, antes de volver a hablar...era cierto, tenía que controlar su temperamento, por lo menos por una vez en su vida; no había hecho otra cosa que despotricar contra su "padre" desde que había llegado del aeropuerto media hora atrás. Cuando se había enterado de los hechos sucedidos en el último año.

-De acuerdo, tienes dos minutos para explicarme qué es lo que esta sucediendo aquí-dijo cruzándose de brazos y golpeando con un pie el suelo.

-Oye, se supone que Yo soy tu padre, y el que debería decirte cómo explicar las cosas soy yo, y no tu.

-Papá...empieza a hablar de una buena vez, antes de que pierda la poca paciencia que me queda.

-No sabía que tenías siquiera-al ver los destellos de rabia en los ojos azules de su hija, sonrió y comenzó a explicarse-La razón por la cual, ni tu madre ni yo pensamos que era necesario llamarte para que vinieras...

-Ja, necesario...

Déjame terminar-la reprendió suavemente su padre-Como decía, pensamos que lo mejor, y en vista de lo que has pasado este último tiempo, estudiando y trabajando como una loca de aquí para allá, estudiamos la situación y llegamos a la conclusión de que era mejor que terminaras el viaje de una vez, y cuando volvieras, ya más descansada y distendida podrías ayudarnos mejor.

Pero…qué hay del dinero? Si me hubieran llamado, yo hubiera vuelto de inmediato, y no hubiera gastado una suma importante, recorriendo todo Europa, no cuando tu estabas sufriendo a causa de males económicos.

Por eso no debes hacerte problema, tu hermana, ha viajado a la ciudad para conseguir un empleo, dado que allá tiene más posibilidades de hacerlo, y hace unas horas me ha llamado para decirme que ha conseguido el empleo que tanto estuvo buscando aquí y que hasta tiene una residencia fija. Además… También esta el asunto de Touya.

-Qué sucede con el?-preguntó de manera un poco más huraña de lo que tendría que haberlo hecho, considerando que estaba hablando de alguien que era como su hermano.

Pero sin embargo, no lo era...le recordó una vocecilla en alguna parte de su cerebro.

-Tu cállate.

De acuerdo, pero con seguir negándolo no vas a solucionar nada.

-shhh

Fujitaka sabía positivamente que había tocado un nervio sensible de su hija, aunque ella no supiera que él estaba enterado...sin embargo si no hacía algo por recomponer las cosas que él mismo había empezado, la conciencia sería lo que lo mataría y no un ataque al corazón.

-pues como bien sabes, está viviendo en España actualmente, sin embargo él goza de una mejor y más avanzada posición social y económica que la nuestra, de modo que pese a mi insistencia de que no lo hiciera, ha convenido enviarme una buena suma mensual también- no consideró oportuno decirle, que dado que ya hasta había establecido su propia empresa, pensaba mudarse nuevamente al país y establecer una sucursal allí. No, si hacía eso, su hija saldría disparada y si había algo que no podía permitir era que eso sucediera..

De modo, que como no era necesaria...me dejaron en el exilio, no?

No es eso...a ver si entiendes de una buena vez que fue por tu bien.

Pues yo no lo termino de entender...qué sucedió con la unión familiar y todo eso, eh?

Nada, precisamente en base a eso, consideramos que lo que más nos haría felices es que tú estuvieras bien, todos estuvimos de acuerdo en eso

Todos?-dijo encubriendo mediante una pregunta muda, otra cosa completamente distinta.

si, todos, hija-dijo mirándola fijo a los ojos.

Bueno, pero yo no puedo mantenerme ociosa mientras todo el mundo hace algo para ayudarte, entiendo que me hayas querido dejar terminar mi viaje...ahora-aclaró- sin embargo, me parece que lo más oportuno es que yo también consiga un empleo.

Me parece perfecto si lo quieres hacer, no esperaba otra cosa de ti; puedo hablar con el conserje de la escuela para que...

De ninguna manera,-lo interrumpió-Creo que dado que mi hermana está sola en la gran ciudad, y puesto que allí hay innumerables escuelas, a diferencia de aquí...lo mejor es que me vaya con ella.

NO!-eso le salió del alma, no podía controlarlo

qué sucede ahora?-preguntó extrañada...hay algo que no me está diciendo-pensó

Nada, es que después de un año de no verte. no podría soportar el no verte tampoco ahora y vaya a saber uno por cuanto tiempo

Bueno, pero puedo venir todos los fines de semana, además si mal no recuerdo era yo la que acompañaba a Sakura en sus viajes por el mundo mientras daba sus audiciones, de modo que tampoco es que hayamos estado en contacto tanto tiempo durante mi infancia como para que me vengas a decir eso precisamente ahora que soy una mujer adulta y que puedo empezar a hacer mi vida.

Eso es un reclamo?

No, es solo una observación...además la decisión está tomada...no hay nada más que discutir-dijo firmemente.

De acuerdo, si así lo quieres...-cuando a alguna de sus hijas se le metía algo en la cabeza, no había quién se lo quitase de allí, hasta que lo conseguía...lección que había tenido que aprender a la fuerza, a lo largo de los años...

Tendría que hablar con Touya, y convencerlo para que pusiera la sucursal en Detroit...

Continuará…

Notas de la Autora (revivida P):

Buenas!

He regresado! Al fin!... bueno, tengo una buena noticia al menos, y espero que se pongan contentos por eso… y es que al fin terminé las clases! Asi que como no tengo nada que hacer porque no tengo que rendir ninguna materia me puedo dedicar exclusivamente a escribir (bueno y tambien a descansar, no?) Asi que pienso que voy a poder actualizar cada tres semanas de ahora en mas (tengan en cuenta que los capítulos de Vidas Pasadas Encuentros Futuros son muy largos y que quiero actualizar todos juntos!) A menos que la cantidad de reviews sobrepase mis expectativas.. en ese caso, tal vez pueda actualizar más rápido…

Bueno, me fui… pero antes quiero aclarar que ESTA HISTORIA NO ES MÍA, me inspiré en el libro de Judith Mc Naught, para escribirla, y tiene muchas escenas en común, y tambien quiero decirles que como es natural ni la autora del libro ni CLAMP saben que estoy publicando esta historia, y además quiero aclarar que hago esto SIN NINGUNA INTENCION DE LUCRAR CON ELLO.

Dicho esto solo me queda agradecerles por su paciencia y por sus reviews, especiales gracias a: Sailor Alluminem Siren, Iire yamichi Y A The Wings Of Sakura

Chaus! Hasta prontito!