My Son

X

Las cosas no podían estar peor, los enemigos eran muy poderosos y él más fuerte de ellos se había dado por vencido, lo que necesitaban ahora era un milagro, desgraciadamente, Kami-sama no hacía milagros, solamente Shen-Long, pero para pedirle algo al Dios Dragón, tenían que juntar las esferas y era en ese momento cuando necesitaban toda la ayuda del mundo.

Kuririn, estaba muy débil y miraba desesperado cómo su mejor amigo Goku, estaba derrotado y de rodillas, frente al pequeño robot que montaba Shu. Por su parte, Piccolo y Bardock, no dejaban de luchar contra sus respectivos contrincantes, aunque no parecía que les causaran un gran daño, no había esperanza alguna de que salieran con vida esta ocasión.

¡PAS!

Los golpes de Mai no eran precisamente los de una mujer delicada, Kuririn no soportaría más el castigo. Entonces lo recordó, si podían regresar las energías de Goku, seguramente acabaría con todos ellos. No, él estaba totalmente acabado. El tipo que se parecía a él, si, él era la respuesta, le daría la última de las semillas y entonces podrían derrotarlos.

Mientras Mai se burlaba de él, inspeccionó la cinta de su dogui, pero no encontró nada. ¡Demonios! La semilla la tenía Goku, tendría que llegar hasta él, de cualquier forma, aunque le parecía imposible, el robot de Mai, era mucho más rápido que él, además que estaba muy débil, no lo alcanzaría, además tenía que hacerlo reaccionar y eso también tomaría mucho tiempo.

¡Yajirobe!

Eso es, él podría… no, seguramente él ya estaría en la torre de Karín. Mai lanzó de nuevo a Kuririn por los aires, recibiéndolo con un nuevo golpe que acertó directamente en su rostro, el cual se desfiguró por unos segundos, y el pobre de Kuririn salió disparado, deslizándose por el suelo. No quiso levantarse más, quería despertar de esa terrible pesadilla, volver a la Kame-House y disfrutar de una bebida refrescante junto con su amigo el Maestro Muten Roshi.

Las energías de Kuririn se le escapaban del cuerpo con cada bocanada de aire que exhalaba, en medio de sus delirios, levantó la mirada y la vio, su salvación en medio de una densa cortina de humo, aunque se veía preocupada, aterrada de hecho, sabía Kuririn que ella era su salvación y la de todos los demás.

Chichi llegó hasta el lugar donde Goku entrenaba todas las mañanas, había estado en ese lugar un par de veces, sabía la razón por la cual Goku iba a entrenar ahí, e inclusive, imaginaba todo el entrenamiento que él hacía en ese lugar. Pero jamás habría imaginado lo que sus ojos demostraron esa mañana al arribar a aquel lugar.

Al primero que vio llegando fue a Piccolo, por un momento creyó que estaría peleando con Goku, pero su oponente no era él sino un extraño humano mecánico, muy redondo y muy chistoso, después miró a su huésped, peleando contra alguien que recordaba muy vagamente, y Kuririn también estaba… estaba siendo terriblemente golpeado por un objeto metálico móvil y por último Goku, siendo apaleado por otro de esos robots redondos. ¿Qué demonios estaba pasando?

Goku era el hombre más fuerte del planeta, no podía estar arrodillado frente a su oponente como si estuviera dándose por vencido. Acercarse a él sería muy peligroso, pero no podía dejar morir a su esposo sin siquiera intentar ayudarlo.

Sin pensar más en su seguridad, corrió hasta donde él se encontraba y se colocó delante de él para que la mirara.

- ¡Goku! – le habló con un grito, sin embargo su esposo tenía la mirada perdida, sin expresión alguna en su rostro.

- Chichi… - Gimió él

- ¿Qué está pasando? – preguntó ella, mientras Shu no sabía si atacarla a ella también.

- Esos sujetos… son muy poderosos, debes de irte de aquí Chichi… y llévate a Gohan lejos… -

- ¿Pero qué estas diciendo? Tú puedes derrotarlos, tienes que derrotarlos

- No, no puedo, son mucho más fuertes que yo

- ¿Pero qué es lo que te pasa¿Dónde está mi Goku que jamás se rendía, y que derrotó a Piccolo cuando nadie creía posible tal cosa? Puedes derrotarlos y tienes que hacerlo.

Sin que Shu tocara nada, su robot comenzó a avanzar hacia donde Chichi se encontraba y sin miramiento alguno, la golpeó con todas las fuerzas que el robot poseía. Al ver esto, el pequeño perro sintió un terror profundo, esa mujer pudo haber muerto por ese golpe y él no quería hacerle daño.

Para su sorpresa y alivio, Chichi se levantó, quejándose solo un poco. Entonces miró a quien la había atacado y se preparó para responder. Corrió hacia él, y mucho antes de que llegara, el puño derecho de Shu se levantó y salió disparado a una gran velocidad, golpeando de frente a la mujer, Chichi sintió como si se estrellara contra una pared y cayó hacia atrás. De espaldas en el suelo, observo como el robot se colocaba de nuevo el puño con un giro y un chasquido mientras corría hacia ella de nuevo.

El robot de Shu, que se movía por cuenta propia, dio un gran salto, para caer de lleno sobre Chichi con el puño golpeando a la mujer en el abdomen, Chichi comenzó a escupir sangre por este golpe junto con un aterrador alarido que destrozó los oídos de Goku, haciéndolo volver a la realidad.

Goku miro como su esposa quedaba inconciente bajo el puño metálico del robot que se ponía de pie, su furia saiyan creció dentro de él, devolviéndole parte de sus energías. Enfadado se dirigió hacia donde se encontraba Shu, al verlo dejó de sentir la enorme confianza que tenía hacia el robot y se sintió aterrado dentro de él. Pero una vez más, el robot se movió por cuenta propia y freno a Goku con un terrible golpe en el rostro, a su vez, Goku cayó de espaldas y recibió la lluvia de golpes que el robot de Shu le propinaba por todas partes.

La furia y las energías en el cuerpo de Goku desaparecieron, casi tan rápido como habían llegado.

Por alguna extraña razón, ninguno de los robots era controlado por sus tripulantes desde hace algunos momentos. Pilaf, Mai y Shu se sentían aterrados, pues sus respectivos vehículos estaban azotando de una manera terrible a sus respectivas victimas, ninguno de ellos podía moverse ya, pero el robot seguía golpeándolos sin descanso, como si hubieran sido creados exclusivamente para eso.

El momento había llegado, los tres robots se reunieron alrededor de un moribundo Goku, dejando a los otros en el mismo estado, entre los tres, matarían a Goku, para sentirse satisfechos, inclusive contra las ordenes que sus tripulantes dieran, los tres robots habían adquirido un pensamiento propio y no dudarían en asesinarlo a sangre fría y en ese mismo lugar, cobrarían la venganza que le correspondería a su creador.

Al darse cuenta de esto, Tao Pai Pai, alejo de sí a Bardock y se dirigió lo más rápido posible hasta donde los tres se encontraban.

- ¿Qué demonios están haciendo? Yo seré quien mate a Goku, no ustedes – espeto a los tres robots frente a él

- Eso ya lo sabemos – comenzó a decir Pilaf – pero algo raro les sucedió a estos robots, no podemos controlarlos.

Y sin previo aviso Mai golpeo a Tao para quitarlo de en medio.

- ¡Lo siento yo no quería hacerlo! – se disculpo ella de inmediato

- Me las pagara, nadie trata de este modo al mundialmente famoso asesino Tao…

Antes de terminar su frase, el puño de Shu ya le había cerrado la boca con un terrible golpe.

- Nosotros nos encargaremos de eliminar a Goku – Del robot de Pilaf salió una extraña voz mecanizada, él miró en todas partes, tratando de averiguar de donde provenía la voz.

- No digas tonterías, yo seré quien lo elimine.

Mai y Shu, se atacaron a Tao simultáneamente, el asesino, podía lidiar contra los dos sin ningún problema, pero el tercer robot estaba a punto de darle el golpe final a Goku. Apartó a los dos y se abalanzó contra Pilaf, lanzándolo lejos del cuerpo derribado de Goku, parecía extraño que ahora estuviera ayudándolo, pero sería momentáneamente, sólo para asegurarse de qué él lo matara. Solo por eso.

Los tres robots rodearon a Tao, él estaba listo para enfrentarlos y ellos estaban listos para derrotarlo a él. Una pequeña batalla para decidir quien mataría a Goku, aunque… Pilaf, Mai y Shu, no tenían el más mínimo interés en eso, por ellos, estaba bien que Tao lo matara, ellos solo querían que desapareciera de sus vidas.

Tao, los miro detenidamente, entonces se dio cuenta de cómo podía derrotarlos a los tres con un solo golpe, sonrió. Rápidamente, chocó contra Shu, que era de los robots más pequeño y lo lanzó contra Mai, ella pudo reaccionar a tiempo y detenerlo, pero Tao ya estaba lanzando a Pilaf hacia ella también, contra este segundo ataque, ella ya no tuvo defensa, Los tres cayeron.

Tao Pai Pai aprovecho esto y dejó caer su mano derecha, con la muñeca vacía apunto hacia ellos y en la punta de su brazo comenzó a brillar una energía muy intensa.

- ¡MUERAN! – Gritó – ¡¡¡¡DODON PAAAAAAAAA!!!!

La energía de ese nuevo Dodon Pa era sorprendente, mucho mayor que la que utilizó en el torneo de artes marciales pasado. Los tres robots quedaron envueltos en el poder de Tao Pai Pai, desapareciendo de la vista de él y de Bardock, que eran los únicos dos que se mantenían en pie. Cuando la visibilidad regresó, los robots habían desaparecido, en el lugar solo se encontraban varios pedazos destrozados de ellos y sus tres ocupantes, humeando y con las lenguas de fuera. Derrotados.

- Se lo merecían – sentenció Tao y se dirigió a donde se encontraba su siguiente victima. – Ahora es tu turno, Goku, morirás a manos del mundialmente famoso asesino Tao Pai Pai, debes de sentirte honrado – rió.

Bardock recordaba este momento como el instante en el que ese sujeto mataba definitivamente a su hijo, tenía que evitarlo y así lo intentó.

Tao Pai Pai tenía el brazo sin mano apuntando a Goku, y en agujero de su muñeca, se concentraba de nuevo esa impresionante cantidad de energía. Bardock, por más rápido que volaba, no alcanzaría a llegar, tomar a Goku y escapar del lugar con él, aceleró su marcha.

- ¡Ahora muere¡¡¡¡DODON PAAAA!!!! – Gritó Tao Pai Pai por segunda vez, un segundo antes de que disparará su energía, Bardock había aparecido frente a él, y así, logró cubrir a Goku, poniendo su vida de por medio.

El calor que generaba el poder de su atacante, era intenso, sentía por segunda vez aquel dolor de cuando enfrentó a Freezer, pero esta vez no había tenido tiempo de activar su escudo de energía, estaba seguro de que no saldría vivo esta vez.

El calor cesó y milagrosamente seguía con vida, pero no sería así por mucho tiempo, miró debajo de él y Kakaroto estaba recuperando el conocimiento.

- Hijo… no te rindas ante nadie… algún día… tú…

Bardock murió, dejando caer su cuerpo sobre Goku, quien lo miro detenidamente, el cuerpo de Bardock estaba muy pesado, no podía moverlo y Tao se preparaba para matarlo. Miro alrededor, en busca de ayuda pero ya no quedaba nadie más, estaba solo y a merced de su enemigo.

- Espero que nadie más interrumpa esta vez, Goku, no quiero que se retrase más tu maldita muerte.

"Espera"

Escuchó la voz dentro de su cabeza, una voz conocida

- ¿Qué demonios?

"Aun me debes un favor¿lo recuerdas?"

- ¿Tiene que ser ahora mismo?, estoy a punto de asesina a este…

"Si, ahora mismo"

- ¡Demonios! Está bien¿Qué es lo que quieres?

"Qué mueras"

- ¿De qué hablas?

"Destruiste mis robots, tengo que destruirte y pedirte que me regreses el dispositivo de energía ilimitada que te preste, ahora sé que si funciona, ya no te necesito"

- No digas estupideces, mataré a Goku en este momento y nos arreglaremos después

"No, me encargaré de eliminarlo después, yo mismo"

- ¡Olvídalo! – Tao Pai Pai disparó contra Goku, pero su energía había desaparecido por completo, su poder ni lo había tocado. La cabeza de Tao Pai Pai zumbaba terriblemente, provocándole un terrible dolor, por todo el cuerpo, no podía moverse, lo único que podía hacer era gritar, terribles alaridos de dolor salían de su garganta, que se destrozaba más y más con cada uno de ellos, sintió entonces como una gran cantidad de energía se concentraba en su interior frenéticamente.

"Muere, Tao Pai Pai"

¡¡¡KABOM!!!

El mundialmente famoso asesino Tao Pai Pai voló en pedazos frente a Goku, una bomba colocada dentro de él para cualquier cazo de emergencia en el cual él decidiera negarse a las órdenes del científico, terminó con sus días y le dio a Goku y a sus amigos, la oportunidad de vivir.

Cómo pudo, Goku se arrastró hasta llegar donde Piccolo se encontraba, de su cinta en la cintura, sacó la semilla que le había dado Kuririn y la metió en la boca de su enemigo verde, cómo él no podía comerla por sí mismo, Goku lo ayudó cómo pudo. Rápidamente, las energías de Piccolo se recuperaron.

Se levantó de inmediato y miró a Goku, arrastrándose, débil, puesto cómo en charola de plata para que él le diera el golpe final, pero entonces el maldito habló.

- Si tú mueres lo mismo le pasará a Kami-sama y las esferas desaparecerán – y rió al terminar su frase.

- Por esta vez te dejaré vivir, Goku, de cierta forma te debo la vida, pero ni creas que te ayudaré a recuperarte, sólo no te matare. Y será mejor que te prepares, el día de hoy me decepcionaste. Adiós – Levantó el vuelo y se alejó rápidamente, antes de arrepentirse, Goku le agradeció el gesto de no matarlo, era hora de solucionar otro problema, llevar a su amigo y a su esposa hasta su casa.

Comenzó a arrastrase hasta donde se encontraba Chichi y escuchó la voz de su salvador

- ¡Hey Goku! – Yajirobe le gritaba desde lo alto de una loma. Deslizándose, el gordo amigo de Goku llegó hasta él – Qué mala suerte, no llegue a tiempo para derrotar a esos sujetos.

- No te preocupes, me alegra verte¿podrías llevarnos a casa?

- No lo siento, mejor les daré unas cuantas semillas, me quede con tres… para el camino de regreso, pero reo que en este momento las necesitan más ustedes.

Yajirobe dio una semilla a Goku, a Kuririn y a Chichi. Después de sepultar a Bardock, Kuririn y Yajirobe, no quisieron acompañar a Goku a su casa, Kuririn pensaba que el Maestro Muten Roshi estaría preocupado por él y quería comunicarle que todo estaba bien. Por su parte, Yajirobe solo quería llegar a la torre de Karín para comer más semillas.

Goku y Chichi llegaron juntos a casa, donde fuera de ella, Gohan los esperaba con gruesas lágrimas en los ojos, al verlos se acercó a ellos corriendo, Chichi lo cargo y entraron juntos a la casa. Por fin, la pesadilla se había terminado, desde ese día Goku o dejaría de entrenar y comenzaría con un entrenamiento más duro, no quería tener que volver a depender de los demás y mucho menos que Chichi volviera a correr esa clase de peligro.

El atardecer pasaba a ser noche y en el campo de batalla, un científico recorría el lugar, buscando un pequeño dispositivo entre los restos de Tao Pai Pai, cunado por fin lo encontró, lo examinó detenidamente, comprobando que no tenía daño alguno, esas pequeñas cosas eran muy preciadas para él, pues solo disponía de dos piezas, y con Tao Pai Pai, se había dado cuenta que los dispositivos, funcionaban mejor con androides mitad humano, mitad máquinas, así que comenzaría los experimentos con personas, sólo nece4sitaba dos.

También, se había encontrado con un muy buen material para hacer robots muy resistentes, desde ahora tenía mucho trabajo, por lo que regresaría cuanto antes a las montañas y comenzar con sus experimentos.

- El día de hoy sobreviviste, Goku. Pero muy pronto vengaré a la honorable Patrulla Roja.


Y bueno, con este se termina mi fic, la historia sigue, pero esa ya se la saben todos, por lo que no es necesario que yo la cuente hahaha, muchísimas gracias a todos los que leyeron mi fic capitulo a capitulo y gracias también por sus reviews.

Sweet Dreams!! \,,/