My Son

VII

Las cosas no marchaban muy bien para Goku y compañía, mientras ellos eran salvajemente golpeados por el mundialmente famoso asesino Tao Pai Pai, Pilaf, Mai y Shu, su única salvación: las semillas del ermitaño, eran resguardadas por Yajirobe, que se escondía detrás de una de las rocas del lugar, casi temblaba de miedo, el sudor le recorría por la frente y temía que su amigo Goku muriera, aun así, no tenías las más mínimas intenciones de ir a entregarle las semillas, eso podría significar que a él también lo golpearan y llegaran a matarlo, él no tenía razón para involucrarse en esa gran pelea ¿Qué si mejor se regresaba? Esta opción le martilleaba en la cabeza, sin duda era una buena opción, lo malo de ella era que cuando regresaran con el Maestro Karin, este lo reprendería y si le iba bien, Kami-sama ignoraría su mala acción… porque después de todo, Kami-sama dio la orden de entregar las semillas a Goku.

Si tanto les interesaba hacerle llegar las semillas a Goku¿Por qué no se las entregaban ellos¿Por qué siempre lo mandaban a él?, él no era un mensajero, si, de hecho, él no tenía por qué estar en ese lugar tan peligroso. Ya lo había decidido, regresaría a la Torre de Karin y le diría en su cara de gato al Maestro Karin que si deseaba que Goku tuviera las semillas, que se las diera él mismo.

Seguro se enojaría… y mucho, además ya estaba enojado, pues las semillas comenzaron a escasear desde que él comenzó a vivir en la Torre. Pero claro, no era culpa de él, el Maestro Karin tenía la culpa de eso, en esa torre no había nada qué comer, solo esas semillas y Yajirobe, no se llenaba con solo comer dos o tres al día, el necesitaba un plato lleno de ellas tres veces al día para sentirse satisfecho.

- Demonios¿qué haré? – pensaba Yajirobe, mientras se cruzaba de brazos y pensaba en la mejor solución para el enorme problema que se le presentaba.

Tal ves, si le llevaba las semillas a Goku, él le ayudaría a escapar del lugar sano y salvo¡si! Esa era la solución… ¿pero si no llegaba hasta Goku con las semillas y era atrapado por alguno de sus enemigos?

- Demonios, esa tampoco es una buena opción… ni hablar, discúlpame Goku, pero es más importante que yo sobreviva, sino, el Maestro Karin vivirá solo de nuevo – Yajirobe decidió entonces marcharse del lugar.

- ¿Qué haces escondido aquí Yajirobe? – Preguntó Kuririn

El día anterior cuando Kuririn había llegado a Kame-House, se encontró con el Maestro Muten Roshi, éste le contó que de camino a la casa de Goku, se había encontrado con su rival, el Maestro Tsuru Senin. Él le dijo que cuidara bien a su discípulo pues Tao Pai Pai estaba listo para matarlos a todos.

- Por un momento no le creí - contó el Maestro Muten Roshi a Kuririn – Al regresar a Kame-House, me contó la tortuga de mar que Tao Pai Pai había estado en el lugar buscándome, dijo que en verdad se había puesto muy fuerte.

Por este motivo, Kuririn había esperado hasta él día siguiente (este día) para regresar a la casa de Goku y advertirle de esto, al llegar a donde Chichi, ella le contó que Goku había salido a entrenar y aun no regresaba, y que además el hombre que estaba viviendo en su casa también había salido después de él.

Por lo tanto, Kuririn decidió ir a buscarlos, mientras iba volando en dirección al este, sintió los "ki" de Goku muy débil, además en la zona se encontraban Piccolo y el sujeto que los había atacado el día de ayer (Bardock). Pero su sorpresa fue aun mayor cuando vio a Yajirobe escondido detrás de unas rocas únicamente observando como Goku y los demás eran salvajemente golpeados por Tao Pai Pai y otros tres robots, que desde esa distancia Kuririn no pudo identificar.

- ¡Kuririn! Me alegro de que estés aquí, toma, son semillas de ermitaño – le dijo Yajirobe a Kuririn atropelladamente mientras le entregaba la bolsita. – por favor, encárgate de que Goku coma alguna para que no muera, yo tengo que irme, nos vemos después – y tan pronto como se deshizo de las bolsita, Yajirobe se perdió entre las montañas a toda velocidad, dejando a su paso solo una línea del polvo que levantaba al correr.

Kuririn miró dentro de la bolsita, solo había cuatro semillas, "suficientes para acabar con ellos cuatro" pensó Kuririn y se dirigió a donde estaba Goku.

Tenía que ser muy cuidadoso, el sujeto que lo tenía acorralado, debía de ser muy poderoso como para haber podido doblegar de esa forma a Goku, pacientemente Kuririn esperaba una oportunidad para acercarse a su amigo, aunque sabía que no aguantaría demasiado si seguía siendo castigado de esa forma.

Entonces, para fortuna de Goku, la oportunidad de Kuririn llegó gracias a que Tao lanzó, desinteresadamente a Goku por los cielos, listo para atacarlo con una esfera de energía de buen tamaño.

- ¡Muere! – Gritó Tao al mismo tiempo que lanzaba su ataque, unos centímetros antes que la esfera golpeara a Goku, éste desapareció.

Kuririn logró sujetar a Goku antes de que el ataque de Tao lo golpeara, cuidadosamente lo colocó en el suelo y le dio a comer una semilla.

- Kuririn, gracias, llegaste en el momento más indicado, ese sujeto estaba a punto de matarme – le dijo Goku a Kuririn, poniéndose de pie, listo para el segundo round.

- Descuida amigo, es una fortuna que Yajirobe trajera consigo las semillas.

- Tienes razón, me dijo Kami-sama que él las traería… ¿En donde está?

- Te lo explicaré después con más de talle, ahora tenemos que terminar con ese maldito.

- Tienes razón… pero debemos ayudar también a Bardock ¿Cuántas semillas tienes?

- Ya solo quedan tres

- Muy bien, creo que le daremos una también a Piccolo, o de lo contrario no podremos derrotarlos, dame una y se la daré yo

- De acuerdo, espero sepas lo que haces – dijo Kuririn, dudando de lo que estaba haciendo Goku, sin embargo confiaba en él.

- ¡Sal de donde quiera que te escondas Goku! Aun no termino contigo – gritó a ningún lugar en particular Tao.

- Aquí estoy – Dijo Goku, saliendo para que Tao lo viera, lo hacía para que Kuririn pudiera escurrirse hasta donde se encontraba Bardock y poder darle una de las semillas.

- ¿Qué demonios fue lo que hiciste para recuperarte?

- Me recuperé, eso es todo¡vamos pelea! – ordenó Goku, colocándose en posición de pelea.

Mientras Shu estaba distraído al igual que Mai, Kuririn golpeo a ambos de manera que los hizo caer, y arrojó una semilla a Bardock, éste la miró con desconcierto.

- ¡Cómela! – ordenó Kuririn, encarando a Shu que se había levantado en ese momento.

Bardock dudó un segundo más, después miró a Goku y lo vio completamente recuperado, "quizá fue por una de estas cosas que está así", pensó e hizo caso a Kuririn.

En el momento que Bardock engulló la semilla, una asombrosa sensación de bienestar le recorrió el cuerpo en una tranquilizante oleada que hizo que todas sus heridas sanaran, además sus energías llegaron al tope de su capacidad de nuevo y su poder de saiyan se incrementó.

Miró sus manos desconcertado¿Qué clase de medicina era esa?, tenerlas en todas sus batallas sin duda sería de muchísima ayuda, tenía que conseguir más de ellas, así, quizá llegara a un poder inalcanzable para los guerreros de clase baja.

Shu había logrado zafarse de Kuririn y el amigo de Goku se había colocado a un lado de Bardock. Con una mirada rápida, Kuririn se percató que Goku no había podido entregar la semilla a Piccolo y este era gravemente lastimado por el robot de Pilaf.

- ¿Puedes distraerlos un momento? – preguntó Kuririn a Bardock

- No hay problema, ayuda a tú amigo – respondió el saiyan, colocándose entre Shu y Kuririn

Sin esperar por una invitación, Kuririn levantó el vuelo para dirigirse hacia donde se encontraba Piccolo y Pilaf… y el Gran Pilaf (para que no reclame), ahí, Kuririn repitió el mismo procedimiento que hace unos momentos y derribo a Pilaf, para después darle la única semilla que tenía a Piccolo.

Él la reconoció apenas la tuvo cerca y sin pensarlo dos veces la comió, recuperando así toda su energía. En cuanto estuvo de pie, lanzó frenéticamente rayos de energía contra Pilaf que seguía derribado, la nube de polvo que levantó fue tal que todos quedaron engullidos dentro de ella.

Goku, Kuririn y Bardock, fueron los primeros en salir de ella utilizando la técnica de levitación, después de ellos Piccolo salió también, pero mantuvo su distancia de ellos, más molesto que nunca, debido a la terrible humillación que había recibido de ese marciano enano.

Cuando el polvo se dispersó, pudieron apreciar que Pilaf salió ileso del ataque de Piccolo, Tao Pai Pai se encontraba de pie, entre Shu y Mai, que se erguían con un aire triunfante, confiando plenamente en los robots que poseían y en su poder destructivo.

Goku, Bardock y Piccolo habían recuperado todas sus energías. Por otro lado, Tao, Shu, Mai y el Gran Pilaf, ahora conocían el poder que tenían en sus manos, el round definitivo está a punto de comenzar y sin darme cuenta, los equipos ahora están parejos… diablos, ni el escritor sabe lo que pasará ahora, más bien en el siguiente capitulo.


Saludos,gracias a su apoyo, he terminado de escribir este fic, así que diario subiré un capitulo diferente, nada más son diez, así que faltan tres y el último pss es el más largo. Ojala los disfruten.